“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El régimen clerical iraní ha cortado el jueves el acceso a Internet, en un intento de frenar las protestas que comenzaron en Teherán el domingo 28 de diciembre y que ya se han extendido a las 31 provincias de Irán. Aunque son las mayores manifestaciones que vive Irán desde hace tres años, aún no han alcanzado la magnitud de las protestas de 2022-2023, que se desencadenaron cuando se supo que la joven Mahsa Amini falleció tras ser detenida, acusada de violar los códigos de vestimenta islámicos, al llevar el velo de forma “inapropiada”.
Lo de anoche en la gala de arranque de GH Dúo fue un regalo para los que crecimos con los programas de Telecinco y hemos descubierto HBO prácticamente hace un cuarto de hora. Qué viaje, qué risa y qué bien sienta ver a participantes de los que no hay que buscar en Google quién demonios son porque sabemos casi todo de ellos. Fue un programa hecho a la medida para mí, lo cual no sé muy bien en qué lugar queda la productora Zeppelin y quedo yo, pero a ver si me explico.
Los equipos de rescate de Indonesia dieron este viernes por finalizado el operativo para encontrar a Quique, el niño valenciano de 10 años aún desaparecido tras dos semanas de búsqueda, después de que naufragara el 26 de diciembre un barco turístico en aguas del Parque Nacional de Komodo con una familia española, con tres fallecidos y dos supervivientes.
Rusia ha bombardeado esta noche territorio ucranio con un misil balístico hipersónico Oréshnik en respuesta al supuesto ataque con drones a finales de diciembre contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, según ha informado este viernes el Ministerio de Defensa ruso.
Gustavo Petro pensaba esta semana que en cualquier momento una fuerza de asalto podía aterrizar en la azotea de la Casa de Nariño, la residencia presidencial colombiana, y llegar hasta su despacho. En el Palacio no tiene un búnker al que correr a esconderse, como intentó hace una semana Nicolás Maduro antes de que lo capturaran y lo subieran a un helicóptero que cruzó la noche de Caracas, rumbo a Estados Unidos. El presidente de Colombia, de 65 años, se sentía en peligro por las insinuaciones de Donald Trump de que a él podría ocurrirle algo parecido. El republicano le ha llamado drogadicto, matón, narcotraficante y testaferro de Maduro. Le ha incluido en la lista Clinton y le ha retirado la visa. Petro, mientras tanto, dice, se aferraba “al pueblo” como escudo frente al ejército con mayor capacidad de fuego de la Historia y a la espada de Simón Bolívar, guardada como una reliquia cerca de él.
Pilar Quintana es la invitada esta semana en Qué estás leyendo, el podcast de libros de EL PAÍS. La autora colombiana, premio Alfaguara de Novela, nos cita en el Museo del Prado para charlar sobre su última novela, Noche negra, una experiencia terrorífica sobre la selva exterior y la interior cuando acechan los depredadores. Ella vivió tres meses sola en medio de la selva, una experiencia tan transformadora que “le tuve que hacer una novela”. La autora se confiesa hija de Cervantes, García Márquez y Kafka y relata cómo le impactó tanto Crónica de una muerte anunciada que la leyó ocho veces seguidas.
Durante años, la distancia entre lo que se enseña en las aulas y lo que necesitan las empresas se asumió como un desajuste manejable, casi como una cuestión de afinado, un problema incómodo pero corregible con reformas puntuales. La lectura, sin embargo, ya no se sostiene: hoy la brecha se ha vuelto estructural y empieza a tener efectos muy concretos sobre la capacidad de las empresas para transformarse y competir, tal y como recoge el último Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial. Así, el 63 % de las empresas considera que la falta de competencias adecuadas es el principal freno para su transformación, incluso por delante de la sempiterna referencia a las inversiones tecnológicas. Es decir: no faltan tanto las herramientas, sino la suficiente gente preparada para usarlas bien.
Pulseras en un cajón, collares en otro, anillos repartidos por distintos rincones, cadenas revueltas y ese momento de buscar el par de pendientes que quieres ponerte para acabar frustrada porque no aparece nada. ¿Te suena? Es la situación más habitual de un tocador donde reina el caos.
En el camino por hacer de nuestro hogar un sitio más cómodo y eficiente en el que vivir, la tecnología juega un papel fundamental. Los interruptores inteligentes, por ejemplo, no solo ayudan a automatizar ciertas funciones, sino que sirven también para tener un mejor control del consumo diario.
Seguro que últimamente has oído hablar de la ósmosis en algún lugar, pero, aunque suena a algo muy técnico y da la sensación de que incluso es peligroso, en realidad es un proceso natural que sirve para filtrar el agua a través de una membrana semipermeable. Aunque depende mucho de la zona de España en la que te encuentres, el agua del grifo en muchas comunidades autónomas es de excelente calidad, pero en las que no, es necesario purificarla para evitar que beberla sea desagradable o incluso nos pueda resultar dañina. Entre la cal, el cloro o simplemente ese regusto raro que notas en según qué ciudades, muchas personas acaban comprando botellas o planteándose instalar sistemas aparatosos que terminan incordiando más que ayudando. Y, al final, lo único que en realidad necesitas es dar con algo sencillo que te permita beber agua tranquilamente sin tener que preocuparte por si estará bien filtrada o no.
Durante los meses más fríos la humedad se convierte en un problema mayor en casa, así que buscar soluciones para controlarla no es un asunto de poca importancia. Existen diferentes trucos y consejos caseros que pueden ayudar, pero si hablamos de una alternativa efectiva, entonces un buen deshumidificador es una de las mejores opciones.
El Banco de España gana poder para intervenir en el mercado del crédito. El anteproyecto de ley sobre crédito al consumo refuerza la vigilancia sobre las entidades que conceden préstamos a los hogares y una de las novedades más relevantes es que el Banco de España podrá prohibir la concesión de créditos o restringir prácticas comerciales concretas si detecta riesgos graves para los consumidores o para la integridad del mercado.
Venezuela vuelve al primer plano por el mismo motivo de siempre: el petróleo. Donald Trump lo reconoce sin rodeos: es lo que más le interesa del país. Y lo ha colocado en el centro de una operación para capturar a Nicolás Maduro que abre serias dudas sobre su legalidad internacional.
Las pequeñas empresas disponen en España de un incentivo fiscal conocido como reserva de nivelación. Este mecanismo permite suavizar la tributación en los ejercicios en los que las compañías obtienen beneficios, anticipando una reducción de la base imponible a través de ciertos ajustes que puede compensarse con posibles pérdidas futuras. Es decir, no elimina el impuesto, sino que lo difiere en el tiempo. Ahora, el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), órgano dependiente del Ministerio de Hacienda, ha elevado esta fórmula a la categoría de derecho, blindando su utilización.
La economía española lleva años destacando en el panorama internacional por su sólido avance, una efervescencia que invita de forma casi automática a hacer un paralelismo con los años de bonanza de la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, las diferencias son sustanciales. En aquella etapa, la acumulación de empleo y capital actuaban como gran motor del crecimiento, mientras que las mejoras en eficiencia eran exiguas. En los últimos años, en cambio, la productividad ha mejorado a su ritmo más rápido en tres décadas, siendo responsable de más de un tercio del crecimiento del PIB desde la pandemia.
Donald Trump ha puesto a la OTAN ante un dilema existencial. El presidente estadounidense lleva tiempo cargando contra la organización militar. Ha llegado incluso a poner en duda su corazón, su principio fundamental: la cláusula de la defensa mutua. Ahora, las amenazas de la Casa Blanca contra Groenlandia, un territorio autónomo que forma parte de Dinamarca —país como Estados Unidos miembro de la OTAN—, sin descartar la opción militar, pueden dinamitar la alianza transatlántica en la que Europa ha confiado para su seguridad desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Las noticias habían llegado hacía pocas horas. EE UU tenía en su poder a Nicolás Maduro y a su esposa en Venezuela y los había trasladado a un buque de la armada estadounidense. En Francia, el Gobierno y el Palacio del Elíseo, con el paso cambiado, seguían en silencio. Pero Marine Le Pen, líder del ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN), formación poco sospechosa de proximidad ideológica con el régimen venezolano, puso el grito en el cielo en la red social X con un comunicado que muchos hubieran deseado leer en la cuenta de la Comisión Europea: “La soberanía de los Estados nunca es negociable, cualquiera que sea su tamaño, cualquiera que sea su poder, cualquiera que sea su continente. Es inviolable y sagrada. Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar mañana nuestra propia servidumbre”.
Rémy Todesco espera a las puertas de la prisión de Baumettes a que un vigilante venga a buscarlo. Antes de pasar el control de seguridad, deja en un casillero su teléfono y sus pertenencias, incluido el dinero en efectivo. Hoy va a entrar en una de las cárceles más míticas de Francia, con la que sus padres le asustaban cuando era pequeño si se portaba mal. “Si haces tonterías, acabarás en Baumettes”, le decían. Entonces, tragaba saliva, imaginando cómo sería su vida encerrado entre aquellas rejas. “Venir a comer hoy es como decir que aquí también hay cosas positivas”, dice este vecino de Tolón, de 41 años. Todesco no cruza los muros de la prisión por haber hecho “demasiadas tonterías”. Como los otros ocho civiles que lo acompañan, viene a Les Beaux Mets, uno de los bistrós más singulares de Marsella, instalado en el corazón de la cárcel.