“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El Departamento de Educación ha puesto en marcha la evaluación de un conjunto de 250 centros con el objetivo de mejorar los resultados académicos, especialmente en los dos puntos débiles del sistema: la lengua y las matemáticas. Este trimestre ya ha pasado el examen un conjunto de escuelas e institutos, que valoran positivamente la iniciativa, aunque admiten que los aspectos a mejorar señalados por la inspección ya los habían detectado internamente y piden que el análisis vaya acompañado de recursos. Se trata de un programa piloto, bautizado como Evaluación integral para la mejora (AVIM, en sus siglas en catalán) que empieza con una pequeña muestra, pero la idea es ampliarlo progresivamente y que llegue a todos los centros, según ha explicado el Departamento a las direcciones.
El Museo Ruso de Málaga mengua. Una de las grandes apuestas culturales de la ciudad, que cumplió su décimo aniversario la pasada primavera, se ha visto relegada a un espacio mucho más pequeño del que ocupaba inicialmente. Hoy solo mantiene obras relacionadas con Rusia en las antiguas salas temporales, que ocupan apenas un tercio de la superficie original. Mientras, las estancias principales se han convertido en el nuevo Málaga Espacio Expositivo Tabacalera (Meet), donde se mostrarán exposiciones de “procedencias y temáticas diversas”, según el Ayuntamiento. El Consistorio se escuda en la bajada de visitas y la escasez de colecciones privadas que exponer, una vez que los lazos con el Museo Estatal de San Petersburgo quedaron rotos por la invasión de Ucrania. “No estamos obligados a exponer arte y cultura rusa porque sí”, sostiene Luis Lafuente, que desde octubre de 2024 es el director de la agencia pública que gestiona este recinto cultural.
Mientras avanzamos en las primeras 50 páginas de Wendy, la más reciente novela de Eugenio Fuentes, vamos a ser acechados por un creciente desconcierto, y es inevitable que empecemos a hacernos preguntas: ¿qué conexión puede haber entre un saco con los huesos de lo que fuera un niño musulmán, un matrimonio que enfrenta los duros trabajos de un parto gemelar y un video erótico que recibe un futbolista de élite, filmado por él mismo mientras ejecutaba el acto sexual y que, de hacerse público, mucho podría perjudicar su carrera? ¿Hacia dónde, por dónde nos moveremos en un relato que luego deriva en una novela policial que poco a poco irá beneficiándose de muchos de los ingredientes habituales del género?
WendyEugenio Fuentes Tusquets, 2025 504 páginas, 22,90 eurosDirectores de todo tipo, aunque la tendencia de la mayoría de ellos se acerque a las vanguardias, el experimentalismo, el cine independiente, la ruptura con todo lo que huela a tradicional, citan como el dios que revolucionó las pantallas y la forma de crear arte, abrió múltiples e inexplorados caminos a los jóvenes que pretendían contar historias con la cámara, a un individuo llamado Jean-Luc Godard. Yo casi nunca capté su magia, pero a cambio sufrí infinitas horas de aburrimiento e irritación en una filmografía lamentablemente muy extensa.
Nouvelle VagueDirección: Richard Linklater.
Intérpretes: Guillaume Marbeck, Zoey Deutch, Aubry Dullin, Adrien Rouyard, Antoine Besson.
Género: drama. Francia, 2025.
Duración: 106 minutos.
Estreno: 9 de enero.
Entre la agria soledad del mundo contemporáneo se abre paso un nuevo negocio: la generación de emociones y, con ello, su posible compra-venta. Por eso tiene tanto sentido una pequeña empresa como la de Rental Family (Familia de alquiler), coproducción entre Japón y Estados Unidos dirigida por Hikari, que pone en pie aquello que Fernando León de Aranoa ya había advertido en 1996 con Familia, quizá su mejor película: el necesario acogimiento de la parentela no es más que un teatro de las apariencias.
Rental family (Familia de alquiler)Dirección: Hikari.
Intérpretes: Brendan Fraser, Mari Yamamoto, Takehiro Hira, Akira Emoto.
Género: tragicomedia. Japón, 2025.
Duración: 103 minutos.
Estreno: 9 de enero.
Que el debut como directora de Kristen Stewart no iba a ser convencional lo llevaba escrito en el rostro y dibujado en la actitud la estrella interpretativa desde que culminara su papel en la saga Crepúsculo y comenzara a trabajar, sucesivamente, con cineastas como Olivier Assayas, Kelly Reichardt, Pablo Larraín, David Cronenberg o Rose Glass. Artistas mucho más afectos al estilo que al relato, al aguijonazo formal que a la caricia de fondo. La cronología del agua, ópera prima de Stewart, niña prodigio de La habitación del pánico, ya con 35 años, es una película punzante, pretenciosa, brava y desequilibrada, que convierte la volcánica prosa literaria de la escritora estadounidense Lidia Yuknavitch, la de su libro homónimo de memorias, en prosa cinematográfica radicada en el montaje y la fragmentación. Cine del cuerpo y acerca del cuerpo. El de la mujer. El de la mujer asaltada y abusada que se rebela contra su agresor. Una historia de supervivencia y de sanación.
La cronología del aguaDirección: Kristen Stewart.
Intérpretes: Imogen Poots. Thora Birch, Jame Belushi, Tom Sturridge.
Género: drama. Reino Unido, 2025.
Duración: 125 minutos.
Estreno: 9 de enero.
Basada en la vida de Mike y Claire Sardina, una pareja de intérpretes de Milwaukee que se ganaba la vida con un espectáculo-tributo a Neil Diamond, Song Sung Blue: canción para dos es un híbrido entre cine musical y drama de sobremesa con épica de cartón piedra que cae rápido en el olvido.
Song Sung Blue: canción para dosDirección: Craig Brewer.
Intérpretes: Kate Hudson, Hugh Jackman, Michael Imperioli, Fisher Stevens, James Belushi.
Género: drama, Estados Unidos, 2025.
Duración: 131 minutos.
Estreno: 9 de enero.
Una carretera de un kilómetro de largo atraviesa el semidesierto de Mauritania hasta llegar a una cresta rocosa. No hay casas ni plantas; en la aridez de estas tierras desérticas no sobrevive prácticamente nada. Pero quienes se atreven a recorrer la larga ruta a través de un paisaje lunar disfrutan de una vista extraordinaria: al final del trayecto, entre las dunas de arena del desierto del Sáhara y las montañas, se ve un oasis de color verde reluciente, salpicado de casitas y campos llenos de palmeras datileras. Es Maaden el Ervane, que significa “el tesoro del conocimiento” en el dialecto árabe local.
Cuando Deco regresó de Londres después de hablar con Hansi Flick sobre su posible incorporación al Barcelona, dijo una frase que todavía recuerdan en los despachos del área deportiva de la Ciudad Deportiva: “Es un entrenador de fútbol”. Dos años después, las mismas fuentes insisten: “Deco no se equivocó. Hansi mejora a los jugadores y eso es lo que hace un buen entrenador. Mire el caso de Raphinha y los de Pedri y De Jong”. El brasileño encontró su mejor nivel en el ala izquierda gracias a Flick, mientras que el canario y el holandés se consolidaron como los líderes del centro del campo. Un mediocampo que solo parece carburar cuando el balón pasa por ellos: frente al Athletic, por ejemplo, el Barça se quedó con el 80% de la posesión.
“Los médicos me empujaron a dejar el fútbol para tener una vida saludable”. Markel Bergara (Elgoibar, 39 años), exjugador de la Real y el Getafe, dos equipos que se miden este viernes en la Liga (21.00, Dazn), habla alto y claro. Recuerda como si fuera ayer, y eso que han pasado cinco años desde su adiós al fútbol, la conversación con Christopher Oyola, médico del Getafe. “Markel, tienes 33 años y, evidentemente, te quedan años de fútbol por delante, pero lo mejor es que lo dejes. Para tener una vida saludable, tienes que dejarlo”, le espetó el galeno. Le quedaban dos años de contrato con la entidad que preside Ángel Torres, pero el futbolista hizo caso de las palabras del doctor. Esa conversación tuvo lugar en noviembre. Un mes después, Markel Bergara anunció su decisión de colgar las botas por las lesiones.
Su apertura fue discreta y discreto está siendo su recorrido hasta ahora. Lo que no significa que no tenga éxito. Todo lo contrario. Gurisa Madrid ha conseguido en pocos meses hacerse con una clientela fiel, que no hace ruido en las redes sociales, pero sí busca el deleite en un espacio cálido donde, nada más entrar, se percibe que todo está cuidado al detalle. Detrás está la mano de una gran anfitriona, Agustina Vela, de origen hispano-argentino, propietaria y directora de sala, acompañada por su pareja, Lucas Bustos, cocinero nacido en Mendoza (Argentina). Ambos, junto a un equipo eficiente —compuesto, entre otros, por el sumiller Brandon Jordan, procedente de Mugaritz y Cenador de Amós—, transmiten lo que ellos mismos buscaban: ser felices haciendo felices a los comensales. Para ello eligieron un espacio que durante un tiempo fue un templo culinario, donde oficiaba un gran cocinero como es Sergi Arola —ahora por tierras chilenas—, que vivió días de gloria y también de tormento —en 2013 Hacienda precintó el local por deudas con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social—.
Gurisa MadridDirección: Zurbano, 31, Madrid
Teléfono: 602 05 87 58
Horario: de martes a sábado: 13:30-16:30 y 20:00-23:30; domingos y lunes, cerrado
Precio: menú degustación (10 pases),120 euros
Vuelve a ser un viernes corriente. Ya estamos todos de nuevo, remontando nuestras vidas pequeñas, cuesta de enero arriba, con el táper bajo el brazo, camino a la oficina. No tenemos tiempo. “Los guisos de toda la vida se mueren”, nos dicen. Porque no estofamos ni sofreímos de lunes a viernes. Porque tiramos de precocinados. Ya nadie cocina como antes.
Antes que ser Carla Morrison (Tecate, México, 39 años), la compositora y cantante de éxitos como Disfruto ―que acumula más de 400 millones de reproducciones solo en Spotify―, ella es una persona más. La triple ganadora de los Latin Grammys prioriza su salud mental y toma el tiempo que cree necesario antes de lanzar nueva música ―suelen ser baladas pop con un sonido alternativo y que hablan de emociones complejas―. “Quiero seguir siendo Carla, no solamente Carla Morrison, porque creo que vivimos en un momento en la historia donde la velocidad es premiada, pero la velocidad no todo el tiempo trae lo mejor”, dice sobre el ritmo al que trabaja la industria de la música y en general, la vida. “Para mí es importante tomarme el tiempo, porque cuando veo un cuadro o veo una foto o leo un libro rico que puedo realmente saborear, tomo tiempo para procesarlo, interiorizarlo y todo eso para mí es vital. Es vital para el arte y también para la salud mental”, explica durante su entrevista en la redacción de EL PAÍS, donde llega acompañada de su equipo.
Todavía en shock tras el impacto de las campanadas a cargo del disparate Pedroche, vino Instagram a socorrerme y encontré un reel que me hizo ver la luz como un regalo. Tuve la suerte, además, de tropezármelo el día de Reyes, a cargo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Cantabria no llega a los 600.000 habitantes, gestiona uno de los presupuestos públicos más pequeños de España y lleva enlazando gobiernos de distinto signo desde hace más de una década. Nada de eso, sin embargo, ha impedido que la región esté intentando lograr lo que no ha conseguido ninguna otra Comunidad: construir la primera unidad de protonterapia puramente pública para combatir cánceres de difícil acceso y que afectan especialmente a niños. El proyecto, que ya ha alcanzado los 51.555.362 euros y está financiado íntegramente con fondos públicos, avanza. Mientras, Madrid, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco y Canarias aspiran a llegar a la misma meta... pero gracias a la financiación de 280 millones con los que la Fundación Amancio Ortega adquirió 10 máquinas de protonterapia para donarlas a dichas Comunidades.
Nos equivocamos constantemente, al menos yo tengo esa sensación. Muchas veces, de tantos errores que cometo, tengo ganas de reiniciar la partida para jugarla mejor. Recuerdo cómo, de pequeño, empezaba una y otra vez los niveles del Sonic y, hasta que no los hacía perfectos, no era capaz de pasar al siguiente nivel. Hoy tengo la sensación de que llego al final del día a trompicones, muy lejos de la perfección, y aun así la vida me obliga a pulsar “continuar”.
De todos los planes posibles para Nochevieja, Sergio Jiménez apostó por uno que lo condujo a la muerte en la casa donde vivía con su madre y su hermano en Vilanova i la Geltrú. Ocurrió en su habitación, durante una retransmisión por internet que consistía en que el hombre de 37 años tenía que tomar drogas mientras un grupo de personas, que habían pagado previamente por ver el espectáculo, observaba el efecto de la cocaína y el alcohol en su cuerpo.
De los teólogos de la liberación dijo el mítico Pedro Casaldáliga que son “soldados derrotados de un ejército invencible”. Juan José Tamayo (Amusco, Palencia, 1946), es uno de ellos y ofrece ahora su libro 90º, 60 en solitario y el resto como coordinador y autor principal. Se titula Cristianismo radical, publicado por Trotta, ya en su tercera edición. Las propuestas del autor son imponentes, ante un cristianismo, sobre todo el católico romano, zarandeado por escándalos de abusos y desprestigiado por el afán de bienes de sus jerarcas. Sostiene Tamayo que si esa religión quiere volver a las raíces del fundador, debe recuperar su carácter liberador como movimiento antiimperial e igualitario de hombres y mujeres; debe liberarse del secuestro al que está siendo sometida por la alianza entre la extrema derecha y los movimientos cristianos fundamentalistas; ha de recuperar la ética radical de Jesús de Nazaret, “secuestrada muy pronto por los funcionarios de Dios y los mercaderes del templo”, y debe optar por los colectivos empobrecidos.
Cristianismo radicalJuan José Tamayo Trotta, 2025 224 páginas, 18 eurosEl filósofo alemán Peter Neumann (Neubrandenburg, 38 años) recorre en El largo siglo de las utopías (Tusquets, traducción de Lorena Silos Ribas) los sueños y las decepciones de los proyectos políticos que aspiraron a reinventar la sociedad en el siglo XX, así como su utilidad pese a que terminaran siendo inevitables fracasos. En su libro anterior, La república de los espíritus libres, Neumann se detuvo en la efervescencia filosófica de la Alemania de 1800, marcada por un clima de optimismo intelectual. En este nuevo ensayo, en cambio, el hilo conductor es el sentimiento de catástrofe que atravesó todo el siglo pasado, pero también la insistencia en imaginar salidas, que lleva al autor a recorrer el arco temporal que va de Nietzsche a Susan Sontag, pasando por Sigmund Freud, Walter Benjamin, Hannah Arendt y Salvador Dalí.