“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Ganar al modesto Bodo Glimt noruego, a ser posible con una amplia ventaja de goles, y esperar los resultados de ocho de los 12 equipos equipos que el Atlético de Madrid tiene por delante y puede superar en la liguilla de la Champions League para poder meterse entre los ocho primeros. Una goleada este miércoles en el Metropolitano (21.00, Movistar) es la vía más factible para que Diego Pablo Simeone y sus futbolistas rebasen en la tabla a cuatro de esos ocho clubes que le aventajan en la tabla y eviten así la ronda de dieciseisavos de final que disputan del noveno al vigesimocuarto clasificado. Dos partidos a todo o nada concentrados en una semana (17-18, 24-25 de febrero) con el calendario ya tupido de partidos por la Liga y las eliminatorias de la Copa del Rey: el Atlético se mide el 5 de febrero al Betis en La Cartuja en cuartos de final.
Hansi Flick alteró sin alterar el sistema táctico del Barcelona. El mediocentro de su equipo dejó de actuar en solitario para encontrarse con un compañero a su lado. “No es un cambio, es lo mismo. Solo lo ha invertido. Antes jugaba con un pivote y dos interiores, ahora son dos mediocentros y un mediapunta. Es lo mismo, sigue siendo un 4-3-3”, justificaban desde los despachos de la Ciudad Deportiva, convencidos de que el preparador alemán tiene la capacidad para mejorar a sus futbolistas. Es decir, para que alcancen un mejor rendimiento, algo que, según las mismas fuentes, no pasaba con Xavi. No falló Flick, pocos potenciaron su nivel la campaña pasada como Frenkie de Jong y Pedri. Juntos, en el eje del centro del campo, se mejoraron mutuamente para después impulsar a Lamine, Lewandowski y Raphinha. El problema es que este miércoles, frente al Copenhague (21.00, Movistar), el técnico azulgrana no podrá contar ni con el canario ni con el holandés. Justo en el momento en el que el Barcelona se juega colarse entre los ocho primeros de la fase de liga de la Champions League.
El Athletic Club vive uno de los tramos más complicados de los últimos años. La situación clasificatoria en la Liga es tan clara como preocupante: el equipo rojiblanco se encuentra a solo tres puntos de los puestos de descenso después de haber sumado únicamente un punto de los últimos quince posibles en Liga. Una racha que ha encendido todas las alarmas en Bilbao y que confirma que el problema va mucho más allá de una mala serie de resultados. La crisis se refleja, sobre todo, en un juego que ha perdido fluidez, contundencia y personalidad.
Quizá imbuido de esos poderes sobrenaturales de Eleven (Once), la protagonista de la serie a la que le saca chispas durante estos días australianos, Stranger Things, Carlos Alcaraz sigue haciendo un regalo de cada partido que juega y superándose en dirección al lugar pretendido; ni más ni menos que esa mesa histórica que comparten los tres gigantes —Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer, en orden de grandes títulos— y en la que él, tenista único, compendio de todo lo bueno, aspira a sentarse el día de mañana. Derrotado, precisa Alex de Miñaur: “Está muy claro por qué Carlos es el número uno…”.
LAS ‘MANOS BENDECIDAS’ DE ÁLVAROÚltimamente, los usuarios de las redes sociales han generado varios movimientos relacionados con el tenis, en clave de humor: Mágico Munar, Zapatismo, El Manicomio de Fokina o Alcatraz, por ejemplo. Esta última cuenta ha promovido el Método Blessed Hands (M. B. H.).
Después de batir por sexta vez a De Miñaur —en otros tantos encuentros con el australiano, frenado este en siete ocasiones por el muro de los cuartos—, el número uno estampó en la lente las siglas como guiño a las Manos Bendecidas de Álvaro.
Pocos días antes, Alcaraz confirmó que tras la reestructuración del área técnica por la salida de Juan Carlos Ferrero, su hermano mayor (26) ha adoptado un nuevo rol —complementando las directrices de Samuel López, ahora técnico principal— y así se lo agradece.
Por otra parte, al día siguiente de batir a De Miñaur, el tenista optó por el descanso. No se ejercitó en las instalaciones del complejo —sí hizo el trabajo preventivo ordinario en el hotel—, mientras que el gigantón Zverev reservó una hora de pista para preparar la semifinal.
Melbourne amaneció este miércoles con uno de sus característicos meteorológicos. Los 43º grados de la jornada previo dieron paso a una temperatura máxima de 23º. La previsión apunta que el termómetro rondará el viernes los 30º.
Florian Zeller (París, 46 años) lleva casi 30 años triunfando en lo que hace, pero no deja de sentirse un principiante. Empezó escribiendo novelas en los años 2000 y no tardó en ganar el Premio Interallié, uno de los seis grandes reconocimientos literarios en Francia. Luego dio el salto al teatro escribiendo comedias para la Comédie-Française y, poco más tarde, cambió radicalmente de registro para abordar distintas formas de trauma familiar con El padre, La madre y El hijo, una de las trilogías más representadas del teatro contemporáneo, que consolidó su estatus como uno de los dramaturgos más celebrados de su generación. “Cada paso que he dado en mi carrera me ha hecho ser nuevo en algo otra vez. Me gusta no saberlo todo y exponerme a lo desconocido”, cuenta.
Lo primero que aclara el periodista y realizador audiovisual argentino Hernán Siseles, de 44 años, es que lo suyo no fue una idea sino una acción. No lo podría explicar como un plan ni como un negocio. Fue un movimiento, metafórico y físico, casi intuitivo, de un piano, un piano vertical (o de pared) Otto Meister que después de 20 años de permanecer en el salón de su casa en el barrio porteño de Chacarita fue trasladado a 300 metros de allí, a un bar donde una amiga había empezado a hacer actividades culturales. Movimiento inicial, entonces, y luego: expectativa, observación. ¿Qué pasaba con eso? ¿Qué decía la gente?
Un dibujo con los retratos de los cuatro aviadores españoles junto al hidroavión y las carabelas de Colón convocaba a los cariocas, con llamativa precisión, un día de principios de 1926: “El Plus Ultra debe llegar a Río entre las cinco y las seis de la tarde. Crece por todas partes el interés por el audaz raid”. Cuando la aeronave asomó sobre la bahía de Guanabara el 4 de febrero con uno de los motores averiado, eran tantos los barcos reunidos para presenciar el espectáculo que el Plus Ultra tuvo enormes dificultades para amerizar, según el relato recopilado por el historiador Rostand Medeiros. Ya en tierra, una multitud aguardaba excitada.
Salvando las distancias, el presidente de la Fed, Jerome Powell, está a un paso de convertirse en una especie de Atticus Finch financiero, el protagonista de Matar a un ruiseñor, el clásico de Harper Lee, que describe al personaje como referente moral y un modelo de integridad. Powell está resistiendo imperturbable la campaña de acoso de Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, para tomar el control del organismo. Ha recibido insultos, amenazas e incluso una citación judicial por una investigación penal. El mandatario republicano quiere que los tipos de interés estén más bajos para dinamizar la economía. La reunión de la Fed de este miércoles se antoja más interesante por los asuntos ajenos a la institución que por las decisiones de política monetaria.
La pretendida fortaleza americana que propugna Donald Trump, con extrañas imágenes artificiales y declaraciones altisonantes, tiene un reverso de debilidad en los mercados financieros. Más allá de una Bolsa donde la fiebre tecnológica sigue campando a sus anchas, el mantra de las finanzas es no exponer la cartera a los caprichos de la Casa Blanca. El frenético mes de enero que ha deparado Donald Trump y la tormenta financiera en Japón han traído más inestabilidad y exacerbado las expectativas de un dólar débil: el ataque frontal a la Reserva Federal de Estados Unidos con la investigación sobre su presidente Jerome Powell, la fractura con Europa a cuenta de Groenlandia y la rápida subida de los tipos a largo plazo en Japón han llevado la moneda a cambiarse a 1,195 dólares por euro, el nivel más bajo desde el año 2021, tras bajar el 2,7% en una semana. Y el mercado espera más.
Los Bridgerton, la serie de Netflix inspirada en las novelas de Julia Quinn, vuelve este 29 de enero con una cuarta temporada. Un nuevo romance emerge entre el hermano más bohemio de la familia, Benedict Bridgerton (Luke Thompson) y Sophie Beckett (Yerin Ha). Esta ficción se popularizó por las apasionadas historias de amor, la música pop adaptada a la época, los escándalos, el lujo y escenarios emblemáticos de la alta sociedad de Inglaterra durante el periodo de la Regencia ―a principios del siglo XIX, entre 1811 y 1820―. Y como toda serie de éxito, son muchos quienes se animan a visitar los lugares en los que se ha grabado.
En 1928, el diario New York Times le dedicó una página entera a uno de los cambios más revolucionarios vividos en materia de calzado en los últimos años. El artículo en cuestión, se hacía eco de cómo en París las casas de costura habían provocado que el satén y el crepé de China desbancara al omnipresente cuero metálico y los brocados en las hormas de salón.
El pleno que celebra el Tribunal Constitucional esta semana tiene particular importancia en relación con la recta final de sus resoluciones sobre la ley de amnistía y su aplicación. Los magistrados han decidido en primer lugar no levantar la suspensión de la orden de detención que sigue vigente en España contra el expresidente catalán Carles Puigdemont. El líder del procés no consigue, en suma, que se le permita regresar ya a España. Pero se trata de una decisión que no prejuzga nada sobre lo que vaya a suceder cuando se resuelva el recurso más relevante, el que presentó Puigdemont contra la interpretación que hizo el Tribunal Supremo para no aplicar la citada norma al delito de malversación.
Teherán es una de las series más potentes que pueden verse actualmente y lo es por varios motivos. En primer lugar, porque nos habla de un conflicto, el de Irán e Israel, visto desde una perspectiva poco frecuente: el de los entresijos de los servicios secretos de ambos países y lo hace sin recurrir a las mixtificaciones tan habituales en los tiempos que vivimos. Verla es confirmar la crueldad de las guerras. Claro que eso lo dijo mucho mejor Albert Camus: “La intolerancia, la estupidez y el fanatismo pueden combatirse por separado, pero cuando se juntan, no hay esperanza”, frase que, lamentablemente, podría ser la perfecta definición del autosatisfecho zafio que ocupa el despacho oval.
Una década después del suicidio de su padre, fallecido a los 44 años, Pol Guasch (Tarragona, 1997) intenta poner palabras al vacío que dejó en un nuevo libro, Reliquia (Anagrama, en catalán y en castellano, con traducción de Unai Velasco), que se publica este miércoles. El autor, prodigio de las letras catalanas desde su debut a los 24 años, cuando irrumpió con una voz rara, lírica y poderosa, afronta ahora el reto de escribir sobre su vida. En el libro, la escritura se atasca, vacila, no siempre consuela. Eso lo lleva a buscar aire fuera del relato familiar. Recorre las vidas de escritores que también eligieron el suicidio y sus notas finales, como si esa constelación de últimas frases lo ayudara a entender aquello que la autopsia de su padre, tecleada en una tipografía tan absurda como la famosa Comic Sans, no consigue explicar. El resultado es un libro conmovedor, que es a la vez elegía e intento de reconstrucción.
RelíquiaPol Guasch Llibres Anagrama, 2026 (en català) 152 páginas. 18,90 eurosReliquiaPol Guasch Traducción de Unai Velasco Anagrama, 2026 160 páginas. 18,90 eurosA unos 40 minutos en coche de Ámsterdam se encuentra la ciudad de Lisse, famosa por el espectacular jardín de tulipanes de Keukenhof que, cada primavera, se convierte en un colorido reclamo turístico. Aunque el nombre de Keukenhof remite inmediatamente a las flores, contiene la palabra keuken, que en neerlandés significa “cocina”. De ahí que tenga todo el sentido del mundo que un museo dedicado a la comida se ubique aquí.
La autora y psicóloga conocida como Doctora Pérfida —pseudónimo bajo el cual firma y bajo el cual prefiere mantenerse, evitando revelar su identidad— se ha convertido en un referente en redes sociales —tiene 188.000 seguidores en Instagram— y en el debate público sobre relaciones afectivas, dependencia emocional y dinámicas tóxicas. Con un lenguaje directo y desacomplejado, la autora de los libros Amiga, date cuenta y Me cago en el amor analiza fenómenos sentimentales contemporáneos con una mezcla de humor, contundencia y diagnóstico psicológico. En videollamada, explica por qué caemos en relaciones dañinas, cómo reconocer patrones de abuso emocional y por qué ciertos comportamientos se repiten generación tras generación.
La familia constituye el primer entorno en el que las personas aprenden a convivir, a compartir y a cuidar de los demás. Es en ese ambiente donde se forman los valores, la empatía y el respeto, y donde se levantan los cimientos de la personalidad y de la manera en que cada individuo se relacionará con el mundo. Desde los primeros años de vida, el hogar actúa como una escuela de emociones y experiencias, y se convierte en el lugar seguro donde cada uno de sus miembros se siente protegido y acompañado.
Se define como la primera cadena hotelera del mundo destinada al colectivo LGTBI. Y su consejero delegado, Albert Olivé, destaca que es el resultado “del sueño loco del presidente, Juan Julià, que fue muy valiente en el año 2003, cuando había una comunidad oculta ante el rechazo de la sociedad mundial, y vio la oportunidad de defender la causa de la diversidad y convertirla en un negocio”.