“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Mentimos: nos mentimos sin parar porque hace cinco siglos un señor mintió.
Tiene razón Arturo Pérez-Reverte en lo que dijo en su tribuna hace unos días: “La Academia se repliega ahora hacia posiciones más descriptivas que normativas”. Pero esto, que preocupa al escritor y académico y que ha motivado la escritura de su texto, es, en mi opinión, el único principio científico defendible si se quiere tener una Real Academia Española (RAE) a la altura de sus capacidades. En las líneas que siguen hablo como filóloga sobre el sentido que creo debe tener hoy el principio de “limpia, fija y da esplendor”.
El último año ha evidenciado un cambio fundamental en la relación transatlántica. Lo que antes eran disputas comerciales o divergencias diplomáticas se ha transformado, bajo la actual Administración estadounidense, en una política sistemática de coerción, en constante violación del derecho internacional. La presión sobre Groenlandia no es más que el último episodio de la voluntad de dominio de Donald Trump: no olvidemos la imposición unilateral de aranceles arbitrarios, o su cercanía a Vladímir Putin en Ucrania, su Estrategia de Seguridad Nacional, o las sanciones al excomisario Thierry Breton. Es evidente que el modelo de seguridad basado en la dependencia externa de Estados Unidos se ha agotado y que la estrategia de apaciguamiento seguida hasta ahora se ha saldado con un rotundo fracaso. Se impone un cambio de rumbo para garantizar la soberanía e independencia europeas, con medidas coyunturales pero también estructurales.
Del accidente de Adamuz sabemos aún pocas cosas. Desconocemos, por ejemplo, cuáles han sido sus causas, aunque la investigación se está centrando en una hipótesis: la de la rotura de la vía por fatiga. Como no conocemos las causas, tampoco sabemos quiénes han sido los responsables, si es que los hay. La hipótesis del factor humano ha sido descartada: no fue culpa de la velocidad, ni de un error del maquinista, ni de ningún otro miembro del personal. Pero la infradotación, la externalización de servicios a empresas privadas, la liberalización del sector de la alta velocidad, la falta de voluntad a la hora de atender las quejas de trabajadores y usuarios y la desviación de fondos públicos a actividades delictivas también son factores humanos. Cuando los expertos emitan sus informes sabremos si alguno de ellos ha podido influir en la tragedia. O igual no. Igual, con el informe en la mano, los hunos nos dicen huna cosa y los hotros, hotra.
La doctora Megan Jones Bell recibe en una de las varias sedes que Google tiene en el centro de Londres. La conversación tiene lugar en una sala de trabajo luminosa y pulcra, pero fría. Un responsable de comunicación de la firma presencia el diálogo, para evitar cualquier terreno pantanoso. No será necesario. Jones Bell es muy consciente de que la relación entre las empresas tecnológicas y la salud mental es materia delicada, y evitará en todo momento entrar en polémicas.
Al inicio de la película Materialistas (2025), de la coreano-canadiense Celine Song, una pareja primitiva roza sus frentes y narices, en un acto que parece concentrar toda la intención del amor. Este contacto nariz con nariz, conocido popularmente como beso esquimal, se ha registrado en muchos otros mamíferos. Una investigación reciente afirma que, más que un acto de afecto, es un elemento importante en la comunicación social de los animales, incluso en especies solitarias.
Cada año se presentan varios prototipos de robots humanoides. Su impacto suele ser mayor cuanto más se parecen a las personas. Pero hay excepciones. Un grupo de investigadores de la Southern University of Science and Technology ha desarrollado un ingenio con aspecto de flotador con patas extensibles (de hecho, eso es lo que es) cuyo diseño podría ser de ayuda en labores de asistencia tras catástrofes naturales: el robot puede contraerse y reptar por espacios estrechos, para luego inflarse y andar de forma estable. También puede flotar, nadar y volar.
Hay un poema profundamente soldado en la memoria del neurocientífico Rodrigo Quian Quiroga (Buenos Aires, 58 años). Son unos versos del escritor argentino Hilario Ascasubi que aprendió cuando tenía 12 años, mientras desayunaba una tostada y un chocolate en su casa antes de ir a clase: “Mi madre me quería matar porque no me lo había estudiado para el colegio… Y fue una situación de tanto estrés, porque me iban a poner un cero, que me lo aprendí y me quedó hasta hoy”, cuenta entre risas.
La Comunidad de Madrid ha tenido que pagar desde hace más de una década 51 millones de euros a cuatro hospitales públicos de naturaleza público-privada como consecuencia de sentencias judiciales en contra de la administración, según un informe de la Intervención regional al que accedió EL PAIS. De esta manera, los gestores de los centros de Majadahonda, Parla, Arganda del Rey y Coslada lograron que los tribunales reconocieran su derecho a obtener más dinero por mejorar la eficacia energética de sus instalaciones; anularan sanciones de la administración; o repercutieran en los pagos anuales que esta les hace tras haber construido los edificios la variación del tipo de IVA aplicable. Es solo la punta del iceberg: a finales de 2023, el gobierno de Isabel Díaz Ayuso tenía provisionados 62,5 millones de euros para litigios pendientes con las concesionarias, que desde inicios del siglo XXI, y hasta finales de 2024, habían interpuesto 209 recursos contencioso-administrativos.
Mar Carpio es una farmacéutica residente en Badalona, pero trabaja a 47 kilómetros, en Sant Celoni, un trayecto que le suele llevar poco más de una hora en tren. Durante la suspensión total del servicio de Rodalies del miércoles y el jueves no pudo acudir a su puesto de trabajo, algo que le irritó porque no es la primera vez que le ocurre. “Cuando no es un árbol, es una catenaria averiada. Lo que ha ocurrido esta semana es el resultado de la falta de mantenimiento. No te puedes fiar”, explica. Usuaria del R11, la línea que une Barcelona con Portbou, en el extremo norte de Cataluña, Carpio asegura que, a pesar de ser una línea que suele funcionar bien, siempre se para. Su alternativa para regresar desde su puesto de trabajo es la R2 Nord, que va desde Maçanet hasta el aeropuerto de Barcelona, y desde ahí hacer un transbordo. “En esta los retrasos son continuos. Siempre hay desperfectos en la vía o se queda enganchado en El Prat”, denuncia.
El Ayuntamiento de Barcelona ha comunicado esta semana en una circular a sus centros de servicios sociales que “a fecha de hoy” no dispone de plazas del Servicio de Alojamiento Temporal Urgente (ATU), que son en su mayoría pensiones, porque “todas las plazas están ocupadas y la previsión de disponibilidad de nuevas plazas no se prevé a corto plazo”. Una situación que, explica la carta, está “motivada por la alta demanda del recurso”, con el que se aloja, sobre todo, a familias desahuciadas, pero también mujeres víctimas de violencia machista o casos vinculados a la Ley de Extranjería. Como “alternativa más adecuada y garantista” para dar “respuesta inmediata a las situaciones de pérdida súbita de vivienda” sugiere la PAU (Prestación Social para Acceso Urgente a una Alternativa Habitacional), que es una ayuda de hasta 1.500 euros para las familias. En diciembre de 2025 había 3.480 personas alojadas en pensiones, la mayoría familias con niños. “Si el lunes se nos queda gente en la calle, ¿qué vamos a hacer, dónde los vamos a alojar?“, pregunta un trabajador social.
En su viaje a los orígenes de su propio mundo, a la Yugoslavia rural que conoció de niña, Marina Abramović (Belgrado, 79 años) se ha permitido un homenaje a Courbet: en la cuarta escena de Balkan Erotic Epic varias mujeres muestran sus vaginas al público. “Este ritual antiguo me lo enseñó mi abuela y servía para detener las lluvias torrenciales”, cuenta la artista y pionera de la performance desde un camerino del Liceu, donde este sábado se estrena un espectáculo inmersivo que fusiona mitos ancestrales de los Balcanes y tradiciones folclóricas ligadas a la fertilidad del cuerpo y de la tierra. “Hoy la gente confunde erotismo con pornografía”, explica por videoconferencia. “Esto se debe a que hemos perdido la capacidad de contemplar la desnudez de una forma poética”.
“Hay que mirar con ojos de niño y pedir la Luna. Hay que pedir la Luna y creer que la podemos coger con las manos”. Los versos de Federico García Lorca inspiran y guían el sobrecogedor montaje creado desde la lengua de signos y la cultura de esta comunidad que, dirigido por la actriz sorda Ángela Ibáñez, se estrenó este viernes en el teatro María Guerrero de Madrid. Grito, boda y sangre, inspirada en Bodas de sangre y otros fragmentos de obras de Lorca, es mucho más que un grito de este colectivo por hacerse un hueco en el teatro.
Grito, boda y sangre, primera obra del Centro Dramático Nacional dirigida por una persona sorda, se representará en el teatro María Guerrero de Madrid hasta el próximo 1 de marzo.
El 7 de septiembre de 1522, Juan Sebastián Elcano, todavía a bordo de la nao Victoria, envió una misiva al emperador Carlos I de España y V de Alemania para informarle de la gesta que acababa de protagonizar: había dado la primera vuelta al mundo. El correo del rey, Luis de Castellanos, recorrió a caballo en apenas en tres días los polvorientos caminos desde la Casa de Contratación de Sevilla y la Corte, que por entonces se encontraba en Valladolid. Y el 10 de septiembre la carta fue recepcionada por el poderoso e influyente secretario del rey, el ubetense Francisco de los Cobos, que se convirtió en el fedatario de la primera vuelta al mundo y en una de las primeras personas, antes incluso que el propio monarca, en asumir que la tierra era redonda y en conocer la primicia del éxito de la mayor hazaña marítima de todos los tiempos.
Se puede ser estrambótico, vivir una vida corta y que tu obra retumbe por los pasadizos y atajos de la creación literaria y artística décadas después. Alfred Jarry (1873-1907) fue ese personaje único, precursor del dadaísmo, el surrealismo, el teatro del absurdo, influyente y carismático mucho antes de que los “no artistas”, como Duchamp, rompieran el reloj de la modernidad. El Museu Picasso de Barcelona explora su legado en Ubú Pintor: Alfred Jarry y las artes, comisariada por uno de los mayores especialistas en su obra, Emmanuel Guigon, también director del centro.
Durante el verano de 2023, los medios estadounidenses detectaron un creciente problema de soledad entre los hombres de aquel país. Ya no tenían amigos. Ya no les gustaba nada. En menos de un mes, The New York Times publicó dos piezas tratando el tema: una hablando de lo complicado que parecía haberse convertido tener amigos íntimos y otra ofreciendo el pickleball como cura para esa nueva pandemia.
With Heaven On Top Zach Bryan WarnerHay años que parecen décadas. Se diría que no pertenecen al calendario ordinario sido a otra escala, mítica y monstruosa. 2025 ha sido uno de esos años. Lo hemos vivido copiosamente, sobreestimulados, sobreexcitados, y sobrevendidos; consumidos por una energía que sólo me sale llamar apocalíptica. Suspendidos en un estado de saturación sin clímax, con la fuerte intuición de algo que se acaba, pero sin la visión clara de lo que viene a reemplazarlo. Pero la sensación de que no será mejor que lo que acaba, y el miedo inconfesable de que lo reemplazado podríamos ser nosotros. Siempre hay alguien más joven y hambriento bajando las escaleras detrás de ti pero ¿cómo competir contra una infatigable, insaciable y eterna mente sintética?
En la última concentración con Inglaterra, el pasado noviembre, a Jude Bellingham se le pudo ver comentar con las gentes del fútbol la falta de sintonía que existía entre una parte del vestuario del Real Madrid y Xabi Alonso. El inglés no figuraba entre los jugadores más entregados al técnico vasco.