“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
A los 47 años, Silvia Navarro todavía deseaba más, pensaba que no había dicho su última palabra, pero aquí acaba su gran historia como portera de balonmano. Se marcha, por decisiones ajenas a su voluntad, la última jugadora que aún permanece en activo de la inolvidable generación de las Guerreras. “Me retiro, es una despedida forzada. Quería jugar un año más, pero las circunstancias no lo han permitido. Yo no quería este final. Quería seguir un año más y decir adiós”, afirma concisa y midiendo mucho las palabras a través de una videollamada con este periódico. De momento, hasta aquí llegan sus explicaciones sobre la despedida, aunque anuncia que, cuando acabe la temporada con su todavía equipo, el Rocasa Gran Canaria (este sábado perdió 24-19 en la ida de los cuartos contra el AtticGo Elche), dará una rueda de prensa donde ofrecerá más detalles. Ella asegura que se encuentra en perfecto estado de salud.
Carlos Alcaraz no estará en Madrid, no estará en Roma ni estará en París, en principio. O quizá sí, porque el acceso a las capitales europeas de momento no se le va a prohibir, pero no jugará los torneos de la temporada de tierra. Por una lesión cruel: se habla de tenosinovitis e incluso de la posibilidad de afectación del fibrocartílago. Todo ello en la muñeca, que es la articulación prodigiosa del juego de Alcaraz, su varita mágica.
Las comidas solían tener una estructura argumental, como una historia en tres actos que se desarrollaba sobre el mantel. Primero, segundo y postre. La dieta mediterránea se erigió sobre esta premisa; la gastronomía ganó en variedad con esta separación. Empezó como una moda, pero fue adquiriendo con los siglos el peso de la costumbre, hasta codificarse en el legado cultural. Sus orígenes se remontan a la España del siglo IX, pero después de más de un milenio como paradigma gastronómico, algo se empezó a quebrar en los últimos años. El menú de tres platos está muriendo. Los motivos son evidentes e irrevocables.
La Tertulia abrió sus puertas en Granada el 19 de abril de 1980. Nació como un bar —de copas, no de comida; el clásico pub de hace años—, pero sobre todo, como un espacio cultural. Un proyecto que venía soñado desde Suecia, donde su propietario, Horacio Tato Rébora, vivió un tiempo. Tato había llegado a Madrid desde Argentina huyendo de la dictadura del país americano en 1976. Estuvo unos meses, viajó por España, y se fue a Suecia, de donde volvió un par de años después. El éxito cultural fue inmediato y sigue hasta hoy; el negocio, el de la cervezas y licores de más rango, aguantó unas décadas, dando al empresario lo comido por lo servido pero en los últimos años ya no alcanza ni eso. Por ello, el 30 de mayo, La Tertulia, el lugar donde ha bebido y reído toda la intelectualidad que ha pisado la ciudad, echará la persiana 46 años después de aquel 19 de abril del 80.
El exjefe de ETA Julen Atxurra Egurrola, alias Pototo y Erreka, no iba a extinguir su pena de 30 años de cárcel por terrorismo hasta abril de 2042. Sin embargo, cuando aún tenía por delante más de 16 años de condena, el lunes de hace dos semanas la Audiencia Nacional le convertía en un hombre libre. Los tres magistrados del tribunal habían acordado aplicarle la reforma legal aprobada en septiembre de 2024 por unanimidad en el Congreso de los Diputados, que permite a los presos descontar de sus penas el tiempo cumplido por el mismo delito en cárceles de otro país.
Convertirse en propietario de una vivienda ha pasado a ser hoy un sueño inalcanzable para una parte significativa de la sociedad. No era así hace tanto. De hecho, la todavía legítima aspiración de muchos ciudadanos de comprarse una casa emana de una tradición propietaria que ha distinguido a la sociedad española de la de otros países del entorno, más propensas al alquiler. Los datos sirven para detallar con precisión esta aspiración ahora insatisfecha: entre 2008 y 2022, 14 años, los hogares que residen en una vivienda de su propiedad han caído más de diez puntos, hasta representar el 63,9% del total; lo que ha provocado, a su vez, que aquellos atados a un alquiler se hayan elevado hasta el 19,2% en este tiempo. Sin embargo, esta deslocalización de la propiedad no ha afectado a los propietarios que poseen también viviendas que alquilan a otros: han pasado de representar el 3,4% al 9,8% del total.
Falta de personal, caídas recurrentes, temperaturas en las habitaciones de más de 34 grados durante las olas de calor, residentes abandonados en las Urgencias del hospital, fallos en la supervisión de la alimentación, pocas actividades terapéuticas para los usuarios más dependientes: las quejas en la residencia de mayores Arabarren, de Vitoria, se acumulan desde su apertura hace tres años. “No se les da una atención digna”, se lee en un documento que han elaborado 18 familias de usuarios del centro tras un encuentro para denunciar su situación.
Cada temporada es una nueva página en la gran enciclopedia del baloncesto europeo. Cada curso deja vencedores y vencidos. Equipos que superan las expectativas y otros que no las cumplen. Héroes inesperados, estrellas que deslumbran, un viaje por todo el continente con destino a la cumbre. La gran competición europea en el mundo de la canasta, la Euroliga, es cada año un apasionante y largo camino que desemboca en la gloria para los elegidos. Y que permite coleccionar un puñado de grandes historias que, contadas por quienes fueron sus protagonistas y las vivieron en primera persona, son una pequeña joya. Eso es Historias inolvidables de 25 Euroligas (La esfera de los libros), la obra en la que Sergio Vegas y Natxo Mendaza dan forma a una idea que sobrevoló durante un programa de radio y que plasman después de un cuidadoso trabajo de entrevistas a algunos de los mejores actores de esta película.
El juicio al que había acudido, recuerdan algunos, no debió terminar bien. Se encaró con el juez. O el juez con él, quién sabe. Soy amigo de los jugadores del Barça, le soltó al magistrado. Pero nada. O más bien, peor. Su señoría decretó su ingreso involuntario en un psiquiátrico por un supuesto cuadro psicótico. “A Sant Boi”, proclamaron en la sala, refiriéndose a la legendaria institución para acoger, fundamentalmente, a la mitad de locos de Catalunya. Pero ni Cristóbal estaba loco, ni el juez se había enterado de nada.
Santiago Díaz (Madrid, 55 años) no escribiría si no se divirtiera e hiciera que los demás disfrutaran con sus novelas. Cuesta imaginar a qué se dedicaría entonces porque, asegura, no vale para otra cosa: “Me pides que te cuelgue un cuadro y se te cae la pared. Para lo demás soy un inútil”, cuenta a EL PAÍS un martes de finales de abril en un céntrico hotel de Madrid. Su última novela, El amo (Alfaguara), lleva unas semanas en el mercado, colocada, como las anteriores, entre los primeros puestos de lo más vendido. Díaz no se esconde: “Si consigues hacer un poco de mejor literatura o dejar una huella, genial, pero mi finalidad, mi ambición y mi objetivo es que la gente se lo pase bien. Busco momentos espectaculares y giros inesperados”.
El parlache, según la Real Academia Española de la Lengua (RAE), es la jerga surgida en los sectores marginados de Medellín. Su aceptación, hace 25 años, ejemplificó la apertura a una visión panhispánica del idioma y fue posible gracias al trabajo de campo liderado por los lingüistas Luz Stella Castañeda (Medellín, 77 años) y José Ignacio Henao (Pensilvania, Caldas, 81). Esta pareja, en la vida y en lo académico, compiló el primer diccionario de ese dialecto social en 2006, un material al que incluso recurre la policía en su lucha contra el crimen. Ya jubilados, les sigue sorprendiendo el impacto que tiene en el habla coloquial colombiana. Varias series o el reguetón, aseguran, lo han legitimado y difunden a nivel global.
Supongo que son los inconvenientes de haber visto demasiada televisión. No tiene demasiada lógica, pero ocurre así: cuando me encuentro en petit comité y la conversación deriva hacia la relación entre artistas y periodistas, me asalta un añejo estribillo de Torrebruno. Seguro que muchos lo recuerdan: “Tigres, leones, todos quieren ser los campeones”.
No debe ser fácil ser Britney Spears. Nunca ha debido serlo. Siempre hay una sonrisa en su cara, siempre parece tener ganas de bailar, siempre prevalece la dulzura, la impostada inocencia que la coronó en la música y en el universo pop hace más de 25 años. Pero ya no hay engaño. Se entrevé, al fondo, el dolor. Lejos de cerrarse, las grietas de la artista, de 44 años, son cada vez más visibles, por mucho que se esfuerce en sonreír y negar. Las dos últimas han sido evidentes, y con apenas unas semanas de diferencia. A principios de marzo, fue detenida por conducir con más alcohol en su organismo del permitido cerca de su casa de California. Apenas un mes después, la princesa del pop, ganadora del Grammy, con 150 millones de discos vendidos, ingresaba en una clínica de rehabilitación. Por su propio pie. Y sin decir una sola palabra. Las señales del dolor eran evidentes.
Juan Antonio Carbajo y Francis Pachá
Redacción:Javier A. Fernández
Coordinación de diseño:Adolfo Domenech
Diseño:Juan Mayordomo
Enrique Oñate, Alberto Gamero, Diego Martínez
Un día cualquiera en Londres a mediados de los noventa. George Michael (1963-2016) acude a un restaurante en compañía de la maquilladora Sali Hughes, hoy escritora y columnista de belleza en el diario The Guardian. Michael y Hughes tienen una breve conversación con la camarera que atiende su mesa, una joven que, según les explica, está haciendo horas extras para costearse los estudios de enfermería.
¿Os acordáis de ese cuento de Andersen? Un emperador pasea desnudo por las calles y todo el mundo aplaude su traje invisible porque nadie quiere ser el único que no lo ve. El miedo a parecer tonto es más fuerte que la evidencia delante de los ojos. El miedo a ser el primero, a las represalias… pero todo el mundo es consciente de que en realidad el emperador vive en la locura.
En septiembre de 2024, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció el arranque del programa Colegios Compartidos, para que los alumnos de colegios e institutos públicos pudieran disfrutar de actividades artísticas o deportivas que se programen en otros centros escolares de la región. El proyecto, según lo anunciado, no solo facilitaba la conciliación de los progenitores. También fomentaba que se conocieran niños de barrios y municipios distintos. Y de alguna manera, democratizaba las extraescolares, al permitir el acceso a las mejores instalaciones deportivas o de música, rompiendo barreras e igualando oportunidades. Primer problema: el programa no arrancó, como se había anunciado, en el curso 2024-2025. Segundo problema: tampoco lo hizo en el 2025-2026. Tercero: ya está en el horizonte el inicio del tercer curso desde que se anunció el proyecto, y su comienzo sigue en el aire.
Para expandir su descomunal refinería cercana a Lagos (Nigeria), Aliko Dangote, el hombre más rico de África, firmó el pasado febrero un acuerdo con la empresa china XCMG. Esta enviará maquinaria pesada por valor de unos 340 millones de euros. Pronto llegará a Nigeria un ejército de grúas y excavadoras con el fin de acelerar el sueño de Dangote: que su particular joya de la corona procese en 2028 más crudo que ninguna otra refinería en el mundo. Las instalaciones, que empezaron a construirse en 2017 y a operar en enero de 2024, tomaron forma merced a un consorcio empresarial con CNCEC, también china, a la cabeza.
El Imperio Romano era tan grande que tenía dos finales del mundo. Uno estaba en Hispania: es el Fisterra gallego, finis terrae de las tierras conocidas hasta 1492. El otro se ubicaba en el extremo occidental de la Galia y también era finis terrae. Es el actual Finistère, hoy departamento francés en la esquina oeste de la región de Bretaña. Como el gallego, este Finistère bretón es tierra de cultura celta, de cielos nubosos, de rías y mareas, de gran tradición marinera, de mucho marisco (aquí priman las ostras) y de una fuerte identidad, fruto del aislamiento.