“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Dejar de creer en los Reyes no es una experiencia irreversible. Un hermano mayor o un primo imprudente pueden dar al traste con la tierna conspiración social que sostiene la esperanza de tantos críos. Basta una frase dicha a destiempo para que se desplome todo un edificio de ilusión cuidadosamente construido. Por fortuna, del mismo modo que alguien puede arruinar esa creencia, hay personas capaces de devolvernos la confianza en los Reyes Magos. Yo mismo renové la mía gracias a Ahmed, Tahmid y Sebastián.
Algo se mueve en el sector cultural en París, que resucita como capital artística gracias a una nueva preeminencia de la iniciativa privada. Durante los últimos meses, el ecosistema de la ciudad ha entrado en una nueva fase, sin duda más vibrante que en las últimas décadas. Pero también más orientada al arte como una forma de lujo, cada vez más lejos del modelo público que solía ser hegemónico en la capital francesa.
La República de Roma sufrió el 2 de agosto del año 216 a. C. un gigantesco desastre militar. Las tropas del general cartaginés Aníbal Barca derrotaron a su ejército de casi 90.000 hombres en Cannas (Italia), en el trascurso de una de las grandes batallas de la Segunda Guerra Púnica. Tras la debacle, las arcas de Roma se vaciaron y se mostraron incapaces de pagar los salarios de los costosos ejércitos que seguían operando en la península Ibérica, uno de sus territorios más preciados. Sin embargo, las legiones en Hispania continuaron recibiendo su salario, a pesar de que en Roma no quedaba una moneda. El historiador y arqueólogo David Martínez Chico, del Grup de Recerca en Arqueologia del Mediterrani (GRAM) y del Departament de Prehistòria, Arqueologia i Història Antiga de la Universitat de València, ha descubierto, gracias a una técnica llamada isótopos de plomo, cómo Roma lo logró: reciclando moneda cartaginense acuñada con la plata extraída de la mina S’Argentera (Ibiza). Lo curioso es que este yacimiento argentífero servía también para producir las monedas de Cartago y de las tribus íberas. Amigos, enemigos, adversarios, aliados o sometidos todos extraían la plata del mismo lugar. ¿Cómo era posible?
Media tarde del 15 de noviembre de 2019. Llamada al servicio de Emergencias 112 Andalucía. Al otro lado del teléfono, un vecino avisa de que se han escuchado disparos en una vivienda de la urbanización Alvarito Playa, al este de Marbella (Málaga, 159.786 habitantes). Minutos después, los agentes de la Policía Nacional que acudieron al lugar encontraron un cadáver, mucha sangre y una persona tirada en el suelo, pero aún viva. Fue el inicio de una operación —denominada Hemo—que acabó con rapidez: se resolvió con el arresto de tres personas entre enero y febrero de 2020. Nadie esperaba que la justicia se lo tomase con tanta calma desde entonces. El juicio está previsto para el próximo abril, seis años y medio después de los hechos y con los tres acusados en libertad con medidas cautelares desde hace tiempo, según la Fiscalía. Estaba fijado para el pasado noviembre, pero se retrasó porque a uno de los abogados de la defensa le coincidía en fechas con otro señalamiento en Granada, según indicaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
Existen diferentes formas de medir el hedor de forma científica. La primera consiste en llenar una bolsa con el aire que se quiere analizar y llevarlo a alguno de los pocos laboratorios que realizan olfatometría dinámica en España, utilizando narices humanas. En estos centros, un grupo de panelistas o catadores de olores son expuestos al contenido de la bolsa, empezando por una dilución mínima, que se aumenta de forma gradual. El momento en el que al menos la mitad de las narices perciben algo determina el resultado, que da un valor estimado de la cantidad de olor de la muestra.
Ribera Salud, la empresa de las “ganancias rápidas” a costa de la salud de los madrileños, gestiona el hospital del escándalo, el de Torrejón, y también otra instalación de la Comunidad de Madrid menos conocida donde los trabajadores llevan años quejándose por motivos semejantes a los aireados en la crisis que envuelve a la empresa: una “gestión basada en el beneficio”. Se trata de un laboratorio de diagnósticos que da servicio a seis hospitales madrileños a cambio de casi 20 millones de euros anuales de las arcas autonómicas y cuyo control está a cargo de Ribera en alianza con la multinacional suiza Unilabs. Desde hace tiempo el laboratorio ha sido un foco de conflicto laboral y ahora, aprovechando el intenso escrutinio sobre Ribera, los trabajadores han reclamado atención hacia la situación de este centro, del que dependen las pruebas de casi 1,4 millones de madrileños.
La cita fue en el asador Bicoca Gourmet, en Casarrubios del Monte, Toledo, a primeros del pasado mes de octubre. No era la primera vez que hacía negocios con ellos. Sin embargo, en esta ocasión, la cosa se torció: “Tus 5.000 euros son ahora mis 10.000, o nos pagas o atente a las consecuencias”. La amenaza vino acompañada de la violencia física hasta sentir el cañón de una pistola en su cabeza. Sabía que los dos hermanos, cabecillas de un clan de prestamistas, no bromeaban. Por esa razón y, a sabiendas de que no tenía el dinero para devolverlo en ese momento, puso a rumbo a la comisaría de policía de Pozuelo de Alarcón, su lugar de residencia habitual, e interpuso una denuncia contándolo todo y advirtiendo de que había más víctimas de extorsiones, amenazas e incluso secuestros llevados a cabo por la misma organización criminal. Así arranca la operación Camboyano de la Guardia Civil de Valmojado (Toledo), que se saldó el pasado 9 de diciembre con la detención de los tres cabecillas de esa organización, dos de ellos hermanos varones de entre 40 y 50 años, pero los tres pertenecientes a un mismo clan familiar.
Leticia Baselgas tiene un caldín. Así es como llama a esa curiosidad perenne —un caldo burbujeante, a fuego lento, lleno de elementos— por comprender algo que le atrajo desde niña: la cultura tradicional, lo que se llamaban los bailes “regionales”, la identidad asociada a todo ello. Su peripecia vital, que incluye un doctorado en Historia del Arte, ha sido una dialéctica con esas expresiones culturales, sobre las que ha ido cambiando de postura, desde los grupos de baile, los grupos etnográficos o la asociación Muyeres (que reivindica la pandereta y el papel femenino en la música tradicional) hasta una última fase con la creación, junto a su pareja Rubén Bada, del grupo de post folk L-R, ahora en pausa. Ahí mezclaron otras músicas, especialmente el blues, el rock, los sonidos fronterizos o el jazz, con lo asturiano. Pandereta y guitarra eléctrica. “¡Ahora hay más pandereteras que nunca!”, dice.
¿Cuál es la escena más atroz o gore que hemos leído en una novela de terror? A quien firma le persigue aquella de Al acecho (JP Libros, 2009), del inefable Jack Ketchum (no se admiten bromas con Ketchup), en la que una de las chicas de vacaciones en una casa en Maine asediada por un grupo de caníbales depravados es colgada desnuda de un árbol por los pies, abierta en canal y devorada ante los ojos de sus horrorizados amigos incluido su novio. Sea cual sea la escena que elijamos del repertorio del género, hay que añadir desde ya a lo más escalofriante al menos un par de las que aparecen en la tremenda El diablo te lleva a casa (La biblioteca de Carfax, 2025), de Gabino Iglesias. En una de ellas un individuo es rajado junto a un tanque con cocodrilos de un narco de Ciudad Juárez de manera que los intestinos caen al agua y los reptiles tiran de ellos mientras la víctima sigue aún viva y observa cómo se comen sus entrañas. En otra, a un niño mexicano que yace en una cama y al que denominan El Milagrito y tienen por santo, le van cortando trocitos que se venden como talismanes: los protagonistas de la novela se llevan un dedo del pie para afrontar los peligros que les aguardan.
“Quien canta sus males espanta”, dice el refrán. Sin embargo, había que tener mucho ánimo para hacerlo en un campo de concentración nazi, aunque fuera en voz baja, de forma clandestina. “Eres alta y delgada/ como tu madre/ Morena salada/ como tu madre”. O la habanera La paloma: “Si a tu ventana llega una paloma/ trátala con cariño que es mi persona”. Fueron dos de las canciones que entonaban las españolas presas en el infierno de Ravensbrück para darse ánimos y mantenerse como “seres pensantes”, decían ellas. Ese episodio apenas conocido de la historia reciente de España, el de las deportadas al horror del sistema carcelario alemán, se quiere recuperar con un proyecto musical que ya ha dado sus frutos en conciertos y con un disco, titulado Olvidadas, del grupo vocal Ensemble Cantaderas.
Pensé con indefinible nostalgia en el aficionado del Espanyol viendo a Joan García haciendo una de las mejores paradas que vieron nunca nuestros ojos (la mano imposible al cabezazo de Pere Milla) en su antiguo campo, frente a su antiguo equipo y ante su antigua afición, que lo amaba y ahora lo odia. Pensé también en el amor, claro: en tu ex luciendo una belleza desmesurada entrando en vuestro restaurante de siempre del brazo de alguien que no eres tú. El dolor de tener algo y perderlo no es superior a un dolor aún más profundo: el de tener algo y no saber conservarlo.
Nos sucede, por lo general, tan pocas veces que tiende a convertirse en un recuerdo imborrable de la infancia. Esos instantes en los que fuimos capaces de arrastrar a nuestro padre o a un hermano mayor para que jugaran con nosotros al fútbol —o sucedáneo— dentro de casa. Cada uno en un extremo de la estancia —habitualmente, se trataba de un pasillo, ya que era el espacio más parecido a un terreno de juego, en el que las paredes marcaban el límite de las porterías y, más importante, donde había menos objetos susceptibles de ser destrozados por un balonazo—, se iban intercambiando los roles con cada golpeo de pelota. Primero chutaba uno y el otro intentaba atajar el balón. Luego, viceversa. Era un partido desigual, ya que el ímpetu y la pasión del más joven contrastaba notablemente con las ganas del mayor, que en realidad estaba allí un poco por cubrir el expediente y con la obligación moral de no detener todos los disparos y de patear el esférico con la intensidad justa para que pudiera ser detenido sin que pareciera una farsa. Pero lo más importante era, sin duda, el amor que se concentraba en aquel espacio rectangular. Un amor basado en el juego, en las conversaciones que surgían a su alrededor y en la admiración hacia el jugador más veterano.
Para entender un poco mejor quién es Edgar Canet, el piloto de 20 años que acapara todos los focos en el Dakar 2026, basta fijarse en una nota de su currículo escolar: suspenso en inglés. Pero ahora el chaval responde fluidamente a la plétora de medios internacionales que quieren contar su historia, la del chico del futuro que ya es presente en el rally más duro del planeta. “Cuando tiene un objetivo, hace lo que haga falta para alcanzarlo. Y es así con todo lo que hace, tiene muy claro dónde quiere llegar”, cuenta a EL PAÍS Albert Canet, el padre de la criatura, sentado bajo el toldo de la autocaravana donde su hijo reposa cada noche.
El president Salvador Illa despidió 2025 haciendo un balance positivo del ejercicio y pronosticando que, en 2026, a Cataluña aún le iría mejor, exponiendo la mejora de la economía, la reducción del paro o las políticas públicas para construir vivienda protegida. “Este enero van a pasar cosas”, afirmó sin concretar, aunque el anuncio evocó al vaticinio que había realizado días antes su mano derecha, el consejero Albert Dalmau, de que este enero se presentaría el nuevo modelo de financiación singular. El Govern necesita ese plan como el agua porque afronta su segundo año de mandato sin Presupuestos. Oriol Junqueras, presidente de ERC, anunció este domingo que el día 8 se reunirá con Pedro Sánchez para desbloquear el acuerdo y reiteró que no negociará las cuentas si no se desencalla también que Cataluña pueda recaudar el IRPF.
La ciudad de Sevilla estará rodeada dentro de cinco años por un enorme anillo verde y azul de 42 kilómetros con nuevos parques, humedales y senderos junto a los ríos Guadalquivir y Guadaíra, frontera natural por el oeste y el sur. Con Vitoria como espejo, la capital andaluza prevé ampliar sus zonas verdes periféricas ya existentes, añadirles otras, y sobre todo unirlas para crear un circuito que sea un imán para los ciclistas y senderistas. Hoy la ciudad vive de espaldas a los cauces naturales de los dos ríos que la rodean, una carencia que se solventará bajo el impulso del aniversario centenario de la exposición iberoamericana de 1929.
Cuando Jaime Mayor Oreja, en 1996, siendo líder del PP vasco y ministro del Interior del Gobierno de José María Aznar, predicaba un acuerdo compartido con el PNV y PSE para derrotar a ETA, solía acompañarlo de una invocación a que España debía mostrarse atractiva para aminorar la tensión identitaria entre Euskadi y el Estado. El Gobierno de Aznar (1996-2004), que llegó a implicarse en una fallida negociación con ETA en Suiza durante la tregua etarra de 1998 a 2000, no logró la aspiración de Mayor Oreja.
La intensa electrificación (vehículos, viviendas e industrias) que requiere el desarrollo económico del país está seriamente comprometida por la polémica regulación adoptada por la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) para el periodo 2026 -2031. La nueva normativa afecta decisivamente a los derechos de los consumidores residenciales y empresariales que son los que pagan el suministro eléctrico y asumen los riesgos por la falta de inversiones.
En el principio, CCR era un cuarteto llegado de un rincón californiano, El Cerrito. Y eso resultaba importante: aquella pequeña ciudad carecía del caché de su vecina San Francisco. Sus habitantes eran considerados como paletos, algo que los miembros de “la Creedence” ratificaron con sus camisas de leñador y sus descuidados pelos faciales.
Dios me libre de darle publicidad a esa pareja de explotadores demagogos conocidos como ZonaGemelos, ese par de victimarios con maneras de mafioso que se visten de víctimas cuando alguien levanta la voz, pero hete aquí que con su retransmisión de las campanadas en YouTtube hicieron más de dos millones de espectadores. Estos dos chicos (de quienes hice, sin mencionarles, una primera columna en 2024 llamada Gañanosfera) no tienen ningún talento por sí solos. Todo su mérito —si explotar a otros es un mérito— es reunir a las criaturas más desafortunadas de las redes y monetizar su humor involuntario; en otras palabras, hacer que la gente se ría de otros. ¿Por qué una cosa así ha tenido tanto éxito?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este domingo una advertencia a Delcy Rodríguez, que asumirá la presidencia de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por orden del Tribunal Supremo. “Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”, ha dicho en una entrevista telefónica con The Atlantic Magazine.