“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Equipar una cocina desde cero de un día para otro es una tarea casi imposible; a grosso modo necesitarás sartenes y ollas sin antiadherentes tóxicos, platos, vasos, cubiertos y todo este tipo de productos básicos que se utilizan en el día a día. Pero, en realidad, a medida que van pasando los días y te pones a cocinar y a hacer uso de la cocina, te vas dando cuenta de que siempre falta algún detalle: una espumadera, un dispensador de aceite, una freidora de aire, un microondas mejor... Y la lista puede ser interminable, ya que cada vez hay más y más accesorios de cocina que nos hacen la vida más fácil.
Las aspiradoras han mejorado las tareas de limpieza y la calidad del ambiente en los hogares, esto es así. Gracias a estos dispositivos se consigue eliminar toda la suciedad y el polvo que se acumulan hasta en los lugares más recónditos de las casas. Frente a las aspiradoras tradicionales, en los últimos años han aparecido modelos que incorporan accesorios y tecnología avanzada con el objetivo de mejorar la experiencia de uso: robots aspiradoras, dispositivos de mano o aspiradoras de escoba sin cable.
Una de las tareas más repetidas a lo largo del cambio de estaciones es el ineludible cambio de armario. En el paso del invierno a la primavera, hay una serie de prendas a las que se les debe prestar una mayor atención. En especial, a los abrigos. Conservarlos en las mejores condiciones durante los largos meses del estío conlleva una organización adicional. Son prendas voluminosas, con un largo extenso y, algunas de ellas, confeccionadas en tejidos más delicados. Por todo ello, guardar los abrigos sin dañarlos y en el mínimo espacio pasa por adquirir un lote de bolsas al vacío como las que destacamos.
La llegada de la primavera marca el cambio de armario: los jerséis se sustituyen por las camisas y los pantalones por las faldas. El calzado cobra protagonismo y las botas quedan relegadas por diseños más ligeros.
“Lo siento, estoy lidiando con los topógrafos del muro fronterizo y no puedo contestarte hasta más tarde. Tengo que vigilar que no traspasen mi propiedad”. Así respondía Elsa Hull un domingo temprano en la mañana a la solicitud de entrevista de EL PAÍS. Hull posee tres acres de tierra en San Ygnacio, condado de Zapata, al sur de Texas. Lleva más de 25 años viviendo en el área, cerca del río Grande, o Bravo, como se le conoce desde América Latina. Ahí crio a su familia y construyó un santuario para aves. Sin embargo, la Administración de Donald Trump pretende levantar un muro de acero “en la zona ribereña junto a mi propiedad, con la zona de vigilancia extendiéndose por mi patio delantero e incluso posiblemente por mi casa”. Decenas de personas en Texas están peleando contra esta situación provocada por el proyecto Operation River Wall, que planea instalar también más de 800 kilómetros de boyas flotantes en el cauce del río.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este martes un valioso salvavidas a Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela. La firma de Bradley T. Smith, director de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), de dos licencias que flexibilizan de manera significativa las sanciones impuestas al sistema financiero venezolano supone un espaldarazo al gobierno de Caracas para tratar de impulsar la maltrecha economía del país.
La economía española avanza con el piloto automático puesto. Su rendimiento, por encima de sus grandes aliados europeos, ya ha dejado de ser una agradable sorpresa para convertirse en un admirable ejemplo. Las previsiones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) no hacen más que constatar el progreso de una economía que hace una década estaba entre los últimos de la clase de la UE y ahora aparece como alumno aventajado. Pero no todo son buenas notas. La economía española aún tiene una larga lista de tareas que afrontar, según se desprende de las proyecciones realizadas por el FMI.
Seis semanas de guerra en Irán y bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita un quinto del petróleo y el gas licuado que consume el mundo, dejan al mundo ante un escenario propio de la saga Mad Max, con una sociedad colapsada ante la escasez de combustibles. Eso aún queda lejos, pero el horizonte está plagado de preocupantes interrogantes. Varios países del Asia emergente, los más dependientes del petróleo de Oriente Próximo, llevan semanas racionando combustibles. Y el desabastecimiento empieza a golpear en Europa: en Francia una de cada cinco gasolineras ha sufrido escasez de algún tipo de carburante, y los grandes aeropuertos del continente acaban de avisar de que si el tránsito por Ormuz no se reanuda “en las tres próximas semanas, la escasez generalizada de queroseno se convertirá en una realidad para la UE”. Una nueva realidad para la que España parece bastante mejor equipada.
El juez Juan Carlos Peinado ha cerrado la investigación contra Begoña Gómez, la esposa del presidente Pedro Sánchez. Quiere sentarla en el banquillo por cuatro delitos: malversación, tráfico de influencias, corrupción y apropiación indebida. La causa partió de una denuncia basada en recortes de prensa, algunos falsos , y ha estado salpicada de tropiezos y reveses judiciales. Aun así, Peinado ha seguido adelante hasta un punto que muchos juristas consideran difícil de justificar.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) aclaró este martes al Tribunal Supremo sus dudas sobre si la legislación española compensa adecuadamente a los empleados públicos que sufren abuso de la temporalidad. No era la primera vez que la corte con sede en Luxemburgo respondía a este tipo de dudas y su respuesta fue parecida a las anteriores: España no compensa suficientemente a estos trabajadores. Repitió que ninguna de las medidas adoptadas en los últimos años es suficiente a ojos de la justicia europea: no vale que se otorgue a estos empleados la categoría de indefinido no fijo; ni las indemnizaciones que recoge la ley, ni los procesos de estabilización.
En la junta anual de accionistas de Novo Nordisk, celebrada en Copenhague el mes pasado, el CEO, Maziar Mike Doustdar, se esforzó por subrayar los aspectos positivos. La nueva versión oral del fármaco adelgazante Wegovy ha arrancado con cifras récord, con más de 600.000 recetas expedidas en apenas dos meses. Además, Doustdar logró llevar el medicamento al mercado antes que la versión oral de su gran rival, Eli Lilly, recuperando así parte del terreno perdido en una competencia encarnizada que, en los últimos tiempos, ha favorecido mayoritariamente al grupo estadounidense.
Cuando llegué a Madrid, parecía que cumpliría mis sueños; sin embargo, muchos se quedaron atrapados tras el patio de luces que contemplé durante cuatro años. Cuando logras salir de ese hoyo de 25 metros cuadrados, el autosabotaje te espera en cada esquina. Surge un sentimiento de culpa, como si tener un hogar digno fuera un privilegio inmerecido, y no un derecho básico. Uno sale de aquellas cuatro paredes, pero ellas no salen de uno tan fácilmente. La ansiedad no se marcha; se queda para intentar sabotear esa nueva etapa que llega tras tanta precariedad e inmundicia. Hoy ya no vivo en un zulo, pero si bajo las persianas y es de día, todavía siento la claustrofobia de entonces. He ganado metros cuadrados, pero todavía lucho por recuperar el espacio mental que la precariedad me arrebató.
Decenas de miles de detenidos en El Salvador bajo el régimen de excepción no figuraban como pandilleros en los registros oficiales. El alarmante dato, sin embargo, no es una anomalía estadística. Es la señal de que el modelo de seguridad de Nayib Bukele ha dejado de distinguir con claridad entre culpables e inocentes. Cuando eso ocurre, el problema deja de ser policial y se convierte en político.
El 28 de marzo, en la Conferencia de Acción Política Conservadora que se celebró en Texas, Flávio Bolsonaro pronunció un discurso de casi 16 minutos para convencer a la extrema derecha estadounidense de que apoyarlo en las elecciones brasileñas del próximo octubre le dará a “América” todo lo que necesita. Como, por ejemplo, tierras raras. “Brasil será el campo de batalla en el que se disputará el futuro del hemisferio. Porque Brasil es la solución para que América rompa la dependencia de China en minerales críticos, especialmente en elementos de tierras raras”, afirmó. “Sin ellos, la revolución tecnológica de América se estanca y la seguridad nacional se vuelve vulnerable. Y cuando América se vuelve vulnerable, todo el mundo libre se vuelve vulnerable”.
A veces no hace falta más: basta con saber valorarlo. Había una mesa, bebidas y unos bocadillos para el almuerzo, lo que en Valencia llamamos esmorzaret. De pronto, en uno de esos silencios que preceden a un estruendo, uno de los amigos se puso a pensar en la misión que le estaba dando la vuelta a la Luna, nos miró al resto y, aún con la boca medio llena, soltó su frase como si fuera igual que las demás frases: “Pues yo no creo que estemos solos en el universo”. Le miramos. Nos miramos. Tratamos de apurar los bocadillos, que era lo único que podíamos hacer.
Muchos lectores se habrán sorprendido al observar días pasados la repentina revitalización del sustantivo “aviador” en casi todos los diarios españoles, a causa de las vicisitudes que sufrieron dos militares estadounidenses en Irán. Compruebo ese resurgimiento con búsquedas en bancos de datos, en periódicos digitales y a través de Google; y también verifico que, como sospechaba, hasta hace poco sus apariciones en la prensa eran mínimas, incluso si se informaba de accidentes de aviones militares: jamás iba dentro un aviador.
Los abogados particulares y las organizaciones del tercer sector que trabajan con los migrantes están preocupados por no contar aún con los documentos concretos que deberán presentar los extranjeros para optar a la regularización extraordinaria planteada por el Gobierno. Y las oficinas donde entregarlos. Y las organizaciones colaboradoras en cada provincia. Son extremos que aún desconocen quienes tendrán que prestar su ayuda, con ánimo de lucro o sin él, a los centenares de miles de extranjeros que estos días rozan ya con los dedos un permiso de residencia y trabajo. Mientras una estimación del Ministerio de Migraciones calcula que podrían recibirse 750.000 solicitudes en un plazo que concluye el 30 de junio, lo que pondrá a prueba el funcionamiento de la Administración, las ONG echan en falta haber recibido por adelantado una información más detallada que les facilite la organización previa de un proceso que el Gobierno ha calificado de “hito de la legislatura”.
¿Tiene sentido bloquear un estrecho que ya lleva seis semanas bloqueado? Esa pregunta, aparentemente contradictoria, cobra tintes bien distintos en la siempre complicada cabeza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el lunes concretó la amenaza aireada horas antes. Un nuevo órdago que ha desconcertado a analistas e inversores. El estrecho de Ormuz tendría ―tiene ya, según el Pentágono― un doble candado: el de Teherán, consciente de que es su mayor herramienta de defensa frente a la agresión estadounidense e israelí; y el de Washington, por ahora tan inconcreto como potencialmente desestabilizador. Un órdago difícil de llevar a la práctica.