“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Los diversos gobiernos de coalición de Pedro Sánchez han tenido un digno recorrido legislativo en materia social. La ampliación del permiso de paternidad, la subida significativa del salario mínimo, la contención relativa de los precios de la energía o la financiación pública de la mitad del abono de transporte. Todos hechos palpables. Pero Sánchez es conocedor de su época como pocos otros. Sabe que ni los hechos ni la realidad movilizan a una parte del electorado. Lo hacen las palabras gruesas, el espectáculo y el relato. Dijo una vez Tom Waits que la realidad era para aquellos que no podían soportar las drogas. Sánchez sabe que la realidad es para aquellos que no pueden soportar el relato. Yo me encuentro entre los pobres infelices que necesitan la realidad porque lidia mal con la implacable fantasía del relato.
El Ñoro, de 30 años, y su novia K., de 25, caminaban por una calle de Madrid un día de agosto de 2024, cuando se encontraron con un grupo de viejos conocidos y estalló un enfrentamiento. Entre ellos estaba un antiguo ligue de ella, que a la vez era enemigo de él. A este hombre lo llamaban Pollo. La hostilidad entre los hombres no solo estaba motivado por los celos sentimentales, sino también porque ambos pertenecían a dos bandas violentas que se han jurado odio eterno. El Ñoro formaba parte de los Ñetas, el Pollo era de los Latin Kings. Entre los dos varones estalló un enfrentamiento que acabó con sangre. Ella no empuñó ningún arma, pero se ha convertido en la primera mujer en ser condenada por participar en una agresión de bandas.
Castilla y León lleva décadas atrapada en la trampa de la despoblación. Muchos municipios envejecen sin parar y sus calles están cada día más vacías. En el mapa que encabeza esta información puede consultar una docena de indicadores relacionados con este fenómeno, desde tendencias de población y demográficas a datos de renta o servicios, municipio a municipio.
Alberto Núñez Feijóo apura los últimos días de campaña en Castilla y León multiplicándose con visitas por los municipios esparcidos sobre el mapa de la comunidad más extensa de España. Y en su camino apremia a los alcaldes a implicarse de lleno en la campaña para movilizar el voto de sus vecinos en unas elecciones autonómicas que, como en 2022 —cuando el candidato del PP y presidente, Alfonso Fernández Mañueco, pactó por primera vez con Vox—, no coinciden con las municipales. Distintas fuentes sostienen que este factor puede dejar en casa a los potenciales electores populares, además de provocar que los ediles no se sientan tan interpelados para enfangarse en campaña.
Cuarenta años después de la victoria del sí a la OTAN en referéndum, el no sube de volumen e intensidad a la izquierda del PSOE. Durante décadas una causa con poco protagonismo, hoy es parte destacada del discurso de numerosos partidos, desde IU a Podemos pasando por los nacionalistas de izquierdas, entre los que se extiende la idea de que el desprecio de Donald Trump por sus socios crea las condiciones propicias para que crezca el rechazo a la Alianza Atlántica, o al menos para que se abra un debate a fondo sobre los pros y los contras. El PSOE —que resiste la presión del resto de fuerzas progresistas y mantiene el apoyo a la OTAN, aunque marcando un perfil propio—, el PP y Vox continúan siendo valedores de la Alianza, respaldada por la mayoría del Congreso. Tanto el PNV —que pide “más Europa y menos Estados Unidos” en la Alianza— como Junts también son favorables a la continuidad en la OTAN.
España se ha convertido en uno de los más firmes valedores de Ucrania, en un momento en que Estados Unidos le ha dado la espalda y varios países europeos dan muestras de fatiga ante una guerra que acaba de entrar en su quinto año, según fuentes diplomáticas. El presidente ucranio Volodímir Zelenski visitará España “en los próximos días”, según anticipó este miércoles la ministra de Defensa, Margarita Robles; sin concretar fechas, pero con carácter inminente. Será la cuarta visita del mandatario ucranio a España, solo cuatro meses después de la última, en noviembre pasado. Se producirá en un momento decisivo, cuando el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ha relegado este conflicto en suelo europeo a un segundo plano y Zelenski es objeto de presiones para que capitule ante las exigencias de Putin.
Lourdes Hernández (Madrid, 39 años) sigue siendo un rostro inolvidable entre la multitud. En la cafetería en la que nos hemos citado nos espera -ojos de heroína manga, una cola de caballo alta llena de lazos juguetones, una cinta translúcida a modo de choker en el cuello- sentada junto a su marido, el californiano Zach Leigh. En solo dos semanas, la cantante que un día fue solo Russian Red presentará en el Café Berlín de Madrid y El Molino de Barcelona un cabaret titulado Rojo relativo, en el que deja salir las muchas identidades que cultivó en los años en Estados Unidos, aunque en la que se sienta más realizada hasta hoy es en la pareja: “En verdad creo que es la mejor cosa que he hecho en mi vida. Puedo decir: esto está bien hecho, bien elaborado, bien trabajado, bien comunicado, bien evolucionado. Me reconozco absolutamente en mi relación”.
Los Kennedy están de nuevo en boca de todos, y esta vez no es porque Robert F. Kennedy Jr. haya recordado que esnifó cocaína de la tapa de un inodoro o que mató a un oso y abandonó su cuerpo en Central Park. Love Story, la comentada serie de Ryan Murphy que reconstruye la relación entre John Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, fallecidos en un accidente de avioneta junto a la hermana de ella en 1999, tiene a la generación Z encandilada. Hace pocos días cundía la noticia de que uno de los abrigos de Carolyn se había vendido en subasta por 192.000 dólares. También que las fans reprochan a Calvin Klein que ya no produzca ropa como la de la época que la serie retrata. Y en el mes transcurrido desde su estreno han proliferado los artículos en revistas masculinas explicando cómo emular el estilo de John-John, así como los vídeos de influencers disfrazados de él y hasta concursos de imitadores.
Las cuentas con seudónimos en redes serán más complicadas de mantener en la era de la inteligencia artificial (IA). Un grupo de investigadores reunió miles de publicaciones de foros anónimos como Hacker News y Reddit y pidió a varias IA que identificaran a sus autores. Para sorpresa de nadie, modelos de lenguaje como Gemini o ChatGPT hicieron en minutos lo que a un humano le llevaría muchísimas horas y quizá no lograría nunca: los modelos identificaron al 68% de usuarios anónimos con un 90% de precisión, “frente a casi un 0% del mejor método que no utiliza modelos de lenguaje”, dice el artículo científico. “Los resultados muestran que el anonimato de los usuarios con seudónimo en internet ya no se sostiene”, añade.
El Consejo de Ministros aprobó el martes un real decreto para garantizar de forma efectiva la universalidad en el acceso a la sanidad pública gratuita de todos los residentes en España, sea cual sea su situación legal, incluyendo a los inmigrantes indocumentados. Su exclusión (salvo los casos de los menores y las embarazadas, y la atención en Urgencias) fue impuesta en 2012, en plena crisis económica, por la mayoría absoluta del PP de Mariano Rajoy mediante un real decreto tramitado de urgencia y sin debate parlamentario. El Gobierno de Pedro Sánchez revirtió la medida en 2018, pero dejó un vacío burocrático y una disparidad de criterios entre administraciones que han supuesto que muchos inmigrantes en situación irregular quedasen sin asistencia médica si no podían acreditar que llevaban más de tres meses en el país. Ahora se resuelve ese problema.
Con la canción de la lluvia sobre los paraguas e incluso con nieve, si es que nieva; o a pleno sol y con la hebra de sudor cayendo por la espalda. Sea como sea, el último viernes de cada mes, los integrantes de la asociación Oncobierzo se manifiestan ante la sede de la Junta de Castilla y León en Ponferrada para pedir que se complete la plantilla de oncólogos y se mejoren los servicios y las listas de espera en el Hospital del Bierzo, que atiende a los 120.000 habitantes de las comarcas del Bierzo, Laciana y la Cabrera, en León. Para reclamar esto, ha habido manifestaciones multitudinarias, tanto en Ponferrada como en Valladolid, con pancartas y carteles donde se podía leer el lema de la organización: “Algún día es mucho tiempo”. Y así es. Para quien espera lo importante, un tratamiento médico, un trabajo, una vivienda, una plaza en una residencia de mayores, que eso llegue algún día significa mucho, demasiado tiempo.
Si Santiago Abascal fuese el presidente del Gobierno de España, y la cumbre Shield of the Americas fuera, no solo americana, sino iberoamericana, y Donald Trump lo hubiese invitado a acudir junto a Nayib Bukele, Javier Milei o José Antonio Kast, Abascal —no cabe duda— habría ido. Y allá habría estado cuando Marco Rubio pidió permiso a Trump para hablar en español, y cuando Trump dijo: “No voy a aprender vuestro maldito idioma”, y otros comentarios jocosos y despreciativos de emperador hablando para sus sátrapas bananeros, como cuando el secretario de Guerra, Pete Hegseth, dijo “yo solo hablo estadounidense” (“I only speak American”). Y se hubiera reído, y hubiera aplaudido, como todos los demás. Habría llegado allí impulsado por los votos de un pujante movimiento ultranacionalista que venera al almirante Blas de Lezo, que se dice que decía que meaba siempre mirando hacia Inglaterra; que pregona que el Imperio español fue generador, civilizador de indios, y el inglés, depredador, genocida; que vocea a todas horas y en todos los soportes que puede su indignación furiosa contra la leyenda negra antiespañola, anglosajonamente pergeñada. Pero habría aplaudido, sí, y se habría reído con las gracietas del Nerón de la Casa Blanca, renombrador de golfos, borrador de la herencia hispana de esos Estados Unidos que Álvar Núñez Cabeza de Vaca ya estaba explorando un siglo antes de que los puritanos del Mayflower pusieran un dedo gordo del pie en las playas de Massachusetts. Porque así de paradójicas son las cosas de la ideología, de cualquier ideología.
La malograda Megalópolis del genial Francis Ford Coppola especulaba sobre las potenciales similitudes que tendría que la caída de la República Estadounidense con la de la Republica Romana, incluyendo el papel que los políticos populistas, con su natural predisposición a cruzar rubicones. Lamentablemente, en 2026, el presidente Donald Trump se ha saltado la única línea roja que parecía autoimponerse, su Rubicón particular, y que afortunadamente limitaba la volatilidad de sus decisiones. Ya que su deshonestidad —también llamada carácter transaccional— era hasta ahora compatible con una fidelidad numantina a sus promesas electorales, verdaderos compromisos con sus votantes, más allá de la cuestionable lógica social y económica de las mismas.
“Siempre he sido una empollona”, dijo hace unos días la escritora Sara Barquinero a Sergio C. Fanjul en este periódico. La autora acaba de publicar La chica más lista que conozco, un libro sobre una joven que acaba envuelta en un grupo de universitarios crueles y cultos, y explica que siempre le gustaron “esas novelas que dicen cómo empieza el curso, qué asignaturas tienen los protagonistas, qué notas sacan, ese tipo de cosas”. Barquinero es doctora en Filosofía con una tesis sobre lo sublime kantiano y su anterior obra pesó cerca de un kilo. A las autoras siempre se les ha presupuesto la sofisticación intelectual, pero últimamente estamos viendo cómo ―especialmente dentro de la cultura digital― el término empollona se lo han reapropiado mujeres que lo exhiben orgullosas y se dirigen sin complejos a otras como ellas, sin rastro de ese origen despectivo ligado al colegio. Tampoco parece que sientan ya la necesidad de encajar con los tópicos de la alta cultura, tradicionalmente masculina. Son nerds cómo y sobre lo que a ellas les parece.
Martin Amis escribió que siempre andamos escasos de genios cómicos. Con la muerte de Alfredo Bryce Echenique a los 87 años hemos perdido a uno de los mejores de nuestra lengua. Bryce escribió una novela conmovedora e inolvidable, Un mundo para Julius, una evocación divertida y a veces tristísima de la infancia. Pero mi libro preferido de Bryce es La vida exagerada de Martín Romaña, una novela rabelesiana llena de humor autodenigratorio, con un “hombre inútil” que en su monumental despiste sigue a una amante a las barricadas de mayo del 68 y hace el ridículo de casi todas las maneras posibles. La lectura del capítulo “El vía crucis rectal de Martín Romaña” me provocó un ataque de risa que me tiró del sofá de la casa de mis abuelos.
Miguel Ángel Llamas (Melilla, 39 años) accedió al cargo de coordinador de Podemos en Castilla y León hace menos de un año. La papeleta que comparte con Alianza Verde tiene la difícil tarea de mantener el único escaño que ha ocupado esta legislatura en las Cortes Pablo Fernández, el número tres del partido, cuando casi todas las encuestas vaticinan su desaparición.
Juan Gascón (Alcañiz, 50 años) defiende que el “No a la guerra” entonado ahora por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, solo es “patrimonio de la mayoría social”. Profesor de secundaria y coordinador de Izquierda Unida en la codamunidad, el candidato a la Presidencia de la Junta por la coalición que reúne a IU, Movimiento Sumar y Verdes Equo critica la “hipocresía” de la extrema derecha con el campo.
Romanticismo (publicada en 2001) convirtió Madrid en una ciudad del mundo que, a la muerte de Franco, se veía de otra manera. El cogollito, es decir, el centro neurálgico de lo que había sido la capital, se estaba preparando para el futuro democrático. El autor del libro, Manuel Longares (Madrid, 1943), periodista y narrador, ya había escrito en abundancia: La novela del corsé, Soldaditos de Pavía, Operación Primavera… Romanticismo marcó el pasado y el resto de su obra y él es ahora un clásico que tiene como antecedentes a Pérez Galdós, a Valle-Inclán o a Juan Benet. Ahora es autor de un libro que parece salir de las entrañas de las monarquías de los Austrias, pero que hoy, con sus risas y sus pareados, convoca, a veces cruelmente, a veces a carcajadas, siempre con risas, a la sátira contemporánea. Cortesanos (Galaxia Gutenberg), esta nueva obra suya, sucede en el siglo XVIII de Madrid, pero en este tiempo puede ser contada como una evocación despiadada de lo que sucede en la corte de estos días.
CortesanosManuel Longares Galaxia Gutenberg, 2026 120 páginas. 14,50 eurosLa confesión aparece en el peor lugar: el Boletín Oficial del Estado. Allí, la semana pasada, el Gobierno de España reconoce a ojos de todo el mundo que le debe al de Castilla-La Mancha 3.105,22 metros cuadrados desde hace 40 años. Es el fruto de la construcción de la España de las autonomías. A finales del siglo XX, el Estado traspasó a las distintas regiones personal, servicios, funciones y competencias. Eso debía ir acompañado, también, del uso o la propiedad de los edificios en los que se prestarían los distintos servicios a los ciudadanos. En el caso de Castilla-La Mancha, se acaban de traspasar 54,75 metros cuadrados pendientes desde 1983 correspondientes a la sede de la Delegación Provincial de la Consejería de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital. Pero quedan muchos más pendientes: 2.434,97 desde que en 1984 se traspasaron las carreteras, 651 desde que en 1995 se traspasó la competencia en materia de casinos, apuestas y juegos; y 19,25 desde que en 1996 ocurrió lo mismo con agricultura.