“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
En junio de 2014, un hombre de 27 años acudió a los servicios sanitarios de Pekín porque llevaba desde la adolescencia agarrándose unas cogorzas inexplicables cada vez que comía. ¿Inexplicables?, le preguntaron los médicos con natural escepticismo. Seguramente el tipo se ponía ciego de cerveza, vino de arroz, baijiu o cualquier cosa peor, aunque él aseguraba que no bebía alcohol. De hecho, su madre siempre había sospechado lo mismo, y le hacía soplar de vez en cuando en el alcoholímetro como si fuera un guardia civil, con el resultado previsible: unos índices de alcohol incompatibles con la conducción. Por otro lado, si el paciente bebía a escondidas no habría buscado ayuda médica, ¿no?
Las mayores reservas de petróleo del mundo en 1980 estaban concentradas en Oriente Medio, especialmente en Arabia Saudí. En Venezuela ya se había comprobado la existencia de depósitos considerables, esenciales para la economía del país en décadas anteriores, pero apenas representaban el 3% del total mundial.
El pasado 14 de diciembre ocurrió algo extraordinario: 50.000 personas pasaron a despedir las cenizas de Robe Iniesta en el Palacio de Congresos y Exposiciones de su ciudad, Plasencia, localidad con una población de unos 40.000 habitantes; la mayoría quiso plasmar por escrito sus sentimientos en las decenas de libros de condolencias que se tuvieron que utilizar. Desde las 10 de la mañana y hasta las dos de la madrugada fueron pasando personas, muchos niños con sus padres, que esperaron hasta siete horas con un frío pelón metiéndose en sus huesos conforme el sol dejaba paso a la luna, esa a la que tanto cantó el artista extremeño. Apenas se vieron caras de famosos. Era gente de todas partes de España que sintió un arrebato de dolor cuando el 10 de diciembre se comunicó la muerte del músico a los 63 años.
Pero es que todo Robe es disfrutableNo existe disco sin importancia en la carrera de Robe Iniesta. Seguramente el lector conocedor de la discografía del extremeño añadiría otros trabajos en nuestra lista, y tendrá razón en su elección. Desde Somos unos animales (1991), con la inconmensurable Quemando tus recuerdos o la colaboración del maestro, Rosendo Mercado, con su mejor discípulo en ese momento, Robe, en La canción de los oficios. O Dónde están mis amigos (1993), con una apertura brutal, El duende del parque, o ese verso desarmante en Estoy muy bien: "Me gustaría mucho más que te lavaras la cara solo las mañanas que te diera la gana". Ahí está también el álbum en directo de 1997 de tan explícito título, Iros todos a tomar por culo (hay que tener valor esto) en el que Robe lanza poesía y chascarrillos ("pásame el porro") entre las canciones. Su apuesta por el rock borrico en Canciones prohibidas (1998), con clásicos como Salir o Golfa, lo menos salvaje de ese disco. Los escalofriantes ocho minutos y medio de Si te vas..., canción incluida en Material defectuoso (2011). El último disco de Extremoduro, Para todos los públicos (2013), con esa implacable apertura, Locura transitoria. Y sublime también el inicio de su carrera en solitario con Lo que aletea en nuestra cabezas (2015), donde el violín, el clarinete y el saxo priman sobre los solos de guitarra y donde se incluye quizá su mejor canción romántica, Un suspiro acompasado. Y su segundo disco en solitario, Destrozares, canciones para el final de los tiempos (2016), el que contiene las letras más agrias de su carrera para describir el mundo en el que vivimos y con una canción a-lu-ci-nan-te, Del tiempo perdido. Robe se fue; ahora toca disfrutar con su amplio legado.
El pasado mes de mayo, en el Festival de Cannes, Kristen Stewart (Los Ángeles, 35 años) presentaba su primera película como directora, La cronología del agua. Recibió aplausos y buenas críticas, pero en la charla posterior se mostraba tan satisfecha como nerviosa por soltar al mundo un proyecto que siente personal y a la vez colectivo. Se movía y recolocaba sin parar en la silla, se chascaba los dedos. “Es loquísimo, pero creo que por primera vez siento que me miran y tratan con respeto, como si tuviera cerebro”, dice, feliz, pero también con cierta amargura y sorpresa.
“Siento que he conseguido subirme a una balsa salvavidas, pero es muy precaria. Y a mi alrededor, veo cómo se está hundiendo mucha gente a la que quiero”, confiesa Marina Gómez, de 45 años, que compró su primera vivienda hace pocos meses. Según dice, cuando completó aquel proceso (de la búsqueda a la notaría, pasando por inmobiliaria, banco y tasadora antes de la mudanza) sintió más alivio que ilusión. El profesor de la UEV Juan Carlos Asensio-Soto, que investiga sobre el mercado inmobiliario español, confirma que su caso es el que más se repite entre los compradores más recientes: “En muchos no se percibe la alegría de empezar algo nuevo, sino más bien la sensación de haber sobrevivido a una prueba muy dura. Comprar se vive como cerrar una etapa agotadora. Aparece el descanso, incluso el orgullo por haberlo conseguido, pero rara vez el entusiasmo”.
Todos sabemos que nos vamos a morir, mal que nos pese, pero solo los genios pueden convertir la inapelable despedida de este mundo en una obra de arte. David Bowie era muy consciente durante la elaboración de Blackstar, en la primera mitad de 2015, de que su tiempo en el reino de los vivos se agotaba, así que se conjuró para que esa postrera muestra de su talento se convirtiera en un trabajo quintaesencial. Una despedida que, lejos de incurrir en la melancolía, miraba hacia un futuro ya inalcanzable para su firmante: el vigésimo sexto y definitivo álbum en estudio de David Robert Jones es uno de los más innovadores y rupturistas de su medio siglo de carrera, un colosal rompecabezas de 42 minutos que incluso hoy, justo una década después del fallecimiento del cantante (murió el 10 de enero de 2016), es objeto de análisis y debates apasionados entre los bowieólogos de medio mundo.
En las imágenes de la segunda toma de posesión de Donald Trump, va a hacer justo un año, cuesta mucho distinguir a uno de los pocos invitados extranjeros. En la primera fila está su propia familia, alineada con la misma prominencia orgullosa que la familia de don Corleone en El Padrino; en la segunda fila, siguiendo una jerarquía visual parecida a la de un friso bizantino, se agrupan los oligarcas de las compañías tecnológicas, satisfechos y dóciles, pues el nuevo déspota va a desvivirse por asegurarles una primacía mundial que ningún gobierno extranjero se atreverá a resistir; hay que llegar a la tercera fila para encontrar a los miembros del gabinete, o consejo de ministros, que en un país tan presidencialista como Estados Unidos son poco más que comparsas, destinados a rendirle una pleitesía nunca suficiente, transmitida en directo por la televisión, sin que haya noticias que a ninguno de ellos se le caiga la cara de vergüenza, ni tenga límites siquiera de verosimilitud en una bajeza no inferior a la de un cortesano del líder supremo de Corea del Norte. Así es el mundo ahora. Muy al fondo, relegada a un espacio estrecho contra la pared, y más difícil de ver por su baja estatura, está la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ávida de visibilidad en la corte de Trump pero casi invisible, como una azafata o camarera que intentara abrirse paso entre una compacta multitud de gente poderosa, dotada de esa facultad de los muy ricos para no ver a sus inferiores, aunque estén a un paso de ellos. La gran adalid de la patria italiana, la defensora de una soberanía nacional amenazada por inmigrantes de piel oscura y burócratas europeos de traje azul, está dispuesta a aceptar cualquier postergación con tal de aparecer en una foto en la que apenas se la ve, aunque se ponga de puntillas para lograr que al menos una parte de su cabeza rubia pueda verse entre los pectorales y los hombros de levantadores de pesas de magnates del petróleo o agentes del servicio secreto sobrealimentados de carne roja y anabolizantes.
Pedro Sánchez y Oriol Junqueras escenificaron el jueves un acuerdo que se ha cocinado a trompicones en el último año y medio. El cierre final, con su paso por el Consejo de Política Fiscal y Financiera y la aprobación definitiva en el Congreso, se presupone una auténtica gincana que, de salir adelante, aseguraría a la Generalitat para 2027 de 4.687 millones, un 13% más de lo que recibe actualmente. Esa sería una primera fase. Las negociaciones entre la parte catalana (el Govern y ERC) y el Gobierno abren la puerta a una segunda ronda de mejora, que podría ofrecer a las arcas de la Generalitat 4.000 millones de euros a través del sistema de financiación por las competencias que le son propias y que ahora se alimentan de transferencias directas del Estado.
El Cataluña nos roba se escuchó este viernes desde distintos puntos de la geografía española por boca de los presidentes autonómicos del PP. Los barones populares también arremetieron contra Pedro Sánchez por las supuestas cesiones del jefe del Ejecutivo al independentismo en busca de su “supervivencia” en La Moncloa. Todo tras la presentación de la propuesta del nuevo modelo de financiación de las comunidades, caducado desde 2014, que supondría 21.000 millones adicionales, de los cuales el 70% se destinaría a territorios del PP al gobernar en la mayoría. El PP cargó en bloque y sin fisuras contra la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por las “formas” y el “fondo” empleados para plantear la nueva norma, un frente común con el agravio catalán como principal argumento que le permite al PP soslayar las diferencias entre sus barones, que tienen demandas distintas en función de las características de cada territorio.
Demoliciones Técnicas S.A. (Detecsa) es la empresa predecesora de Rehbilita, levantada por los mismo dueños y socios, los hermanos Prudencio Díaz, responsables de las obras de rehabilitación del edificio del número 4 de la calle Hileras que se derrumbó el pasado 6 de octubre en plena almendra central madrileña, a la hora del desayuno y a escasos metros de la Plaza Mayor. Bajo aquella enorme montaña de cascotes caídos desde la la sexta y última planta del inmueble, que pretende ser convertido en un hotel de lujo, quedaron las vidas de la entonces encargada de obra, Laura Rodríguez (española de 30 años), y de los obreros Moussa Dembele, maliense de 40 años, del guineano Diallo Mamadún, y de Jorge Velasquez, ecuatoriano de 55 años. Dos muertes más, una en 2006 y otra en 2014, se acumulan en el historial de unos empresarios que durante décadas han liderado en el sector inmobiliario de las demoliciones y las rehabilitaciones.
La Administración de Donald Trump ha dado esta semana un nuevo paso en su contrarreforma ambiental, que busca incentivar a toda costa el consumo de los combustibles fósiles. El presidente de EE UU ha ordenado que su país abandone varios organismos internacionales científicos y medioambientales, además de dejar el principal tratado contra el cambio climático, que desde 1992 rige los esfuerzos mundiales para intentar tratar de contender el calentamiento global.
Apenas aparece unos segundos, pero la presencia de Supergirl en el Superman de James Gunn deja huella porque ella es, o debería ser, la responsable del perro Krypto, auténtico robaplanos de la cinta basada en el cómic de DC. Kara Zor-El, verdadero nombre de Supergirl, es la prima del héroe y su presentación nos indicaba por dónde iría el asunto: una adolescente rebelde y bulliciosa, arquetipo muy atrayente para el sector del público al que apela la productora. Una imagen que refuerza el trailer presentado hace unas semanas.
El nuevo sistema de financiación autonómica anunciado este viernes por el Gobierno supone el primer intento real y sólido de acabar con la anomalía de tener caducado desde hace 12 años el método de reparto que rige desde 2009. Sucesivos gobiernos han evitado abrir un debate imprescindible para la financiación de los servicios públicos en España, que en buena medida recaen sobre las comunidades autónomas. Por este motivo es una buena noticia que finalmente haya una propuesta firme y que el Gobierno se haya puesto a buscar apoyos para aprobarla más allá de Esquerra Republicana de Catalunya, el partido que más ha presionado al PSOE para que presente un nuevo modelo de financiación y que el jueves se arrogó la autoría de la propuesta.
La captura militar de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, seguida del anuncio de que Washington asumirá el control político de Venezuela y reorganizará su industria petrolera, no es solo un acontecimiento geopolítico alarmante y una grave violación del derecho internacional. Es también algo más silencioso y, a largo plazo, más corrosivo: el colapso de un vocabulario moral y político compartido.
Hay quien se equivoca de puerta al volver a casa con varias copas de más. Y hay quien se equivoca de lealtades. Vox se ha enamorado tanto del concepto de soberanía de Trump que defiende la de EE UU en lugar de la de España. A diferencia de su correligionaria Marine Le Pen, que ha sido rápida en criticarle por atropellar la soberanía de Venezuela, lo sucedido pilla a Vox colgado de la brocha. También al PP.
Palombia no existe, pero suena a país. El creador de los tebeos de Spirou, necesitado de inventarse el nombre de un lugar sudamericano en el que ubicar una de las aventuras de su personaje, sumó los topónimos de Paraguay y Colombia e hizo nacer esta Palombia, que, sin extrañeza, creo que aceptaríamos como nombre de una nación. En una lengua, la formación de palabras se sostiene sobre el esquema de lo repetido y, en este caso, lo repetido son las numerosas denominaciones de países que acaban en –ia. Alemania, Grecia, Italia... han legitimado esta terminación en nuestro diccionario mental como marca típica de lugar. Y si la hemos naturalizado es porque antes la habíamos heredado de los mapas latinos, donde provincias del Imperio Romano o territorios asociados a una demarcación geográfica tenían ya esa ia en su final: desde Hispania a la Dacia, desde Germania a Arabia.
Cádiz, por mucho que se lo proponga, nunca puede entregarse plenamente a celebrar despreocupada la Navidad. Mientras las luces titilan en las calles y los comercios bullen, la gran fiesta de la ciudad se mueve oculta entre locales de ensayo y talleres de artesanos a pleno rendimiento. Apenas cinco días después de despedir a los Reyes Magos y con esos polvorones rezagados aún camuflados en las bandejas de dulces, el Gran Teatro Falla de Cádiz alza el telón este domingo a su Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC), el mismo que se extenderá hasta que la fiesta explote en la calle el próximo 14 de febrero.
¿Por qué en lugar de hacer lo que sabes que es necesario para conseguir tus objetivos, te entretienes mirando vídeos absurdos en TikTok? ¿Por qué te pones a barrer un suelo que no lo necesita en lugar de estudiar, si además odias barrer? ¿Por qué dejamos para mañana lo que debemos hacer hoy y tendremos que hacer de todos modos?
El antiguo aparcamiento de autobuses y la vieja parrilla de taxis de la Terminal 1 del aeropuerto del Prat en Barcelona serán desmantelados y renaturalizados. Gracias a esta actuación, que ha reflejado el BOE este viernes, se conseguirán 51.000 metros cuadrados que pasarán a formar parte de la zona natural del Delta de Llobregat. Esta operación no tiene que ver con las compensaciones mediambientales fruto de la futura ampliación de la pista de El Prat, sino que es una intervención pendiente para compensar la ampliación efectuada hace más de 15 años.