“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Escribí a cinco directores generales y me contestaron cuatro”, dice Ben Horwitz, estudiante de la Escuela de Negocios de Harvard. Los directores generales no suelen contestar a emails de desconocidos. Les pedía, además, tomar un café o que fueran a una reunión con estudiantes, nada muy importante. Pero Horwitz tenía un truco: había creado una pequeña app que imitaba el estilo de estos ejecutivos al escribir, con erratas, sin saludos, apenas una línea con seis, ocho palabras. Y funcionó.
Los Hombres G entendieron pronto que la vida puede no ir tan en serio como decía Gil de Biedma. Sucedió mucho antes de emprender el camino del éxito. El 19 de octubre de 1984, en concreto. Aquel viernes tocaban en la sala Autopista, en el centro comercial La Vaguada (Madrid). La entrada costaba 300 pesetas. No era un concierto más: tras dos años tocando, se lo plantearon como uno de los últimos cartuchos.
La llegada del cantante estadounidense Shane Boose, más conocido como Sombr (pronúnciese “somber”) a España el pasado febrero se saldó con un éxito absoluto de público. Como mostraba el propio artista en TikTok durante su paso por Madrid, sus audiencias -mayoritariamente femeninas y adolescentes- enloquecían con su primera visita al país. Sombr agotaba entradas tanto en el Palacio Vistalegre de Madrid como en el Sant Jordi Club de Barcelona, después de haber ampliado el aforo en ambos recintos por la alta demanda. La Riviera y Razzmatazz se le quedaban pequeños a este joven artista neoyorquino de 20 años, cuyo meteórico ascenso a la primera línea del pop parece haberse producido de la noche a la mañana.
Una moqueta vieja, cuatro paredes empapeladas de amarillo con motivos geométricos y un falso techo plagado de fluorescentes. Hace siete años, una fotografía de lo que parecía un antiguo almacén irrumpió en la polémica web 4chan. El espacio era anodino, familiar, pero ese minimalismo tan crudo producía una sensación de extrañeza que atrapó en seguida a los usuarios. Sobre esa fotografía se construyeron leyendas que advertían del riesgo de quedar atrapado en un laberinto formado por infinitas estancias similares a esa almacén. El fenómeno se bautizó como backrooms, en español se traduce como trastienda, e inauguró el interés por los llamados espacios liminares.
Las cerca de 2.400 presas hidráulicas de España suponen una red de construcciones clave en la gestión de riesgos del país, por eso el Gobierno ha iniciado una revisión sobre su seguridad, que ha sido puesta en entredicho por entidades como la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Esta revisión es necesaria sobre todo en un escenario de preparación para un cambio climático cuyos efectos extremos se empiezan acumular en España y se espera que vayan a peor. Estas son las infraestructuras que más tensión van a soportar por las lluvias torrenciales.
Es posible que les haya llegado la noticia de que EL PAÍS celebra su 50º aniversario. Enhorabuena por ello. Como yo era un niño repelente, empecé a leerlo desde el primer día; siempre estaba en mi casa. Y ya cogí el hábito. No voy a endilgarles otro artículo nostálgico al respecto. Más bien, quisiera aprovechar la ocasión para reflexionar brevemente sobre algunas ideas que fueron populares e influyentes en algún momento de los últimos 50 años, pero que, con el paso del tiempo, se demostraron equivocadas. Es un ejercicio de sano escepticismo, pues nos previene frente al exceso de confianza en nuestro propio conocimiento de la realidad social.
Estos años se ha popularizado la división generacional como una fuente de diagnósticos de todo tipo. Boomers, generación X, mileniales o generación Y… todos tenemos un lugar en un nicho cronológico de fronteras difusas. Generaciones que no vienen marcadas por ningún acontecimiento histórico ni por hechos objetivos ampliamente reconocibles, sino por una serie de vivencias compartidas en función del calendario.
Nuestro pasado es también nuestro futuro. Nuestra piedra, nuestros monumentos, nuestra herencia, nuestro patrimonio cultural es incomparable, único en el mundo. Aquí tenemos un oro blanco que apenas valoramos, que descuidamos.
Ese concepto de prioridad nacional introducido en nuestra política en las últimas semanas por el populismo de derechas apela a un tópico. El lema de colocar tu castellanía por encima de cualquier mestizaje no es ajeno a nuestro pasado. También en todas las esquinas del planeta siempre hay alguien que quiere escuchar que sus políticos priorizan su pedigrí sobre el resto de perros callejeros. El último gran éxito de esta deliciosa engañifa fue la gorra trumpiana del America First. A estas alturas, los miles de militares norteamericanos empantanados desde hace meses a la boca del estrecho de Ormuz empiezan a preguntarse qué parte de América tiene capital en Teherán. La angélica idea de que las bombas perseguían, en lugar del puro negocio, liberar a la población sometida a los clérigos iraníes ya ha sido descalificada. La represión se ceba con los jóvenes que se atrevieron a protagonizar las revueltas contra el poder religioso, que ahora son presentados como traidores a la patria. Igual que los dos líderes con más ascendente sobre Trump, Putin y Netanyahu, también los ayatolás utilizan la guerra y el patriotismo que desencadena para eternizar su permanencia en el poder.
Conocí a un urbanista que me dijo: “Nos hemos olvidado de construir ciudades”. Se refería a la odiosa comparación entre los centros urbanos, o incluso los cinturones obreros (una ciudad densa, con mezcla de usos y de gentes, con bares, con tiendas, con cierto ajetreo), y los nuevos desarrollos periféricos.
Leila Slimani pasa días felices en Madrid, donde ha disfrutado de una residencia en el Museo del Prado que le ha permitido conocerlo a fondo para sumergirse en la escritura de un relato sobre este lugar. La autora francomarroquí, nacida en Rabat, en 1981, recorre con pasión la sala de las Pinturas Negras de Goya, donde ve a Elon Musk o a Donald Trump en los demonios que aleccionan a las masas. Ganadora del Premio Goncourt, ha rematado la trilogía El país de los otros (Cabaret Voltaire), que aborda las complicaciones y riquezas de una familia mixta como la suya, con caminos de ida, vuelta y extrañamiento entre culturas.
Todo empezó en la retina de un pollo. La carrera del bioquímico Gabriel Rabinovich (Córdoba, Argentina, 57 años), descubridor de una especie de interruptores moleculares que regulan el sistema inmune, dio sus primeros pasos ahí, aprendiendo en un laboratorio de química biológica, poco después de graduarse, a fabricar anticuerpos en conejos contra proteínas de la retina del pollo.
Las obras avanzaban con normalidad en la avenida de Huelva, una de las arterias comerciales del centro de Badajoz, cuando, al final de la avenida, los trabajadores se toparon con una serie de tumbas que contenían diferentes restos óseos humanos, lo que ha sacado a la luz nueva información del pasado islámico de la ciudad. Hasta ahora, los arqueólogos han documentado al menos seis enterramientos que confirman la existencia en la zona de una maqbara, un cementerio musulmán que los especialistas han datado entre los siglos XI y XIII, y que se encontraba a las afueras del núcleo urbano del momento.
Joaquín D., de 33 años, se encontraba el 3 de octubre de 2022 en su casa en Madrid mientras a 33 kilómetros, en Fuenlabrada, dos figuras encapuchadas se acercaban a un chico alto que acababa de salir de un concierto. Le pegaron un tiro y dos machetazos en la cabeza. No tuvo posibilidad de defensa ni de sobrevivir a un ataque tan feroz, dirían después las forenses que le hicieron la autopsia. Sailer Huraldo Mesa, de 21 años, se convirtió en una nueva víctima de la violencia de las bandas juveniles. Joaquín, que aquella noche ni rozó al fallecido, acaba de recibir la mayor condena del código penal español por ser el responsable de ese asesinato.
El 12 de agosto, España vivirá un fenómeno excepcional: durante casi dos minutos, en torno a las 20.30, el día se convertirá en noche por un eclipse total de Sol. Estos eclipses perfectos solo ocurren en la Tierra gracias a una coincidencia cósmica: el Sol es 400 veces mayor que la Luna, pero también está 400 veces más lejos, lo que hace que ambos aparenten el mismo tamaño en el cielo. La franja de totalidad cruzará el país de oeste a este, oscureciendo ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza, Valencia y Palma. Será el primero visible en la Península desde 1912. Tras 2026 llegará otro total en 2027 y uno anular en 2028. No habrá otro total hasta 2053.
La celebración más importante y más esperada de Madrid está a la vista. Del 7 al 17 de mayo, tres días más que el año pasado, la capital será el epicentro de las fiestas de San Isidro, en honor al que es patrón de la ciudad desde hace más de cuatro siglos. Los festejos durarán tres días más que el año anterior, comenzando por este jueves, cuando a las 20.00 Sonsoles Ónega, periodista y ganadora del premio Planeta 2023, dará el pregón desde el balcón de la Casa de la Villa. Lo que sigue son 10 días de verbenas, chotis y chulapos para homenajear las tradiciones más castizas.
La tensión para reclamar mejoras laborales en los servicios públicos de Cataluña va en aumento desde hace meses. Además de las huelgas de los profesores y maestros —este jueves tendrá lugar la primera jornada de la nueva tanda de paros previstos en la educación para estos meses de mayo y junio—, y de los médicos —la última jornada de huelga fue el 27 de abril—, Cataluña va sumando un reguero de protestas en distintos servicios municipales que presionan la gestión pública de los municipios a un año de las elecciones en los Ayuntamientos. En la profusión de huelgas en servicios sociales de Barcelona, en el servicio de limpieza de Girona o en diferentes empresas que gestionan servicios públicos en diversas localidades hay dos elementos clave: por un lado la proximidad de las elecciones municipales otorga una posición de fuerza a los trabajadores, y hace que las administraciones se sientan más forzadas a ceder; y por otro, es una oportunidad de oro que los sindicatos pequeños han sabido leer para ganar peso en las elecciones sindicales que tienen lugar durante estos meses.
La guerra en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz han provocado una crisis energética de consecuencias imprevisibles en el continente africano. La escasez de combustible disponible y la subida de los precios del petróleo, de alrededor del 50%, están provocando una ola inflacionista que ya afecta a los ciudadanos y que se suma a las dificultades de aprovisionamiento de fertilizantes y productos alimenticios. Mientras unos gobiernos han optado por reducir los impuestos a la importación de combustible, otros incluso apagan las luces de sus ciudades. Pese a ser un importante productor de crudo, el 8% mundial, su baja capacidad de refinado hace que África importe el 70% del petróleo que consume. Tres de cada cuatro barriles proceden de Oriente Próximo.
La casa familiar de la activista birmana Aung San Suu Kyi a orillas del lago Inya, en Rangún, ha sido durante varios lustros una tribuna y un santuario político, pero también una jaula. Era el lugar desde el que la hija del héroe de la independencia birmana hablaba a sus seguidores a través de una verja metálica, lo que convirtió el recinto en uno de los grandes símbolos de la resistencia civil contra la junta militar que gobernó con puño de hierro entre 1962 y 2011 Myanmar, una nación del sudeste asiático que actualmente cuenta con unos 55 millones de habitantes.