“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El anunciado salvataje de Estados Unidos al Gobierno de Javier Milei no logró, por el momento, aquietar la inestabilidad financiera en Argentina ni despejar la incertidumbre sobre el resultado de las elecciones legislativas del próximo domingo 26. Detrás de ese elusivo propósito se movió este jueves el ministro de Economía de Milei, Luis Caputo. En un mensaje enviado a los grandes empresarios reunidos en la ciudad de Mar del Plata, Caputo aseguró que impulsará, como ellos reclaman, una reforma impositiva y una reforma laboral. Y ante inversores y banqueros de EE UU, remarcó que el veredicto de los comicios de medio término “no va a alterar en ningún caso” las políticas del Gobierno ultra.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha recibido este jueves por la tarde en la Casa Blanca a su homólogo brasileño, Mauro Vieira. El diplomático brasileño ha calificado la reunión de “óptima” y destacado que “durante todo el encuentro prevaleció un tono constructivo y ha versado sobre cuestiones técnicas”, según ha explicado en una comparecencia en la embajada brasileña en Washington. Para los brasileños, el encuentro supone la primera ocasión en que han logrado que EE UU acepte entablar una negociación seria sobre los aranceles unilaterales impuestos por el presidente Donald Trump a las exportaciones brasileñas, que entraron en vigor en agosto. El canciller ha explicado que “el encuentro estuvo volcado en retomar las negociaciones entre los dos países” y que ambas partes trabajan para que los presidentes Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva se reúnan “próximamente”, sin precisar fecha ni lugar.
Le he tenido que explicar a mi hijo de cinco años que el acuerdo de paz entre Israel y Palestina no justifica el genocidio que hemos visto el resto del mundo desde el salón de nuestras casas. También le he dicho que esto no es una guerra, como escucho a mucha gente a mi alrededor (quiero pensar que por error). Mi hijo todavía no puede entender que en el mundo se den este tipo de masacres injustificadas, que espero que un día pueda digerir, como yo intento desde la primera bala que nos enseñaron los telediarios, pero que no consigo por mucho que lo intento. Espero que en un futuro no muy lejano se siente a Netanyahu en la Corte Penal Internacional, para que mi hijo no piense que uno puede irse de rositas después de perpetrar el mayor genocidio de los últimos tiempos.
Veintiún millones de mujeres y niñas viven asfixiadas bajo el régimen de Afganistán. Hace ya cuatro años, Estados Unidos y sus aliados, entre ellos España, las abandonaron a su suerte al retirar sus tropas del país tras los Acuerdos de Doha, firmados por los talibanes y EE UU. El pacto, llamado “de paz” y cuyo fin era acabar con Al Qaeda, devolvió a manos de los talibanes a las mismas mujeres a las que se pretendía liberar invadiendo el país dos décadas atrás. Desde aquellos acuerdos, las afganas sobreviven a una represión cada vez más cruenta de sus derechos.
Si una imagen pudiera capturar el estado de ánimo de los franceses ante la inextricable crisis política desencadenada por su presidente, Emmanuel Macron, esa bien podría ser El desesperado de Courbet. El icónico autorretrato ha regresado a Francia este martes tras 20 años fuera del país, prestado por Qatar al Museo de Orsay, en un momento en el que su simbolismo resuena irónicamente con el sentir de la población. Sin embargo, hay alguien a quien la peor crisis de la V República parece no haberle arrebatado la sonrisa, ni siquiera después de que su moción de censura contra el Gobierno fracasara este jueves, y que hace tan solo unas semanas acudía tan pancha a su cita en Matignon con el primer ministro, Sébastien Lecornu, acompañada por un gato recién nacido metido en un transportín. Una persona que, como explican los analistas políticos en las tertulias, usando una expresión proveniente de Estados Unidos, está literalmente “viviendo su mejor vida” con la crisis actual. Hablamos, obviamente, de Marine Le Pen. ¿Cómo reprochárselo? Sin tener que hacer nada prácticamente, y como si su condena judicial por haber desviado 4,1 millones de euros del Parlamento Europeo no tuviera el mínimo impacto sobre sus votantes, el partido de Le Pen lidera ampliamente las encuestas de opinión, con un 35% de intención de voto tanto en unas legislativas como en unas presidenciales y con una proyección de escaños en la Asamblea Nacional que le haría pasar, en el peor de los casos, de 140 a 200 diputados.
“Pa’lante”. Con esa soez expresión, el jefe de Gabinete de la presidenta de la Comunidad de Madrid se ufanaba en un tuit celebrando que la Sala de Apelación del Tribunal Supremo, aunque con un voto particular discrepante, desestimara el recurso presentado por el fiscal general del Estado.
El 12 de junio de 2006 Jaén se acostó sin aeropuerto y, al levantarse al día siguiente, ya lo tenía. No hizo falta poner un ladrillo, llevar una sola hormigonera o esperar años de construcción y licencias. Bastaron alrededor de 250 palabras en el Boletín Oficial del Estado del 13 de junio y cambiar el cartel del aeropuerto de Granada que, desde entonces, se llama aeropuerto Federico García Lorca Granada-Jaén. El añadido no gustó en Granada y provocó enfados o chanzas a partes iguales pero, pasados las primeras semanas, el asunto cayó en el olvido durante dos décadas. Ahora, cuando la llegada de nuevos vuelos depende, sobre todo, de la inversión publicitaria que los territorios hagan en las compañías aéreas, la paz se ha esfumado. La diputación granadina dice que invierte cada año un par de millones en promoción del aeropuerto, por nada o casi nada de Jaén. Francisco Rodríguez, presidente granadino (PP), se ha llegado a preguntar si, en ese caso, no habría que sacar del título el nombre de Jaén. En la provincia vecina eso ha sentado como un puntapié por inesperado y porque consideran que es injusto.
En un mundo lleno de pantallas, la naturaleza ha quedado de lado. Esta es la premisa que sigue Cristina Estébanez (Madrid,44 años) en su primer libro, La escuela de la naturaleza (Paidós Educación, 2025), una guía para que padres y profesores críen también lejos de la tecnología y se acerquen al entorno. “La infancia está digitalizada, vivimos en un mundo digitalizado. Les damos a los niños móviles y tabletas, pero a la vez les castigamos, nos les enseñamos a usarlas, no les estamos dando alternativas a las pantallas”, explica a EL PAÍS la fundadora y directora de Misnoûs: The School of Thought, una start-up educativa creada para conectar a profesionales de distintos campos e introducir la cultura y la naturaleza en sus vidas.
Sonia Jiménez, Inés González y Silvia Ferrer están furiosas, desconcertadas y a ratos resignadas. Sus familiares más cercanos fallecieron tras sufrir supuestos retrasos y errores en los diagnósticos del cáncer de mama, y la polémica que ha envuelto a la Junta andaluza (PP) en su mayor crisis tras seis años en el poder, solo ha removido su dolor. Las tres sienten estupor cuando oyen ciertas declaraciones de los responsables políticos; han ordenado los documentos médicos que detallan la historia clínica de sus madres y hermana; y aún dudan sobre si darán el paso definitivo para interponer una demanda administrativa o judicial que repare el daño causado.
Mediodía. El sol de otoño eleva la temperatura por encima de los 25 grados. Hay turistas en chanclas camino de la playa y otros con ropa de marca se dirigen hacia Puerto Banús. Algunos prefieren sentarse a tomar algo en una terraza. La estampa relajada del pasado viernes en la zona de Nueva Andalucía, en Marbella (Málaga, 159.000 habitantes), es calcada a la de una semana anterior. A excepción, eso sí, de dos personas que fueron entonces captadas por una cámara de seguridad. A un lado, Hamza Karimi, rapero sueco de 23 años que habla por teléfono. Al otro, un compatriota que, como se ve en el vídeo, se le acerca con parsimonia para dispararle varias veces antes de huir. El primero murió en el hospital. El segundo fue detenido pocos minutos después por la Policía Nacional. Un día más en la Costa del Sol.
Hay sobredosis de estrenos en esta golosa época cuando se supone que el desnutrido público tiene ganas de volver al cine. Y todo dios se empeña lógicamente en colocar a sus criaturas en las salas al mismo tiempo.
Caza de brujasDirección: Luca Guadagnino.
Intérpretes: Julia Roberts, Ayo Edebiri, Andrew Garfield, Michael Stuhlbarg, Chloë Sevigny.
Género: drama. EE UU, 2025.
Duración: 139 minutos.
Estreno: 17 de octubre.
Las prendas que jamás han pasado por la plancha son parte del imaginario de Miuccia Prada, que ya en la colección otoño/invierno 1998 de Miu Miu presentó sobre la pasarela diseños visiblemente arrugados. La fórmula la volvió a repetir en el desfile primaveral de Prada de 2023. Una idea que la creadora italiana, una de las personas más influyentes de la industria, también emula en su propio armario. Sin ir más lejos, al saludar a los asistentes junto a Raf Simons tras el desfile primavera/verano 2024 de Prada, su falda marrón estaba orgullosamente arrugada.
Cuando un escritor novato mira por primera vez a los ojos a un editor, está viendo las mieles de un manjar inaprensible, etéreo, mágico, mientras escucha un arpa con la melodía de la gloria eterna. Cuando un editor mira a los ojos a un escritor, está viendo el símbolo del dólar. El choque de aspiraciones genera monstruos, por ello es clave desengañarse cuanto antes y ser muy conscientes: los libros son industria, son dinero, son negocio. Por mucha trascendencia, poesía, elevación y ego que haya puesto el autor. O incluso a pesar de ella.
Catorce años y alguno más me llevó obtener la nacionalidad española. Para quienes ni somos latinoamericanos, ni venimos de un país europeo, ni podemos demostrar ancestros sefardíes, ni sabemos golpear como Topuria o meter goles como Messi, el primer requisito que se nos exige es demostrar una residencia ininterrumpida en el país mínima de 10 años. Si te despistas y no constas como inscrita durante algún periodo, por la razón que sea, pues vuelta a empezar hasta que llegues de nuevo a esos 10 años con todos sus meses y sus largos, larguísimos días. Luego, contrata un abogado que te consiga una cita y espera a que te la den mientras reúnes papeles y más papeles. Yo me río de Ulises, que en su viaje no tuvo que enfrentarse con la burocracia intercontinental: que si demostrar medios de subsistencia, incluso aunque seas estudiante y como tus compañeros vas haciendo trabajillos a media jornada (contrato de un mínimo de un año, pedían entonces y ¡ay!, a mí me los hacían por horas en la ETT). Pero nada, terca como una mula en mi objetivo de convertirme en persona, seguí insistiendo. Pidiendo papeles a ese país desconocido a cuyos funcionarios les tenía pánico.
El exministro José Luis Ábalos y quien fuera su asesor, Koldo García, han sorteado esta semana la prisión preventiva tras comparecer ante el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente. Pese a que el juez advierte de que el último informe de la Guardia Civil “profundiza” en los indicios de que ambos recibieron ingresos “irregulares y opacos” a cambio, supuestamente, del amaño de contratos públicos, ni el instructor ni el fiscal jefe de Anticorrupción han considerado justificado su encarcelamiento. Esta situación contrasta con la del ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, a quien el mismo juez, con el apoyo del mismo fiscal, mantienen en prisión desde el pasado 30 de junio por su participación en la misma red corrupta que Ábalos y su antiguo asesor. ¿Cómo se explica esta diferencia? Los auto dictados por Puente recogen sus argumentos, aunque pueden no disipar del todo las dudas, ante lo que fuentes jurídicas aseguran: el juez y el fiscal tienen información de la Guardia Civil que les lleva a concluir que Cerdán no debe estar en libertad. Para la defensa, sin embargo, esta diferencia “no tiene sentido”.
Pedro Sánchez ha convertido la tradicional idea de “hacer de la necesidad virtud” en un eje conductor de esta compleja legislatura. La utilizó incluso para justificar la amnistía a los presos del procés. El presidente no tenía ninguna intención de hacerla. De hecho, aseguró que nunca la haría. Pero una vez se vio forzado a llevarla adelante para lograr su investidura, Sánchez se concentró en sacarle el máximo jugo político a la decisión para dar el carpetazo definitivo al procés y reforzar al PSC. Y de hecho es lo que sucedió. De nuevo, Sánchez y su equipo se aferran a “hacer de la necesidad virtud” para enfrentarse a la comparecencia en el Senado sobre corrupción a la que acude forzado por la mayoría absoluta del PP. En La Moncloa están convencidos de que el presidente podrá darle la vuelta a la estrategia del PP con una salida a la ofensiva para convertir lo que en principio era una baza de la oposición en una forma de reforzarse si sale bien parado.