“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El automóvil europeo nunca ha vivido momentos tan convulsos y de tantos cambios como en los últimos años. Es una afirmación que sostiene la práctica totalidad del sector tanto en privado como en público, por el desafío que supone la costosa conversión de la industria hacia el coche eléctrico, a la vez que se compite con China y se surfean los caprichos arancelarios del presidente estadounidense, Donald Trump. Eso se ha traducido en un 2025 de abultadas pérdidas y caídas de beneficios en un sector que lleva más de un año haciendo una intensa campaña de lobby, para, al menos, lograr concesiones de las instituciones europeas en materia de regulación de emisiones.
Cuando la Marina mató en 2012 a Heriberto Lazcano, el jefe de los temibles Zetas que fundaron el narcoterror en México, el Mencho empezaba a asomar la cabeza. Había colaborado en debilitar a aquel grupo de exmilitares de élite y ya estaba fraguando la ruptura con Sinaloa para comenzar su carrera en solitario. En 2014, con la segunda detención del Chapo, ya dirigía su propia mafia, pero gracias a un perfil bajo había logrado mantener un expediente policial todavía sorprendentemente limpio. Para la detención definitiva del Chapo, había sido capaz de derribar un helicóptero militar a cañonazos y poner en jaque a Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México. Un par de años después pactó con los restos de los carteles de Tijuana y Juárez, desangrados por la guerra contra Sinaloa, para hacerse más fuerte. Y cuando al Mayo lo detienen el año pasado en Texas, ya llevaba tiempo consolidado como el jefe de la mafia más poderosa de México y el hombre más buscado por Estados Unidos. El Mencho era el último gran capo y a la vez el primero nacido de la desintegración de los carteles clásicos. Ahora, tras su muerte el domingo a manos del Ejército, ya no existe ni una cosa ni la otra.
Hasta hace poco su profesión era tan desconocida que muchos no la eligieron de manera consciente, porque ni imaginaban que pudiera convertirse en un empleo estable. El de maquillador era un trabajo técnico que quedaba detrás de las cámaras. Pero como a tantos otros profesionales, las redes sociales los han colocado en primera fila y el creciente interés por el mundo de la belleza ha hecho de ellos actores clave en la conversación. Aunque aún quedan debates pendientes en un ámbito en el que persisten retazos de esnobismo (esa concepción como técnicos no les daba voz en el proceso creativo), hoy son más reconocidos y cotizados que nunca. Los profesionales españoles son valorados internacionalmente mientras que el sector aquí se agranda empujado en parte por la nueva visibilidad, pero también por la potencia que ha adquirido la industria audiovisual. “Aún tengo que pellizcarme para creerme que, de todas las personas en el mundo, alguien como por ejemplo Isabelle Huppert me elija a mí para una promoción en Cannes”, dice Iván Gómez, que además ha maquillado a personalidades como Eva Longoria, Alexa Chung, Penélope Cruz o Úrsula Corberó, a la que ha acompañado en su última década de carrera. Él forma parte, junto a Natalia Belda, Raquel Álvarez, Alex Saint o Yos Baute, de una generación que ha marcado este cambio y hoy brilla con fuerza.
El Consejo de Ministros prevé desclasificar hoy todos los documentos oficiales en posesión del Gobierno relacionados con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Se espera que mañana estén accesibles en la web de La Moncloa. A la espera de ver el material, hay que saludar una decisión que salda “una deuda histórica con la ciudadanía”, como dijo Pedro Sánchez al hacerla pública. Precisamente por eso, hubiese sido deseable que el presidente hubiera escogido otra forma más solemne para anunciar la decisión que la red X.
El pasado domingo, visité una sauna. Me sorprendió que casi todos llevaban auriculares. ¡En una sauna! Nadie hablaba. Nadie miraba. Cada cual encerrado en su propio sonido. Entró una mujer con ganas de conversar. Saludó. Preguntó qué tal el día. No obtuvo respuesta. Tras unos minutos, se marchó. Podría parecer que ella se quedó sola. Pero los que verdaderamente estaban aislados eran los demás. Nos hemos acostumbrado a vivir así: protegidos del ruido y, de paso, de la vida. De los pájaros de la mañana, de la risa inesperada, del comentario trivial de una persona mayor que quizá solo busca unos minutos de compañía. Resulta paradójico que usemos aplicaciones para conectar, mientras evitamos cualquier contacto espontáneo. El silencio no es amenaza; es oportunidad. En él cabe una conversación, una amistad, un gesto mínimo que cambie el día de alguien. Intentemos quitarnos los auriculares de vez en cuando y escuchar lo que ocurre alrededor. Tal vez descubramos que el mundo real, imperfecto y cercano, tiene mucho más que ofrecernos que cualquier lista de reproducción.
A veces me da por pensar en un asesor de un consejero de una presidenta que, al pasar por delante de un edificio muy regio del centro de Madrid, escuchó a quien llevaba al lado decirle: “Un día, tendrás un despacho ahí”. Iba el otro mirando hacia arriba desde la parte trasera de una repulida berlina, brillaban contra los cristales tintados las luces de la gran ciudad, y sus pupilas emitían un destello como de Moriarty, el Napoleón del crimen. Aquel día brindaron con un gin fizz en el Cock. La presidenta le había jurado al consejero que, cuando ella llegase al Gobierno, le daría un ministerio, y el futuro ministro le prometió al asesor que tendría lo suyo también. Todo esto me lo contó el que iba a ser beneficiario de un éxito en cadena que al final resultó ser un fracaso en dominó: ella cayó en desgracia, porque si te quieren pillar en falta para impedir que triunfes lo acaban haciendo (menos si eres condesa consorte con muchos cigarrales en propiedad, que entonces el barro no se te pega al cuerpo); el ministrable aún anda por ahí intrigando en los sótanos de los periódicos, y el asesor, pelazo, pijazo, que en el fondo le tenía cariño a aquella Reina de Corazones con mano larga, continúa jugando al póquer de la ilusión. Estoy segura de que también se sigue riendo hasta de su sombra —con su increíble sentido del humor es como se ganaba a la gente en los pasillos—, y que aún no ha perdido la esperanza de ser el que ríe último. Así es la conga institucional, una especie de ciempiés humano cuya cabeza es incapaz de ver la suela de la bota que se le viene encima. Le pasó a otra hembra alfa del mismo partido: infravaloró el resentimiento que puede generar una promesa rota y acabó muy, muy mal. Se llamaba Isabel, como la que actualmente preside Madrid. Isabel Díaz Ayuso es una mujer tan especial que hasta sus enchufados tienen un sobrenombre pintoresco, aunque sean los mismos desde los tiempos de Julio César. Guárdate de los que sueñan con un despacho.
La historia del 23-F es la de un fracaso con final feliz. El sistema falló a la hora de impedir o prevenir la intentona golpista, pero los golpistas no lograron sus objetivos y la democracia siguió su curso. La documentación conocida hasta la fecha, incluidos los casi 13.000 folios de la causa judicial a la que este periódico tuvo acceso en el 40 aniversario del golpe, en 2021, permiten escuchar desde dentro a los protagonistas y a la vez, ponen en evidencia todo lo que se pasó por alto, antes y después, lo que ha dado lugar a que, pese a la ingente cantidad de libros, estudios y documentales sobre esas horas en las que el país contuvo la respiración, permanezcan, 45 años después dudas razonables entre los hechos probados.
La exedil popular de Móstoles que ha presentado una querella por acoso sexual y laboral contra el alcalde del municipio, Manuel Bautista, y contra el Partido Popular, denunció ante dos cargos del partido en Madrid, Ana Millán y Lucía Paniagua, que el regidor intensificó el hostigamiento contra ella después de enterarse de que había pedido ayuda al partido y había contado lo que estaba sucediendo. “Lejos de que la cosa se tranquilice, Manuel ha citado individualmente a alguno de mis compañeros concejales para decirles: ¿De qué lado estás?, como si esto fuera un conflicto bélico", explicó ella a Paniagua y a Millán en una reunión que tuvo lugar el 16 de abril de 2024, según fuentes conocedoras del caso. “Aquí hay un conflicto en el que te tienes que posicionar de mi lado o del otro lado”, emplazó el alcalde a otros concejales populares, según la denunciante.
La brecha entre el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, y el líder de la formación de ultraderecha, Santiago Abascal, es cada vez más honda. El primero se aferra a su cargo municipal después de que el segundo pusiera en marcha la semana pasada el proceso para expulsarlo y lo suspendiera de forma cautelar de militancia. El motivo: el ex secretario general se niega a acatar su cese como portavoz madrileño en el Consistorio y este martes acude al Pleno, el segundo del año y que empieza a las 9:15, como tal.
Más de una semana lleva hablándose de los therians en España. Pero, ¿dónde están en realidad los famosos therians? Webs y programas de televisión, entusiasmados con la rareza, han difundido por decenas imágenes en TikTok e Instagram de presuntos miembros de esta subcultura marginal, que supuestamente se sienten identificados con alguna especie animal. Pero por las plazas donde iban a aparecer el fin de semana, atraídos por convocatorias de origen difuso amplificadas por los medios, apenas lo han hecho. Periodistas y curiosos, bastantes. Therians, pocos. Lo que sí ha aparecido son elementos que ya fueron protagonistas del mismo fenómeno en América: el pánico moral —la reacción exagerada ante un comportamiento de un determinado grupo, presentado como una amenaza—, los bulos y la manipulación ultraderechista para alimentar el discurso de una supuesta decadencia moral de la sociedad, con la diversidad en el punto de mira.
¿Qué son los ‘therian’?Los therians son personas que se identifican, en un plano psicológico, lúdico o espiritual, con un animal no humano. Se trata de un fenómeno social y cultural que no implica una transformación física ni la creencia de poseer un cuerpo distinto, sino una vivencia interna de identidad. El término proviene del inglés therianthropy, que a su vez deriva del griego antiguo therion —que quiere decir bestia o animal salvaje— y ánthropos —humano—. Así, el término se refiere a la capacidad espiritual de transformarse en animal, pero esta transformación no se daría de manera física, sino solo en el sentido de experimentar una conexión interior con un animal determinado.
Ucrania empieza el quinto año de invasión rusa en una encrucijada. Además del desgaste militar y social que supone la guerra, Estados Unidos presiona para que Kiev acepte una paz que, en los términos que plantea Moscú, supondría una capitulación. El principal escollo de las conversaciones de paz a tres bandas, que está previsto que se retomen este jueves, apenas dos días después del cuarto aniversario de la guerra, es la cesión de la región oriental de Donbás.
Matthias Schmale, alemán nacido en Botsuana hace 63 años y jefe de Naciones Unidas en Ucrania, muestra en su despacho un dron como símbolo de la invasión rusa a gran escala, que desde este martes se adentra en su quinto año. A corto plazo, la ONU afronta un desastre humanitario en el peor invierno de la guerra; a nivel estructural, le preocupa que haya paz sin justicia.
En el norte de Crimea, en la fina lengua de tierra de Dzhankói que separa la península del continente, varias líneas de fortificaciones abandonadas rusas evocan el momento en el que el ejército ucranio revertió el curso de la guerra. La hierba se mece hoy entre infinitas filas de dientes de dragón, trincheras y búnkeres construidos por los rusos a toda prisa a finales de 2022, cuando las fuerzas de Kiev recuperaron la mayor parte del territorio conquistado por el Kremlin y expulsaron a su enemigo a la orilla contraria del Dniéper en una serie de contraataques sorpresa. Occidente prometió entonces a Ucrania una ayuda tardía que sigue llegando a cuentagotas. Y Moscú frenaría la esperada ofensiva, previsible y aplazada varias veces, apostando por una guerra de desgaste a la espera del advenimiento de Donald Trump. El conflicto se enquistó, Trump decepcionó a todos, y sobre las zonas ocupadas de Jersón y Zaporiyia se extendió un manto de opacidad impuesto por las autoridades rusas. Al otro lado del río miles de civiles han abandonado sus hogares y quienes quedan viven bajo dos amenazas: los bombardeos de una guerra sin horizonte y la estrecha vigilancia de las fuerzas de seguridad rusas, recelosas de los sabotajes en un territorio que controlan desde hace cuatro años.
Una polvareda de nieve se levanta cuando los helicópteros SH-60 Seahawk descienden sobre esta playa del mar Báltico. Los militares españoles se deslizan por una cuerda con el perro Jimmy, especialista en detectar explosivos. A lo lejos, la silueta del buque Castilla de la Armada. Son las 10.50 horas de la mañana del 18 de febrero y esto es Putlos, en el Estado federado de Schleswig-Holstein.
Tras un año de parón, el EPT de París (European Poker Tour) en Le Palais des Congrès ha abierto sus puertas de nuevo hasta el 1 de marzo, torneo planetario y parada obligatoria donde se retan los mejores, como lo harán más adelante en Montecarlo y Barcelona. Allí están, entre otros, Adrián Mateos —el mejor del mundo— y Leo Margets —la primera mujer en 30 años en clasificarse para la final del torneo más prestigioso, el Main Event de las World Series of Poker (WSOP)—, que la semana pasada se encontraron en una partida. Era televisada, pero no había dinero en juego, solo risas y poco más, envueltos entre famosos como el expiloto Jorge Lorenzo o el youtuber Spursito. Era el evento de Winamax, la marca que los patrocina. Ella, un torbellino de gestos y palabras, aparece antes por el Casino de Andorra. Él lo hace más tarde y, aunque apenas levanta la voz, le pega un puñetazo a un saco de boxeo que adorna el local, uno de esos que mide la fuerza. “No me he podido contener”, resuelve. Tras el abrazo entre ambos, ríen. “Siempre competitivo”, dice Leo. “Ya me conoces”, aclara Adrián. Pero su ajetreado día a día, para ellos ya rutinario, explica que no son solo jugadores, sino que son profesionales, una vida dedicada para pertenecer a la Champions de las cartas.
El crecimiento de Vox en las encuestas ha desatado una lógica preocupación. Se busca una explicación de por qué una parte de la sociedad se muestra dispuesta a apoyar a un partido que niega el pluralismo político, siente nostalgia del franquismo, cuestiona el cambio climático y se opone a los derechos de minorías y colectivos vulnerables. La mayor parte de las explicaciones que se ofrecen tienen que ver con las condiciones económicas, sobre todo en el caso de las generaciones más jóvenes. Así, se habla de que las desigualdades, los bajos salarios, la pérdida de poder adquisitivo, el coste de la vivienda y otros factores similares son la causa de que tanta gente se sienta próxima a la extrema derecha.
La sociedad de los adultos filtra todas sus obsesiones y conductas a la sociedad de los menores. Un colegio cualquiera recibe desde el Parlamento nacional una guía de conducta, una forma de uso de la palabra y, finalmente, un calco de la moralidad imperante. Escuchamos en los últimos meses repetidas historias que suceden en los colegios españoles con un mismo patrón. Un grupo de niños, formados en áspera manada, increpan a chicos y chicas por su origen extranjero. Les insultan y les gritan que se vuelvan a sus países. Muchos de estos niños convertidos en víctimas del acoso han nacido en España y ni tan siquiera conocen más que por postal los lugares de origen de sus padres o sus abuelos. Y sin embargo reciben esa dosis de odio cafre y ventajista. Los agresores repiten los lemas que han oído en casa, en familias donde se ha reciclado el resentimiento en autoindulgencia. Pero más grave aún, les llega un clarísimo permiso de todo vale desde el voto electoral en crecimiento para las opciones excluyentes.
El ganador de las elecciones primarias para encabezar la lista a las elecciones municipales de Barcelona en comú en 2027, el ex concejal y diputado en el Congreso Gerardo Pisarello (Tucumán, Argentina, 55 años) apuesta por “frentes amplios” de izquierdas en todos los niveles: municipal, autonómico y español. No dejará su escaño en Madrid, desde donde dice que puede trabajar para hacer posibles alianzas, pero tendrá una presencia “cada vez más intensa” en Barcelona.
La izquierda de Sumar en el Gobierno hace balance positivo de una semana crucial para su futuro. Algo ha cambiado estos últimos días en el ánimo de las organizaciones, impulsado también por el interés que ha despertado la propuesta de Gabriel Rufián para unir a las fuerzas nacionalistas y estatales en unas próximas generales. Y a la vez, por cómo IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar han reaccionado al órdago de un político tan popular y mediático como el portavoz de ERC en el Congreso, acudiendo a su charla y dando la bienvenida a las ideas. Aunque el planteamiento de unidad para ganar escaños “provincia a provincia a Vox”, como formuló Rufián el miércoles pasado, tiene un encaje muy complejo y choca de manera frontal con los intereses de las fuerzas soberanistas —que ya han verbalizado su rechazo—, el debate abierto ha removido a los partidos del espacio, atraído a curiosos y generado una expectación que el sábado logró rebasar las previsiones de los organizadores que habían habilitado para la presentación de la alianza una sala con aforo para 400 personas que se quedó pequeña. El objetivo, ahora, pasa por construir un proyecto coherente que sea capaz de atraer a muchos más, tanto partidos como sociedad civil, insisten sus portavoces, y para eso las formaciones quieren aprovechar el impulso movilizador demostrado la semana pasada con nuevos actos. De momento, la gira empezará en Andalucía y Aragón, según han confirmado este lunes fuentes de la confluencia.