“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
La economía española lleva años destacando en el panorama internacional por su sólido avance, una efervescencia que invita de forma casi automática a hacer un paralelismo con los años de bonanza de la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, las diferencias son sustanciales. En aquella etapa, la acumulación de empleo y capital actuaban como gran motor del crecimiento, mientras que las mejoras en eficiencia eran exiguas. En los últimos años, en cambio, la productividad ha mejorado a su ritmo más rápido en tres décadas, siendo responsable de más de un tercio del crecimiento del PIB desde la pandemia.
Donald Trump ha puesto a la OTAN ante un dilema existencial. El presidente estadounidense lleva tiempo cargando contra la organización militar. Ha llegado incluso a poner en duda su corazón, su principio fundamental: la cláusula de la defensa mutua. Ahora, las amenazas de la Casa Blanca contra Groenlandia, un territorio autónomo que forma parte de Dinamarca —país como Estados Unidos miembro de la OTAN—, sin descartar la opción militar, pueden dinamitar la alianza transatlántica en la que Europa ha confiado para su seguridad desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Las noticias habían llegado hacía pocas horas. EE UU tenía en su poder a Nicolás Maduro y a su esposa en Venezuela y los había trasladado a un buque de la armada estadounidense. En Francia, el Gobierno y el Palacio del Elíseo, con el paso cambiado, seguían en silencio. Pero Marine Le Pen, líder del ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN), formación poco sospechosa de proximidad ideológica con el régimen venezolano, puso el grito en el cielo en la red social X con un comunicado que muchos hubieran deseado leer en la cuenta de la Comisión Europea: “La soberanía de los Estados nunca es negociable, cualquiera que sea su tamaño, cualquiera que sea su poder, cualquiera que sea su continente. Es inviolable y sagrada. Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar mañana nuestra propia servidumbre”.
Rémy Todesco espera a las puertas de la prisión de Baumettes a que un vigilante venga a buscarlo. Antes de pasar el control de seguridad, deja en un casillero su teléfono y sus pertenencias, incluido el dinero en efectivo. Hoy va a entrar en una de las cárceles más míticas de Francia, con la que sus padres le asustaban cuando era pequeño si se portaba mal. “Si haces tonterías, acabarás en Baumettes”, le decían. Entonces, tragaba saliva, imaginando cómo sería su vida encerrado entre aquellas rejas. “Venir a comer hoy es como decir que aquí también hay cosas positivas”, dice este vecino de Tolón, de 41 años. Todesco no cruza los muros de la prisión por haber hecho “demasiadas tonterías”. Como los otros ocho civiles que lo acompañan, viene a Les Beaux Mets, uno de los bistrós más singulares de Marsella, instalado en el corazón de la cárcel.
“Les doy la bienvenida al nuevo Departamento de Guerra —la era del Departamento de Defensa ha llegado a su fin—“. Con estas palabras, el secretario de Defensa de Donald Trump, Pete Hegseth, anunció un cambio radical del rol y misión de su departamento y de las Fuerzas Armadas. A finales de septiembre, en una reunión excepcional y forzada, Hegseth convocó a más de 800 generales y almirantes del ejército estadounidense en la Base del Cuerpo de Marines de Quantico, en Virginia, a pocos kilómetros de Washington D. C. Muchos de ellos viajaron durante horas para escuchar la proclama encendida del secretario. El despliegue escénico y litúrgico de la reunión fue inédito, inusual en tiempos de paz y grandilocuente. Como todo lo que rodea a la comunicación de Trump y su entorno. El secretario buscó un momentum histórico, aunque no fue más que un momento histriónico, excesivo y poco profesional. Pero lo anunció. Y esa es la realidad, y el dato.
Las organizaciones defensoras de derechos humanos que todavía operan en Rusia están echando el cierre sin haber cometido un delito. El Kremlin ha encontrado una vía para ahogarlas sin recurrir a la ley. Las ONG acusan a la banca, vinculada de una forma u otra al Gobierno, de cortar su principal vía de financiación: las donaciones de los rusos. Las plataformas de pago online no les han dado ninguna explicación.
En noviembre de 2025, el exjugador de fútbol americano Tom Brady apareció en un vídeo promocional del Birmingham City mirando las maquetas de un estadio de 62.000 plazas. El proyecto, con un coste de 2.500 millones de libras, incluye 12 estructuras con forma de chimenea industrial. Brady es socio minoritario desde agosto de 2023.
El Consumer Electronics Show (CES) ha cerrado sus puertas este viernes en Las Vegas (EE UU) como el mayor escaparate mundial de las tendencias llamadas a dominar la industria tecnológica durante este 2026. Con más de 140.000 asistentes y más de 4.500 empresas e instituciones exhibiendo sus novedades, el catálogo de innovaciones cubre cualquier tipo imaginable de productos destinados a satisfacer las necesidades tanto del público general como de los profesionales especializados. Y en un año en que se espera que Apple lance su primer teléfono plegable, dando un fuerte espaldarazo a ese formato, sus grandes competidores han copado el interés de los analistas con propuestas que buscan hacer más prácticos y accesibles esos dispositivos híbridos entre móviles y tabletas.
Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, fue asesinada a tiros el miércoles por un agente de la policía federal de inmigración (ICE) en Minneapolis durante una redada. En un país donde las muertes por disparos de la policía son una macabra cotidianeidad, esta no es una tragedia más: es el síntoma más dramático de cómo la política migratoria de Estados Unidos ha degenerado bajo Donald Trump en un instrumento de represión que normaliza la violencia estatal. Según el relato oficial, un agente disparó a Good dentro de su coche porque intentó atropellar a los agentes. Vídeos, ampliamente compartidos online, muestran como en realidad la mujer trata de maniobrar su vehículo para evitar a los agentes. La reacción a tiros habría sido desproporcionada e injustificada en cualquier caso.
Una creería que el hecho de compartir nacionalidad garantiza una lealtad que está por encima de diferencias ideológicas, pero no hay dar por sentado que la crítica al rival político se detenga donde está el límite de la defensa de la soberanía propia. Sorprende estos días que los mismos que se vienen llenando la boca de patriotismo y griten España con ese timbre añejo se muestren de repente tan genuflexos ante las amenazas exteriores. Se disponen a obedecer servilmente al matón de la Casa Blanca, aunque perjudique a su propio país y sus ciudadanos, aunque desprecie la ley y los acuerdos internacionales. No sorprende que la extrema derecha voxista, tan populista y cínica, que no tiene más principios que sus intereses particulares, se adhiera al nihilismo destructor del ya casi dictador americano porque aspira a ejercer el mismo despotismo nada ilustrado. Es lo que tiene el fascismo. Pero ¿y la derecha supuestamente más moderada, más centrada, más racional y de corte liberal? ¿Sería capaz de defendernos a todos ante las embestidas de ese neoimperialismo o regalaría España a cualquiera que criticara o atacara al Gobierno? ¿Serán leales a esa nación que tanto han venido defendiendo frente a supuestos enemigos interiores o se acobardarán ante la fuerza del gigante americano? Escuchando detenidamente lo expresado por Ayuso y Feijóo respecto a Venezuela, no veo muy claro su compromiso con la soberanía de la que formamos parte todos los españoles.
La Ley 06/2022 de Garantía Integral de Libertad Sexual fue la respuesta política a la tibieza de la sentencia judicial de uno de los casos más graves de agresión sexual en la historia reciente de nuestro país. La ley fue polémica por razones que no vienen al caso, pero en su intención contenía dos aspectos relevantes para entender el caso Salazar y otros similares.
A la incertidumbre geopolítica se suma una creciente preocupación por la delincuencia, la inseguridad ciudadana y un sistema de salud y dependencia con listas de espera excesivas. Aunque las pensiones contributivas subirán un 2,7%, en línea con la inflación, no compensa el encarecimiento real de los bienes básicos ni la continua erosión de los ahorros. Es alarmante que, en lugar de recibir los cuidados que merecemos, sigamos ejerciendo de salvavidas para descendientes afectados por el paro, la precariedad y la dificultad de acceso a la vivienda. Debemos exigir que el Estado de bienestar no se convierta en un recuerdo, defendiendo nuestro derecho a una vida digna y con sentido.
Sergio Jiménez tenía 37 años cuando la pasada Nochevieja murió durante un degradante “reto” en directo, convirtiéndose en la primera víctima española de una viscosa y creciente tendencia global. Durante el reto que acabó con su vida, había consumido hasta seis gramos de cocaína en tres horas, además de cantidades ingentes de alcohol. Jiménez al parecer era una víctima perfecta: en varios artículos conocidos suyos contaban que era una persona con problemas de salud mental, en tratamiento psiquiátrico, y con necesidad de dinero. Simón Pérez, de quien ya se ha hablado largo y tendido, fue su cicerone en el mundo del streaming.
El año 2026 va a ser decisivo. La mayor fuente de inestabilidad mundial no va a estar en China, Rusia, Irán ni los aproximadamente 60 conflictos que azotan el planeta, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial. El máximo causante va a ser Estados Unidos. Esta es la idea fundamental que se desprende del informe sobre los mayores riesgos para 2026 de Eurasia Group: el país más poderoso del mundo, el mismo que construyó y encabezó el orden mundial de la posguerra, lo está desmantelando, de acuerdo con los deseos del presidente más decidido a transformar el papel de Estados Unidos en el mundo —y con más capacidad para hacerlo— de toda la historia moderna.
Las autoridades judiciales españolas han logrado la detención en Qatar de Said Aurelio Cabrera Abraham, exmilitar venezolano y antiguo estrecho colaborador de Hugo Armando Carvajal, El Pollo, jefe de la inteligencia del régimen chavista, encarcelado en Estados Unidos. La policía del país árabe lo detuvo el pasado 9 de diciembre tras una petición de la Audiencia Nacional, que lo investiga por un complejo entramado de blanqueo y al menos dos operativas para saquear fondos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Una de ellas consistió en la compra de vehículos por el doble de su valor, y la otra en la implantación de un sistema de videovigilancia, cuyos fondos, más de seis millones de euros, acabaron en cuentas bajo su control.
En los últimos dos meses, el intérprete barcelonés Oriol Pla ha recibido dos premios que reflejan bien su inmensa personalidad artística. Primero, el 24 de noviembre ganó en Nueva York el Premio Emmy Internacional a mejor actor por su papel en la serie Yo, adicto. Un hito nunca antes logrado por ningún español y que a sus 32 años lo ha coronado definitivamente como rostro central del cine y la televisión nacionales, después de más de una década en ascenso tras trabajar con cineastas como Jaime Rosales, Cesc Gay, Elena Martín y Mariano Barroso o participar en producciones como Merlí, fenómeno de Netflix. Poco después del Emmy, el 16 de diciembre fue distinguido junto a su familia con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por su contribución a la evolución del circo contemporáneo y las artes escénicas. Su padre es Quimet Pla, cofundador de la legendaria compañía catalana Comediants; su madre, Núria Solina, violinista y fundadora de Picatrons y Circ Cric. Con ellos y con su hermana, Diana, se forjó haciendo circo y teatro popular desde que era niño.
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“Si alguna vez planeas conducir hacia el oeste, viaja a mi manera, toma la mejor carretera, diviértete en la Ruta 66”, cantaban Nat King Cole y The Rolling Stones. Pero la conocida como la “carretera madre”, y así lo mostró John Steinbeck en Las uvas de la ira (1939), no siempre fue alegre. La también llamada “calle Mayor de América” nació en 1926 para unir Chicago (Illinois) con Santa Mónica (California) a través de los Estados de Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México y Arizona. Durante la Segunda Guerra Mundial resultó crucial para el desplazamiento de tropas; en los cincuenta y sesenta vivió el auge de las vacaciones familiares y saltó a la tele con la serie Ruta 66; y en los setenta, hippies y motoristas la consagraron como el road trip por excelencia. En los ochenta, el plan de autovías rápidas le pasó por encima hasta eliminarla del mapa. Desde entonces, sobrevive gracias a las asociaciones locales defensoras de la Historic Route 66 y a viajeros llegados de todo el mundo.
La Hermanastra Fea es una película de horror corporal, de 2025, ópera prima de la directora Emilie Blichfeldt. Entre la ficción se cuela una escena especialmente perturbadora porque se presenta como histórica: la protagonista, Elvira, se traga un huevo de tenia para perder peso. Este parásito, que habita en ciertos animales y que puede infectar al organismo al comer su carne cruda o poco cocinada, se adhiere al intestino y crece alimentándose de parte de lo que come su huésped. Hablamos de un gusano plano de color blanquecino que puede llegar a medir entre 2 y 12 metros, según sea porcino o bovino. Por supuesto, lo que sucede a continuación es también propio de un guion espeluznante.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Oriol Junqueras, líder de Esquerra, alcanzaron este jueves un acuerdo sobre el modelo de financiación autonómica caducado desde 2014 y que supondrá una inyección global al sistema autonómico, según algunas fuentes, de 18.000 millones de euros. El pacto, anunciado por Junqueras tras una breve reunión en La Moncloa, supone dar el primer paso para poner las bases de ese sistema al que le aguarda un delicado camino hasta que sea debatido en el Congreso. Junqueras cifró en 4.700 millones la suma extra que recibirá Cataluña y elogió el plan al asegurar que es buen plan porque “nadie pierde y todo el mundo gana”. La reforma echa a andar en un año electoral y rodeado de críticas de punta a punta: Junts lo rechaza porque considera que no es un concierto y el PP y el presidente de Castilla-La Mancha están en contra.