“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Enero suele dejar sensaciones contrapuestas. Por un lado, la mayoría de gente ha podido disfrutar de algunos días libres para pasar en familia o con las mejores amistades la Navidad. Pero por otro, el bolsillo también se resiente. La época de gastos no para solo en diciembre. Ahora ya no son los regalos o los obsequios para el amigo invisible o para el día de Reyes. Toca guardar el árbol y todos sus accesorios, además de mirar qué electrodomésticos se puede sustituir por uno más eficiente y moderno. Bosch lo pone fácil en esta cuesta de enero. Toda su web está rebajada hasta un 15%: ya sean placas de cocina, campanas extractoras, frigoríficos, lavavajillas o lavadoras.
La propuesta de reforma del sistema de financiación autonómico no recoge el cupo catalán que exigían los independentistas al principio de las negociaciones, pero incluye más de un guiño a Cataluña, que se quedará con la mitad de los nuevos fondos que plantea el modelo presentado la semana pasada por el Ministerio de Hacienda. En concreto, acaparará 216 millones de un total de 1.000 millones con los que está dotado el nuevo fondo climático, y el 70% de los 2.000 millones proyectados del mecanismo IVA-pymes, que permitirá a las autonomías recaudar parte del IVA que las pequeñas y medianas empresas generan en su territorio. Es así que, sumados los dos mecanismos, Cataluña se queda con el 55% del total, según se extrapola de los datos elaborados por el economista Ángel de la Fuente, director del centro de estudios Fedea. Hacienda no ha hecho públicos cálculos al respecto.
“Un joven que va en una bicicleta con una app en su móvil no es un emprendedor”, dijo Yolanda Díaz el 11 de mayo de 2021, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en que se aprobó la ley rider. La norma buscaba evitar que las empresas de reparto de comida pudieran operar con autónomos en vez de que con asalariados. Un lustro después, la única compañía que aún mantenía a los riders por cuenta propia, Uber Eats, ha anunciado que renuncia a este modelo y que los integrará en su red de subcontratas como asalariados.
Los aficionados al cine quizá recuerden el filme de 2000 Colega, ¿dónde está mi coche? En los últimos años, los ejecutivos de las aerolíneas se han estado haciendo una pregunta similar sobre sus aviones. En 2026, las entregas de naves comerciales de Airbus, valorada en 170.000 millones de euros, y Boeing, valorada en 190.000 millones de dólares (160.000 millones de euros) podrían superar finalmente el nivel de más de 1.600 alcanzado en 2018. Pero eso no significa que las empresas que han sacado provecho de mantener en vuelo aviones más antiguos durante más tiempo deban entrar en pánico.
Mientras su padre, su médico, su hermano Álvaro y otros miembros de su círculo íntimo sobrevolaban desiertos, montañas, mares y océanos para aterrizar a última de este viernes en Melbourne, Carlos Alcaraz irrumpía en la sala de conferencias del grande australiano a mediodía, ataviado con un look rapero y el semblante habitual; esto es, buena cara, alguna carcajada y apetito. “Estoy con hambre de título, con ganas de conseguir un gran resultado aquí”, anteponía el número uno, cuya carrera marcó un significativo punto de giro el pasado 17 de diciembre, cuando anunció para sorpresa de todo el mundo la ruptura con el entrenador que le introdujo en la élite y le condujo hasta el estrellato, Juan Carlos Ferrero.
DE ENTRADA, SESIÓN NOCTURNAA diferencia de las cinco jornadas previas, en las que se ejercitó o bien se probó a medio gas, caso del miércoles y la exhibición con Alex de Miñaur, el tenista de El Palmar prefirió dosificarse este viernes y pulirá finalmente detalles en la antesala de su estreno.
Alcaraz se enfrentará del domingo a Walton en la sesión nocturna, según determinó la organización. El español saltará a la central de Melbourne Park —en la edición anterior despegó en la segunda pista del complejo— después de que la número uno, Aryna Sabalenka, se estrene contra Tiantsoa Rakotomanga.
La bielorrusa competirá a las 9.00 hora española, 19.00 hora local, de modo que él iniciará la competición alrededor de las 10.30 (Eurosport). Su puesta de largo coincidirá con la de la cántabra Cristina Bucsa, contra Elina Svitolina.
Donald Trump es un visionario, lleva dentro un magnate inmobiliario, no lo puede evitar. En su caso, es casi una cuestión genética porque heredó la condición —de magnate— de su padre, Fred Trump, y eso siempre deja huella. De hecho, cambió el negocio de la promoción inmobiliaria, de la compra y venta de propiedades y terrenos, de la financiación de las obras y la gestión del suelo por el negocio de la política cuando llegó a la Casa Blanca por primera vez, en enero de 2017. Y ahí sigue nueve años después. Seguramente por eso cuando el presidente de Estados Unidos mira el mapa del mundo ve algo distinto de lo que vemos el resto de los mortales, algo más parecido a un catálogo inmobiliario, lleno de oportunidades de inversión. Como cuando se propuso hacer de la Gaza bombardeada y masacrada por Israel un resort turístico de lujo y difundió un dosier con imágenes creadas por inteligencia artificial para recrear la futura Riviera de Oriente Próximo. Hay que ponerle mucho empeño y tener madera de magnate para ver la oportunidad de negocio entre tanto escombro y tanto campamento de refugiado. De ahí que ahora le haya resultado tan fácil poner precio a la última propiedad a la que le ha echado el ojo: Groenlandia.
Isaac Asimov lo imaginó ya hace casi 100 años: el hombre, recoge su obra literaria, debe asegurarse de regular su relación con los robots. Esa idea está en el corazón de un proyecto público impulsado en España para estudiar la interacción entre los humanos y las entidades artificiales, según documentación consultada por EL PAÍS en el portal de contratación estatal. Para lograrlo, la administración nacional gastará 175.452,42 euros vinculados al Fondo Europeo de Desarrollo Regional en equipar un laboratorio con seis minirobots y un robot de forma semihumanoide. Una máquina alejada del R. Daneel Olivaw que imaginó Asimov como uno de los personajes centrales de su obra, pero bien representativa de los retos tecnológicos, económicos, sociales, éticos y morales que plantea la IA en el siglo XXI. De hecho, el laboratorio en el que se integra este trabajo se centra, entre otras tareas, en dotar de “inteligencia social, solidez cognitiva y responsabilidad ética” a estos sistemas inteligentes, según un portavoz del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Ni esas “yuntas” de ancianos “lentas, silenciosas y arrebujadas” que fotografía en Venecia ni los miembros de la familia que perdió a sus hijos en el mar en El Havre; ni el perito en balística que se presenta ante el tribunal con un cráneo metido en una bolsa de plástico de supermercado ni la mujer de 98 años de edad que dejó de fumar hace tres para cuidar su cutis: Yasmina Reza no tiene favoritos y trata a todos por igual, ya sean adultos que han cometido un crimen o niños que no dejan leer a sus abuelas.
Casos realesYasmina Reza Traducción de Regina López Muñoz Alfaguara, 2026 216 páginas, 20,90 eurosAqqaluk Lynge (Groenlandia, 79 años) saca su propio mapa de entre las estanterías para hablar de geopolítica, de Donald Trump y del miedo a que Groenlandia se convierta en la próxima Venezuela. Esta imagen que desdobla con cuidado es un plano cenital del planeta donde Groenlandia está en el centro y apenas se ve Estados Unidos y Europa. En los años ochenta soñaba con que esa isla gigante del Ártico fuera en algún momento independiente de Dinamarca. Él fue una de las voces centrales de esta identidad milenaria —que representa el 90% de la población— y quien sentó las bases de la Ley de Autodeterminación, instaurada en 2009. Hoy, con Trump buscando “conquistarla”, el expresidente del Consejo Circumpolar Inuit reconoce que su sueño de la independencia “se ha esfumado”: “El mundo ha cambiado mucho y el independentismo hoy solo interesa al movimiento MAGA [Make America Great Again, el lema de Trump], quien tendría más fácil invadirnos. La unión con Dinamarca es nuestra única forma de hacerle frente. Así funciona ahora”.
Jovana Ríos es la directora ejecutiva de Women’s Link. La abogada Gema Fernández, es su directora legal para Europa. Esta ONG, que está asesorando y acompañando a las denunciantes de Julio Iglesias, ha presentado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional la denuncia de dos extrabajadoras del cantante. Es una denuncia por agresión y acoso sexual y trata de seres humanos con fines de imposición de trabajo forzado y servidumbre. Ríos y Fernández explican en una entrevista por videollamada con EL PAÍS qué esperan de este proceso y por qué lo consideran tan importante para otras víctimas de violencia sexual. La Fiscalía escuchará como testigos protegidas el testimonio de Rebeca y Laura (nombres ficticios) las dos extrabajadoras del cantante que relataron a elDiario.es y Univision el clima de terror en el que vivieron a sus órdenes.
Es el primer artista que superó la barrera de los 150 millones de oyentes mensuales en la plataforma Spotify y, en una época en que se compran menos discos que nunca, figura entre los 30 más vendedores de toda la historia de la música, superando a, por ejemplo, Bruce Springsteen y U2 con una cifra estimada de 236 millones de discos despachados. Posee 16 premios Grammy y ha colocado nueve temas en el número 1 en EE UU. Lleva diez años sin publicar un álbum a su nombre, pero, en 2025, protagonizó la canción más escuchada en el mundo en Spotify (Die With A Smile, un dueto con Lady Gaga) y la tercera (APT, junto a Rosé). Con estas credenciales, se puede certificar que Bruno Mars (Honolulú, 40 años) es uno de los artistas de más éxito del pop contemporáneo, y que su inminente cuarto álbum, The Romantic -previsto para el 27 de febrero- es uno de los lanzamientos más esperados del año. También su correspondiente gira, que le traerá al Estadio Metropolitano de Madrid el 10 y 11 de julio, nueve años después de su anterior visita al mismo recinto, pero ahora por partida doble.
La reina Sofía está haciendo frente a uno de los momentos más difíciles de su vida. Con apenas unas semanas de diferencia, ha despedido a dos de las personas más importantes que siempre la acompañaron: su mejor amiga Tatiana Radziwill y su hermana pequeña Irene de Grecia. En sus 87 años, la emérita no ha tenido un extenso círculo de amistades, pero aquellas con las que ha contado las ha cuidado hasta el final. Precisamente por ese motivo, estas dos nuevas ausencias suponen un jarro de agua fría en su vida y, sobre todo, en su día a día.
El 17 de febrero, Alejandro Jodorowsky (Tocopilla, Chile, 1929) cumplirá 97 años. Todavía faltan unas semanas para su aniversario, pero el artista asegura que ya sabe los tres deseos que va a pedir cuando sople las velas: tiempo, tiempo y más tiempo. “Quiero vivir 15 años más para seguir haciendo lo que estoy haciendo: vivir placenteramente”, explica en videoconferencia con El País Semanal desde su casa en París. Tiene tantos proyectos entre manos que le cuesta enumerarlos. “Pregúntele a mi mujer”, dice señalando a su esposa, la artista Pascale Montandon, que estará a su lado durante toda la entrevista.
Un soplo de viento repentino despeja los jirones de niebla para dejar a la vista el atormentado paisaje de El Hierro: los acantilados azotados por el océano, las playas de arena negra, las coladas de lava, los senderos al abrigo de aristas volcánicas que evidencian, en definitiva, la apoteosis geológica de su origen. Hay una extraña quietud en la más pequeña y remota de las islas Canarias, un silencio compacto como si se pudiera trocear, una soledad tan tajante que llega a estremecer. Solo las ráfagas de los alisios, de tanto en tanto, agitan este sosiego.
Potente, la historia debía saltar a la gran pantalla: un grupo pionero de cinco amigos enganchados al salto con traje de alas que se desintegra en accidentes fatales. Hoy solo queda vivo Armando del Rey, que se considera “un superviviente, totalmente”. La película La fiera (dirigida por Salvador Calvo y producida por Atresmedia y Mod producciones), que se estrena el próximo 6 de febrero en los cines, recoge la trayectoria de amistad, pasión y duelo de Manuel Chana, Álvaro Bultó, Darío Barrio, Carlos Suárez y el propio Armando. En palabras del productor Fernando Bovaira, es una “película única en la historia de nuestro cine” y en boca de Armando, “un regalo”. Y se explica: “Cuando vi la peli me sobrecogió… no era casi consciente de todas las vivencias que he pasado, de ese cúmulo de desgracias a mi alrededor… qué aguante… Convivo con ello porque tengo el don de poder archivar las desgracias de mi vida para poder seguir adelante”, reconoce.
No es solo una tradición española, pero es una tradición muy española no concederle nada al adversario político. El refrán “Al enemigo, ni agua” no se inventó en Canadá. Un punto de desencuentro muy visible ha sido siempre el del callejero, tantas veces usado con el propósito de honrar a los tuyos y, mucho más interesante, chinchar a los demás. En su portentoso libro sobre Palma, Valentí Puig cuenta cómo actuaban los gobiernos del XIX con las esfinges del paseo del Born: los conservadores les cubrían los pechos y los progresistas volvían a descubrírselos en cuanto regresaban al poder. Así una vez tras otra. Hoy, la cizaña continúa y, por ejemplo, hay una estación de AVE —la de Burgos— que honra a la socialista Rosa Manzano, mientras que sería impensable una estación dedicada a la popular Loyola de Palacio. En cicatería compiten izquierdas y derechas, pero las sensibilidades políticas se escoraron a la izquierda apenas hecha la Transición. Y eso explica en parte que hoy cierta derecha se ponga tontorrona con Felipe González, mientras que hay que hacer espeleología en los archivos hasta ver que la izquierda reconoce algo a, pongamos, un Aznar. Ignacio Sotelo, socialista oveja negra, le otorga “una leve reducción del paro” y “una Administración un poco más eficiente”.
Una mujer consigue trabajo. Para ella es la única oportunidad de salir de la pobreza, de iniciar un camino que le dé, quizá, un lugar en el mundo. Cuando llega, en aquel ambiente laboral se respira impunidad y cautividad. Podrá salir de allí cuando él, su jefe, lo estime oportuno. La libertad de movimiento no es una opción, sino el capricho de quien la ha contratado con unas condiciones y unos horarios que espantarían a cualquier abogado laboralista. Pero qué va a saber ella, si solo quiere dejar de ser pobre, si solo le han hablado de obligaciones y no de derechos, si es que los tiene.
A Faride se le pinta el miedo en el rostro cuando recuerda lo ocurrido en la ciudad iraní Tabriz durante la última semana. “Golpes, disparos, muchas detenciones”, dice en voz baja y subrayando sus palabras con los ojos muy abiertos. Ella, su marido y una amiga de la familia, los tres de unos 60 años, acaban de cruzar el puesto fronterizo de Kapiköy, un paso entre montañas nevadas a diez grados bajo cero. Han viajado casi 300 kilómetros en medio del temporal, pero por fin se encuentran en Turquía, lo que significa que, por primera vez en una semana, tienen acceso a internet. Eso es lo que buscan.