“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
José Antonio Griñán (Madrid, 79 años), exministro socialista y presidente de la Junta de Andalucía entre 2009 y 2013, se resistió inicialmente a conceder esta entrevista. De hecho, escribió el libro Cuando ya nada se espera (Galaxia Gutenberg, 2022) para explicarse a sí mismo, a su hijo Manuel y a su familia lo que pasó en cada tramo de su vida. La sentencia derivada del juicio de los ERE que le impuso pena de cárcel, de la que lo liberó su enfermedad, fue para él como una condena en casa. La conversación que sigue, que finalmente se realizó el pasado 24 de enero en su casa de las afueras de Sevilla, indaga en su estado de ánimo y en la vida por la que transita toda su biografía: la política, pero también la rabia ante el estadio de odio que el mundo depara.
En un momento en que el PP depende de Vox para investir a sus presidentes en Extremadura y Aragón ―y probablemente, tras las próximas elecciones, también en Castilla y León― el partido ultra ha regalado a los populares una inesperada baza: decidir quién liderará su grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid. La aplicación del acuerdo adoptado el pasado día 12 por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox para destituir a Javier Ortega Smith ha tropezado con dos obstáculos, ambos previsibles: el primero, la negativa del afectado a aceptar su cese; el segundo y más importante, el apoyo mayoritario al actual portavoz en el seno de su propio grupo.
El Tribunal Supremo refuerza la presunción de minoría de edad en casos de los jóvenes migrantes con identidad discutida. Una sentencia dictada el 29 de enero, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, estima el recurso de casación y anula un auto del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias que ordenaba seguir juzgando como adulto a M. K., un senegalés cuya documentación y pruebas periciales apuntaban a que tenía 16 años y que, pese a ello, pasó cuatro meses en una prisión de adultos. La decisión deja firme la decisión previa de la Audiencia Provincial de Las Palmas, que había remitido el asunto a la jurisdicción de menores. “Lo preocupante es que este no es un caso aislado”, asegura la abogada Sara Rodríguez Trigo, quien ha representado al menor. “La crueldad de mantener a un niño en una prisión de adultos durante la determinación de edad es completamente injustificada”.
La fiscalía francesa reveló hace unos días una investigación relevante en la que lleva años trabajando: la que implica a Jacques Leveugle, un hombre de 79 años que, durante medio siglo, agredió sexualmente al menos 89 menores a los que enseñaba. El caso es aberrante pero no insólito, pues hace justo un año se juzgaba a Joël Le Scouarnec, un respetado cirujano que, también durante décadas, abusó de 299 pacientes, la mayoría menores. Fue poco después del juicio por violencia sexual más importante en Francia, el de Dominique Pelicot, quien drogó a su mujer, Gisèle Pelicot, para que la violaran al menos 50 hombres, mientras ella estaba inconsciente.
Una semana después de la final del Benidorm Fest, no solo los fans del certamen siguen con resaca emocional, también sus artistas. Al menos así es como se siente estos días Ku Minerva (Barcelona, 49 años), quien en 1995 se convirtió en la reina del dance en español cantando Estoy llorando por ti y en este concurso buscaba revalidar su título con el tema No volveré a llorar. “Estoy como un poco tocadilla”, reconoce en una videollamada con EL PAÍS. Pero no por el resultado, aunque “esperaba ganar” (no pasó de semifinales), sino por todas las emociones que ha acumulado: “Ha sido una locura estar allí, brutal”.
Cuando Owen desapareció, Hannah estaba sin rumbo, en ese duelo donde se entremezclaban tristeza, furia y desesperación. Hoy, cinco años después, ha aprendido a vivir sin él, y a ser, una vez más, otra versión de sí misma. Pero ¿de verdad sin él? ¿Sigue Owen sin aparecer? ¿Quién es Hannah hoy? Aunque hayan pasado cinco años en la ficción del final de Lo último que me dijo (Apple TV), también han pasado ya tres desde que su equipo separó sus caminos. Así que el tiempo ha avanzado para todos, para Hannah y Owen, pero también para Jennifer Garner y Nikolaj Coster-Waldau, que los interpretan. Ahora, ambos, junto a Angourie Rice, que interpreta a la hija de Coster-Waldau, vuelven a encontrarse para la segunda temporada de la serie (a partir del 20 de febrero), basada en los libros superventas de Laura Dave. Y, en una calurosa tarde de principios de febrero en Los Ángeles, charlan sobre el amor, el dolor generacional y las segundas oportunidades.
El “efecto de la primera noche” hace referencia a la alteración de las características del sueño, tanto subjetivas como objetivas, que experimentan la inmensa mayoría de las personas durante la primera noche de sueño fuera de su entorno habitual. Fue descrito por primera vez en 1966 en un artículo científico, en el que los investigadores demostraron que, durante la primera noche en el laboratorio de una Unidad de Sueño, los pacientes presentaban un sueño menos eficiente, con más despertares, menos sueño REM y un retraso del inicio del sueño profundo, lo que constituía un factor de confusión en los resultados de los estudios polisomnográficos a los que se sometían. Los efectos, como comprobaron, desaparecían en la segunda o tercera noche.
Cataluña será la primera comunidad en atacar directamente la especulación sobre la vivienda. El Gobierno de Salvador Illa ha pactado con los comunes limitar las adquisiciones de pisos por parte de grandes y pequeños propietarios. Como regla general, empresas y particulares podrán hacerse con casas para fijar su domicilio y su segunda residencia. A partir de ahí, los grandes patrimonios podrán comprar edificios enteros, y los pequeños, entre dos y tres viviendas más. En todos los casos, estas deberán destinarse a alquiler habitual respetando los precios máximos fijados. La patronal catalana ha tildado la medida de “filocomunista”, mientras que el Sindicato de Inquilinos la ha criticado por considerar que debería haber ido más lejos.
Todavía hoy, quienquiera que por vez primera haga su ingreso en la capital de España procedente del noroeste de la Península es recibido por un imponente monumento en forma de arco rematado por una soberbia cuadriga. Normalmente, no prestará atención a la inscripción situada sobre su entablamiento, desde el momento en que se sirve de una lengua muerta. No cabe, sin embargo, excluir que quien así se acerca a Madrid sea alguien con alguna cultura, la suficiente para advertir que esa lengua es el latín, cuya epigrafía además algo conoce. A nuestros efectos conviene imaginar que la historia de España no es su fuerte.
Una foto de España hoy: al subir a un tren, un AVE que viaja al Mediterráneo, ocurre algo peor que los retrasos y cancelaciones. Es temprano, y un grupo de jóvenes envalentonados irrumpe a gritos contra la izquierda. “Ya sabéis: tiempo de rojos, tiempo de piojos”, uno levanta la voz sobre los demás, que ríen los comentarios más ultras. Van con su profesora, que reprende a un viajero que se atreve a replicar: “Déjennos dormir, que no se ven piojos por aquí”. Su comentario le parece impropio a la adulta, que defiende a su manada frente al sentido común. Los chicos se callan, y el tema no pasa a mayores, pero el aire de este tiempo voraz con el adversario queda flotando en el vagón.
Dos de mis amigas de toda la vida han sufrido violencia sexual. Las dos denunciaron y las dos vieron condenados a sus agresores, pero el proceso fue largo y tedioso, especialmente en uno de los casos. Ambas tuvieron que visitar varias veces la comisaría y el juzgado y, si les preguntas, las dos hablarán del buen trato que recibieron por parte del personal policial y de la Administración.
Hablamos de las redes sociales como si fueran sujetos colectivos. No lo son. No piensan, no deciden, no conspiran ni distraen por sí mismas. No son agentes autónomos, ni oráculos de inteligencia colectiva. Son instrumentos, herramientas que pueden funcionar como armas de influencia masiva y de poder en manos de tecnócratas digitales capaces de orientarlas según sus intereses y estrategias, como está ocurriendo de manera cada vez más descarnada. Su uso sin el adecuado control está generando un inmenso daño estructural en nuestras conciencias, en nuestra convivencia y en nuestras sociedades democráticas.
En los últimos días, hemos asistido a muestras de la espina dorsal necesaria para que Europa sobreviva en una era de potencias sin escrúpulos y también de las genuflexiones que nos pueden postrar en un doloroso y humillante avasallamiento.
La bióloga Laura Soucek eliminó el cáncer de pulmón en ratones hace casi dos décadas. Este 8 de febrero, tras saber que pacientes con tumores de páncreas en todo el mundo estaban solicitando un tratamiento experimental en roedores anunciado por el bioquímico Mariano Barbacid en las televisiones, la científica reaccionó en sus redes sociales. “Tengo un profundo respeto por el Dr. Mariano Barbacid. Precisamente por eso, es clave una información honesta que no genere falsas expectativas. Del ratón al fármaco hay años de trabajo y ninguna certeza de éxito. Es un deber moral explicar esto y defender la investigación”, advirtió.
“Es mucho más difícil describir que opinar. En vista de lo cual, todo el mundo opina”, decía Josep Pla (1897-1981). Es complicado contradecir al escritor catalán: “Todo el mundo opina”. Sobre vivienda, educación, pensiones... Al empeño en que lo hagan con argumentos por delante se dedican los laboratorios de ideas, centros dedicados a la tarea de reclutar investigadores, elaborar informes, proporcionar expertos a los medios, todo ello para influir en la opinión pública y en los gobiernos. Es un mundillo en crecimiento en España, y en el que a menudo se les coloca la misma etiqueta importada de EE UU, think tank, a centros de difusión de propaganda y a otros que trabajan científicamente. Entre estos últimos, hay dos que en poco tiempo han logrado consolidación y ahora que protagonizan un baile de nombres que también impacta en el laboratorio de ideas del PSOE.
El Ayuntamiento de San Sebastián ha comenzado a dar los primeros pasos para lograr la cesión del palacio La Cumbre, en pleno centro de la ciudad, un edificio que pretende abrir al público después de permanecer cerrado durante muchos años y transformarlo en “un centro de memoria basado en los criterios de justicia y reparación”. El Gobierno central ya ha dado el visto bueno a la definitiva desafectación de una finca que encierra un pasado negro y siniestro: aquí fueron encerrados y torturados los etarras Lasa y Zabala por agentes de la Guardia Civil en 1983, antes de ser ejecutados y enterrados en cal viva en Busot (Alicante). Sin plazos claros todavía, el consistorio ha avanzado esta semana que ahora arranca el proceso para consumar el traspaso de La Cumbre y su conversión en un espacio memorialístico y en “un referente de verdad, justicia y reparación”.
La última vez que los hermanos Ana Carmen y Carlos González cerraron el portón de su bonita casa familiar de la calle de las Piedras de Grazalema pensaron “¿a ver qué será de ella?”. Eran las seis de la tarde del 5 de febrero y los militares de la UME tenían que vaciar con bombas el pozo de cinco metros de la casa cada 45 minutos, después de que el acuífero bajo el pueblo colmatase. Ahora, más de 13 días después de acabar desalojados, el edificio decimonónico acaba de salir de la zona roja de exclusión marcada por los geólogos. Abrazos, sonrisas y alivio: el suelo está mojado, pero poco más. “Ahora solo quiero relajarme y hacer vida normal”, exhala Carlos.
La exalcaldesa de Madrid Ana Botella (PP) inauguró por todo lo alto en noviembre de 2014 el polideportivo público de Vallehermoso, el primero del distrito de Chamberí, la zona de Madrid con menos instalaciones públicas. “Vallehermoso, un centro de deporte para todos”, tituló el Ayuntamiento una de las notas de prensa para promocionarlo. Es de titularidad municipal, pero lo lleva desde hace 12 años la empresa Go Fit, un modelo público-privado que ha ido ganando terreno en la capital y con el que, en teoría, deben mantenerse las mismas condiciones ―precio, acceso, descuentos― que en los de gestión pública. Por ejemplo, los mayores de 65 años pagan 14,25 euros al mes, en vez de los casi 50 de la tarifa normal. El problema en Vallehermoso es que cuando los vecinos cumplen los 65 y piden la reducción en el abono, les dicen que deben entrar en una lista de espera y que ya les avisarán. Hasta entonces, si quieren conservar su plaza, tienen que pagar el precio estándar. En la puerta del polideportivo hay un cartel con la fecha en la que se apuntaron las personas a las que están llamando ahora para concederles una plaza. Para un abono estándar, están contactando con quienes se inscribieron en verano de 2025. Para el de mayores, han empezado a llamar a los que se apuntaron hace 12 años, antes incluso de que abriera el centro.
El reloj corre para que el Ejecutivo catalán cumpla con su objetivo de aprobar los Presupuestos en el primer semestre de este año y de ahí que el president Salvador Illa optara ayer por mover ficha. El jefe del Govern escenificó su apoyo a la iniciativa de que la Agencia Tributaria de Cataluña recaude el IRPF, condición que exige ERC para sentarse a hablar de las cuentas, en una inédita intervención durante una reunión técnica que se celebra los viernes. Illa busca así seducir a los republicanos, que hoy celebran la reunión de su máximo órgano entre Congresos y están inmersos en cerrar la estructura del consorcio de inversiones, otro de los acuerdos de investidura pendientes de ejecutar.
El mensaje a medianoche no hacía presagiar nada bueno. “Hace una hora. Un ático galería, en Manlleu, cinco jóvenes con una cachimba que ha explotado. Muertos y heridos graves”. Antes, un whatsapp enviado de madrugada llegaba en el prime time vital y se leía al instante. Horas y horas perdidas alegremente delante de la pantalla, cual adolescente. Pero es sabido que la maternidad avejenta, con su cobertura gruesa y densa de vida doméstica. Por eso no es raro que a las siete de la mañana todavía no se haya mirado el teléfono móvil que descansa en la mesita desde las diez de la noche del día anterior. Cuando se hace, la noticia ya está en la web de EL PAÍS y en todos sitios: cinco jóvenes mueren en un incendio en Manlleu.