“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Prullans és un poble de la Cerdanya, ara d’uns dos-cents cinquanta habitants, situat a la riba nord del Segre, a prop de Bellver. Poca gent d’aquest lloc deu recordar, o saber, que el poble va ser el bressol d’una dona anomenada Maria Duran, hermafrodita —fins que no es demostri el contrari— segons una confessió pròpia, que va tenir una de les vides més sensacionals que es van donar al segle XVIII. Maria va néixer cap a l’any 1711, filla d’un pagès i d’una dona ceretana, en plena Guerra de Successió a la corona d’Espanya. Quan tenia catorze anys va ser casada amb un pastor i ramader del lloc, Ignasi Solsona, fill d’un sastre de Prullans; quatre anys més tard va ser mare d’un nen anomenat Pere, que va morir criatura. Pocs anys després, Maria va abandonar el seu home perquè ell havia agafat la sífilis, també dita morbo gallico, i no volia contagiar-se ni de la malaltia ni, possiblement, del mal caràcter d’un marit per força.
La precampaña para las generales está en marcha. Con el inicio del año, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reactivado su agenda no solo en el ámbito internacional —con un Trump desatado tras su intervención en Venezuela o las amenazas a Groenlandia—, sino también lanzando el nuevo modelo de financiación autonómica o medidas en materia de vivienda. Tras el arranque del ciclo electoral en Extremadura, en 2026 se celebrarán comicios autonómicos en Aragón, Castilla y León y Andalucía y flota en el ambiente la incertidumbre sobre las generales, a pesar de la insistencia de Sánchez en que agotará la legislatura. En este contexto, los partidos a la izquierda del PSOE empiezan a tomar posiciones; de forma muy significativa IU, que da muestras de que quiere liderar el proceso de reconstrucción del espacio. En el informe político que debate este sábado la dirección del partido, su coordinador federal, Antonio Maíllo, llama a superar Sumar porque considera que se trata de un proyecto fallido.
Cumplidos dos años desde la ruptura, Sumar se resiste al sorpasso de Podemos y aguanta como primera fuerza de un espacio en horas bajas. El partido que tiene como referente electoral a Irene Montero está más cerca de la cabeza en el espacio de la izquierda alternativa —o poscomunista, o a la izquierda del PSOE— de lo que estaba tras la separación, pero no que hace un año, según los datos del CIS, 40dB. y de la media de encuestas que hace Politico. Sumar sigue al frente aunque no se sabe si en las generales repetirá nombre, ni si al frente estará Yolanda Díaz u otro candidato.
A tres semanas del inicio de las primeras protestas en Irán, las movilizaciones y la represión de las fuerzas policiales continúan. La cifra de muertes probadas, que llega con cuentagotas por el bloqueo informativo, roza las 3.500, según los últimos datos de la ONG de derechos humanos IHRNGO. La organización, con sede en Noruega, asegura que está verificando centenares de muertes más y que la cifra “es de mínimos”.
Desde hace semanas son la comidilla de Turquía. Las conversaciones sobre porros del nuevo presidente del Fenerbahçe con una conocida presentadora de televisión; la habitación cubierta de espejos en la que un prominente periodista, hijo de un islamista radical, supuestamente organizaba orgías con otras colegas; la cámara secreta, presuntamente para ponerse hasta las trancas, del hotel Bebek, famosa casa de encuentros privados de la jet set estambulí; la detención de tal actor o tal cantante en la última redada antidroga. Se comenta entre amigos, en las cenas, esperando a los hijos a la puerta del colegio, por lo bajinis, con cierto sonrojo, pero evidente morbo, regodeándose en la caída en desgracia de tal o cual celebridad en un momento en que el país atraviesa una dura crisis económica. Los ricos —los muy ricos de Turquía— también lloran. Puro schadenfreude.
“No sé cómo alguien es capaz de escribir después de haber leído esto”. En la presentación de su último libro en Barcelona, Angélica Liddell agarra el ejemplar viejo de Los hermanos Karamázov que traía bajo el brazo y lo alza para que todo el auditorio pueda verlo bien. Tal vez poseída por el espíritu de su autor, la dramaturga asegura que cada mañana se levanta muy pronto para estudiarlo, y que lo único que consigue hacer ante tal despliegue de genialidad, de crueldad y de sabiduría es arrodillarse, someterse a la escritura ajena, lamer el polvo del suelo por y para Fiódor M. Dostoievski.
LecturasNoches blancas, de F. M. Dostoievski. Traducción de Marta Sánchez-Nieves. Nórdica, 2025. 120 páginas, 22,50 euros.
Los hermanos Karamázov, de F. M. Dostoievski. Traducción de Fernando Otero Macías. Alba, 2013. 1.008 páginas, 42 euros.
Dostoievski, mi marido, de Ana G. Dostoievskaia. Traducción de Cecilia Manzoni. Espinas, 2021. 304 páginas, 16 euros.
El universo de Dostoievski, de Tamara Djermanovic. Acantilado, 2021. 272 páginas, 14 euros.
Mentira romántica y verdad novelesca, de René Girard. Traducción de Joaquín Jordá. Anagrama, 2023. 286 páginas, 13,90 euros.
Con la precisión y meticulosidad que caracterizan a casi todo cantautor, Ismael Serrano (Madrid, 1974) dedica parte de la víspera de su concierto en la capital este sábado 17 de enero a decidir el parloteo con que deleitará al público antes de cada canción, palique que, entre los de su jaez, puede durar más que la propia canción. “Tenemos una cierta obsesión por la palabra”, admite. “Somos contadores de historias, nos gusta la tradición oral, que tiene que ver con el juglar. No nos desprendemos de la idea de concierto como una suerte de diálogo. Hay artistas como Iván Ferreiro que odian hablar en las actuaciones, pero a mí siempre me ha divertido”, dice.
Cabe la triste posibilidad de que la educación, en España, no le importe a nadie, salvo a algunos profesores no vencidos por el desaliento ni aquejados en exceso por las oscuridades depresivas, a algunos alumnos y alumnas misteriosamente poseídos por el deseo de aprender, a algunos padres y madres de convicciones humanistas, y a unos cuantos ilustrados sueltos que siguen sosteniendo la extraña convicción de que el saber es un ingrediente de la libertad y también de la dicha. Son ilusos convencidos de que el ser humano, para alcanzar la plenitud de sus facultades, necesita un aprendizaje en ocasiones arduo que le ayude a comprender racionalmente el mundo, a reconocerse en la humanidad de los otros, a situarse en el espacio gracias a la geografía y en el tiempo gracias a la historia. Sin tal aprendizaje no hay posibilidad alguna de distinguir entre las cosas ciertas y los embustes, entre la astronomía y la astrología, entre la evidencia fiable y la propaganda religiosa o política, entre la justicia y la injusticia, la democracia y la tiranía.
Hay una figura que atraviesa siglos de historia española: el señor en su hacienda. El que tiene derecho de acceso a los cuerpos que trabajan su tierra, el conquistador en su paraíso de cocoteros, el patrón que llama a la habitación. Creíamos que había muerto, pero solo se había mudado al Caribe. Hay una España que se contaba a sí misma a través de Julio Iglesias. El éxito, el Rolls Royce color madreperla, las mujeres como parte del inventario del triunfo y de esa historia que nos fascinó durante décadas. Ahora sabemos que ese relato tenía un reverso: una habitación, una jefa que facilitaba, un cuerpo joven que no podía decir no. No eran dos Españas. Era la misma, solo que unos la vivíamos como comedia y otras como terror cotidiano.
Los contactos entre el empresariado catalán y Aliança, el partido independentista de ultraderecha, se han intensificado en los últimos meses, a medida que las encuestas elevan las expectativas de éxito de la formación que dirige Sílvia Orriols. Aliança pretende “normalizar” las relaciones con los empresarios y ha mantenido “encuentros discretos” con grupos y entidades, han confirmado a EL PAÍS fuentes conocedoras de esos diálogos. Antes de Navidad, representantes del partido mantuvieron una reunión en la sede de Pimec, la patronal catalana de las pymes. También la burguesía ha explorado maniobras de aproximación a Aliança: Emilio Cuatrecasas, presidente de honor del despacho de abogados del mismo nombre, ha invitado a Orriols a dar una charla ante un grupo escogido de personalidades a finales de mes.
Jordi Sevilla (Valencia, 69 años) es un economista socialdemócrata clásico. Fue ministro con José Luis Rodríguez Zapatero, diputado, dirigente del PSOE y presidente de Red Eléctrica. Ahora encabeza un “movimiento” que bajo el manifiesto Socialdemocracia 21 pretende dar un giro al rumbo del PSOE de Pedro Sánchez para que se aleje de sus socios actuales y se acerque en asuntos de Estado al PP.
Edmundo Bal, exvicesecretario general de Ciudadanos, se reincorpora al departamento penal de la Abogacía General del Estado después de su abrupta salida por el choque con la entonces responsable de los Servicios Jurídicos del Estado, Consuelo Castro, porque el letrado quería elevar a rebelión la acusación contra los líderes del procés.
La Real Academia Española (RAE), institución tricentenaria encargada de “limpiar, fijar y dar esplendor” al idioma, atraviesa uno de los momentos más convulsos de su historia reciente. Lo que comenzó como un desacuerdo soterrado sobre el rumbo de la política lingüística ha derivado en una crisis abierta, con reproches públicos, heridas internas y un debate de fondo sobre quién debe marcar el destino de la lengua común de más de 600 millones de hablantes. Esto se suma al cruce de acusaciones entre la institución y el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, que se produjo a finales del año pasado, un desencuentro que ha derivado en polémica sobre la designación de la sede que acogerá en 2028 el próximo Congreso de la Lengua.
El conflicto nacido entre un grupo de familias y los responsables de la escuela Mare de Déu del Carme de Terrassa, a raíz de la denuncia por un supuesto giro ideológico ultraconservador, ha generado desconfianza y descontento entre muchos padres, llevándoles incluso a intentar cambiar de centro. El curso pasado, cuando estalló la polémica, presentaron la petición un total de 68 familias, multiplicando por ocho las solicitudes de años anteriores, según los datos a los que ha accedido este diario tras varias peticiones vía transparencia.
El escritor Gaël Faye (Buyumbura, Burundi, 43 años) vive hoy con su esposa y sus dos hijas entre las calles polvorientas de Kigali (la capital ruandesa en reconstrucción) y las aristocráticas aceras de Versalles, junto a París. Hijo de una ruandesa exiliada en Burundi, por el genocidio tutsi, y de un francés, permaneció con él en África cuando sus padres se separaron. Fue su madre la que se fue a vivir a Francia. Hasta los 10 años, cuando estalló la guerra civil entre hutus y tutsis, creció en África. La sensación de no ser de ningún lugar, el exilio por el genocidio y las madres ausentes han marcado sus canciones, primero, y sus dos novelas después. Cálido, cercano y cauto, responde a esta entrevista en un hotel de Barcelona.
Acaba de empezar el año y la primera tendencia de 2026 ya circula por las redes sociales. De repente, famosos y anónimos no paran de compartir fotos recordando 2016. Un año nostálgico para los millennials, que hoy tienen entre 30 y 45 años, y parte de la generación Z —entre 14 y 29 años— por tratarse de la época en la que vivieron su adolescencia y primeros años de juventud. Y el último momento de calma para esta generación antes de vivir una pandemia global, ser testigos de lo que muchos consideran un “genocidio” en Palestina y adaptarse a la llegada de la inteligencia artificial o a la de Donald Trump al poder. El de 2026 fue para ellos un periodo marcado por el filtro del perro en Snapchat, las frases motivacionales en Tumblr, la música electrónica, los skinny jeans, la duck face, el maquillaje maximalista...
Teyana Taylor (Nueva York, 35 años) está viviendo un sueño. Sus 40 minutos de interpretación como la guerrillera Perfidia Beverly Hills en la película Una batalla tras otra le han supuesto, de momento, una nominación al Critics Choice Awards (que se llevó Amy Madigan) y el Globo de Oro a mejor actriz de reparto en la gala del pasado 11 de enero. Con su nombre sonando para llevarse el Oscar en la misma categoría en marzo, ella se deja querer por la crítica y por la prensa. “Teyana Taylor toma el control”, titulaba The Hollywood Reporter (THR) en noviembre; “La veterana estrella, en su año de consagración”, abre Vanity Fair su reciente entrevista con la actriz.
El Gobierno ha anunciado esta semana un nuevo paquete de medidas sobre la vivienda que incluirá una bonificación del 100% en el IRPF a los propietarios que no suban el alquiler al renovar los contratos. Este año vencen 630.000 contratos firmados durante la pandemia de la covid-19 —según datos del Ministerio de Consumo— y la espiral del mercado de alquiler en los últimos años hace pensar que se van a encarecer notablemente para cientos de miles de inquilinos. La medida, cuya letra pequeña todavía se desconoce, ha abierto una brecha con el socio minoritario de la coalición de Gobierno, Sumar, que considera que la rebaja fiscal es una medida injusta e ineficaz que solo contribuirá a agrandar la desigualdad entre caseros e inquilinos.
Nadie tiene un minuto para no hacer nada. Nunca escaseó tanto el tiempo, de hecho. Y más que va a mermar en esta historia sin respiro que parecen ser nuestras vidas. Cada época genera sus propias ficciones, y hoy estamos en la de la escasez del tiempo. Hace ya un par de años tuvimos noticia del frenazo del núcleo interno de la Tierra, de lo que podría derivarse en el futuro la reducción de los días en alguna fracción de segundo. Lo que nos faltaba. Cómo no temer que sin esa fracción preciosa habrá tareas, recados, experiencias, citas a las que no llegaremos. Los días serán de pronto cortísimos, unas décimas de segundo por debajo de las veinticuatro horas que ya se nos antojan muy pocas, francamente.