“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Hace un año, el 24 de marzo de 2024, la lince Urava murió atropellada en una carretera de Navalmoral de la Mata (Cáceres). Tenía tan solo dos años y era madre primeriza de tres cachorros diminutos, de 20 días, que no podían sobrevivir sin sus cuidados. Tras una intensa búsqueda, los agentes del Medio Natural los consiguieron encontrar: no eran más que unas pequeñas bolas de pelo acurrucadas en la hojarasca. Hoy, un año después, uno de los hermanos, el macho Wonders, será liberado en Murcia. Los otros dos le seguirán en breve: el otro macho en el Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres) y la hembra en el área de Ortiga (Extremadura).
“Partidos de fútbol que nunca existieron, frases sin sentido, las cabezas de presidentes de Estados con caras diferentes… ¿soy el único que cree que esto es distópico?”, preguntan en un chat para trabajadores de un grupo de medios de comunicación europeo donde trabajé durante poco más de dos años. “Llevo tiempo pensando lo mismo”, responde otro empleado. El medio en cuestión es una de esas plataformas que bombardean nuestros teléfonos con notificaciones y alertas de última hora donde, hasta mediados de 2025, todo funcionaba de una manera normal: un grupo de periodistas con sus agendas informativas editaban artículos sacados de teletipos. Pero el grupo empresarial dejó de tener interés en el medio, unos jóvenes alemanes se hicieron cargo y decidieron intentar que la Inteligencia Artificial generativa creara artículos por su cuenta a partir de agencias de noticias y resúmenes de periódicos.
“Amar a otro ser humano es, quizás, la tarea más difícil que nos ha sido encomendada. La última, la prueba suprema, ante la que todas las demás no son sino preparación”. La cita es de Rainer Maria Rilke y abre el segundo libro de Stephen Grosz (Indiana, EE UU, 73 años), Trabajos de amor (Debate). Psicoanalista en ejercicio en Inglaterra desde hace más de cuatro décadas, Grosz piensa que el amor no es un estado al que se llega, sino un trabajo que se hace. Y que casi siempre hacemos mal.
El respeto a las tradiciones ha servido una vez más como falaz argumento para discriminar a las mujeres: los cofrades de Sagunto votaron este domingo en contra de que procesionen en Semana Santa. Las 267 negativas frente a 114 síes impidieron que prosperara la sustitución de “varones” por “personas” en los estatutos de la cofradía valenciana, un cambio que hubiese permitido a las mujeres participar plenamente en las celebraciones. El Ministerio de Turismo anunció este lunes que va a iniciar el procedimiento para revocar la distinción de Fiesta de Interés Turístico Nacional que en 2004 le fue concedida a la Semana Santa saguntina. El departamento de Jordi Hereu comunicó que no cumple uno de los requisitos necesarios para poseer ese título: que en las fiestas participe toda la ciudadanía, sin exclusión.
Cuando en octubre de 1979 la revolución triunfante nacionalizó las minas en Nicaragua, el decreto se anunció en Siuna, un poblado de la región del Caribe, delante de una asamblea de mineros misquitos, sumos, creoles y emigrados de la costa del Pacífico, que salieron de las galerías para congregarse en el viejo cine del pueblo. En Siuna, parte del llamado triángulo minero junto con Rosita y Bonanza, funcionaba uno de los planteles más grandes, en manos de la Rosario Mining Company.
El escudo social que el Gobierno ha preparado para paliar las consecuencias económicas de la guerra en Oriente Próximo tiene en la energía su principal capítulo. Las medidas fiscales aprobadas, que ascienden a 5.000 millones en descuentos tributarios, siguen la estela de las aplicadas en otras crisis energéticas. Sus efectos son conocidos. Sólo hay que revisar el informe de la Airef que analiza los impactos del descuento de 20 céntimos por litro de gasolina cuando Putin invadió Ucrania para comprobar que son medidas regresivas que benefician más a quienes menos lo necesitan, que suelen revertir en mayores beneficios para las petroleras y, sobre todo, que van en la dirección equivocada. Se podrá aducir que es una primera reacción, un poner pie en pared para paliar las consecuencias de una crisis que aún no se sabe hasta dónde llegará, pero bien es cierto que el conocimiento adquirido podría llevar a medidas más quirúrgicas.
Al son del bígaro, esa caracola marina convertida en instrumento de viento por el folclore cántabro, Cabezón de la Sal recibió este sábado a Matilde de la Torre. Ochenta años y dos días después de su muerte en el exilio mexicano, sus huesos reposan al fin en casa, cumpliendo su deseo. Volver para descansar en su tierra a la que, como tantos compatriotas expulsados de su patria, no pudo regresar antes de morir.
Yo no creería en el amor irracional a primera vista si con 15 años no hubiese pasado noches enteras llorando a causa de un chico con el que nunca podría tener nada, lagrimones de esos que se deslizan hasta el interior del pabellón auditivo. Lo había visto en una película. Nada más. Interpretaba en ese filme a un estudiante tímido llamado Todd Anderson al que sus padres le habían enseñado que lo único importante en la vida es estudiar y cuyo sistema de prioridades se tambalea al conocer a un profesor algo prognato que le enseña que hay que aprovechar los días y extraerle todo el meollo a la vida.
En una sobremesa, la conversación desemboca enseguida en el tema del momento: ¿pero a este chico lo han matado? La pregunta supone una especie de aldabonazo al amor propio. No importa que los periodistas hayamos contado que las cámaras lo grabaron cayendo, que la autopsia descarte indicios de criminalidad o que prácticamente desde un inicio los Mossos considerasen como hipótesis más probable que fue un accidente. Al final, a la gente en general, a aquella mayoría que escucha las noticias de refilón en la tele, a quienes no siguen ningún medio de comunicación y la información les llega en vídeos de pocos segundos en las redes sociales, les ha quedado la misma música de fondo: a James Gracey lo mataron para robarle el móvil mientras pasaba una noche de fiesta en Barcelona.
Francisco empezó a encontrarse mal en julio de 2024. Tenía 11 años, vivía en Mozambique y, poco a poco, fue perdiendo el apetito y las fuerzas. Los médicos no supieron diagnosticar qué le pasaba. “Nos dijeron que no tenía ninguna enfermedad”, relató su padre meses después en una clínica de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Mueda, en el norte del país. No fue hasta una nueva visita al hospital, en marzo de 2025 y tras repetirle las pruebas, cuando llegó el diagnóstico: tuberculosis resistente a los medicamentos. Para entonces habían pasado ocho meses desde los primeros síntomas.
Tres años después de que la ley de cambio climático obligara a las 153 ciudades más grandes de España a instalar una zona de bajas emisiones (ZBE), dos tercios de las urbes siguen sin ponerlas en marcha, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica a los que ha tenido acceso EL PAÍS. En el último año, tan solo se han sumado ocho nuevas áreas de tráfico restringido, mientras algunos ayuntamientos han apostado por áreas muy pequeñas e ineficaces para cubrir el expediente. Los ecologistas han denunciado a tres urbes por no instalar sus ZBE o hacerlo mal, y estudian más recursos, mientras el Estado sigue sin actuar contra las infractoras, aunque el Ministerio de Transportes pretende retirarles las ayudas al transporte público.
Los bomberos de Loja (Granada, 20.951 habitantes) siguen bajo mínimos a pesar de que una sentencia obligó al Ayuntamiento a dimensionar la plantilla hasta que sea posible tener en todo momento un retén de al menos seis bomberos. Según denuncia Miguel Camacho, bombero y representante sindical de CSIF, el sindicato denunciante, ningún turno supera las cuatro personas. El alcalde de Loja, el popular Joaquín Ordóñez Gámez, reconoce que el retén mínimo es de cuatro y no de seis pero asegura que, en caso de necesidad, pueden llegar bomberos de otras instituciones y que, por otro lado, el Ayuntamiento, que ha recurrido al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, no tiene el millón de euros anuales que requerirían los 14 o 15 bomberos nuevos. En cualquier caso, el juzgado original considera que el asunto económico no debe impedir cumplir la sentencia, como tampoco que esté recurrida, y ha emitido ya dos autos instando al municipio a ejecutar la sentencia de obligado cumplimiento según la jueza. A día de hoy, vencidos los plazos de ambos autos ejecutorios, la plantilla sigue exactamente como estaba, sin nuevas incorporaciones.
Hay formas hermosas de mantener viva la memoria y una muy potente es la literatura. Rachid Benzine, nacido en Kenitra (Marruecos) hace 54 años y residente en París desde niño, es politólogo, profesor y experto en pensamiento islámico. Ahora firma la novela El librero de Gaza (Salamandra), una aproximación sensible y culta al territorio vapuleado por Israel.
La instrucción del asesinato de Borja Villacís, el hermano pequeño de la exvicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha llegado a su fin y la Fiscalía ya ha redactado su escrito de acusación contra los tres investigados por el crimen. Para Kevin P., el Ministerio Público solicita 46 años de prisión, mientras que para su madre María José E. y el amigo que le acompañó y que presuntamente disparó con él ese día, Ismail L., la petición de pena es de 38 años de cárcel. La fiscalía considera a los tres autores de los hechos con el mismo grado de responsabilidad, pero a Kevin le imputa el intento de homicidio de otro de los amigos de Villacís en la escena del crimen, de ahí la diferencia en la petición de pena.
La Comunidad de Madrid aprobará este miércoles nuevas exigencias para las viviendas de uso turístico (VUT): las empresas gestoras de los alquileres serán las encargadas de realizar la declaración responsable antes de inciar la actividad y se prohibirá desarrollarla en pisos de protección pública o en inmuebles donde los vecinos la veten. Estas son algunas de las modificaciones que introducirá este miércoles el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso a la normativa regional ―que va aparte de las firmadas por los municipios, o de cualquier ley estatal que afecte a los alojamientos vacacionales―, con las que se pretenden “reforzar” los requisitos para poner en funcionamiento uno de estos alojamientos en una autonomía donde existen 9.749 registrados oficialmente y, al menos, 15.204 ilegales.
Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca y una de las figuras con mayor peso de la socialdemocracia en Europa, busca este martes en las urnas una holgada victoria que le permita retener el poder. Tras unos pésimos resultados de su partido en las municipales del pasado noviembre y en un momento en el que los sondeos la alejaban de un tercer mandato, su firme respuesta ante las amenazas de Donald Trump de anexionar Groenlandia a Estados Unidos ha revitalizado su liderazgo y la ha situado de nuevo como la principal candidata para gobernar el país escandinavo durante los próximos cuatro años.
En zapatillas de deporte y uniforme militar, el general Rebaz Sharifi camina sobre montañas de escombros esparcidos alrededor de un boquete que dejó hace unos días un misil balístico iraní en su base militar en la provincia de Erbil, al noreste de Irak. Asegura contar con más de medio millar de combatientes en las filas de su Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK, por sus siglas en kurdo) y fuerzas kurdoiraníes opuestas al régimen de Teherán, asentadas en la región semiautónoma kurda del norte de Irak desde hace tres décadas. El complejo militar está desierto, incluidas las viviendas. Tan solo un par de perros se pasean entre unos columpios de colores construidos para los hijos de los combatientes.
Es prácticamente seguro que Kim Gordon (Nueva York, 72 años) nunca haya oído hablar del pedagogo Francisco Giner de los Ríos, fundador de la Institución Libre de Enseñanza, pero suscribiría por completo aquella voluntad, con los años, de ser “cada día más radical y con la camisa más limpia”. A una edad en la que muchos optarían por descansar y vivir de los réditos de su propia leyenda, la musa del rock alternativo neoyorquino y fundadora con Thuston Moore del grupo Sonic Youth ha lanzado su tercer disco en solitario.
“Mi padre quería la eutanasia”, cuenta el director de cine Paolo Marinou-Blanco (Nueva York, 43 años). “Deseaba irse lo más pronto posible, sin pasar meses enfermo”, pero no tuvo acceso a ella. “Durante ese largo proceso”, recuerda, “mantuvo un sentido del humor muy seco y sarcástico”. Con esa mirada, Marinou-Blanco realizó Soñando con leones, una película que mezcla comedia negra, absurdo y emoción para abordar un tema delicado: la libertad individual y el derecho a decidir sobre el final de la vida. “Siempre vi la risa y la ironía como un acto de coraje, de resistencia” frente a la muerte. En su caso, esa actitud hizo que la pérdida de su padre fuera más superable, de algún modo.
Maryam Madjidi tenía seis años cuando su familia abandonó Teherán y se instaló inicialmente en una banlieue parisina para después asentarse en Drancy, a 15 kilómetros de la capital. Hija de padres comunistas, su paso a la vida adulta estuvo marcado por ese exilio, la ausencia de referentes persas y el ansia por convertirse en una chica tan blanca y parisina como las que veía fumando en el centro. Si el borrado de identidad en su niñez fue ficcionado en Marx y la muñeca (minúscula), que le valió el Premio Goncourt a la primera novela en 2017 y el Premio Etonnants voyageurs; la escritora novela ahora las vivencias y emociones de su umbral adolescente para construir un potente artefacto político a través de la autobiografía.
La edad ridículaMaryam Madjidi Traducción de Palmira Feixas Minúscula,2026 188 páginas. 19,50 euros