“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El Madrid se hundió ante el Barça hace un año en la final de la Supercopa en la primera vez que se medía en busca de un título con el actual dominador del fútbol español y europeo. Las expectativas no eran esperanzadoras porque entonces el conjunto blanco solo había sumado derrotas contra las azulgranas, pero el resultado fue tan contundente y tan duro (5-0) que el encuentro no dejó dudas de que el club de Chamartín todavía estaba a océanos de distancia del referente continental. 362 días más tarde, ambos se enfrentan de nuevo este sábado por la Supercopa (19.00; Teledeporte) en Castellón con un balance en los clásicos de 19-1 para el Barcelona, el equipo que ha levantado 16 de los 18 trofeos nacionales que ha habido en juego desde la temporada 2019-2020.
No perdió ni contra el Barça ni contra el Madrid. El Atlético necesitó un agónico hat-trick de Julián Alvarez para derrotarlo. La temporada pasada se clasificó para la Conference League, competición en la que se ha metido en la siguiente ronda como 5º tras completarse la fase de grupos, con cuatro victorias, un empate y una derrota. El Rayo Vallecano, que juega este sábado en Vallecas contra Osasuna (14:00, Dazn), está haciendo las cosas muy bien en lo deportivo, consolidándose como un Primera al que hasta los más grandes temen enfrentarse… El equipo va rodado, pero no se puede decir lo mismo del club y sus instalaciones.
Se suceden los días y en el pelotón, enjambre vivo en el que todo y nada se sabe, aún resuena el eco de la noticia. El repentino adiós al ciclismo profesional de Simon Yates, vigente campeón del Giro de Italia y ganador de una durísima etapa de montaña en el último Tour de Francia, no ha dejado indiferente a nadie. Tampoco a los directores del Visma, quienes reconocieron desconocer la decisión de su corredor hasta poco antes de hacerse oficial, ya con el británico de 33 años en La Nucía, Alicante, preparándose junto al resto de compañeros para arrancar otra temporada vestido de amarillo.
En su deslavazado discurso del miércoles ante el Foro de Davos, en Suiza, Donald Trump arremetió otra vez contra las renovables, la Unión Europea y el Pacto Verde, que tiene como objetivo la transformación del sistema energético y de movilidad para romper con la dependencia de los combustibles fósiles, principales causantes del cambio climático. Trump, al igual que hace la ultraderecha europea y española con Vox a la cabeza, desdeñó ese pacto, al que llama “nueva estafa verde”. Pero lo cierto es que, a pesar de los ataques, las renovables siguieron creciendo en 2025 y marcando récords mientras el consumo fósil para generar electricidad se estanca.
La guerra civil en Sudán, que suma ya más de 1.000 días, ha tenido consecuencias catastróficas para su sistema educativo, que se encuentra actualmente colapsado. Según Unicef, más de ocho de los 17 millones de niños en edad escolar (el 47%) no asisten actualmente a la escuela.
El desarrollo emocional y cognitivo del ser humano durante los primeros años de vida es un proceso increíble y complejo. Uno de los hitos más significativos, y a menudo más desafiantes para los progenitores, es la llamada angustia/ansiedad por separación. Este comportamiento, lejos de ser una llamada de atención o un problema de conducta del menor, representa un avance natural y necesario en el desarrollo madurativo del menor.
Japón está de moda. Su capacidad de seducción turística es obvia: visitar el monte Fuji, hacerse una foto en el distrito de las geishas, sumergirse en el Super Nintendo World en Osaka u observar el momiji del cambio de color de las hojas en otoño son algunas de las actividades más buscadas. En 2024, hasta 36,87 millones de personas lo escogieron como destino, un récord histórico. En 2025, el país nipón alcanzó los 40 millones de visitantes. Y en España gusta cada vez más: solo en agosto pasado, más de 32.000 personas visitaron el país, un 23,5% más que en 2024, según la Organización Nacional de Turismo de Japón. El país asiático se percibe como un destino fácil, seguro e irreemplazable, tan distinto a todo que no compite con ningún otro territorio. “Tiene un componente futurista histórico”, valora Oriol Farrés, coordinador del Anuario Internacional de Cidob y experto en Japón. El boom es tal que el japonés es el idioma que más ha crecido en número de estudiantes en España, según un estudio de Preply. “Lo hacen por interés personal, no por motivos profesionales. Buscan entender mejor la cultura”, destaca Sofía Tavares, directora de marketing de esta plataforma de aprendizaje de idiomas.
La península de la Magdalena de Santander será reconocida como lugar de memoria por parte del Ministerio de Memoria Democrática como recordatorio de que allí hubo un campo de concentración del bando franquista durante la Guerra Civil. El Gobierno central ha iniciado los trámites para ello pese a las protestas del Ayuntamiento santanderino y del Ejecutivo regional, ambos del PP, críticos con un movimiento que “reabre heridas” y “generan división y enfrentamiento”. El Consistorio trató de impedir el nombramiento alegando que el espacio de represión se hallaba en las caballerizas y no en el palacio que corona el cabo cántabro. Los colectivos memorialistas de la región han valorado la medida para que “en un lugar hermoso con una bella historia cultural y paisajística haya una placa explicándolo todo y rememorando” a las víctimas.
A estas alturas de la vida hago ejercicio en la bicicleta estática durante media hora al día. Con ella puedo escalar valles y montañas, atravesar desiertos, cruzar los puentes de todos los ríos del planeta. Mientras pedaleo a veces trato de recordar los países y las ciudades que he visitado y al final algunos de aquellos viajes se reducen a una pequeña ráfaga dentro del humo de la memoria.
Enzensberger renegaría actualmente de un antiguo poema suyo, que iniciaba Poesías para los que no leen poesías. Decía así: “no leas odas hijo mío: lee los horarios de los trenes. Son más exactos”. Y Agustín García Calvo, que exaltó la alegría, la ensoñación y el significado de los viajes ferroviarios en un hermoso libro titulado Del tren, constataría que el personal siente desconfianza o temor a utilizarlo, han sustituido la ilusión por el acojone. Podemos denominar como fatalidad a los últimos desastres, pero no hay duda de que el caos, la incertidumbre y el temor son los reyes desde hace tiempo. El estupor de la gente ante la sensación de que nada funciona empapa múltiples asuntos de la vida cotidiana. Ni Dios te va a explicar por qué se quedó el país en las tinieblas durante 12 horas. Eso volvió a ocurrir desde las cuatro de la tarde a las dos de la madrugada en mi calle y en otras cercanas del barrio durante la Nochebuena. Después de múltiples llamadas a teléfonos con voces grabadas alguien que parece real asegura que van a activarse los protocolos y que se avisará a las brigadas. Ni puta idea de lo que significa eso tan enfático y melifluo de activar los protocolos. También acabo de escuchar varias veces en la tele desde la elocuente boquita de responsables en el funcionamiento de los trenes idéntica frase: “desde la perspectiva del informe preliminar”. No son perversiones del lenguaje, sino simplemente la nada, algo habitual en el discurso de la clase política.
En la Unión Europea, el 25% de la población tiene algún tipo de discapacidad auditiva, visual, motriz, de movilidad, tartamudez, autismo o síndrome de Down, entre muchas otras, según Eurostat. La accesibilidad suele reducirse a un conjunto limitado de soluciones —ascensores, rampas, barras de baño y señales auditivas en los semáforos— insuficientes para cubrir la diversidad de las necesidades. Pero si la discapacidad para quienes la padecen puede ser dolorosa y un motivo de exclusión, también puede funcionar como una máquina de producir talento e ideas. Fue el caso del violinista Carl Unthan, quien usó su defecto físico como una “escuela de la voluntad”, según el filósofo Peter Sloterdijk, porque nació sin brazos pero aprendió a tocar piezas de Franz Liszt al violín con los pies. Como un portal hacia otra realidad posible, la actual exposición Design and Disability en el Museo Victoria & Albert de Londres despliega un universo de casi dos centenares de prototipos, inventos y respuestas a las barreras de acceso para las personas con discapacidades. Se puede visitar hasta el 15 de febrero y, luego, a partir del 5 de junio en el V&A Dundee, en Escocia.
La directora Isabel Coixet solo puede recordar tres veces en las que haya pensado en una actriz antes incluso de escribir un guion. La primera fue con Sarah Polley. Rodando Mi vida sin mí le dijo que iba a escribirle otra película y lo hizo: La vida secreta de las palabras. La última, que aún espera que se convierta en realidad, fue leyendo Los días del abandono, de Elena Ferrante. “Pensé enseguida en Penélope [Cruz]”, confiesa. Y antes, la segunda vez, le pasó con otra actriz extranjera: Alba Rohrwacher (Florencia, 46 años). Cuando llamaron a la directora catalana para que llevara al cine Tres cuencos, el último libro que escribió Michela Murgia, pensó inmediatamente en Rohrwacher. “Siempre que la veía en una película, aunque fuera en un papel pequeño, pensaba: ‘Quiero trabajar con ella’. Había algo en esa mezcla de fragilidad y fuerza que tiene que me fascina… La había visto en las películas de su hermana, Alice, la había visto en tres películas de una directora italiana que es una gran amiga mía, Laura Bispuri, que también la había dirigido en la serie La amiga estupenda… Y siempre que la veía me transmitía una verdad que me gustaba”, resume la directora.
EstilismoBeatriz Moreno de la Cova
MaquillajeNicoletta Pinna (Simone Belli Agency)
PeluqueríaPaulo Zagatto (Roberto D’Antonio)
ManicuraAsalaya Pazzaglia (Simone Belli Agency)
ProducciónCristina Serrano
Producción localCico Filotico (Kitten Production)
Asistente digitalDavid García
Asistentes de fotografíaNiccolò Berretta y Niccolò Rossi
Asistente de estilismoDiego Serna
Asistente de producción localAlessio Biagiotti
Se terminaban los años setenta y Sophie Calle se inventó un juego: “He pedido a algunas personas que me concedan unas horas de su sueño. Que vengan a dormir a mi cama”. A cambio, los extraños durmientes tenían que dejarse fotografiar. Su habitación propia estuvo ocupada sin interrupción por sueños ajenos durante casi una semana entera. Sophie tomaba notas de posturas y abrazos, como una etnógrafa de la vida íntima.
Cierra Tipos Infames, una librería de la calle de San Joaquín de Madrid, en el barrio de Malasaña. No sé si toda España la conoce, pero el hecho es que en cuanto Alfonso y Francisco, los libreros, soltaron la bomba en Instagram, la noticia local se convirtió en nacional. Solo su post tiene ya más de 4.000 comentarios. Lo sentimos por los Tipos pero también (¿puede que más?) por nosotros. Es un dolor íntimo y no lo provoca (desde luego no solo) el cierre de un negocio local. ¿Acaso fue Tipos Infames un negocio alguna vez? La sensación es que si Tipos Infames se ve obligada a cerrar es que nos borran definitivamente del mapa, que nos quitan lo que fue nuestro, empezando por la idea de que las librerías (y los libros) no son únicamente un negocio. Es el cierre de una librería, pero también el de un barrio y el de una ciudad, el de una forma de entender la cultura y los libros. Y da mucha pena.
Una familia colombiana ha puesto en el ojo del huracán al jugador del Paris Saint-Germain Lucas Hernández y a su mujer, Victoria Triay, tras denunciarlos por los presuntos delitos de trata de personas y trabajo no declarado, según adelantó la revista francesa Paris Match. Beatriz —que prefiere no revelar su nombre real—, sus padres y dos de sus hermanos trabajaron para la pareja en su casa de las afueras de París entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025, haciendo todo tipo de tareas: desde el cuidado de menores y la limpieza hasta la seguridad. “Traje a toda mi familia a Francia porque nos prometieron que nos ayudarían a sacar los papeles si trabajábamos para ellos. No fue así. Ahora sabemos que nos estaban explotando, haciéndonos trabajar por más horas de las permitidas y con sueldos muy bajos, por ser migrantes y vulnerables”, cuenta Beatriz en una conversación telefónica con EL PAÍS.
La imagen lacerante de la detención en un suburbio de Minneapolis de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años, por parte de los agentes de la policía migratoria respaldada por Donald Trump está conmocionando a Estados Unidos. En las últimas horas, las autoridades escolares del área metropolitana de Minneapolis han informado de arrestos de otros menores que acompañaban a sus padres. Las detenciones forman parte de la campaña de represión migratoria indiscriminada ordenada por el presidente estadounidense en las últimas semanas en Minnesota.
Este artículo fue publicado conjuntamente con Puente News Collaborative, un medio informativo bilingüe sin ánimo de lucro dedicado a la cobertura de alta calidad de la frontera entre Estados Unidos y México, y KTEP Public Radio.
Francia busca equilibrar sus cuentas para reducir su abultado déficit y esto incluye cualquier operación que le pueda reportar ingresos, incluida la venta del patrimonio nacional. El Gobierno busca acelerar las transacciones de los bienes inmobiliarios a los que ya no da uso, algunos de ellos de gran valor histórico, susceptibles de ser convertidos en viviendas u oficinas.
La imposición, como forma de liderazgo, ha saltado estos días al primer plano de la mano del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Él se ha propuesto, desde la presión, ordenar la escena geopolítica bajo su criterio y mando. Un patrón, el de ejercer el poder desde el ultimátum y la asimetría de fuerzas, incluso con el rechazo explícito del interlocutor, que se repite en algunas organizaciones. Pero encajar un no y atreverse con él exige una estrategia para impedir romper puentes, menoscabar la autoridad del superior y proteger las relaciones laborales. En la empresa, como en la geopolítica, el poder se negocia.
Desobediencia debidaUn trabajador no está obligado a cumplir la orden de un jefe si es ilegal o vulnera un derecho fundamental. “El poder del empresario encuentra límites en la ley cuando atañe, por ejemplo, al respeto a la dignidad e intimidad de sus empleados. Es el caso de las denuncias formuladas por dos empleadas de Julio Iglesias al expresar que el cantante, presuntamente, solicitaba su acceso a efectos personales, como el móvil”, declara la presidenta de la Asociación Nacional de Laboralistas, ASNALA, Ana Gómez. La abogada aconseja documentar siempre y dejar por escrito el motivo de la oposición, incluido el formato en audio.
Debió de ser hace unos 15 años. Rocío Sainz de Rozas (Sevilla, 1984) estaba frente a la Torre Picasso de Madrid. Trabajaba, desde hace cuatro, para la consultora Deloitte. Licenciada en ICADE y experta en finanzas, tomó una decisión sencilla y difícil: no entrar. Gran estudiante, había conseguido, mientras dedicaba su tiempo a los números, graduarse a distancia como ingeniera agrónoma. Creía en el campo, la naturaleza, los paisajes. Viajó por Europa. Trabajó seis meses en Londres en un jardín de grava. Y, de súbito, la luz. El experto en jardines, Juan von Knobloch, fue su mentor. “Resultó muy generoso, me enseñó todos los secretos, los viveros, los jardines de España y fuera”, recuerda.
En los paisajes de los hayedosCerca de la Fageda d’en Jordà (Hayedo de Jordà), en Olot, a unos 60 kilómetros de Girona, en las inmediaciones de El Croscat, el último volcán en entrar en erupción en la península Ibérica, hará 17.000 años, el estudio RCR, creado en 1988 por Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta (RCR), desafía la narrativa: ellos “no diseñan edificios, sino paisajes”. Estos días en el que las hojas de los hayedos se debaten entre el rojizo y el dorado mientras ondulan, despacio, hacia el suelo atraídas por la gravedad, resulta fácil entenderlo. Parten del papel en blanco. Y crean lugares. Una casa para una peluquera. Una casa para un herrero. En Olot. O un rascacielos en Dubái. “Pero todo son paisajes” —admiten— “no levantamos edificios”. Trabajan en otra escala.