“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Este antiquísimo pueblo pesquero ha crecido y se ha desarrollado entre las marismas de los ríos Tinto y Odiel y los cabezos o conqueros, una serie de elevaciones tipo colinas que hay a lo largo de la ciudad, formados por sedimentación marina. Hoy son monumentos naturales en los que han aparecido esqueletos de ballenas, dientes de tiburones y conchas. Estos no son los únicos restos que han salido a la luz. Bajo la superficie de Huelva se han encontrado restos de santuarios fenicios, asentamientos griegos y un faro romano. Sobre su superficie queda un legado británico en forma de avances médicos, el ferrocarril, un muelle en el que desde hace tiempo no se cargan ni descargan minerales provenientes de las minas de Riotinto ni mercancías, un antiguo hotel de lujo en el que no hay huéspedes, un barrio obrero que parece sacado de Mánchester y el Real Club Recreativo de Huelva, decano de los equipos de fútbol españoles y fundado por un puñado de escoceses en 1889. Desde finales del siglo XIX y hasta mediados del XX, la ciudad fue la sede administrativa y financiera de la compañía que explotaba las minas de Riotinto, y que antes explotaron tartesos, fenicios y romanos.
El guionista y productor noruego Thomas Torjussen comenzó a tomar notas sobre el misógino protagonista de su nueva serie, Un hombre mejor, en 2011. Fue justo después de la fatídica matanza de Utøya, en la que Anders Behring Breivik asesinó a tiros a 69 chicos en un campamento juvenil. En el manifiesto que había escrito el terrorista, encontró un tema recurrente: el odio al género femenino.
“Siempre me he lavado el pelo con productos profesionales, pero hace poco usé el champú Head and Shoulders de mi marido porque el mío se acabó. ¿Por qué noto el pelo tan bien? Está tan suave y brillante que hasta puedo estar cuatro días sin lavarlo y no queda graso; y eso que yo no aguanto más de tres días. Su ingrediente activo es el piritionato de zinc, ¿podría ser eso?”. Este simple comentario en un foro Reddit recibió respuestas como “Es un champú que limpia en profundidad y seguro que ha quitado acumulación en tu pelo”; “Me pasó lo mismo hace tiempo y me dijeron que el motivo es que es muy secante y prepara el cabello para que el acondicionador funcione de verdad”, o “Yo lo uso para el primer lavado y paso a uno más suave para el segundo”. Esta percepción se repite también en plataformas como Amazon, donde las reseñas rozan las cinco estrellas y entre sus atributos, además de la desaparición de la caspa, se mencionan con frecuencia el brillo, la sensación de ligereza y el aroma.
A todos nos ha pasado: abrir el armario, sacar una prenda que lavaste hace poco y... no huele a limpio. No es que huela mal, pero tampoco tiene ese frescor que debería. ¿Cómo es posible si la ropa está recién lavada? La respuesta está en el propio armario.
Cuando me enteré de la existencia del programa Famous Last Words, en Netflix, me imaginé de inmediato a Begoña Aranguren como el meme de Pilar Rubio con una denuncia en la mano frente a una comisaría. Me explico. El pasado 3 de octubre Netflix publicó la primera entrega de un nuevo formato: un programa de entrevistas, en el que Brad Falchuk —a quien muchos tendrán más presente por ser el marido de Gwyneth Paltrow que por ejercer de productor y guionista junto a Ryan Murphy en gran cantidad de sus series— mantiene una charla con alguien célebre bajo el compromiso de que esta no se emitirá hasta después de la muerte del entrevistado. En aquel primer programa, entrevistada: Jane Goodall.
Por primera vez, España cuenta con una estrategia estatal para prevenir y combatir la soledad no deseada, “uno de los fenómenos sociales de mayor relevancia” en el país y a nivel internacional. Así consta en el Marco estratégico estatal de las soledades, un documento que el Consejo de Ministros aprobará previsiblemente este martes. El texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, aspira a ser una hoja de ruta común para todos los niveles de la Administración —nacional, autonómico y local— de aquí a 2030 para abordar esta realidad de manera transversal en todas las etapas de la vida. Y para orientar las políticas públicas.
¿Qué hace un influencer de salud hablando del caso Epstein? ¿Por qué un promotor de la comida real nos dice que hay que “salir de Matrix”? ¿Cuál es el punto de encuentro de la cultura de la salud y el bienestar con el mundo de las conspiraciones? Los autores del libro Conspiritualidad engloban en este término una mezcla que, explican, no es azarosa.
En la casa de Francisco Blanco, la voz de Alexa es la que interrumpe el silencio. “No tengo muy claro cómo puedo ayudarte con eso”, contesta este robot inteligente a la pregunta que le hace su dueño, que enseguida repite la misma consulta a Siri. A sus 80 años, vive rodeado de estas tecnologías de voz en la casa que compró junto a su esposa años atrás. Decorada por ella, hoy parece congelada en el tiempo, si no fuera por el olor y el brillo de la limpieza recién hecha. Estuvieron casados 42 años, pero ella falleció hace ya 13. Su soledad, sin embargo, no empezó con la viudez: “He sido un niño solo”, dice, taxativo. “Nací ciego, hijo único, y mis padres no estaban preparados”. Como él, la mitad de las personas con discapacidad en España dicen sentirse solas, según el Barómetro de la soledad no deseada en España 2024. En el conjunto de la población, son dos de cada 10 los que comparten este sentimiento y en los que el Gobierno ha pensado al diseñar la estrategia estatal para prevenir y combatir la soledad no deseada que el Consejo de Ministros prevé aprobar este martes.
Los móviles generan adicción entre los jóvenes. Lo dicen los psicólogos, que cada vez tratan a más pacientes menores con cuadros complejos relacionados con su vida digital. Y lo reconocen algunas de las mayores plataformas del mundo, que se enfrentan a una cascada de demandas en EE UU por diseñar sus productos para que atrapen a los usuarios. La declaración la semana pasada de Mark Zuckerberg, dueño y director ejecutivo de Meta (empresa matriz de Facebook, Instagram o WhatsApp), muestra que el asunto es serio: es la primera vez que el magnate pisa un tribunal, y lo hace en un juicio que pretende dirimir si sus redes sociales son o no adictivas.
Cerca del kilómetro cero de Madrid, Pablo Alborán (Málaga, 36 años) se baja de la furgoneta negra, con el móvil todavía en la oreja, y se quita las gafas de sol. “Hacía años que no venía por aquí”, dice al cruzar la puerta del Ateneo. El artista inicia gira mundial [que empieza este 28 de febrero en Chile] y disfruta feliz de esta etapa. La vida le ha dado una segunda oportunidad tras la reciente enfermedad de un familiar, que le obligó a abandonar por un tiempo los escenarios. Así que ve el mundo con ojos nuevos. Se saca el móvil del bolsillo y fotografía todo a su alrededor para compartirlo con sus casi ocho millones de seguidores en Instagram: el retrato de Lorca, la lámpara o la barra de La cacharrería. La sala en la que Valle Inclán, Unamuno o Azaña tenían tertulias acaloradas y en la que se produce esta conversación en torno a un café.
El pasado verano se hizo viral en Tik Tok un clip que mostraba a una joven argentina que deseaba reformar la estética del salón de su piso alquilado. ¿Su objetivo? Pintar las paredes como si tuvieran un aspecto desgastado por la humedad. A un ritmo frenético, y alternando planos de la vivienda con bailes y selfies, la autora narra cómo ejecutó este lavado de cara tras consultar a ChatGPT las técnicas para lograrlo. Entre las cosas que tuvo que hacer destacan varias rondas de pintura (para luego hacer jirones), un enduido plástico (una pasta blanca y espesa) o sacar las propias capas que ya poseía la pared con una espátula. Al llegar a este paso, la protagonista no cabe en si de la emoción: “Encontré oro en polvo… Capas y capas de colores de otros años. ¡Me hizo muy feliz!”.
El discurso sobre el estado de la Unión, tradición anual de la política de Washington que consiste en que la ciudad pare y escuche de boca del presidente las prioridades por venir de su Administración, es siempre también el discurso sobre el estado de otras cosas. En este caso, cuando Donald Trump se dirija este martes a las 21.00 (hora local, seis más en la España peninsular) a una audiencia conjunta de la Cámara de Representantes y del Senado, será un examen al estado de su relación con el Congreso, al que, tras la sentencia del Supremo que tumbó el pasado viernes buena parte de sus aranceles, necesita para imponer el gravamen global del 10% (luego 15%) con el que piensa sortear el varapalo del alto tribunal.
Quien conozca a Cristina Monge por sus libros, charlas, tertulias o artículos (también en EL PAÍS) sabe de sobra que es una firme convencida de la teoría win-win: todos podemos ganar en la gestión de los grandes retos que afrontamos. La politóloga y socióloga nacida en Zaragoza hace 51 años acaba de recibir el premio Paidós con el ensayo Contra el descontento. Por una alianza para construir futuros deseables.
Aunque mantener y potenciar las facultades mentales no sea el motivo que induce a los abuelos a cuidar de sus nietos, tampoco les viene nada mal ese posible y ventajoso añadido. La neurociencia ya ha demostrado que cualquier actividad física o mental regular ayuda a mantener dichas facultades cuando nos hacemos mayores, pero, quien sabe si la particular y específica actividad de los abuelos puede superar en beneficios a otras actividades de los mayores no siempre tan agradables como compartir la vida con los pequeños o los más jóvenes.
El Gobierno tiene previsto utilizar un viejo producto financiero, creado en 2014 por Cristóbal Montoro, entonces ministro de Hacienda, para canalizar recursos hacia proyectos empresariales europeos bajo la etiqueta Finance Europe. Se trata de los llamados Sialp, un tipo de seguro de ahorro que permite canalizar inversiones de particulares con una limitación anual a las aportaciones, 5.000 euros al año, y dotado de ventajas fiscales. Las plusvalías obtenidas por un Sialp están exentas de tributación siempre y cuando el producto se mantenga al menos cinco años. Pese a ello, nunca llegó a triunfar en el mercado: en la actualidad, acumula un patrimonio de tan solo 3.600 millones de euros.
Tan viejo como el hambre, el pescado cecial —del término latino siccialis— es la técnica de conservación más básica cuando no se podía acceder a la sal, cara y, a menudo, en manos de la nobleza y la Iglesia. El llamado “oro blanco”, imprescindible para las salazones, se sustituye aquí, por completo o en parte, por la curación al aire. Una vez deshidratado el pescado, con aspecto de cuero incomestible, se obra un milagro que se repite a lo largo de toda la península ibérica y el archipiélago canario desde tiempos de Apicius (siglo I) hasta la mitad del siglo XX. Afrontar los largos periodos de ayunos y abstinencias del calendario litúrgico, comer en tiempos de escasez o de “invernadas” (periodos en los que no se sale a la mar), sobrevivir en medio del océano o por tortuosos caminos de arrieros dependía muchas veces de esta proteína de los más pobres que, sin embargo, ha dado lugar a platos que hoy reconocemos como identitarios.
En mayo de 2012, cuatro amigas procedentes de Berlín emprendieron un viaje de varios días por Madrid. Al igual que otros turistas, se alojaron en un Airbnb de la calle de Bárbara de Braganza, ahora conocida como el eje central del barrio de Salesas, con vistas al convento del mismo nombre y el cielo tornasolado tan mitificado de la capital. “Me enamoré enseguida de la ciudad. ‘Me encantaría vivir aquí algún día’, repetía sin cesar a mis amigas”. El deseo de Nino Kiltava (Batumi, Georgia, 30 años) no solo se hizo realidad unos años después, sino que terminaría abriendo justamente en el local que divisaba desde esa habitación su tercer restaurante. Persimmon’s, la fruta más popular de su país —nuestro ‘caqui’— es uno de los vértices del viaje culinario que esta georgiana ha erigido en poco más de tres años por el barrio de Justicia a través del recetario georgiano, y que es la comidilla de toda la zona.
El Gobierno mueve ficha con el fin de optimizar las redes eléctricas, un paso clave para dar salida a proyectos que requieren conectarse y traen consigo inversiones millonarias. Según consta en un proyecto de real decreto que el Ministerio para la Transición Ecológica acaba de sacar a consulta pública, los desarrollos previstos tendrán que asumir una serie de nuevas exigencias técnicas, lo que permitirá aflorar un mayor espacio en la red. El departamento que lidera Sara Aagesen busca materializar esas iniciativas sin que ello implique necesariamente más inversiones, desembolso que supondría un coste añadido en la factura de los consumidores.
Casi ocho años después de que CaixaBank fuera imputada en la Audiencia Nacional como presunta partícipe de una trama de blanqueo de dinero de la mafia china, la entidad ha quedado eximida de cualquier responsabilidad penal. El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha concluido que el sistema de prevención de delitos que el banco español tenía entonces en marcha era eficaz y, por tanto, no debe responder por las conductas presuntamente ilícitas que habrían cometido empleados de una decena de sucursales por seguir operando con ciudadanos chinos investigados por varios órganos judiciales.