“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El Gobierno del PP se dedica a erosionar las instituciones, degradar la democracia y tensar la convivencia. Y la convivencia es un bien precioso que, como tantas cosas importantes en la vida, solo se valora de verdad cuando se pierde. No debemos caer en su juego provocación y es mejor centrarnos en lo que de verdad importa a la ciudadanía: resolver los problemas reales del pueblo de Madrid.
Desde principios de año, los afectados por pobreza energética en Cataluña han visto aumentar su incertidumbre a unos niveles que no sentían desde antes de marzo de 2021. En ese momento la Generalitat firmó un convenio con Endesa —que tiene casi el monopolio de la distribución eléctrica en el territorio y algo menos de la mitad de la comercialización— que obligaba a la empresa a una serie de compromisos con las familias vulnerables. Este convenio caducó al finalizar el año pasado, y la Generalitat decidió no renovarlo, con el argumento de que la situación de los precios de la energía ya no es tan urgente, y de que ahora ya existe en un marco legal que protege a los afectados por pobreza energética, gracias a la ley catalana 24/2025 y al escudo social del Gobierno central. Esta semana, sin embargo, el Congreso, con los votos de PP, Vox y Junts, tumbó los dos decretos que prorrogan este escudo social. A la espera de saber si el Gobierno podrá encontrar la manera de aprobarlos, troceándolos o mediante otros mecanismos, los afectados lamentan que cada vez quedan menos mecanismos para protegerse ante cortes de luz o precios de la energía elevados que no pueden pagar.
Un periodista norteamericano me preguntó una vez qué palabra representaba mejor a mi país. Respondí sin titubear: resignación. Pensaba entonces en los altos niveles de paro, en la erosión de las políticas públicas, en esa quietud densa que se instala cuando la apatía se vuelve costumbre. No solo en la sociedad civil, también en la clase política. No imaginé hasta qué punto esa palabra terminaría describiendo el clima moral de estos días.
En lo alto del edificio de la Fundación Feltrinelli en Milán hay una sala presidida por una bandera original de la Comuna de París, y el sótano alberga uno de los principales archivos del mundo, con más de un millón y medio de documentos, sobre la historia de los movimientos revolucionarios y de la izquierda. De arriba a abajo, Feltrinelli es una editorial con una espina dorsal de clara vocación política y de participación en la vida cultural de Italia que, desde 1955, sigue el propósito original de su legendario fundador, Giangiacomo Feltrinelli: hacer libros y hacer cosas para cambiar el mundo. En el convulso periodo de los llamados años de plomo, cuando se temió en Italia un golpe fascista, el creador del sello llegó a pasar a la clandestinidad y murió en 1972 por la explosión de una bomba que, según la reconstrucción judicial, estaba intentando colocar en una torre eléctrica de Milán. Aunque ese es otro más de los misterios de Italia de aquellos años.
Esta semana llega Arco, la gran cita del arte contemporáneo en España, para convertir Madrid en el epicentro mundial del arte. Pero como es habitual desde hace años, lejos del Ifema —la sede del evento que abrirá del 4 al 8 de marzo, con cerca de 200 galerías y más de 1.300 artistas— gravitan, al abrigo de la feria madre, más de una veintena de exposiciones y ferias satélite cada vez más consolidadas que configuran la semana del arte de la ciudad. Podrán verse desde las últimas obras de Botero, hasta propuestas boutique con cuadros de gran valor de Matisse o Picasso, espacios para artistas emergentes, o una monográfica de arte taiwanés en las habitaciones de un hotel. Esta es una lista con algunas de las ofertas más relevantes.
Hace tiempo que las ferias se han convertido en eventos esenciales en el mercado del arte. Escasos son los profesionales que no están en las grandes citas internacionales. Basilea, Frieze, Armory Show, FIAC, Zona Maco o Arco, que comienza en Madrid este miércoles, son algunas de las ferias que nadie quiere perderse. Es sobre estos escenarios donde los marchantes hacen la mayor parte de los negocios anuales. Según el informe 2025 de Art Basel, supone de promedio mínimo el 31% de sus ingresos. Pero hay quienes hablan de cifras mucho más altas, como Rocío Santa Cruz, directora de la galería homónima de Barcelona; la también directora de Arts Libris eleva a un 60% la facturación durante las ferias a las que asiste, y cree que su caso no es excepcional.
Luis Milla (Madrid, 31 años) no llegó a Primera hasta casi los 26 años, en el Granada, después de recibir muchos rechazos y picar piedra en el Rayo B, Guijuelo, Fuenlabrada y Tenerife. Hoy es un fijo en el Getafe que este lunes visita a un Real Madrid (21.00, DAZN) sin Mbappé, Bellingham, Asencio, Huijsen, Militão y Ceballos. “No podemos ir a encerrarnos y estar siempre defendiendo. Tenemos que crearles dudas”, reclama.
Omar El Hilali (Espanyol) denuncia que Rafa Mir (Elche) le dijo en el campo “viniste en patera”, frase que no es un exabrupto más sino uno de grave peso histórico, un insulto racista porque apunta a la condición humana del otro. ¿Dijo eso Rafa Mir tapándose la boca? ¿Dijo “mono” Prestianni a Vinicius tapándose la camiseta? ¿El madridista expulsado del Bernabéu por hacer el saludo nazi tuvo que haberlo hecho con el brazo metido dentro del jersey? Muchas dudas. Pero no, no lo podemos saber.
A los 17 años, muchas futbolistas aún están en pleno proceso de adaptación física a la exigencia competitiva. Aiara Agirrezabala (Berastegi, Gipuzkoa) ya compite en la élite, ha pasado por todas las categorías de la Real Sociedad y ya ha sido llamada por la selección absoluta para los encuentros de clasificación para el Mundial, este martes ante Islandia y el sábado contra Ucrania. Lo extraordinario no es solo la velocidad de su ascenso. Es la naturalidad con la que la Real Sociedad ha decidido acompañarlo. Aiara es una lateral zurda, atlética, poderosa en carrera y con una técnica exquisita. Una futbolista de esas que parecen ir medio segundo por delante del resto. Pero en Zubieta nadie habla de fenómeno. Lo hacen de proceso.
El mensaje de audio de Chus Mateo encontró una respuesta inmediata al otro lado del teléfono. Un “sí” claro y rotundo, sin pensarlo, le salió a Pierre Oriola para aceptar la propuesta del seleccionador de baloncesto de volver a vestirse de internacional cinco años después. No lo dudó ni un segundo el ala-pívot nacido en Tàrrega (Lleida) hace 33 años y que ahora juega en el Baxi Manresa pese a que no esperaba esta segunda vida en la selección. Las lesiones y el relevo generacional habían apartado de la primera línea a este interior de 2,08m que tocó el cielo con el oro mundial conquistado junto a Ricky Rubio y Marc Gasol en China 2019. Fue la culminación de un camino que desde entonces se llenó de baches e incluso le llevó a una especie de prejubilación en la Liga mexicana. Hasta que la llamada de Chus Mateo ha devuelto bajo los focos a un veterano que el viernes pasado contribuyó con ocho puntos y cinco rebotes en 17 minutos al triunfo de España ante Ucrania en Riga (66-86) en la clasificación para el Mundial de Qatar 2027. El mismo rival espera hoy en Oviedo (20.30, Tdp) en busca de una cuarta victoria seguida que ponga rumbo a la segunda fase y con Oriola dispuesto a elevar su palmarés de 41 partidos con la selección.
Aunque no muchos la recuerden, en 2013 la televisión estadounidense trató de replicar el éxito de Sexo en Nueva York con una serie protagonizada por Carrie Bradshaw. No había sexo, ni palabras malsonantes (era en abierto) ni nada de lo que hizo popular y rompedora a la serie de HBO cuyo triunfo precisamente residía en la edad de sus protagonistas. The Carrie Diaries era una serie de instituto y romances que aprovechaba a esta versión juvenil de la protagonista para responder a preguntas que la audiencia nunca se había hecho. Duró dos temporadas y 26 episodios, y nunca justificó su creación. Unos 13 años después, las series siguen, sin embargo, obsesionadas con rejuvenecer a sus iconos de ficción.
Este año al Mobile World Congress se le ha quedado cara de sándwich. Las marcas de móviles, que presentan en Barcelona sus novedades para todo el año, se han visto cercadas por delante y por detrás. Solo unos días antes del evento, Samsung presentó su buque insignia, el Galaxy S26, y en los próximos días se espera que Apple lance el iPhone 17e. Con todo, tanto Honor como Xiaomi han apuntado alto.
Un robot humanoide marca HonorEl Mobile también ha sido el escenario escogido por Honor para presentar su primer robot humanoide. Se trata de un androide de cabeza cúbica, con las extremidades unidas por actuadores que hacen las veces de articulaciones. Aún se desconoce su fecha de lanzamiento, pero estará destinado a tareas de servicio de atención al cliente y también actuará como apoyo emocional.
El fabricante de smartphones da el salto así a una categoría de hardware emergente, pero cada vez más en boga. Este tipo de máquinas han pasado de hacer puras exhibiciones físicas —saltos, volteretas y carreras— a convertirse en una opción comercial, para el sector industrial e incluso para el hogar.
Hace muchos años, asistí a la siguiente escena. Un conocido exjugador de fútbol de los años ochenta se enfrentó a un grupo de chavales, de no más de 20 años, que tomaban unas cervezas en el bar en el que estábamos. Algo había sucedido que discutieron. Las palabras subieron de tono y en un momento dado, el antiguo futbolista se encaró con uno de ellos, un chico delgado, de pelo rizado, cejas puntiagudas y mirada retadora. El primero le amenazó y el chaval le exigió que se largara si no quería llevarse dos tortazos. Entonces, la antigua estrella hinchó el pecho como un gallo y preguntó: “Pero, ¿tú sabes quién soy yo?”, a lo que el chico contestó: “Yo sé quién eras”.
La sensación de marcar un gol es difícil de explicar. Ese instante en el que compruebas que, efectivamente, el balón ha salido de tu pie o de tu cabeza y traspasa la línea de meta es muy probablemente el motivo por el que todas las personas que juegan al fútbol -y que no son guardametas, se entiende- salen regularmente con camiseta, pantalón y botas a un terreno de juego en miles de lugares del mundo. Llueva, haga frío o calor.
La Filmoteca de la Región de Murcia Francisco Rabal ha iniciado este 2026, sumando a su labor de difusión y conservación del patrimonio cinematográfico, la de restauración del mismo. Su nuevo laboratorio de tratamiento de películas permite llevar a cabo todo el proceso de recuperación de los antiguos rollos de celuloide con la particularidad de que las instalaciones son visitables y están abiertas al público, con el objetivo de mostrar a las generaciones más jóvenes la dimensión material del cine que se está perdiendo en la era digital.
Me impresionan las imágenes del concierto homenaje a Taj Mahal de finales del pasado mes. En realidad, se trataba de un evento benéfico para Sweet Relief, organización que facilita cuidados a músicos en estado de necesidad. Allí vemos a un Taj Mahal de movilidad reducida, junto a Van Morrison y otros admiradores.
No sé qué le ha dado a la derecha con el cine español, ese cine que odian pero que no ven. Para esa derecha de camiseta y vaqueros, los actores son el 80% de nuestro cine. El otro veinte son algunos directores que se habrán cruzado en a saber qué antros a esas horas a las que todos los gatos son pardos. Esta nueva derecha percibe que lo que digan los actores es la opinión generalizada de todo el gremio, y no lo es. El cine español es más diverso de lo que parece.
El renacer del espíritu religioso no se aprecia en las aulas españolas. Más bien al contrario. El declive de la asignatura de Religión se ha acelerado en los últimos años tras la aprobación de la actual ley educativa, la Lomloe. La clase ha perdido 369.807 alumnos en un lustro en las etapas donde se imparte ―Primaria, ESO y Bachillerato―, 10 veces más de lo que ha caído el número total de estudiantes en el mismo periodo por la evolución demográfica, según refleja la estadística oficial en el documento Las cifras de la educación en España 2026.
Decía el Nobel Santiago Ramón y Cajal que todos podemos ser “escultores” de nuestros propios cerebros. Y una herramienta imprescindible para cincelar la mente es el ejercicio físico. Moverse es, en palabras del neurocientífico José Luis Trejo (Madrid, 60 años), “una necesidad biológica” para el cerebro, alimento para las neuronas, vida y salud.