“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
La revista estadounidense The Cut anunciaba el año pasado, en un artículo firmado por la periodista Cat Zhang, que ser un hombre calvo era —finalmente— cool: “Justo cuando se volvió normal gastarse cinco cifras para tener una poblada mata de pelo, apareció una nueva vanguardia cultural que dijo: ‘A la mierda, somos calvos”, escribía Zhang.
El devastador efecto del cierre de la agencia de cooperación estadounidense (USAID) por Donald Trump en julio del año pasado, al que siguieron drásticos recortes (de entre un 9% y un 17%) por varias potencias europeas en su ayuda oficial al desarrollo, comienza a poder cuantificarse. Las cifras reflejan ya una verdadera catástrofe de un modo de entender la lucha contra la miseria y las mismas relaciones internacionales. La situación proyecta un macabro dato: 22 millones de muertes más de las previstas de aquí a cuatro años. Hay que recordar que USAID, la mayor agencia de cooperación gubernamental del mundo, suponía el 40% de la ayuda global al desarrollo.
Ojalá me equivoque, pero creo que nos asomamos a un abismo de decepción colectiva que va camino de traducirse en un estallido electoral o, incluso, en un estallido social. La causa está en la indignación que mucha gente siente hacia una política que está en sus cosas y no en la de todos. Eso hace que España vaya justa en todo lo que tiene que ver con el desarrollo de la vida material de sus ciudadanos; un dato que va de la mano del creciente malestar que sienten los españoles hacia los políticos en general y hacia los compatriotas en particular que no piensan como ellos.
Nada expone los conflictos con más verdad que el carnaval en Brasil. Tanto en la transgresión, la esencia de la fiesta, como en los persistentes intentos de reducirla a mercado, lucro, apropiación, explotación, espectáculo. Así, ha sido en el Sambódromo de Río de Janeiro donde se ha visto la primera ruidosa muestra de lo que se avecina en las elecciones de 2026. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que ya ha confirmado su candidatura, fue el tema de la escuela de samba Acadêmicos de Niterói, que contó la trayectoria del niño pobre del árido sertón del nordeste que se convirtió en líder sindical en el estado de São Paulo (y luego en presidente de Brasil). Hace semanas que la extrema derecha acusa a Lula y a la escuela de hacer “propaganda electoral anticipada” y las críticas y las denuncias en el sistema de justicia electoral han inundado las redes sociales y los grupos bolsonaristas estos días. En una de las secciones del desfile, una carroza con el payaso Bozo vestido de preso hacía una sátira explícita al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, encarcelado, entre otros delitos, por golpe de Estado.
En el año 416 a. C., los atenienses quisieron conquistar una de las pequeñas islas Cícladas. No solo por su valor estratégico, o por las riquezas naturales que atesoraba, sino como advertencia ilustrativa de quién mandaba realmente. Antes de la batalla, los atenienses y los melios —los habitantes de aquellas islas— mantuvieron un diálogo descrito por Tucídides. Unos y otros hablan de la posibilidad de ahorrarse la guerra y por ello discuten sobre las razones del conflicto, su oportunidad, los intereses respectivos y sobre todo del derecho y de la fuerza. La actualidad de ese diálogo resulta nuevamente escalofriante.
Ante unas elecciones generales todavía sin fecha y cuando está creciendo Vox, tanto las formaciones a la izquierda del Partido Socialista como el nacionalismo progresista se plantean la forma de hacer frente a una dispersión de su voto del que saquen ventaja las derechas.
No es lo mismo recibir una carta que una tarta o hundirse en vez de fundirse; una sola alteración cambia el significado de una palabra y del posterior relato. En el ámbito biológico, si se consideran los genes como letras, la consecuencia de un error en el código genómico puede derivar en anemia falciforme (deformación de los glóbulos rojos), una predisposición al colesterol alto o en un cáncer, entre otras miles de consecuencias. Entender las repercusiones de una alteración genética y su evolución es clave para el desarrollo de tratamientos y es el paso que ha dado una alianza de los gigantes informáticos Nvidia y Microsoft, la compañía de inteligencia artificial (IA) Basecamp Research e investigadores del laboratorio del español César de la Fuente en la Universidad de Pensilvania: utilizar la IA para aprovechar y aprender de modelos evolutivos genéticos a gran escala con el fin de desarrollar terapias programables. Es decir, modificar células y moléculas a partir de una gigantesca biblioteca genética de la vida para curar o prevenir una enfermedad.
El narrador es un hombre desesperado. Su esposa le ha dicho que ya no está enamorada de él. Su matrimonio se ha roto. El narrador y el autor están tan cerca, se parecen tanto, que decir que casi se tocan es quedarse corto. No hay distancia alguna entre el narrador y el autor. No la tolerarían ni la vanidad ni la exaltación. Una nota al principio del libro asegura que Islandia es una novela “porque las cosas verdaderamente importantes que ocurren en nuestras vidas suelen ser inenarrables”. Entonces, si es una novela, ya no será ni un ajuste de cuentas con el pasado ni una memoria ni un cortocircuito emocional suspendido en un texto que tiene, como defectos, bastantes, pero como virtud, su parecido con el tiempo. Justo la única que dice perseguir.
IslandiaManuel Vilas Destino, 2026 400 páginas, 21,90 eurosEl Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg de la Universidad de Valladolid recibió hace algo más de un año una petición muy extraña de los vecinos de la pequeña localidad zamorana de Bamba (16 vecinos). Querían saber si el general cartaginés Aníbal Barca había destruido su pueblo en el año 220 a. C. Bien es verdad que hace 2.400 años esta pedanía del municipio de Madridanos (460 habitantes) no se llamaba Bamba, sino Arbucala, y se asentaba sobre el cerro de El Viso, otero local otrora poblado por miembros del pueblo vacceo, una cultura céltica que ocupaba unos 45.000 kilómetros cuadrados del valle medio del Duero. Carlos Sanz, director del yacimiento vacceo de Pintia (Valladolid) y del centro de estudios y uno de los grandes expertos mundiales en esta cultura, admite que escuchó la petición vecinal con escepticismo. “Pero mis dudas se disiparon en cuanto comenzamos a excavar el año pasado. Estábamos, sin lugar a dudas, ante una ciudad vaccea”. La Asociacion Cultural Pintia, a través de Hispania Nostra, asociación en defensa del Patrimonio, ha decidido abrir un crowdfounding ―cuestación lo llaman en Bamba, que rechazan el extraño palabro― para asegurar las investigaciones, al menos, cinco años.
Prime Video ha encontrado en el contenido juvenil un filón que no piensa soltar. La serie El verano en que me enamoré ha sido uno de los grandes éxitos de la plataforma, que el verano pasado acaparó la conversación social seriéfila con su temporada final (aunque la historia continuará con una película más). Otro tanto se han apuntado con las películas que adaptan las novelas de la autora argentina Mercedes Ron. En una presentación de contenidos internacionales celebrada la semana pasada, el servicio de streaming anunció que la trilogía Culpa mía, Culpa tuya y Culpa nuestra, producidas en España, ya suman más de 100 millones de espectadores en todo el mundo. Que el 90% de ellos sean desde fuera de España es la muestra de que este tipo de historias tienen una gran capacidad para atraer la atención del público global. La plataforma ya tiene en marcha 10 títulos que surgen de novelas de la escritora Mercedes Ron.
Residencias universitarias en llamas, jóvenes saltando por las ventanas, policías en el interior del campus lanzando gases lacrimógenos ejerciendo una intensa represión y, la gota que colmó el vaso, la muerte el pasado 9 de febrero del joven estudiante Abdoulaye Ba a causa de los traumatismos provocados, presuntamente, por las fuerzas del orden.
El actor brasileño Wagner Moura (Bahía, 49 años) aparece instalado delante de un ordenador en Los Ángeles. En esa ciudad reside desde hace años con sus tres hijos y su esposa, la fotógrafa Sandra Delgado. Le quedan pocas horas para pisar la alfombra roja de los premios Independent Spirit, otra más desde que El agente secreto, el thriller de Kleber Mendonça Filho, se estrenara en Cannes, donde Moura ya ganó el premio a mejor actor. “Está siendo largo...”, ríe el ahora candidato al Oscar a mejor protagonista masculino, una de las cuatro nominaciones a los galardones de Hollywood del filme que se estrena en España este próximo viernes.
A lo largo de su vida le han llamado de muchas maneras, y Jaime Bayly (Lima, 60 años) reconoce (casi) todas: irónico, provocador, brillante, incisivo, niño terrible, polémico, entre muchas más. Pero él prefiere quedarse con que es escritor y periodista, sobre todo esto último: uno muy curioso, capaz de escribir un libro que parte de una simple pregunta de un hecho histórico y de la que nunca hubo respuesta. Por eso, el autor peruano “recurre a la imaginación”. A rellenar los hechos con algo de ficción y “mentir de un modo que sea creíble y persuasivo”
Hace diez días, la historiadora e investigadora Beli Artigas publicaba en su blog Criticart un fragmento de una filmación de una boda de 1922 en Barcelona, sobre la que se preguntaba si “el hombre de la barba blanca y sombrero canotier” es Antoni Gaudí. De confirmarse, vaticinaba, podría ser “una de las noticias del año Gaudí”, cuando se está conmemorando el centenario del arquitecto de la Sagrada Familia, que está a punto de finalizar la torre de Jesús, la más alta. “Para poderlo confirmar, necesito la colaboración de quien quiera, o pueda, compartir parte de su conocimiento para descifrarlo”, escribía la investigadora. Artigas fue prudente. Pero las imágenes corrieron de pantalla en pantalla y otros no han sido tan cautos: aseguran que se trata de Gaudí. Lo celebra el autor de la popular cuenta de X llamada Efemérides de Arquitectura (@efemarq) en un extenso hilo de casi 70 apuntes. O, preguntada por la cuestión, la periodista Tate Cabré. Pero ni el propio patronato de la Sagrada Familia confirma ni desmiente: “La Sagrada Familia considera que esta determinación correspondería a profesionales expertos”, responden. Y el director de la Cátedra Gaudí de la UPC, Galdric Santana, respondió a la agencia EFE que “habría que hacer un estudio exhaustivo para confirmar la hipótesis”.
El Barcelona de Flick es un equipo que se explica por sus goles más que por su juego, negado en el Metropolitano (4-0) y desafortunado en Montilivi (2-1). También perdió en Anoeta, el Bernabéu y el Sánchez Pijuán, así como contra el PSG porque solamente marcó un tanto, mientras que se quedó a cero en Stamford Bridge ante el Chelsea. Los azulgranas solo han cedido dos empates, contra el Rayo en Vallecas (1-1) y en Brujas, un partido que por el resultado (3-3) remite precisamente a muchos de los disputados la temporada pasada, cuando ganó la Liga, la Copa y la Supercopa y fue eliminado en las semifinales de la Liga Champions por el Inter en Milán: 3-3 y 4-3.
Alberto Abalde acaba el entrenamiento del Real Madrid con una tirita blanca en el párpado derecho. Es la pequeña herida de guerra que luce el alero gallego de 30 años y 2,02m en medio de un calendario que no da tregua. Mañana comienza la Copa del Rey en Valencia y al conjunto blanco le espera una dura batalla para empezar, un cruce de cuartos de final contra el campeón vigente, el Unicaja Málaga. Abalde está listo para las trincheras como siempre desde que llegó al equipo madridista en 2020 tras pasar por el Joventut y el Valencia. Ese espíritu guerillero en medio de tanta estrella es apreciado en el vestuario. Fuera, estudia para ser entrenador y cuida de su hija de ocho meses, que le acompañará en Valencia. Y cuando puede, vuelve a casa y al mar.
Cuando comenzó este curso nadie podía presagiar que Marc Pubill y David Hancko se presentaran en el tramo decisivo de la temporada como la pareja de centrales en la que Diego Pablo Simeone más confía. Este miércoles, en el recogido (29.000 asientos), pero caliente Jan Breydel Stadion de Brujas (21.00, Movistar LC) tendrán que sostener al Atlético contra un equipo que en casa suele apretar al calor de su fervorosa hinchada flamenca. Lo saben bien algunos futbolistas rojiblancos, que en 2018 solo pudieron arrancar un empate (0-0) y en 2022 salieron escaldados (2-0) por un equipo que aún mantiene la pierna dura y las transiciones vertiginosas de la mano de su técnico, el croata y exjugador del Málaga Ivan Leko.
A principios de temporada, nadie se imaginaba que Eva Navarro se convertiría en una pieza fundamental en el Real Madrid en una posición tan desconocida para ella como la de lateral derecho. La extremo había sufrido tanto para adaptarse durante su primera campaña en el club blanco que tan solo formó como titular en 12 partidos, perdió su lugar en la selección española y su fútbol chisposo y técnico se apagó. La murciana, que acaba de cumplir 25 años hace solo unas semanas, brilló por primera vez como defensa el 8 de octubre ante la Roma en la liguilla de la Champions tras las lesiones de Sheila García y Antônia Silva. Desde entonces se ha convertido en su nuevo puesto en una de las jugadoras más diferenciales del equipo dirigido por Pau Quesada, que este miércoles se mide en el Di Stéfano con el Paris FC (18.45; Disney+) en la vuelta del playoff que da acceso a los cuartos de final de la Liga de Campeones, en donde espera el Barcelona. El encuentro, al que el Madrid llega tras el 2-3 cosechado la semana pasada en la capital francesa, es clave para un conjunto que trata de colarse por tercera vez en su historia entre los ocho mejores de Europa y que ya está eliminado de la Copa y a 10 puntos de las azulgranas en Liga.
Darwin lo hubiera probado. Cuentan que, en su travesía a bordo del Beagle, Charles Darwin echaba en la cazuela todo animal exótico que encontraba. Óscar López-Fonseca nos propone recorrer los fogones del mundo con experiencias culinarias que, seguro, el padre de la teoría de la evolución se hubiera aventurado a probar en aquel viaje.