“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Todas las purgas siguen el mismo patrón. Al principio parecen ideológicas: el tirano acusa al enemigo de moderadito, de no estar comprometido a tope con la revolución y de entenderse con el enemigo. Así pasó con las primeras podas de Vox, que los voxólogos interpretaron como una victoria del sector duro contra los dizque liberales y conservadores, los de Olona y Espinosa de los Monteros. Este último podría convertirse en el Trotski de Vox: ojito con los piolets.
Alfonso Fernández Mañueco (Salamanca, 60 años) insta a Vox a desvelar sus intenciones: si querrá o no entrar en un Gobierno con el PP en Castilla y León y si tiene intención de pactar o bloqueará la gobernabilidad como en Extremadura. No lo sabe. El presidente de Castilla y León y candidato del PP a la reelección reivindica que, en cualquier caso, la previsible negociación con los ultras se hará sin intervención de Génova, desde el territorio.
La céntrica calle de la milenaria Astorga (León, 10.305 habitantes) bulle como cada martes con el mercadillo semanal. A los tenderetes de zapatos, camisetas o lencería se han sumado otros menos habituales: los de los partidos a la caza del voto. Allí se han plantado el PP, el PSOE y hasta Se Acabó La Fiesta (SALF), que apenas atrae público al cartel con la fotografía de Alvise Pérez y un lema que parece sacado de la solapa de un libro de autoayuda: “Perseverancia, fuerza y fe”.
Jaime Mayor Oreja, ex ministro del Interior con el PP, resucita la teoría de la conspiración sobre el 11-M en su libro Una verdad incómoda. Testimonio de una época: contra el silencio y la mentira (Espasa, 2026), que presentará este miércoles en Madrid junto a José María Aznar, coincidiendo con el vigésimo segundo aniversario de la matanza. En el libro, un repaso a su larga carrera política, el ex presidente del PP vasco afirma que ETA “al menos” conocía que se iban a cometer los atentados y sugiere la posible implicación del “estado profundo” de Francia, una “red paralela” —escribe— de servicios secretos no oficiales integrados en la masonería. Las sospechas —no acusaciones directas contra nadie— son difundidas sin pruebas en las que apoyarse.
El grupo hospitalario Quirónsalud está a las puertas de ganar un nuevo contrato público en la Comunidad de Madrid: la gestión de un laboratorio operativo desde 2008 donde se analizan las pruebas de casi 1,4 millones de madrileños. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso aún no ha anunciado la concesión, pero el gigante hospitalario se ve ganador después de haber sido el 24 de febrero la adjudicataria propuesta por la Mesa de Contratación tras recibir la mayor puntuación, en parte gracias a que su oferta era la más económica. La prueba de esa confianza en su victoria está en que Quirón publicó hace días ofertas de empleo para ese centro en su web y en portales de trabajo como InfoJobs.
Van en grupos de 10 o 20 personas -que llegaron a alcanzar el centenar en algunas noches de la pasada semana-. Son jóvenes, la mayoría varones, pero también hay algunas mujeres, y varios llevan el rostro tapado. Quedan a través de un grupo de WhatsApp -que ya alcanza los 550 miembros- en calles concretas de la barriada del Cerezo, en el distrito sevillano de La Macarena, para expulsar, principalmente a los gorrillas, pero también a personas sin hogar o a los que beben alcohol en bancos o parques. Son patrulleros vecinales que ha decidido vigilar el barrio por su propia cuenta como alternativa al, recalcan, “abandono” por parte del Ayuntamiento ante los problemas de seguridad y convivencia que llevan años denunciando. Con su actitud, sin embargo, han contribuido a incrementar la sensación de tensión en la zona, tal y como han denunciado más de 50 colectivos y entidades de La Macarena, que han secundado un manifiesto en el que reclaman una mayor implicación de las instituciones, especialmente las municipales, para evitar que la situación se agrave y que acabe prendiendo la violencia y el discurso del odio.
El oncólogo Albert Tuca preside la Comisión de Evaluación y Garantía de Cataluña (CGAC) desde su creación en 2021. El caso de Noelia, la joven parapléjica cuyo padre se opone a que reciba la eutanasia, ha puesto en la diana a los miembros del organismo, que vela por la correcta aplicación de la ley. Abogados Cristianos, que ha logrado paralizar durante año y medio la prestación de ayuda a morir reconocida a la joven, se ha querellado además contra la abogada y el médico que verificaron su caso, lo que ha causado inquietud en la comisión. En la primera entrevista que ofrece desde que se hizo público el caso, Tuca (Barcelona, 68 años) pide celeridad a la justicia para evitar sufrimientos innecesarios e incide en la necesidad de respetar la autonomía de los pacientes.
Hasta hace 20 años, la enfermedad del sueño se trataba con inyecciones de un derivado de arsénico y al menos uno de cada 20 pacientes moría por los efectos secundarios. Además, en los países africanos en los que esta dolencia es endémica, quienes la padecían eran considerados locos o brujos por los cambios de personalidad, la agresividad, los temblores y trastornos en el sueño que sufrían.
¿Qué es exactamente el envejecimiento? La pregunta parece remitir a una obviedad, pero quizá no lo sea si los organizadores de un gran congreso científico sobre este asunto decidieron hacérsela a todos los especialistas participantes. Tras una semana con decenas de presentaciones y charlas durante las Conferencias de Investigación Gordon, en Newry (EE UU), 103 de los asistentes respondieron a esa y a otras ocho preguntas que pretendían calibrar el consenso en el campo. Se dieron hasta 10 grupos de respuestas diferentes, y el mayoritario apenas alcanzaba el 30% de las contestaciones. En realidad, ninguna de las nueve cuestiones —que incluían qué lo causa, cuándo empieza o qué se considera rejuvenecer— alcanzó una respuesta que superara el 50%. Puestos a no ponerse de acuerdo, no lo hicieron ni siquiera en si había necesidad de hacerlo.
La oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) no es una plaga invasora, como suele creerse. En realidad, se trata de una polilla nocturna autóctona de los bosques mediterráneos, que se alimenta de las acículas de los pinos, forma parte de la dieta de insectos y aves, y en una fase de su ciclo vital se transforma en una oruga con pelos urticantes. Entre febrero y marzo ―dependiendo de las condiciones meteorológicas― estas orugas bajan de los árboles en largas hileras para buscar un lugar donde enterrarse y convertirse en mariposa. Una hembra puede poner entre 100 y 200 huevos en cada nido, pero no todos se convierten en oruga. Una gran parte son depredados por insectos. Es el momento de evitar picaduras, sobre todo peligrosas en personas alérgicas, niños pequeños y mascotas.
Isabel Preysler recibe a sus invitados en su mansión. Los invitados llevan traje y zapatos limpios. Las invitadas, vestido largo y estolas de piel. La iluminación es cálida y suave. Isabel hace un gesto. Entra un mayordomo (pelo cano, espalda recta, buena disposición para el trabajo) con una bandeja sobre la que hay una pirámide de bombones envueltos en papel dorado. Una invitada toma uno de los bombones y sonríe. Isabel mira a cámara con un bombón en la mano. “La expresión del buen gusto”. Unos 20 segundos han bastado para vender un bombón industrial que se vende en colmados, gasolineras y supermercados. Para vender a Melania Trump han hecho falta más tiempo y más dinero: 40 millones por la venta de derechos (para la Primera Dama, ya que la ley de EE UU lo permite), y 35 millones en promoción (al cambio, unos 65 millones de euros en total). Según The New York Times, el presupuesto total de un producto de este tipo es de cinco millones de dólares. Pero no se escandalicen, que en el montante se incluye una serie documental sobre la exmodelo eslovena.
El cruce de declaraciones entre los más altos responsables de la Unión Europea sobre cómo actuar tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán es una buena muestra de la convulsión que está causando la ruptura del derecho internacional. Sería ingenuo ignorar el deterioro acelerado que sufre el equilibrio que emergió tras la Segunda Guerra Mundial, un sistema basado en normas más o menos asumidas y respetadas por la comunidad de naciones, en la multipolaridad y en la conveniencia de evitar el uso de la fuerza para solucionar los conflictos. Pero sería letal para Europa contribuir a él. La irrupción de Trump y su dinámica de “conmoción y asombro” —aplicable tanto a la economía como a la diplomacia— no ha hecho más que agravar una tendencia encarnada por el ruso Vladímir Putin en el plano bélico y por el chino Xi Jinping en el económico y tecnológico. La novedad, y el drama, radica en el empeño del presidente estadounidense en dinamitar un multilateralismo que su propio país, sin renunciar a la hegemonía, contribuyó decisivamente a construir.
Los aliados de Estados Unidos consideran que Washington ha dejado de ser un defensor de la seguridad colectiva, el libre comercio y el Estado de derecho. Al mismo tiempo, China no deja de aumentar su poder económico y su peso político, lo que agrava la desconfianza de muchos gobiernos que necesitan, cada vez más, tener relaciones constructivas con Pekín. En este contexto, con un sistema internacional dominado por Estados Unidos y China, y con Rusia decidida a trastocar el orden mundial actual, “las potencias intermedias deben actuar juntas”, advirtió en enero el primer ministro de Canadá, Mark Carney, “porque, si no estamos en la mesa, estaremos en el menú”.
El propio concepto de baronías en las principales formaciones políticas muestra el juego polémico que siempre ha existido entre el centro, representado por sus cúpulas nacionales, y la periferia.
Àngels estudia tercero de la ESO, vive en Consell, un pueblo situado en el corazón de Mallorca, en verano cumplirá 15, es buena estudiante, entrena a básquet todas las tardes, usa WhatsApp con sus amigas y la familia, pero no tiene lo que suele entenderse por redes sociales, ni perspectivas de tenerlas a medio plazo. Tanto ella como otros dos chavales entrevistados para este artículo ya cumplen con el marco que previsiblemente establecerá el Gobierno para restringir las redes sociales a menores de 16. Sin pretender que sus ejemplos sean representativos ―los tres son, para empezar, de clase media, tienen al menos un progenitor con estudios universitarios, hacen deporte y sacan buenas notas―, sus casos muestran que en la España de 2026 se puede ser adolescente, estar fuera de las redes y no sentirse por ello excluidos. Lo cual no significa que a veces no tengan la sensación de estar perdiéndose algo.
Decía Luis Buñuel que, puestos a adaptar un libro al cine, es mejor elegir una mala novela, dado el lastre creativo que implica el respeto a la gran literatura. Él mismo puso en práctica este principio con Belle de jour, superventas de Joseph Kessel sobre una mujer burguesa que se prostituía para cumplir sus fantasías sexuales -Buñuel consideraba aquello poco más que un folletín picantón-, que convirtió en una obra maestra del cine. Más discutible fue lo que después hizo con Tristana, donde dejaba en segundo plano la dimensión psicológica y las ansias de libertad de la heroína de Galdós: la película era soberbia, pero el libro ofrecía posibilidades que se quedaron sin explorar.
El Govern de Salvador Illa encara 10 días de vértigo al haber activado el reloj para celebrar el debate a la totalidad de los Presupuestos el día 20 sin tener la mayoría para superar el corte. Con un Ejecutivo en minoría, sustentado en sus 42 diputados, Illa cuenta solo con el apoyo de los seis diputados de los Comuns y el rechazo explicito de los 20 de ERC, que exigen que el Gobierno central haga un gesto a favor de que cumplirá en la cesión del IRPF (la mayoría del Parlament está fijada en 68 escaños). El Govern ya sabe que ese gesto, por ahora, no llegará e intenta persuadir a ERC para no asomarse al abismo. Con todo, el Ejecutivo ya ha cerrado acuerdos de mejoras salariales con docentes y agentes de los Mossos d’Esquadra para resolver conflictos añejos.
Alícia Romero, responsable de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña, es probablemente la persona a quien menos debe preocuparle no tener todavía unos Presupuestos aprobados. Ya tiene sus cuentas elaboradas y presentadas, pero como responsable de las arcas catalanas una prórroga presupuestaria le permite llevar el gasto de la Administración catalana a rajatabla y cumplir con el compromiso de dejar el déficit público en el 0,1% del producto interior bruto (PIB), es decir, de cerrar el año con unas cuentas prácticamente equilibradas. Y ello se debe a que la prolongación de los últimos Presupuestos, de 2023, complica la adopción de nuevos programas de gasto e inversiones. Y eso ya no sería del agrado del resto de sus colegas de gabinete. En total, el Govern calcula que, si ERC no apoya su proyecto, se perderán 1.500 millones que podrían servir para reforzar los servicios públicos. Por ello, sorprende que el Ejecutivo de Salvador Illa garantice con tanta firmeza que puede mantener los acuerdos alcanzados con sindicatos sobre subidas salariales. Pero una cosa y la otra no son incompatibles.
Este pasado domingo me invitaron a formar parte de la troupe que entregó a Alauda Ruiz de Azúa (directora de Cinco Lobitos, Querer o Los Domingos) el premio Málaga Talent del Festival de Málaga. Lo hicimos con gusto, convencidos de estar entregando un premio más que merecido y de ser unos auténticos privilegiados de poder trabajar juntos. Un servidor preparó un textito para la ocasión y me ha parecido sensato compartirlo porque celebrar a esta mujer es siempre buena idea. Ahí va: