“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Una carretera de un kilómetro de largo atraviesa el semidesierto de Mauritania hasta llegar a una cresta rocosa. No hay casas ni plantas; en la aridez de estas tierras desérticas no sobrevive prácticamente nada. Pero quienes se atreven a recorrer la larga ruta a través de un paisaje lunar disfrutan de una vista extraordinaria: al final del trayecto, entre las dunas de arena del desierto del Sáhara y las montañas, se ve un oasis de color verde reluciente, salpicado de casitas y campos llenos de palmeras datileras. Es Maaden el Ervane, que significa “el tesoro del conocimiento” en el dialecto árabe local.
Cuando Deco regresó de Londres después de hablar con Hansi Flick sobre su posible incorporación al Barcelona, dijo una frase que todavía recuerdan en los despachos del área deportiva de la Ciudad Deportiva: “Es un entrenador de fútbol”. Dos años después, las mismas fuentes insisten: “Deco no se equivocó. Hansi mejora a los jugadores y eso es lo que hace un buen entrenador. Mire el caso de Raphinha y los de Pedri y De Jong”. El brasileño encontró su mejor nivel en el ala izquierda gracias a Flick, mientras que el canario y el holandés se consolidaron como los líderes del centro del campo. Un mediocampo que solo parece carburar cuando el balón pasa por ellos: frente al Athletic, por ejemplo, el Barça se quedó con el 80% de la posesión.
“Los médicos me empujaron a dejar el fútbol para tener una vida saludable”. Markel Bergara (Elgoibar, 39 años), exjugador de la Real y el Getafe, dos equipos que se miden este viernes en la Liga (21.00, Dazn), habla alto y claro. Recuerda como si fuera ayer, y eso que han pasado cinco años desde su adiós al fútbol, la conversación con Christopher Oyola, médico del Getafe. “Markel, tienes 33 años y, evidentemente, te quedan años de fútbol por delante, pero lo mejor es que lo dejes. Para tener una vida saludable, tienes que dejarlo”, le espetó el galeno. Le quedaban dos años de contrato con la entidad que preside Ángel Torres, pero el futbolista hizo caso de las palabras del doctor. Esa conversación tuvo lugar en noviembre. Un mes después, Markel Bergara anunció su decisión de colgar las botas por las lesiones.
Su apertura fue discreta y discreto está siendo su recorrido hasta ahora. Lo que no significa que no tenga éxito. Todo lo contrario. Gurisa Madrid ha conseguido en pocos meses hacerse con una clientela fiel, que no hace ruido en las redes sociales, pero sí busca el deleite en un espacio cálido donde, nada más entrar, se percibe que todo está cuidado al detalle. Detrás está la mano de una gran anfitriona, Agustina Vela, de origen hispano-argentino, propietaria y directora de sala, acompañada por su pareja, Lucas Bustos, cocinero nacido en Mendoza (Argentina). Ambos, junto a un equipo eficiente —compuesto, entre otros, por el sumiller Brandon Jordan, procedente de Mugaritz y Cenador de Amós—, transmiten lo que ellos mismos buscaban: ser felices haciendo felices a los comensales. Para ello eligieron un espacio que durante un tiempo fue un templo culinario, donde oficiaba un gran cocinero como es Sergi Arola —ahora por tierras chilenas—, que vivió días de gloria y también de tormento —en 2013 Hacienda precintó el local por deudas con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social—.
Gurisa MadridDirección: Zurbano, 31, Madrid
Teléfono: 602 05 87 58
Horario: de martes a sábado: 13:30-16:30 y 20:00-23:30; domingos y lunes, cerrado
Precio: menú degustación (10 pases),120 euros
Vuelve a ser un viernes corriente. Ya estamos todos de nuevo, remontando nuestras vidas pequeñas, cuesta de enero arriba, con el táper bajo el brazo, camino a la oficina. No tenemos tiempo. “Los guisos de toda la vida se mueren”, nos dicen. Porque no estofamos ni sofreímos de lunes a viernes. Porque tiramos de precocinados. Ya nadie cocina como antes.
Antes que ser Carla Morrison (Tecate, México, 39 años), la compositora y cantante de éxitos como Disfruto ―que acumula más de 400 millones de reproducciones solo en Spotify―, ella es una persona más. La triple ganadora de los Latin Grammys prioriza su salud mental y toma el tiempo que cree necesario antes de lanzar nueva música ―suelen ser baladas pop con un sonido alternativo y que hablan de emociones complejas―. “Quiero seguir siendo Carla, no solamente Carla Morrison, porque creo que vivimos en un momento en la historia donde la velocidad es premiada, pero la velocidad no todo el tiempo trae lo mejor”, dice sobre el ritmo al que trabaja la industria de la música y en general, la vida. “Para mí es importante tomarme el tiempo, porque cuando veo un cuadro o veo una foto o leo un libro rico que puedo realmente saborear, tomo tiempo para procesarlo, interiorizarlo y todo eso para mí es vital. Es vital para el arte y también para la salud mental”, explica durante su entrevista en la redacción de EL PAÍS, donde llega acompañada de su equipo.
Todavía en shock tras el impacto de las campanadas a cargo del disparate Pedroche, vino Instagram a socorrerme y encontré un reel que me hizo ver la luz como un regalo. Tuve la suerte, además, de tropezármelo el día de Reyes, a cargo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Cantabria no llega a los 600.000 habitantes, gestiona uno de los presupuestos públicos más pequeños de España y lleva enlazando gobiernos de distinto signo desde hace más de una década. Nada de eso, sin embargo, ha impedido que la región esté intentando lograr lo que no ha conseguido ninguna otra Comunidad: construir la primera unidad de protonterapia puramente pública para combatir cánceres de difícil acceso y que afectan especialmente a niños. El proyecto, que ya ha alcanzado los 51.555.362 euros y está financiado íntegramente con fondos públicos, avanza. Mientras, Madrid, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y Canarias aspiran a llegar a la misma meta... pero gracias a la financiación de 280 millones con los que la Fundación Amancio Ortega adquirió 10 máquinas de protonterapia para donarlas a dichas Comunidades.
Nos equivocamos constantemente, al menos yo tengo esa sensación. Muchas veces, de tantos errores que cometo, tengo ganas de reiniciar la partida para jugarla mejor. Recuerdo cómo, de pequeño, empezaba una y otra vez los niveles del Sonic y, hasta que no los hacía perfectos, no era capaz de pasar al siguiente nivel. Hoy tengo la sensación de que llego al final del día a trompicones, muy lejos de la perfección, y aun así la vida me obliga a pulsar “continuar”.
De todos los planes posibles para Nochevieja, Sergio Jiménez apostó por uno que lo condujo a la muerte en la casa donde vivía con su madre y su hermano en Vilanova i la Geltrú. Ocurrió en su habitación, durante una retransmisión por internet que consistía en que el hombre de 37 años tenía que tomar drogas mientras un grupo de personas, que habían pagado previamente por ver el espectáculo, observaba el efecto de la cocaína y el alcohol en su cuerpo.
De los teólogos de la liberación dijo el mítico Pedro Casaldáliga que son “soldados derrotados de un ejército invencible”. Juan José Tamayo (Amusco, Palencia, 1946), es uno de ellos y ofrece ahora su libro 90º, 60 en solitario y el resto como coordinador y autor principal. Se titula Cristianismo radical, publicado por Trotta, ya en su tercera edición. Las propuestas del autor son imponentes, ante un cristianismo, sobre todo el católico romano, zarandeado por escándalos de abusos y desprestigiado por el afán de bienes de sus jerarcas. Sostiene Tamayo que si esa religión quiere volver a las raíces del fundador, debe recuperar su carácter liberador como movimiento antiimperial e igualitario de hombres y mujeres; debe liberarse del secuestro al que está siendo sometida por la alianza entre la extrema derecha y los movimientos cristianos fundamentalistas; ha de recuperar la ética radical de Jesús de Nazaret, “secuestrada muy pronto por los funcionarios de Dios y los mercaderes del templo”, y debe optar por los colectivos empobrecidos.
Cristianismo radicalJuan José Tamayo Trotta, 2025 224 páginas, 18 eurosEl filósofo alemán Peter Neumann (Neubrandenburg, 38 años) recorre en El largo siglo de las utopías (Tusquets, traducción de Lorena Silos Ribas) los sueños y las decepciones de los proyectos políticos que aspiraron a reinventar la sociedad en el siglo XX, así como su utilidad pese a que terminaran siendo inevitables fracasos. En su libro anterior, La república de los espíritus libres, Neumann se detuvo en la efervescencia filosófica de la Alemania de 1800, marcada por un clima de optimismo intelectual. En este nuevo ensayo, en cambio, el hilo conductor es el sentimiento de catástrofe que atravesó todo el siglo pasado, pero también la insistencia en imaginar salidas, que lleva al autor a recorrer el arco temporal que va de Nietzsche a Susan Sontag, pasando por Sigmund Freud, Walter Benjamin, Hannah Arendt y Salvador Dalí.
El año del automóvil en España ha tenido claramente dos caras. La parte positiva fue el notable aumento de las ventas de coches nuevos, acercando al país a sus cifras de matriculaciones prepandemia (siendo el alumno aventajado de los grandes de Europa en esta materia); pero por otro ha cerrado un segundo ejercicio consecutivo de caída de la producción. Según los datos recopilados por este periódico de las propias empresas y fuentes del sector, las fábricas españolas ensamblaron el año pasado más de 2,27 millones de unidades, lo que supone un descenso del 4,3% respecto a 2024. A falta de las cifras oficiales que Anfac, la patronal nacional de automovilísticas, publicará dentro de unas semanas, las plantas nacionales se alejan un poco más de las 2,82 millones de unidades ensambladas en 2019, una cifra con la que ya hay una diferencia del 19,5%.
El sector conocido como de los servicers, o gestores de carteras inmobiliarias e hipotecas procedentes de banca y fondos, está en plena crisis de modelo con el que surgieron tras el estallido de la burbuja de ladrillo de 2008, una situación de rentabilidad que no cambiará en 2026. Para este año, estas empresas ven en Casa 47, la nueva entidad estatal de vivienda, un nuevo negocio en el que entrar tras la caída de márgenes en sus trabajos para Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) y entidades financieras.
Invertir en el negocio inmobiliario vuelve a estar entre la lista de prioridades de la constructora OHLA, con experiencia en el pasado en el desarrollo de complejos residenciales, de oficinas y hoteleros como el de Canalejas (Madrid), Old War Office (Londres), Mayakoba (Riviera Maya, México) o la Torre Emperador (Madrid). La edificación en el segmento del lujo en México figura entre las credenciales de los hermanos Luis y Mauricio Amodio, primeros accionistas de compañía, que buscan ahora resituar a OHLA como promotora también en España.
Las dos Venezuelas que conviven estos días caminan sin tocarse mientras la bulliciosa Caracas baja la voz y asiste a movimientos inimaginables hace solo una semana.
La ternera a la jardinera es un popular estofado de dados de carne de ternera guisados con zanahorias y guisantes. Es de las recetas que contiene el célebre Manual de Cocina de Ana María Herrera, elaborada concretamente con aguja de ternera aunque con mayor variedad de vegetales: alcachofas, nabos y espárragos, que se cocinan aparte, incluso algunos por separado. Bien hecho, es la manera de que cada uno de ellos quede en su punto pues todos no necesitan el mismo tiempo de cocción –como en una menestra–; para rematar se les da un hervor con la salsa de la carne y se sirve todo junto, haciendo honor al nombre del plato.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene intacta su obsesión contra el narcotráfico a pesar de haber descabezado, según él, a una de las mayores organizaciones de tráfico de droga del mundo con la detención de Nicolás Maduro en una operación militar relámpago en territorio venezolano.
Poco más de 24 horas después de la muerte de Renee Good en Minneapolis por los disparos de un agente del ICE, se ha registrado otro tiroteo perpetrado por oficiales federales, esta vez en Portland (Oregón), que ha dejado dos heridos. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, ha dicho que agentes de la Patrulla Fronteriza en medio de una “parada vehicular rutinaria” abrieron fuego luego de que el conductor intentara atropellar a los agentes. McLaughlin describió a los objetivos de los agentes como inmigrantes indocumentados y miembros de la pandilla venezolana Tren de Aragua, aunque no los identificó oficialmente ni dio pruebas.