“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Según la celebrada frase del novelista L. P. Hartley, “el pasado es un país extranjero, allí hacen las cosas de una forma diferente”. Lo he recordado mientras devoraba un libro voluminoso, El cante después del cante (La Droguería Music), de Chemi López. Lleva el subtítulo La era acústica 1878-1926 y es un estudio pormenorizado de las grabaciones de flamenco; funciona igualmente como fascinante panorámica del despegue de la industria discográfica española. Conviene matizar lo de “discográfica”: todo comenzó con los cilindros del inventor Thomas Alva Edison, luego superado por las placas (con una o dos caras grabadas) de Emile Berliner.
Los tiempos —ya lejanos— del documental egotista me pillaron en la carrera. Gustaban mucho y ganaban muchos premios aquellos productos de Michael Moore en los que no importaba el tema a tratar, el protagonista era Michael Moore. Salió en 2004 el documental Super Size Me, donde el difunto Morgan Spurlock hacía el experimento de hacer tres comidas al día en el McDonald’s durante 30 días para demostrar que la comida rápida engorda. Por increíble que pueda parecer, un documental con semejante tesis ganó premios importantes y fue nominado a otros tantos, por no mencionar las ganancias de una película que había costado 65.000 dólares.
Hoy toca hablar de uno de esos juegos pequeños que no pueden más que alegrar al espíritu que se topa con ellos. Se trata de Cairn, un videojuego de escalada desarrollado por el estudio francés The Game Bakers que hace realidad el sueño que Kojima tenía en el primer Death Stranding de hacer de construir un juego en torno a la mecánica del movimiento: si en el del japonés era caminar cargando paquetes, en Cairn se trata de escalar una montaña inmensa (el monte Kami) con cuidado y muy poquito a poco.
Hasta hace poco, cuando un guion indicaba “tienen sexo”, se lanzaba a los cuerpos a la improvisación. Los actores interpretaban lo que entendían que significaban esas palabras, o lo que marcaba el director. Sin preguntas, porque el cuerpo debía acatar “como un muñeco” los caprichos de la historia, cuentan Lucía Delgado y Tábata Cerezo (ambas madrileñas de 33 años). Conocen bien ese escenario por el que se deslizaba la posibilidad de una imprudencia y que, a menudo, despojaba a la historia de minutos de originalidad, dejando en su lugar la repetición de un fotograma que el público había visto mil veces. Lucía y Tábata son, además de coordinadoras de intimidad, actrices, y ellas mismas han interpretado escenas de desnudo.
“Eres el último chico que elegiría para convertirlo en una estrella de cine”. Se lo dijo a Steve Guttenberg (Brooklyn, 1958) un agente cuando tenía 17 años y acababa de llegar a Hollywood. “Olvídate de ser actor. No tienes la apariencia, no tienes el talento y tu nombre es ridículo”, le espetó. Lo cuenta en su autobiografía La biblia de Guttenberg (no podía titularse de otra manera). El agente no demostró tener mucho instinto. Una década después era una de las estrellas más taquilleras de Hollywood, encadenaba éxitos y era un rostro popular para todas las edades. Pero a principios de los noventa se tomó un descanso que coincidió con un cambio de dirección de Hollywood y se quedó fuera de juego. Nunca volvió a reencontrarse con el éxito.
En octubre de 2023, Ana Morales (Madrid, 43 años) publicó en Vogue una historia en primera persona que se titulaba “Llevo tres años vistiendo (casi) igual y así se ha aligerado mi carga mental”. En el reportaje, la directora de belleza de la edición española de la conocida revista femenina contaba y analizaba con la ayuda de varios psicólogos cómo su decisión de simplificar su forma de vestir le había reportado mucho bienestar. Morales afirmaba que, con la simple decisión de llenar su armario de vestidos negros y básicos a juego, había conseguido reducir su ansiedad y la sensación de cansancio. La pieza fue muy leída en internet y muy comentada en redes. También fue la génesis de Estado civil: cansada (Roca), una guía práctica para luchar contra el agotamiento. “El libro surgió en un momento en el que yo estaba muy agotada. Quería indagar en el cansancio femenino, en los motivos que hay detrás y en los posibles remedios”, explica la periodista.
El oftalmólogo Gabriel Mejuya Okorodudu se prepara para zarpar en marzo en un viaje por el río Benín, al sur de Nigeria, para realizar otra campaña de cirugías de cataratas durante dos o cuatro semanas en las poblaciones rurales ubicadas a las orillas del afluente. Así lo ha hecho en los últimos 16 años en la región Delta del Níger (que tiene entre 30 y 40 millones de habitantes), donde libra una lenta batalla contra la principal causa de la ceguera en el mundo. Aunque esa opacidad en el cristalino se puede retirar con una cirugía que tarda apenas 15 minutos, tres de cada cuatro personas en África subsahariana que la necesitan no tienen acceso a ella, como alerta un estudio publicado recientemente en The Lancet.
Fran Marchena (Elche, 44 años) ha convertido una marca nacida en Elche en un fenómeno global. Fundador de Hoff en 2016 e hijo de zapatero, sus deportivas han calzado a personajes como Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, un momento que califica como “uno de los que más ilusión me ha hecho desde que tengo la marca”. El empresario encuentra en el golf y en los viajes su vía de desconexión, sueña con un año sabático sin destino y no esconde la admiración que siente por Amancio Ortega.
Christa Wolf (1929-2011) concibió August como regalo para su marido en su sexagésimo aniversario de boda. Buscaba, tal vez, dejar constancia de un retazo de vida que no habían compartido. Juntos habían superado, 20 años antes, la “campaña de odio” —en palabras de Wolf— que ésta sufrió tras la caída del muro, al relatar en Lo que queda (Seix Barral, 1991), siendo ya una escritora consagrada, la vigilancia a la que el estado la había sometido en la antigua RDA. Las reacciones, que la acusaban de publicar la obra a deshora, presentándose como víctima de un régimen al que ella misma había contribuido, llegaron a provocar que Günter Grass se lanzase a apoyarla.
AugustChrista Wolf Traducción de Marina Bornas Libros del Asteroide, 2026 72 páginas, 11,95 eurosCasi tres años han tardado Isabel Sanchís (Benaguacil, Valencia, 70 años) y su hija Paula Maiques (Valencia, 35 años) en encontrar el espacio idóneo para inaugurar su primera tienda en Madrid. Isabel Sanchís, la firma valenciana fundada por la diseñadora hace casi cuatro décadas, acaba de aterrizar en la exclusiva calle Serrano (en el número 98) con un local de 300 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, con un pequeño taller incluido. La marca, recientemente reconocida con el Premio al Mérito Cultural de la Ciudad de Valencia, ha redoblado su visibilidad en los últimos años, haciéndose fuerte en el sector de trajes de invitada y novia, pero también siendo una de las firmas recurrentes entre las celebridades en la alfombra roja patria. En plena temporada de premios, hablamos con ellas sobre esa faceta intrínseca en cualquier casa de costura contemporánea: la de vestir a actrices y cantantes que pasean sus diseños frente a los flashes y, en la era de las redes sociales y la viralidad, permiten a una firma presentarse ante un público potencial de millones de personas.
Kochi, conocida hasta años recientes por el legendario nombre de Cochín y más que probable emplazamiento de Muziris —el floreciente puerto de la costa malabar en los primeros siglos de nuestra era—, es hoy la ciudad más fascinante del Estado indio de Kerala y una de las más atractivas para el viajero.
Enfrentarse a la conspiritualidad requiere admitir que esta construye un relato mucho más seductor que el que la mayoría de los expertos en salud pública logra articular. En una época dominada por las plataformas de streaming, los memes virales y los tuits incendiarios, la conspiritualidad funciona como una religión digital que entreteje misterios en el contexto de una narrativa cautivadora. Invita a sus seguidores a un viaje de búsqueda de sentido, marcado por rituales de despertar y un flujo constante de revelaciones. Ese recorrido comienza en un pasado idealizado, donde la existencia humana se vivía en armonía con la tierra y los ritmos naturales y donde la enfermedad se interpretaba como una prueba espiritual de purificación, ajena a la intervención de médicos, tecnócratas o banqueros.
Es habitual que los padres tengan la sensación de que sus hijos se portan peor con ellos que en el colegio o cuando están con otros familiares, o incluso con padres de amigos. Algo que parece confirmarse cuando se les recoge de un cumpleaños o de pasar un fin de semana fuera y los adultos responsables informan de lo bien que se han portado, han comido o su buena disposición para recoger la mesa o la cocina; algo que en casa equivale a un buen rato de lucha. Una situación que se contempla y corrobora hasta en el refranero popular (a menudo pasado de moda) con este dicho: “A la madre, lo peor; al extraño, lo mejor”.
Las camisetas básicas, en mayor o menor medida, no pueden faltar en ningún armario. Si habitualmente vistes con camisas o polos y tu estilo no se caracteriza por usar camisetas, un buen pack de camisetas básicas nunca está de más, aunque las uses solamente para poner debajo de un jersey fino, para estar por casa, salir a hacer un recado rápido con unos vaqueros o para hacer deporte o alguna chapuza en casa. Aunque no sea la prenda que más te guste porque no te sientas cómodo o porque crees que no te sientan del todo bien, seguro que, si das con unas camisetas que te favorezcan y te hagan sentir a gusto, terminarás cogiéndoles el punto y se terminarán convirtiendo en parte indispensable de tu armario.
En una estación de tren neerlandesa, el juez Nicolas Guillou se detiene ante un cartel colgado en la ventanilla: no se admite efectivo. Debajo, se suceden los logos de los medios de pago aceptados, todos estadounidenses y chinos. Para la mayoría de los pasajeros es un detalle más. Para él, un recordatorio de que ha sido desconectado del sistema financiero. Desde hace meses, Guillou está sancionado por Estados Unidos por su labor como juez de la Corte Penal Internacional (CPI) al investigar la actuación de Israel en Palestina. Al presidente estadounidense Donald Trump no le gustó que un juez hiciera sus pesquisas sobre un Estado aliado y le sancionó económicamente. Desde entonces, las empresas estadounidenses rechazan sus operaciones de pago. No puede tener una tarjeta de crédito, ni pagar con el móvil, ni comprar ese billete de tren.
“El respeto a las personas es básico. También tenemos que entender quién había en las cocinas antiguamente. La sala de los restaurantes era espectacular, y la cocina era un reducto donde se metía a gente que no quería ser vista. No era un buen signo ser cocinero. Después se ha puesto de moda y las cocinas ya no son lo que eran cuando yo comencé. A mí, un jefe de cocina me tiró una sartén a la cabeza. Y era un jefe de cocina que, durante el servicio, se bebía un litro de vino”. La reflexión la hace el cocinero Albert Raurich, propietario de los restaurantes Dos Palillos y Dos Pebrots, en Barcelona. Asegura que el hecho de que en hostelería se tenga fácil acceso al alcohol acelera determinados comportamientos. Aun así, cree que todo eso ha cambiado, porque “ahora la cocina y los cocineros están de moda y hemos mejorado mucho”.
Si freír patatas ya es cosa seria, fermentarlas antes puede parecer rizar el rizo, pero en este caso el fin justifica los medios. La fermentación láctica les aporta un punto ácido ligero con la sal ya incluida –recuerdan mucho a las chips con sal y vinagre, pero menos intensas y sin hacerte heridas en las comisuras de la boca–, con una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro muy particular.
Javier A. Fernández
Coordinación editorial:Juan Antonio Carbajo y Francis Pachá
Desarrollo:Rodolfo Mata
Diseño:Juan Sánchez
Coordinación de diseño:Adolfo Domenech
Vídeo| Guion: Marta Villena. Productor ejecutivo: Quique Oñate. Presentadora: Elia Fernández Granados. Ayudante de producción: Valentina Marín. Realizador: Alberto Gamero. Director de fotografía: José Lastra. Operadores de Cámara: Diego Martínez y Alberto Gamero. Sonido directo: Cristian Aira. Técnico de vídeo: Mario Arpón. Director de arte: Raúl López Serrano. Maquillaje y peluquería: Sara Saiz. Edición: Alberto Gamero y Diego Martínez. Grafismo: Carmen Castellón, Alan Malchiodi-Albedi y Rodrigo Merino
Un hombre fue abatido y un país entero entró en alerta. Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, el jefe del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el criminal más buscado del mundo, murió el domingo tras un operativo del Ejército mexicano en la sierra de Jalisco y las consecuencias de esa caída se propagaron como fuego por las arterias de México. Una decena de Estados ha suspendido las clases escolares para este lunes, otros tantos gobernadores han convocado con urgencia a sus gabinetes de seguridad para vigilar la ola de violencia desatada por el crimen, la Cámara de Transportes ha pedido a los conductores de camiones que busquen resguardo y Estados Unidos ha alertado a sus ciudadanos en casi un tercio del país que no salgan de sus viviendas. Mientras, en Jalisco, la cuna del CJNG, todavía se contrae la respiración: ¿cuál va a ser la reacción del grupo criminal más poderoso del país ante la inesperada muerte de su líder?
Estados con clases presenciales suspendidas el lunes 23 de febrero:Hasta el momento, los gobiernos de 10 entidades han suspendido las clases presenciales en educación básica para proteger a la población de posibles actos de violencia: