“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
La idea de construir un ejército europeo lleva décadas sobrevolando la UE. Los crecientes conflictos geopolíticos de los últimos cuatro años y el abierto distanciamiento de Trump hacia Europa la han vuelto a poner sobre la mesa, pese a los obstáculos y a quienes la consideran falta de realismo.
“Un amigo que nos amenaza deja de ser amigo. Como los matones no responden más que a la fuerza, a partir de ahora estaré preparado para ser mucho más fuerte. Y el presidente debería estar preparado para eso”. Son palabras de Hugh Grant, en el papel del primer ministro británico, cuando tiene que enfrentarse al presidente de Estados Unidos en una famosa escena de la comedia romántica Love Actually. En la vida real, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha intentado plantarle cara —tímidamente— al matón de la Casa Blanca por la última guerra estadounidense en Oriente Medio. A pesar de los impresionantes esfuerzos del Gobierno británico para adular a Donald Trump desde que fue elegido, la respuesta de este al pequeño intento de rebelarse de Starmer ha sido un torrente de desprecio. De modo que la película de la realidad no es Love Actually. Es Contempt Actually [“En realidad, desprecio”].
Fallecido el 23 de marzo, Lionel Jospin deja en la izquierda francesa un recuerdo a la vez nostálgico y amargo. La llevó a la victoria en las elecciones legislativas de abril de 1997, después de que Jacques Chirac, el presidente francés de entonces, disolviera la Asamblea Nacional en medio de la legislatura; y, sin embargo, sigue siendo un símbolo controvertido: fue derribado por razones que él mismo nunca quiso analizar, salvo de manera superficial. Años antes, en 1995, François Mitterrand, al abandonar la presidencia, había dejado la izquierda en estado de ruina. Jospin, convertido en primer ministro de cohabitación con la derecha, prometía reconstruirla para gobernar con un programa auténticamente transformador, pues era un hombre de convicciones imbuido del ideal socialista. Su as en la manga —el ingrediente de su victoria sorpresa— residió en un proyecto estratégico, el de una “izquierda plural” (concebido en realidad por uno de sus seguidores, Jean-Christophe Cambadelis) capaz de aglutinar, más allá de un mero acuerdo electoral, a comunistas, republicanos, radicales sociales y ecologistas, y que distinguiría, en aquel momento esperanzador, a los socialistas franceses del reformismo tímido de la socialdemocracia europea.
Una curiosa desviación gramatical se va extendiendo a gran velocidad por los medios informativos, la supresión de un artículo en las construcciones partitivas: “El 15% de españoles”, “la mayor parte de regiones”, “el resto de participantes”… Es más fácil oír y leer eso en ellos que la fórmula tradicional que sigue usando la inmensa mayoría de los hablantes.
Hoy la música latina domina el mundo, aunque hubo un tiempo en que no estaba tan bien vista, sobre todo en ciertos ámbitos. Pero allí estaba Víctor Coyote (Víctor Aparicio Abundancia, Tuy, 68 años), primero como miembro de Los Coyotes, luego por su cuenta y riesgo, partiendo del rock and roll y el punk para explorar los ritmos más calientes.
El Gobierno andaluz (PP) ha menguado el primer escalón del cribado de cáncer de mama en Sevilla, sus cuatro unidades donde se realizan las mamografías a decenas de miles de mujeres cada año para detectar la enfermedad. Tras estallar el escándalo de los cribados el pasado octubre que afectó a 2.317 mujeres, la Junta anunció una inversión millonaria, pero el resultado ha sido desigual en la capital andaluza, epicentro de la crisis: las dos administrativas que en cada unidad han citado hasta ahora a las mujeres, se reducirán a una sola, una merma que ya se ha ejecutado en tres unidades y la última, ubicada en el centro de salud de La Juncal, se rematará tras el verano. Las mujeres que acudan a las unidades se toparán a menudo con un cartel que las conmine a volver en otro momento.
Paula Haro ya no podía más. Había días en los que esta estudiante de bachillerato de 18 años llegaba del instituto, se tumbaba en la cama, abría TikTok y no lo cerraba hasta la una de la madrugada. Podía pasar más de cinco horas al día con el móvil y después apenas se acordaba de lo que había visto. “Lo único que recordaba es que había perdido el tiempo”, lamenta. Hasta que un amigo subió un post a Instagram anunciando que empezaría un reto: desinstalar todas las redes sociales durante un mes. “Esta va a ser mi excusa para dejarlo”, se dijo a sí misma. Haro no es la única. Muchos usuarios, especialmente jóvenes, empezaron a publicar ideas para volverse más analógicos en 2026 o a pronosticar que este sería “el año analógico”. Pero hay una contradicción: el paso a paso de esa nueva rutina offline se registra y se comparte con miles de usuarios anónimos en Instagram y TikTok.
¿Cómo contar el conflicto en Oriente Próximo? ¿Qué está en juego? El jefe de la sección de Internacional de EL PAÍS, Guillermo Altares, dio respuesta a estas y otras preguntas de los suscriptores en un encuentro exclusivo celebrado el pasado 18 de marzo en la sede del periódico. “Uno sabe cómo empiezan las guerras, pero no cómo acaban”, explicó, al hilo de una escalada que se vuelve más inquietante cuanto más imprevisible es el siguiente movimiento. El encuentro forma parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.
El pasado jueves 12 de marzo, diversas entidades vecinales del distrito de San Blas-Canillejas se manifestaron por las calles y se concentraron ante la junta de distrito para exigir el refuerzo de la única línea de autobús, el 165, que enlaza sus barrios con su hospital de referencia, el Ramón y Cajal. Un medio de transporte que a menudo circula abarrotado y que además ignora a tres grandes barriadas del distrito. Peor aún es la situación en el vecino distrito de Ciudad Lineal, donde los vecinos reclaman una línea de autobús directa con el hospital. De allí, del barrio de La Concepción, proceden el matrimonio formado por Modesto y María, de 85 y 83 años, a quienes encontramos el viernes 13 de marzo ya de salida de una revisión médica: “Hoy hemos venido en taxi, pero ahora de vuelta tendremos que coger tres autobuses para llegar a casa: el 135, el 70 y por fin el 21. Porque venir andando desde la estación de metro de Begoña nos resulta inviable a nuestra edad”.
Ghana impulsa en Naciones Unidas una resolución, con el respaldo de los 55 países de la Unión Africana (UA), para que se declare “la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos” como el “crimen más grave contra la humanidad”. Esta acción, que ha sido calificada como una iniciativa “sin precedentes” por juristas y expertos en materia de reparación, se produce en un momento de revisión del pasado colonial y de los abusos cometidos por Occidente en distintos territorios del Sur Global. En África, al menos 12,5 millones de personas fueron víctimas de trata y esclavitud a lo largo de 300 años.
El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (Met) estrena la primavera con una muestra monumental, que ha supuesto más de siete años de trabajo y requerido los préstamos de más de sesenta museos y colecciones privadas de todo el mundo. Rafael: poesía sublime es la primera gran antológica dedicada al maestro italiano en EE UU; al niño prodigio, el Mozart del Renacimiento, que antes de los 25 años ya era pintor vaticano y a su muerte, el día que cumplía 37, dejó una obra inabarcable: pinturas, dibujos, excelsos grabados, tapices y artes decorativas; también diseños arquitectónicos o apuntes al natural de los monumentos de Roma.
La cita con Vittorio Giardino, el grandísimo historietista italiano, uno de los más acreditados representantes de la línea clara del cómic y que una vez dibujó el fusilamiento de Corto Maltés, es a mediodía en la Biblioteca Salaborsa, en la plaza de Neptuno, en el corazón de Bolonia, la ciudad del autor. Pero es lunes y la biblioteca está cerrada así que, al haber llegado con antelación, toca esperar en sus amplias escaleras de entrada entreteniéndose con la vista del centro histórico, que parece salido de una viñeta del propio Giardino, y la lectura de la información en un panel sobre la represión fascista a raíz del atentado del yekatit 12 (el 19 de febrero en el calendario etíope) en 1937 en Adis Abeba contra el mariscal Graziani, suceso digno de una historieta de Hugo Pratt, amigo y maestro de Giardino.
Sara Canals (Andorra, 35 años) comenzó a finales de 2022 a cubrir para Cadena SER información desde Washington. Desde hace unas semanas, también se encarga del podcast Una Casa Blanca (SER Podcast). Con él aborda y analiza en profundidad temas en torno a la institución que no aparecen en la sección de noticias de última hora.
No sé dónde leí que ha surgido un nombre para la clausura contemporánea: en Japón, se utiliza el término hikikomori para definir a la persona que elige un aislamiento social en el hogar, desde donde se relaciona con el mundo a través de la pantalla. El protagonista de La grieta, la primera novela de Rodrigo Gervasi (Madrid, 1998), no es un hikikomori, pero siente un impulso parecido: a lo largo de poco más de cien páginas, abandona la casa una sola vez, y observa las vidas de los otros desde su cama. Ese protagonista, Hugo, es un chico de unos (suponemos) veintipico que busca certezas en un mundo donde todo es precario y cambiante: los trabajos, las parejas y los compañeros de piso. Y a lo largo de una narración depurada, analítica y muy autoconsciente, parece que solo encuentra esas certezas en las habitaciones y los objetos de la casa, que describe obsesivamente: “La posición de la silla, mal colocada de espaldas al escritorio, parecía ser definitiva; sentía que si me decidía a devolverla a su sitio, alguna ley física me lo impediría. Blanca, de madera y plegable. No la había usado nunca y dudaba que fuera a hacerlo. Entendía su carácter simbólico: estaba ahí porque no podía ser de otro modo. Su función se limitaba a eso, a existir”.
La grietaRodrigo Gervasi Sexto Piso, 2026 120 páginas. 17,90 eurosDesde este miércoles hasta el próximo 2 de abril, el Madrid de Pau Quesada tiene que atravesar una cordillera de partidos ante el Barcelona que va a determinar su temporada. El equipo blanco compite en los cuartos de la Champions y en la Liga F ante el Barça con la intención de no quedarse ya sin objetivos con dos meses de competición todavía por delante. El reto para el Real es mayúsculo ante el club que domina el fútbol nacional y europeo desde hace un lustro, que le ha ganado los tres clásicos anteriores de esta campaña con un total de 10 goles a 0 —4-0 en el torneo liguero, 2-0 en la Supercopa, 0-4 en la Copa de la Reina— y que manda en el cara a cara particular con un apabullante 21 a 1.
La fuente de la eterna juventud está en Tenerife. Bebe de ella la plantilla de La Laguna, la más veterana de la ACB, un grupo con mucha mili y 12 jugadores por encima de los 30 años. Dos de sus muchachos, el eterno Marcelinho Huertas, de 42, y Aaron Doornekamp, de 40, son los dos únicos cuarentones de la Liga. Y a la pandilla de acaba de unir Patty Mills, el genial base australiano de 37 años que ha regresado al baloncesto después de cerrar el pasado verano una larga etapa en la NBA. Marcelinho y Mills, ocho Juegos Olímpicos y ocho Mundiales entre ambos, son la pareja de bases de más edad en la historia de la competición liguera, superando a la dupla de André Turner (42) y Patricio Reynés (36) que reunió el Menorca en la temporada 2005-06.
Hubo llamadas al ejército español por si era necesario un rescate y hasta se solicitaron helicópteros a Red Bull, la marca que patrocina al Bora, por si debían evacuarlos a tiempo. Por suerte, no fue necesario, pero el susto del equipo ciclista, que estaba en el Teide acabando la concentración en altura, fue morrocotudo por la borrasca Thereshe, que traía consigo precipitaciones abundantes y nieve en las cumbres, al punto que por dos días nadie pudo subir ni bajar al volcán tinerfeño. “¿Qué podemos hacer? ¿Alguien sabe como llegar al aeropuerto?”, escribió en las redes sociales Oumaïma Rayane, influencer y mujer de Remco Evenepoel (Aalst, Bélgica; 26 años), fichaje estelar del Bora en este curso. Urgía el traslado para llegar a tiempo a la Volta a Catalunya, siguiente parada del calendario del belga. “Fue un poco estresante, pero sobre todo para el personal del equipo, que tenían que meter todo el material en las camionetas en un par de horas, que era el margen que teníamos para salir del hotel. Yo me mantuve en calma y por suerte ya estoy aquí y no me he perdido entrenamientos, que era lo más importante”, reflexiona Remco Evenepoel un día antes del certamen alrededor de unos pocos periodistas entre los que se encontraba EL PAÍS. Y, precisamente, los entrenamientos, dice, es lo que le han dado alas. Como Red Bull.
Cuando Richard E. Grant (68 años) encargó una escultura gigante del rostro de Barbra Streisand para el jardín de su casa de Richmond (Londres), el actor todavía no había conocido en persona a la cantante, pero era un gran admirador suyo. Coincidió con ella por primera vez en 2020, en una fiesta organizada por la diseñadora Donna Karan en Nueva York, cuando la empresa de efectos especiales a la que le había solicitado el busto estaba todavía trabajando en él. “Hablé con ella cara a cara y al final le dije: ‘Tengo algo que confesar... He encargado una escultura de más de medio metro de altura de tu cabeza, favoreciendo tu perfil izquierdo —que es desde donde le gusta que le hagan las fotos— para mi jardín’. Y ella me respondió: ‘Estás loco”, ha revelado el intérprete en el podcast Roots, de la Real Sociedad de Horticultura (RHS) del Reino Unido.
Nacer gemelo no es lo mismo que nacer tú solo y tener hermanos. La unión es singular y muchas veces no se entiende desde fuera. Para que se comprenda mejor esta peculiaridad, la psicóloga infantil Coks Feenstra (Países Bajos, 73 años), una de las principales expertas en gemelos de Europa, lleva desde 1995 estudiando el comportamiento de los gemelos idénticos (cuando nacen de un mismo óvulo) y de los mellizos (cuando nacen de dos óvulos). De su investigación surgió primero El gran libro de los gemelos (Medici, 1999), que va ya por su cuarta edición, y ahora ha publicado Gemelos en el aula (Plataforma Editorial, 2026), un volumen que pretende dar luz a muchas familias y que “pone sobre la mesa los desafíos y algunos consejos para padres y docentes”, explica por teléfono Feenstra, quien lleva 40 años viviendo en España, es gemela nacida sola —su madre tuvo un embarazo doble, la otra niña no cuajó en el tercer trimestre, se conoce como síndrome del gemelo evanescente— y abuela de cuatro nietos.
En los últimos años hemos asistido a escándalos que han ocupado portadas en todo el mundo: investigaciones que se presentaban como revolucionarias y acabaron retiradas por fraude, crisis incluso en instituciones tan prestigiosas como las que otorgan los premios Nobel, fraudes sonados en áreas como la psicología o la biomedicina. A ello se suman noticias sobre irregularidades en centros de investigación punteros, conflictos de intereses o manipulación de indicadores en Europa y en España. El efecto acumulativo de estas historias no sorprende: alimenta la sensación de que la ciencia no es diferente de cualquier otro ámbito de poder, que también está corrompida.