“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
En el inicio de la historia, hay un mensaje de Ángela al Instagram de Cristina Fallarás: espera que alguien escuche por lo que ha pasado. Esa cuenta de la red social de Fallarás es un relato constante de la violencia machista en España: no hay nombres ni de agresores ni de las víctimas, tan solo el doloroso goteo de casos, de decenas de mensajes que cada día la periodista selecciona, edita y cuelga. Alguno, incluso, sirve para que otras mujeres descubran hechos similares a los vividos por ellas, o, incluso, para que reconozcan a sus propios maltratadores en esos sufrimientos publicitados.
En un fútbol cada vez más dominado por la urgencia, hay irrupciones que no necesitan ruido para imponerse. La de Jon Martín (Lasarte-Oria, Guipúzcoa; 19 años) pertenece a esa rara categoría. El central de la Real Sociedad no solo ha llegado, sino que parece llevar tiempo ahí. Como si el lugar siempre le hubiera estado esperando.
La experiencia no resultó un aprendizaje, sino que se convirtió en un fantasma que amenazaba su carrera. Después de romperse el ligamento cruzado en 2023, Pablo Páez, conocido simplemente como Gavi, sintió molestias en la misma rodilla el pasado septiembre: era el menisco. “Serán cuatro o cinco semanas”, le advirtieron. Pero tras la operación, los médicos estimaron el tiempo de recuperación en cuatro o cinco meses. Entonces, el azulgrana estalló. “Ha sido muy duro, más que la otra vez. Lo he pasado bastante mal, la verdad. El proceso ha sido más doloroso y me ha costado más el día a día”, reveló Gavi.
Hay un momento en el que el espectador de series de ficción, y aún más el que ha optado por comentarlas, agradece profundamente el que existan propuestas alejadas de la violencia criminal o la habilidad policial para descubrir al asesino, temas dominantes en las producciones televisivas, sin que ello suponga un reproche. La vida, lo sabemos, es mayoritariamente violenta y quizá por eso propuestas como la británica Todas las criaturas grandes y pequeñas, de la que ahora Filmin y Movistar+ están ofreciendo la sexta temporada, se agradecen con mayor intensidad de la habitual.
Ser madre o padre en la segunda década del siglo XXI en una gran ciudad del mundo occidental no es fácil, como demuestra con mucho humor la última novela gráfica de la autora francesa Aude Picault, Mis rollos de cuarentona. Sin embargo, como recuerdan también otros títulos de publicación reciente que componen esta selección, el ejercicio de criar nunca ha sido fácil y existen realidades complejas que lo dificultan aún más si cabe, desde circunstancias socioeconómicas a tragedias —como la muerte de una hija— con las que siempre es difícil (por no decir imposible) lidiar.
'Nuestros días serán infinitos' (Impedimenta)En el verano de 1976, James, un preparacionista obsesionado con el fin del mundo, se lleva a su hija de ocho años a una cabaña en un bosque remoto. Lo que en principio parecen unas vacaciones atípicas acaba siendo un secuestro por el que Peggy pasará nueve años sobreviviendo con su padre (y a su padre) en el bosque, convencida de que el mundo se ha acabado y ellos dos son los únicos supervivientes. Hasta que un día encuentra unas botas, otro rastro de vida humana, y todas sus certezas se tambalean. Contada en dos tiempos, el presente y el recuerdo de los días en el bosque, esta perturbadora novela de Claire Fuller (con traducción de Eva Cosculluela) es un cuento de terror de violencia vicaria sobre cómo un padre con ansia de venganza puede convertirse en el peor monstruo para su hija. Las últimas 100 páginas son una extraordinaria genialidad.'Las cinco heridas' (Nórdica)Una abuela que es sostén, un padre alcohólico e inmaduro que se convierte en abuelo apenas superados los 30 años y una hija que llega a la maternidad con solo 15 son los miembros de una familia de Nuevo México absolutamente disfuncional —en la que se acumulan generaciones en cortos espacios de tiempo— a la que se incorpora un bebé con las peores cartas de la baraja de la vida en la mano. Con esos personajes inolvidables —y con unos secundarios extraordinariamente construidos— a los que Kirstin Valdez Quade (con traducción de Blanca Gago) trata con una fantástica mezcla de cariño, sensibilidad e ironía, la autora estadounidense crea un milagro: una novela bellísima de perdedores y de vidas rotas que indaga con precisión en la complejidad de las relaciones familiares, en esos lazos que se vuelven tortuosos en la precariedad y ante la falta de recursos (económicos y emocionales), pero que siempre son el último e incondicional salvavidas.'Un poco de suerte' (Sexto Piso)La primera parte de la trilogía de los 100 años de la escritora Jane Smiley (traducción de Ce Santiago) nos sitúa en una granja de Denby (Iowa), en la que en 1920 arranca la familia Langdon de la mano de unos jóvenes Rosanna y Walter. Casi 500 páginas después, el libro se cierra en 1953, con la mayoría de los hijos de la pareja ya independizados, casados y con su propia prole. Por el camino, un tercio de siglo (cada año, un capítulo) en el que se suceden nacimientos, muertes, guerras, accidentes, crisis económicas, cosechas más o menos buenas (y más o menos malas) y pequeños sucesos que no entrarían en los libros de historia, pero que son La Historia en mayúsculas y por eso, acertadamente, Smiley se detiene en ellos, los reviste de trascendencia con una mirada profundamente humana y feminista: ahí están la relación entre padres e hijos, las alegrías y las decepciones de la experiencia de criar, la evolución de los partos (de la granja al hospital), la irrupción de los biberones, el cambio en los modelos de crianza, la incorporación del padre a esas labores… La otra cara de la historia de Estados Unidos está en esta joya de Smiley.'Las ganas de comer Oreo' (La Bella Varsovia)En tiempos de idealización de la maternidad y la paternidad, edulcorada con filtros de Instagram, este poemario de David Refoyo invita a no dejarse seducir por el algodón de azúcar y las luces de neón de una feria en día de lluvia y a prestar atención al barro del descampado en el que atracan los feriantes. “Algo así debe ser la crianza, pensé”, escribe en 'Había llovido'. En estos poemas llenos de amor, de ternura y de verdad, que arrancan con la llegada de una niña que poco a poco empieza a inaugurar un idioma, hay espacio para el miedo más irracional y para la ambivalencia más pura. También un recuerdo para quienes nos precedieron en la tarea de criar en el mundo previo a la multitarea y a la impostura: “No es que madre fuese mejor madre, / es que las madres, ese ejército titánico / de entonces, / no pretendía la ubicuidad”. Un bello y original acercamiento a la experiencia de paternar.'Mis rollos de cuarentona' (Garbuix Books)Una mañana de un día laborable cualquiera en la vida de una madre. Con esa situación que roza la locura y que, sabemos por experiencia, hace envejecer aceleradamente, arranca lo nuevo de la ilustradora francesa Aude Picault. A diferencia de sus títulos anteriores —novelas gráficas más convencionales en su estructura—, Picault opta aquí por pequeñas historietas de una o dos páginas (muy al estilo, salvando las distancias temáticas y de público, de la colección de ‘La terrible Adèle’). Escenas mínimas repletas de la épica de lo cotidiano que muestran, con muchísimo sentido del humor y una gran carga irónica que invita a reírse de una misma, las pequeñas batallas diarias a las que se enfrenta hoy en día una mujer en la cuarentena con una hija pequeña a cargo y una pareja muy hombre al lado (fantástico su retrato como contrapeso de la protagonista) que, además, tiene que lidiar con un trabajo creativo exigente cuando apenas tiene tiempo para pensar entre el sinfín de cargas (físicas y mentales) que soporta.'Parte de la felicidad' (Tránsito)Un asado familiar, una jornada en apariencia serena, de goce, un incendio, la aceleración imparable de los acontecimientos que termina en una imprevisible escena de terror doméstico que nada tiene que ver con el fuego. La muerte apareciendo cuando menos se la espera. En quien menos se la espera. El azar destrozando vidas en cuestión de segundos. Esa escena marca el final “de la infancia, la inocencia y la felicidad” de la narradora. También el inicio de este pequeño —solo en su tamaño— libro autobiográfico, en el que su autora, la argentina Dolores Gil, se enfrenta casi tres décadas después cara a cara con su pasado, con aquella muerte, con el silencio que vino después, con el duelo nunca cerrado. Lo hace a la par que cría a su deseado hijo recién nacido entre miedos irracionales que se hacen fuertes en aquel suceso azaroso y siniestro de su infancia. “Las dos (la autora y su hermana) tenemos algo en común: entendimos temprano en la vida lo que cuesta un hijo, lo sabemos con el cuerpo”, explica. Un artefacto literario poderoso, honesto, bello, capaz de desprender luz entre las tinieblas del miedo y la culpa. 'Triste no es la palabra exacta' (las afueras)El encuentro, por parte del narrador, de una antigua caja de cartón con documentos que guardó su madre durante toda una vida pone en marcha este libro inclasificable, fragmentario y de una sensibilidad única. En sus páginas se mezclan sin extrañeza, como si fuese lo más normal del mundo, realidad y ficción, entradas de diario, fotografías, 'collages', fragmentos de cartas, diagnósticos médicos, prospectos farmacéuticos, correos electrónicos, narraciones en primera y tercera persona y reflexiones en las que el narrador se dirige directamente a una madre casi en estado vegetal, consumida por la demencia cuando todavía es demasiado joven. “Escribo para restituir el habla que tú perdiste”, afirma en un momento dado. Lo hace con “el deseo de eternizarla”. Esa escritura y los documentos hallados llevan al escritor brasileño Gabriel Abreu (con traducción de Antonio Jiménez Morato) a una casi enfermiza búsqueda de su madre (la que fue la mujer de las fotos y las cartas, la mujer previa a la maternidad), que es también de alguna forma una búsqueda de sí mismo. “No existe la posibilidad de traducir tu deterioro en algo hermoso y adecuado”, escribe casi al final Abreu, reconociendo su fracaso. Y, sin embargo, este libro sobre la pérdida, sobre la enfermedad y sobre los vínculos familiares es un artefacto terriblemente bello, nostálgico y doloroso. 'Malacría' (Sexto Piso)Ele, la protagonista de 'Malacría’, creció pensando que lo normal era que una familia estuviera formada solo por mujeres. En su caso, ella, su madre (Perla) y su abuela (Cecilia), las otras dos grandes protagonistas de la novela de la escritora mexicana Elisa Díaz Castelo. Muchos años después, ya adulta, Ele inicia un viaje con Jeni, la novia de su madre, y 'Valeriana', la peculiar perra de ambas, en búsqueda de su progenitora, desaparecida en extrañas circunstancias. Ese particular 'road trip’, plagado de recuerdos y piezas fragmentarias que aluden a la madre y a la abuela, va desvelando poco a poco la historia oculta y silenciada de esa familia de mujeres y da explicaciones a la ausencia de hombres en la misma. “Las cicatrices de las otras nos hieren. Afloran en nuestros cuerpos invisibles. Cargamos también con la herencia del corte”, expresa en un momento dado Ele, en una afirmación que es un resumen perfecto de esta poética novela sobre esos traumas femeninos consecuencia del patriarcado de los que no se habla y que, a través del silencio, van traspasándose de generación en generación a modo de huella epigenética.La Junta de Castilla y León (PP) ha destinado 1,4 millones de euros para conciertos en las principales ciudades la noche previa al 23 de abril, Día de la Comunidad y fecha en la que se celebra la festividad de Villalar de los Comuneros, en Valladolid. La Junta no cuenta con artistas locales como cabeza de cartel en ninguno de los 12 recitales que se darán en las nueve capitales de provincia más Ponferrada, en León, y Miranda de Ebro y Aranda de Duero, en Burgos. Es más, no ha habido ninguna banda o cantante local entre los 24 conciertos principales de los dos últimos años para indignación de esos músicos, que en estos eventos buscan ganar visibilidad y fondos para sus proyectos y muchos de los cuales, además, centran sus creaciones en refrescar el folclore o los sonidos tradicionales. EL PAÍS ha contactado con varios de ellos, que lamentan la falta de impulso al “apego” territorial mediante la cultura y censuran “celebrar lo propio sin contar con lo propio”.
Una lista de propuestas que van desde ensayos sobre Radiohead, Bowie o la importancia de la cultura como bien común hasta memorias de Josele Santiago o biografías como Dorian.
David Bowie y el espíritu oculto (Frecuencia) - David Francisco. Un ensayo breve y conciso que explora la relación de David Bowie con la espiritualidad y las tradiciones esotéricas. Muy recomendable. Radiohead. El presente es imposible (Nórdica) - VV AA. Antología que reúne artículos, entrevistas y reseñas procedentes de medios internacionales y nacionales sobre la banda junto a ensayos escritos en exclusiva para este volumen. Melodías inconfesables (66 RPM) - Aurelio MorataAurelio Morata es músico, compositor, productor, ingeniero de sonido y mánager y muestra su visión de la historia del rock and roll clásico, exponiendo multitud de miras y luchando contra prejuicios. Desde el jergón (Contra) - Josele SantiagoLas memorias del cantante, compositor y guitarrista de Los Enemigos, Josele Santiago, una de las mejores y más auténticas voces del rock en España. Un titán escribiendo unas memorias fabulosas. Quizá las mejores memorias escritas nunca por un músico español, a la altura de las legendarias 'Corre, rocker', de Sabino Méndez. Dorian. A cualquier otra parte (Plaza & Janés) - Alex SerranoEl periodista Alex Serrano escribe una estupenda crónica de la vida y obra de una de las bandas más importantes e influyentes del indie español. Perfecta para entender todo sobre Dorian pero también la construcción del ecosistema de la música independiente en España en el siglo XXI.La banda sonora de nuestras vidas (Libros del Kultrum) - Jude RogersLa periodista británica Jude Rogers escribe unas memorias musicales en las que, aparte de repasar grandes canciones que le marcaron la vida y su relación con su padre fallecido, también nos invita a reflexionar de una forma científica por el valor de la música en nuestras vidas. La cultura no es una industria (Liburuak) - Justin O'ConnorUn interesante ensayo para esclarecer la importancia de la cultura como bien común y no solo como mero entretenimiento. Con este libro, la cultura vuelve al lugar que nunca debió perder. Zapatos de piel de caimán (Lola Libros) - Juan Jesús GarcíaMagnífico trabajo sobre la evolución de la música popular en la ciudad de Granada. Lleno de fotografías a color y memorabilia para dar buena cuenta de todo lo que ha pasado en una ciudad esencial en la música española. Mitos y leyendas del Estado Dorado (The Fishbone Project) - Didac PiquerPrimer volumen de una obra ambiciosa y apasionante para explicar todo sobre la cultura californiana, la nueva Babilonia del siglo XX. Federico García Lorca. Cancionero popularEste libro pone en valor otra dimensión de la faceta creativa de Lorca: sus primeras composiciones musicales, el impulso del folklore a través de las canciones populares españolas y la presencia de la música en sus obras de teatro. Letras y partituras de las canciones se recogen en sus páginas con información detallada. Última escala (Libros del Asteroide) - Marta San MiguelLa escritora Marta San Miguel, que llamó mucho la atención con su primer libro 'Antes del salto', novela la vida del compositor y pianista Enrique Granados. Un homenaje a la memoria y a la capacidad del arte de trascender el tiempo.Beatles. Una novela (Neoperson) - Lars Saabye ChristensenCálido y bello libro, convertido en uno de los mayores bestsellers noruegos de la historias. Desde su lanzamiento en los 80, el público se sintió muy identificado con la historia; pero lejos de quedarse en un acontecimiento puntual, la novela ha resistido el paso del tiempo hasta convertirse en lectura obligatoria en los programas lectivos de enseñanza secundaria en Noruega.Cincuenta años después del inicio del exilio saharaui, que iba a durar días, no décadas, la vida en los campamentos de Tinduf (Argelia) continúa dependiendo casi por completo de la ayuda humanitaria internacional. Una asistencia marcada por altibajos constantes y cada vez más condicionada por la polarización política global. La actual coyuntura internacional ha puesto contra las cuerdas al sistema de ayuda humanitaria y a la Ayuda Oficial al Desarrollo diseñado tras la Segunda Guerra Mundial.
Pregunta. Si un arrendatario comunica por escrito que va a aplicar la fianza y la garantía al alquiler mensual hasta su totalidad, ¿es legal? Si no lo es, ¿qué puede hacer el arrendador para protegerse? ¿debe comunicar su negativa de alguna forma? M. García.
Aunque no se le tenga miedo a los perros, es probable que un cane corso intimide un poco. Sus 45 kilos garantizan una fuerza y una robustez inusuales para la media del animal. Incluso un roce casual o que hinque sus patas en el cuerpo para saludar podría derribar a alguien. En esa línea de atributos físicos se encuentran otras razas como los pastores alemanes, belga malinois, del Cáucaso o dóberman. No están consideradas razas potencialmente peligrosas (PPP), pero los expertos sí los consideran como adiestrables para ser perros guardianes; de nuestra casa, de una finca o de un terreno.
La publicación del acuerdo entre PP y Vox que permitirá el nacimiento del gobierno autonómico de Extremadura debería ser una razón poderosa para que todas las fuerzas políticas que quieran seguir identificándose con la democracia reflexionen profundamente sobre qué hacer.
Al cotxe no sona ni Bob Dylan, ni Patti Smith ni PJ Harvey. Ja no som l’any 1997 i això no és la gira que Víctor Nik ha programat per donar a conèixer el llibre Uh de l’Enric Casasses. Tampoc som a la gira de 1999, a Mallorca, ni som l’any 2000 amb la Meritxell Cucurella-Jorba, en Josep Pedrals, en Francesc Bombí o en Gerard Altaió al carrer Ferlandina, al bar Horiginal. No, de tot aquest esclat de la poesia oral en català ja en fa vint anys, i al cotxe de la Dolors Miquel (Lleida, 1960) ara m’imagino que hi deu sonar la Rosalía, la Bad Gyal o les Tarta Relena.
El pit adormitDolors Miquel Edicions 62 472 pàgines. 21,90 eurosEl MusotDolors Miquel Documents Documenta 84 pàgines. 15,90 eurosLo que a comienzos de año parecía una apuesta segura se ha transformado en una fuente de sobresaltos para los inversores. El sector del lujo, favorito del mercado durante semanas, acusa ahora con especial dureza el impacto del conflicto en Oriente Próximo y acumula descensos de más del 13,7% en lo que va de año, un castigo que lo sitúa a la cola de la Bolsa europea.
Las bombillas fueron un gran negocio para el fabricante holandés Philips. Fue lo primero que produjeron Frederic y su hijo Gerard Philips cuando abrieron su taller en 1891 en Eindhoven, Países Bajos. También fue lo primero que llegó a España, el 25 de marzo de 1926, tras la fundación de la sociedad Lámparas Philips, una importadora y distribuidora de sus productos de alumbrado que curiosamente inscribió en el registro mercantil Manuel Azaña, luego presidente de la Segunda República. En la década de 1980, un siglo después de su nacimiento, la multinacional se había convertido en un gigante que empleaba a 380.000 personas en el mundo gracias a sus electrodomésticos (televisiones, afeitadoras, videocámaras o walkmans). Pero su crecimiento se infló con negocios de poco margen de beneficio y con divisiones que actuaban como feudos independientes. Rozó la quiebra. Tras registrar pérdidas de más de 3.000 millones anuales y despedir a 55.000 personas en 2000, su estructura fue menguando para quedarse con un puñado de divisiones (llegó a tener 120 negocios separados) a medida que abandonaba la electrónica de consumo por la creciente competencia asiática. Mientras, otros fabricantes (Telefunken, Thompson o Grundig) eran barridos del mercado.
Antes de que el protagonista llegue a la cita con este periódico, su padre, también Rafael, describe al chico bajo una sombrilla como un joven responsable que está descubriendo un mundo nuevo. El impacto, lógicamente, ha sido brutal. Hasta hace escasas fechas, apenas había pistas para el gran público de Rafael Jódar (Madrid, 19 años), más allá de que hace dos años (2024) sonó fugazmente el nombre de un jovencito español que triunfó en la categoría júnior del US Open. Ese tenista cambiaría luego Leganés por la Universidad de Virginia y tras la apuesta por el salto definitivo al circuito de la ATP, ha llegado la explosión. Hoy día, el madrileño figura entre los cuarenta mejores jugadores del mundo y su universo de paz se ha transformado de manera radical.
Desde las terrazas del castillo de la Atalaya de Villena (Alicante, 34.700 habitantes) se pueden contemplar cuatro provincias distintas pertenecientes a tres comunidades autónomas diferentes. Alicante, Valencia, Murcia y Albacete están al alcance de la vista, sin necesidad de prismáticos. Lo que no se divisa, sin embargo, es el Mediterráneo, que frena en la orilla a unos 60 kilómetros de distancia. Situado en el noroeste de la provincia, en la salida hacia Madrid, la lejanía de la costa aparta a este municipio de los circuitos turísticos más característicos de la Costa Blanca. Sin embargo, se ha convertido en un destino muy solicitado por los cruceristas procedentes de Estados Unidos. Los motivos principales son dos: la abundancia de bodegas bien nutridas de un programa enológico y el propio castillo, una fortaleza medieval construida por los árabes en el siglo XII. Para el resto de visitantes, españoles y europeos en su mayoría, hay una razón más: el hierro extraterrestre con que se forjaron dos piezas del Tesoro de Villena, un extraordinario conjunto de orfebrería en oro, plata y ámbar de la Edad del Bronce.
Antes de su paso por la décima edición de MasterChef Celebrity, en 2025, Alejo Sauras (Esporlas, Baleares, 46 años) trabajó en cuatro cocinas. “Mi metodología, como imagino que la de la mayoría de actores y actrices, es sumergirme en el mundo que hay que recrear”, explica. “Si tengo que ser cocinero, me sumerjo en una cocina, en otra y en otra no solo por los platos, sino por el ambiente, por cómo viven los cocineros, por cómo trabajan y me mezclo para, al final, ser lo más parecido posible. Nunca seré un cocinero, pero me ayudará a reaccionar como lo haría uno de verdad”. Sauras fue el noveno expulsado de una edición que acabó conquistando Mariló Montero, si bien el rigor con el que abordó el concurso demuestra que, para el intérprete que saltó a la fama con Al salir de clase y Los Serrano, no hay trabajo pequeño: “Yo lo llamo juego, es lo más divertido de mi profesión. Durante seis meses, te dedicas a lo que te toque”.
Soy periodista especializado en análisis de productos y, en los últimos años, he probado y comparado decenas de dispositivos y accesorios para medios como El País. Mi forma de evaluar parte de algo muy concreto: entender qué ofrece realmente un producto en relación con lo que cuesta. No sólo en pruebas puntuales, sino también en un uso cotidiano, porque es ahí donde se perciben los detalles que marcan la diferencia. Más allá de las especificaciones, me interesa cómo responde en la práctica, qué tan consistente es con el paso del tiempo y qué limitaciones aparecen cuando lo integras en tu rutina. Porque, al final, un buen producto no es el más llamativo, sino el que mejor justifica su precio en el día a día. Ese es el criterio con el que construyo cada recomendación.
Se conocieron cuando eran unos críos en el parque de su pueblo, Casas-Ibáñez (4.616 habitantes, Albacete), arreglando el juguete de una amiga. “Éramos de la misma edad y tuvimos una infancia de pueblo, muy sana, de comer pipas en el banco, ir a pescar al río, coger palos o salir con el perro al campo. Somos la última generación sin móvil”, cuentan orgullosos Javier Sanz y Juan Sahuquillo (28 años, Albacete).
Los últimos días han sido de caos y parálisis total en el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Al anuncio de Irán de reapertura plena de esa vía marítima le siguió pocas horas después un nuevo cierre. Y, mientras EE UU establecía un segundo bloqueo en el golfo de Omán, Teherán atacaba dos buques indios y Washington abordaba un carguero de bandera iraní. Navieras, transportistas y aseguradoras se manejan en la más absoluta incertidumbre, con centenares de buques atrapados, aunque con dos premisas claras: la situación actual es incompatible con la navegación, y la ruta alternativa propuesta por Irán no reúne las garantías mínimas de seguridad. Solo el regreso a la situación previa a la guerra permitirá una vuelta segura a la normalidad en el transporte de las preciadas materias primas de los países del golfo Pérsico.