“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El Gobierno difundirá este miércoles “todos” los documentos hasta ahora clasificados que ha “encontrado” sobre el 23-F. Se trata de 153 “unidades documentales” procedentes de archivos de Interior, Defensa y Exteriores y en las que no hay grabaciones de audio, pero sí transcripciones, según han aclarado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. En España, 24,7 millones de personas, la mitad de la población, nació después del intento de golpe de Estado. Esta es una guía de los personajes y momentos clave del 23-F.
El arzobispo Joan Planellas, líder de la Iglesia católica catalana y ordinario de la diócesis de Tarragona, es de esos altos cargos que huyen del boato y el aplauso. “Nada de llamar monseñor ni cosas por el estilo”, es la única norma antes de conversar con este diario. Tampoco tiene pelos en la lengua. El pasado verano, cuando Vox atacó a los obispos por apoyar la regularización de inmigrantes, Planellas le replicó directamente: “Un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano”. La relación de la Iglesia con los grupos de ultraderecha ha vuelto a la actualidad, tras conocerse que el Papa alertó a los obispos españoles durante su primera visita al Vaticano “del riesgo de manipulación de los extremismos”. Ante las preguntas sobre el papel de los obispos ante el auge de los grupos de ultraderecha, el arzobispo de Tarragona responde sin rodeos: “La Iglesia no tiene una ideología, pero sí unas líneas rojas y una de ellas es el deber de atender a las personas que sufren”
El madrileño barrio de Vallecas vivió el pasado 22 de noviembre una tarde de sangre, tiros e incertidumbre. Un español de 18 años acuchilló a tres personas en plena calle, antes de atrincherarse en su casa, donde la Policía logró arrestarlo tras abatirlo de varios disparos. Durante la intervención, el joven desplegó una “extrema violencia” contra los agentes para evitar su captura y, además, profirió reiteradas amenazas y proclamas islamistas (“¡El profeta Mahoma me ha hablado y me ha dicho que hoy es el día del juicio final!”, llegó a decir); según consta en los escritos de la jueza María Tardón y de la Fiscalía enviados a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que acordó mantener al sospechoso en prisión provisional tras concluir que existen indicios para seguir con la causa por delitos de terrorismo yihadista.
Amanda Sloat conoce bien la relación transatlántica, porque ha vivido en las dos orillas del océano y ha pisado los despachos más poderosos. También ha seguido de cerca a los vecindarios de Europa: Rusia, Oriente Próximo, el Magreb. Tiene la sensación de que algo se está rompiendo, y costará mucho tiempo repararlo, en la alianza euroamericana que configuró el Occidente posterior a la II Guerra Mundial.
Un afgano puede pasar 15 días en la cárcel por romper el brazo a su esposa y cinco meses si maltrata a un camello. Esta es la ley que deben aplicar los jueces en Afganistán desde principios de año, en virtud de un nuevo código penal aprobado discretamente, sin debate político ni anuncios públicos, y que apenas ha generado reacciones internacionales. En 119 artículos, la violencia contra las mujeres se legaliza y se considera una herramienta de disciplina social y de prevención del pecado o del “vicio”. Las madres, hijas y esposas pasan a ser prácticamente objetos propiedad de un marido o de un “amo”, palabra usada literalmente en el texto, así como “esclavo”, términos que ponen los pelos de punta a las organizaciones de defensa de los derechos humanos, que piden que este marco legal sea revocado.
Israel ha reabierto el registro oficial de tierras en Cisjordania que llevaba paralizado desde 1967, lo que le permite declarar parcelas como estatales y facilitar su uso por colonos.
Realizan:Presenta:Diseño de sonido:Nicolás Tsabertidis
Coordina:Dirige:Ana Alonso
Sintonía:Jorge Magaz
Según las teorías del multiverso, grosso modo, el cosmos se va bifurcando: infinitas historias en universos paralelos. Así, el dramaturgo británico Nick Payne escribió Constelaciones, donde se exploran, en escenas sucesivas, las diferentes posibilidades en la vida de una pareja: cómo se conocen azarosamente, cómo llega el primer beso o cómo aparece la infidelidad.
Los chicos del grupo Avenida reciben donde nacieron como banda: el Colegio Mayor Moncloa de Madrid, gestionado por el Opus Dei, con mesa montada a doble cubierto y servilleta de tela. Desde que Chuck Berry inventó el rock en los años cincuenta, el mundo de la música no había visto unos modales como estos. Al terminar el segundo plato, uno de ellos se come la pera conSí cuchillo y tenedor, y otro hace lo propio con el plátano. “Nos lo enseñaron en protocolo, pero es una tontería”, se justifica uno de ellos. “Te sirve para no quedar como un maleducado con los padres de tu novia”, discrepa otro. Lanzo entonces la pregunta: si vuestro suegro se come el plátano con la mano, ¿os lo coméis igualmente con cuchillo y tenedor? Se descojonan.
Todo comenzó el pasado mes de agosto. Kim Kardashian fue fotografiada en Roma en compañía de su hija mayor North West, de 12 años. Como suele ser habitual en la vida de la mediática empresaria, aquella aparición generó decenas de titulares, pero esta vez la protagonista no fue ella, sino su hija. North West, perteneciente a la denominada generación Alfa, lucía un piercing en el dedo corazón de la mano derecha, una perforación que no pasó desapercibida para los tabloides, que lo convirtieron en noticia. La conversación se intensificó en redes sociales, donde muchos señalaban a Kim por permitir a su hija realizarse este piercing (las alusiones a Kanye West, su padre, brillaron por su ausencia, aunque ese es otro debate). A mediados de enero, la primogénita de Kim Kardashian y Kanye West volvió a mostrar otro finger piercing y, una vez más, se desató la polémica, publicándose varios artículos de opinión al respecto. “West está averiguando cuál es su estilo como cualquier adolescente debería hacer, y frente al mundo entero, nada menos. Eso incluye experimentar con looks de moda y belleza y, sí, piercings (con el permiso de sus padres, por supuesto). Estoy segura que sufrir ciberbullying por el mundo entero hace más daño que un pequeño anillo en su dedo, así que por favor, tengamos compasión”, escribió la periodista Elizabeth Gulino en la revista especializada Allure.
El Partido Popular ha puesto por fin negro sobre blanco cuáles son los límites de sus negociaciones con Vox para gobernar juntos. El documento, dado a conocer el lunes, hay que entenderlo no solo como un marco negociador para los gobiernos autonómicos, sino, eventualmente, como las condiciones en las que la derecha liberal española estaría dispuesta a dar entrada a la ultraderecha en el Ejecutivo central. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha dejado claro que ese escenario se ha normalizado dentro del partido y ha comenzado la tarea de que los ciudadanos lo vean también como una opción más. Pero, con según qué condiciones, no lo es. El decálogo del PP supone una versión edulcorada de algunos de los postulados del partido ultra. Por ejemplo, cuando afirma que “la inmigración irregular ha alcanzado niveles intolerables”. No dice en qué datos se basa —la realidad no avala esa afirmación— ni cuál es su política al respecto, pero abre la puerta a que Vox haga la suya. O cuando rechaza las medidas contra el cambio climático asumiendo el lenguaje del partido de Santiago Abascal. Sin embargo, resulta significativo que el líder ultra se haya ofendido por el primer punto, que simplemente reafirma una obviedad como el respeto a la legalidad. Para Abascal es como si los populares “estuvieran pactando con salvajes y pretendieran domar a Vox”.
En la atención a la salud mental juvenil, en los últimos años ha surgido una tendencia llamativa. Entre los jóvenes que buscan ayuda por ansiedad o depresión, recurrir a ChatGPT para obtener apoyo emocional es cada vez más común. Incluso cuando los terapeutas dejan claro que ChatGPT no es un terapeuta, muchos jóvenes lo restan importancia: “No me importa, solo estoy hablando con Chat, ya está”.
Una periodista de La Gaceta, Rebeca Crespo, publicó en Twitter la fotografía de una mujer en una estación de metro de Madrid ataviada con un niqab, la cabeza oculta por él. “Pero si en España no te encuentras a nadie con burka ni niqab”, dijo irónicamente. Al rato, empezó a circular una secuencia de imágenes: la de la propia periodista poniéndose la prenda para ser fotografiada. Este artículo no va de las intenciones que movían a la periodista con su foto, sino de algo más delicado: lo que ven tus ojos y lo que van a ver a partir de ahora, y tu posición al respecto. Muchos usuarios de Twitter, también aquellos que patrullan con el dedo levantado, creyeron cierta la secuencia. No lo hicieron con cuidado, sino con la crueldad habitual: les perdió el zasca. Pero las fotos de la mujer vistiéndose habían sido hechas por inteligencia artificial (IA). Muy bien hechas, pero IA.
Hace una semana, Oriol Cardona ganaba una medalla de oro olímpica en esquí de montaña, una prueba que se estrenaba en los Juegos Olímpicos de Invierno. Oficialmente, es el segundo oro de la historia de los deportes de nieve españoles tras el de Francisco Fernández Ochoa en los Juegos de Sapporo (Japón) en 1972, y así fue celebrado por las cuentas en redes del Comité Olímpico Español. Pero hubo quien recordó (porque no hace tanto tiempo) que la historia es algo más complicada.
El 24 de febrero de 2022, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó una invasión a gran escala del territorio de Ucrania en lo que denominó una “operación militar especial”, que se sumaba a la anexión de Crimea en 2014 y la subsiguiente ocupación informal de parte de las provincias de Donetsk y Lugansk. Cuatro años después, el Kremlin no ha logrado sus objetivos de derrocar al Gobierno de Volodímir Zelenski y garantizar el reconocimiento internacional de los territorios que ocupa en Ucrania. La guerra es una espada de Damocles colgada sobre el futuro de Europa y, ante los escasos avances tanto en el campo de batalla como en las conversaciones bilaterales entre Ucrania y Rusia, países como Francia o Italia han abogado por reatar los contactos directos con el Kremlin. ¿Es una buena idea? Los analistas Ignacio Molina, del Real Instituto Elcano, y Nicolás de Pedro, del Institute for Statecraft de Londres, debaten sobre la cuestión.
Coincidiendo con la 40.ª edición de los Premios Goya, EL PAÍS reúne una selección de conversaciones con algunas de las grandes voces del cine español reciente. Del viaje a los infiernos de Sirât a la espiritualidad de Los domingos, pasando por la memoria familiar de Romería, sus creadores abren el reverso moral, emocional y artístico de sus obras. Un recorrido para adentrarse en las películas del año desde su proceso creativo.
Alauda Ruíz de Azúa“Aunque no seas creyente, el catolicismo está intrincado en nuestra cultura” Por Gregorio Belinchón (13 de septiembre de 2025)Oliver Laxe“Las críticas más fuertes que ha recibido ‘Sirat’ son un síntoma de que he hecho bien mi trabajo” Por Ianko López (15 de febrero de 2026)Kangding Ray“Queríamos que pudiera verse el sonido y oírse la imagen” Por Abraham Rivera (12 de agosto de 2025)Nagore Aramburu"Me caracterizaron, me perdí un poco... y con toda la información que me fueron dando construimos de manera colectiva” Por Gregorio Belinchón (22 de septiembre de 2025)Alberto San Juan“Soy una mezcla entre un don nadie y una Norma Duval” Por Luz Sánchez-Mellado (21 de diciembre de 2025)Alejandro Amenábar“Si hubiera aparcado el tema del homoerotismo entre Cervantes y su captor habría sido mojigato y habría renunciado a mí mismo” Por Gregorio Belinchón (7 de septiembre de 2025)Emma Lira“Argelia es todavía un lienzo en blanco” Por Sara Andrade Abad (11 de septiembre de 2025)Alberto Rodríguez"Hablamos con algunos de los buzos especializados y nos pareció tan alucinante que empezamos a escribir el texto” (Por Gregorio Belinchón, 20 de septiembre de 2025)Bárbara Lennie“Los hijos del privilegio también tienen algo que les hace muy poco capaces para el mundo” (Por Sofía Ruíz de Velasco, 20 de septiembre de 2025)Carla Simón“El sida se vivió en secreto, nuestra abuela no sabía que mi madre murió de eso” (Por Noelia Ramírez, 4 de septiembre de 2025)Llúcia Garcia y Mitch“Interpretar un papel así te pone los pies en la tierra y te das cuenta de que la vida no es tan fácil” (Por Irene Crespo, 24 de agosto de 2025)Agustín Díaz Yanes“ETA sigue siendo un juguete político demasiado goloso” (Por Borja Hermoso, 20 de septiembre de 2025)Susana Abaitua"Me dedico a contar historias. Sin embargo, si no las vivo, llegará un día en que estaré vacía" (Por Gregorio Belinchón, 17 de octubre de 2025)María de Medeiros“La película habla de identidad, de cómo transportamos nuestro pasado y reinventamos nuestro presente” (Por Nacho Sánchez, 18 de marzo de 2025)Paul Urkijo“A través de nuestras identidades, hablamos de cómo somos y desde dónde contamos el mundo” (Por Gregorio Belinchón, 13 de octubre de 2025)Alba Flores“Me sigue costando entender a qué clase social pertenecemos los Flores” (Por Silvia Cruz Lapeña, 7 de septiembre de 2025)Albert Serra“No me interesan las causas ni la ideología, solo el cine” (Por Gregorio Belinchón, 28 de septiembre de 2024)Gerard Oms y Mario Casas“Mario ha pagado un peaje altísimo, ha sufrido un estigma injusto” (Por Gregorio Belinchón, 10 de abril de 2025)Jaume Claret Muxart“¿Que los jóvenes no van al cine? ¡Si llenan la filmoteca!” (Por Noelia Ramírez, 23 de enero de 2026)Nora Navas“Se peca de amiguismos en los premios” (Por Laura Estrada, 14 de enero de 2026)Marianna Brennand“Quise que los espectadores no apartaran la mirada frente al abuso, como pasa en la vida real” (Por Ana Cristina Castellanos, 16 de febrero de 2026)María Herrera“Me han llegado a decir que quitarse el condón sin avisar no es una agresión sexual fuerte” (Por Ana Marcos, 24 de febrero de 2026)Coordinación y ediciónMaría Sánchez Rubio y Sara Campos Román
DiseñoIgnacio Povedano
DesarrolloAlejandro Gallardo
FormatoGuiomar del Ser y Brenda Valverde
Cuando Ana Belén (Madrid, 74 años) se sienta delante del periodista, en realidad se sientan Ana Belén, tótem de la cultura española; Ana Belén, cantante espléndida, actriz talentosa con Goya de Honor y directora infravalorada, que se define como artista con inseguridades, y María del Pilar Cuesta Acosta, una mujer que se califica como miedosa, madre y abuela (orgullosa de ello, por cierto). Todo está ahí.
La mañana que Elena Valenciano y Soraya Rodríguez se sientan para esta entrevista es viernes 20 de febrero y son las 12 de la mañana. Ambas tienen delante el libro que acaban de publicar, Después del minuto de silencio. Hablan las familias víctimas de la violencia machista (La esfera de los libros). Tres madres, un padre, un hermano, una hermana y un hijo de mujeres a las que un día mataron sus maridos, parejas o exnovios.
Desmantelar los medios de transporte de los narcos es un objetivo tanto o más inabarcable que la contención de alijos. Desde las épocas del contrabando de tabaco, las organizaciones que mayoritariamente dieron el salto al narcotráfico ya medían su potencial con la construcción de planeadoras para escapar de las persecuciones de patrulleras de Aduanas o de la Armada. Acostumbrados a ganar con lanchas más veloces, el salto a la cocaína multiplicó la demanda de experimentados transportistas gallegos y de barcos con dimensiones nunca vistas hasta entonces. Así surgió otro suculento dividendo: la fabricación de barcos en astilleros clandestinos de Galicia y Portugal que tiene como uno de sus principales clientes las redes que operan en el Estrecho con la cocaína, el hachís y la inmigración ilegal.
En el PP madrileño no salen de su asombro: la educación de la región ha estado desde junio de 2023 en manos de un excéntrico dramaturgo, Antonio Castillo Algarra, que teledirigía a la consejería desde los Teatros del Canal y sin tino por su absoluta falta de experiencia. Él y su órbita, conocidos como los pocholos, salieron del Gobierno la semana pasada: el consejero Emilio Viciana, dos directores generales y tres diputados. Y esta semana, su sucesora, Mercedes Cantalejo, está a punto de cerrar un modelo de financiación con los seis rectores. Ella forma parte del ala más dura del grupo parlamentario del PP. Lo demostró en la comisión de investigación a Begoña Gómez y fue premiada el pasado octubre con el cargo de viceconsejera de Universidades.
Alberto Gago (Zaragoza, 39 años) es desde diciembre el nuevo director de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (Aesia), la primera de este tipo de la UE. Con apenas un año y medio de trayectoria, este organismo es el encargado de velar por que los sistemas de inteligencia artificial (IA) que se usan en España se ajusten a la legalidad. Gago conoce bien esa legalidad. Participó como asesor de la entonces Secretaria de Estado de Digitalización e IA, Carme Artigas, en las maratonianas negociaciones previas a la aprobación del Reglamento Europeo de IA, que arbitró España al ostentar la presidencia europea.