“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
El Ministerio de Trabajo y Economía Social presentó en octubre del año pasado una iniciativa novedosa relacionada con el mundo financiero: quiere promocionar a la banca “ética” frente a las grandes entidades financieras. La secretaría de Estado de Economía Social elaboró el real decreto “de fomento y promoción de las entidades financieras de la economía social y de las finanzas éticas”, texto que ya ha pasado los trámites de información pública, pero aún no ha llegado al Consejo de Ministros. Fuentes del ministerio que dirige Yolanda Díaz acusan al de Economía de bloquear la iniciativa y de pretender sacar a las cooperativas de crédito de la misma, cuando en opinión de Economía Social son el puntal del proyecto. Es un enfrentamiento más en el largo historial de peleas entre estos dos departamentos del Ejecutivo.
Es difícil atraer a una política progresista de alquiler con insultos diarios a actores clave. Los dos millones largos de caseros individuales son necesarios, si actúan con sensatez, sin avaricia. Y si asumen un código de moderación de rentas, que arrastre a los fondos especulativos a apuntarse, o a salir de ese mercado.
Dos años después de asumir la presidencia de Vueling, a Carolina Martinoli (Buenos Aires, 56 años) le ha llegado el momento de trazar un horizonte a largo plazo para la aerolínea líder en Cataluña, con un 40% de cuota de mercado en El Prat, y que transporta uno de cada tres viajeros en vuelos domésticos en España. La empresa de IAG prevé invertir 5.000 millones hasta 2030, esencialmente en 50 nuevos aviones, y pasar de los 40 millones de viajeros actuales a 60 millones en 2035. El cumplimiento del plan de negocio debería abrir la puerta a un centenar de aviones más, cambiando Airbus por Boeing. El low cost, dice, ha democratizado la aviación y no entiende que se pongan barreras a la libertad de precios, tras ser Vueling una de las sancionadas en España por tarificar el equipaje de mano. La ejecutiva, con experiencia previa en Iberia y British Airways, tampoco comulga con la subida de tarifas de Aena: “El tráfico crece y se pueden realizar las inversiones necesarias a futuro sin impacto en el consumidor”.
En El caballero de los Siete Reinos no hay dragones ni sexo entre hermanos, pero, a su modo, mantiene la épica del universo de Juego de tronos. La nueva ficción de HBO Max, que se estrena este lunes 19 de enero y que ya está renovada para una segunda temporada, adapta una colección de relatos cortos muy particulares de George R.R. Martin. Como su protagonista, Sir Duncan el Alto, el proyecto es más humilde que sus series hermanas, pero igual de ambicioso.
A un escenario internacional convulso se une ahora la constatación de la reactivación del Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés), la organización islamista internacional autora de cientos de atentados con miles de muertos en todo el mundo y que en la década pasada llegó a controlar en Irak y Siria una extensión de terreno similar a Reino Unido. Naciones Unidas ha confirmado la adaptación del grupo a las circunstancias adversas que culminaron con su derrota militar en Siria en 2019 y la desaparición de su líder, el autoproclamado “califa” Abu Bakr al-Badhdadi. Seis años después, el ISIS está resurgiendo con una estructura más flexible, menos jerarquizada y con una mayor autonomía para sus células. El resultado es que mantiene la lealtad de miles de militantes en Oriente Próximo, África y Asia y que dispone de células y simpatizantes extendidos por numerosos lugares. La amenaza sigue pues presente.
En noviembre de 2025, el Departamento de Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS) anunció que la Food and Drug Administration (FDA), la agencia del Gobierno responsable de proteger la salud pública en ese país, iniciaría la eliminación de las advertencias en los productos utilizados para Terapias de Reemplazo Hormonal, que desde 2002 anuncian con octógonos negros que su uso puede producir problemas cardíacos, cáncer y demencia, entre otras cosas. El uso de las TRH se desplomó después de que ese año se diera a conocer un estudio de Women’s Health Initiative (WHI), que aseguraba que la terapia hormonal para aliviar síntomas de la menopausia aumentaba riesgos de cáncer de mama, enfermedades cardíacas y eventos tromboembólicos. Ese estudio se hizo sobre una población de mujeres mayores de 63 años y con una combinación hormonal que ya no se utiliza. 25 años después, la FDA dijo “estábamos equivocados” sin, por supuesto, pedir disculpas. Los primeros ensayos clínicos para el desarrollo del sildenafilo como tratamiento para la angina de pecho comenzaron en 1991. En 1993 se diseñaron los ensayos clínicos para el desarrollo de este medicamento con el fin de tratar la disfunción eréctil. En 1998, la FDA aprobó su uso y el lado masculino del mundo conoció los beneficios del Viagra. Pasaron, desde los ensayos a la aprobación, siete años. Las TRH no deben administrarse sin consultar a un médico, pero durante un cuarto de siglo millones de mujeres vivieron en estado de “hormonofobia”, resignándose a sofocos, alteraciones del sueño, cambios de ánimo, niebla mental. En el sitio web de WHI se advierte que “WHI no tiene una posición tomada acerca del anuncio (de la FDA) sobre las etiquetas negras para la terapia hormonal”. El lema de esta ONG, que puede leerse allí, es una verdad amarga: “WHI: cambiando el futuro de la salud de las mujeres”. En efecto, lo hicieron durante 25 años.
Abans de començar el club de lectura ja ho va deixar clar. “Els llibres són dels lectors”, va entonar Mercè Ibarz (Saidí, 1954), convidant els assistents a parlar més que ella. Però després es va anar animant i va deixar entreveure les costures d’Una noia a la ciutat (Anagrama), una cartografia que funciona com a llibre de memòries en què l’amor és el gran tema: l’amor per L., l’home amb qui va compartir la vida des que es van conèixer poc després d’arribar el 1971 a Barcelona, la ciutat que la va modelar i va condicionar la seva manera de veure el món. Però l’origen mai s’oblida. “La terra m’ha fet escriptora, la ciutat m’ha donat la força per escriure”, va aclarir com fa al llibre.
'Quan els grans arbres cauen', de Maya Angelou (1928-2014)Quan els grans arbres cauen,
les roques dels turons llunyans tremolen,
els lleons s'amaguen
en les pastures altes,
i fins els elefants
busquen refugi.
Quan els grans arbres cauen
als boscos,
les coses petites retrocedeixen en silenci,
els sentits
són erosionats més enllà de la por.
Quan les grans ànimes moren,
l'aire que ens envolta es torna
lleuger, rar, estèril.
Respirem, tot just.
Els nostres ulls, tot just,
hi veuen amb
claredat dolorosa.
La nostra memòria, tot d’una agusada,
examina,
rosega paraules boniques
no dites,
passejades promeses
mai fetes.
Les grans ànimes moren i
la nostra realitat, lligada a
elles, ens abandona.
Les nostres ànimes,
que depenen del seu
nodriment,
s'encongeixen ara, es marceixen.
Les nostres ments, formades
i informades per la seva
resplendor, desapareixen.
No ens tornem bojos
sinó reduïts a un desconeixement indicible de
les fosques, fredes
coves.
I quan les grans ànimes moren,
al cap d'un temps la pau floreix,
de mica en mica i sempre
amb irregularitat. Els espais s'omplen
amb una mena de
vibració elèctrica reconfortant.
Els nostres sentits, restaurats, que mai
no seran els mateixos, ens xiuxiuegen.
Van existir. Van existir.
Podem ser. Ser i ser
millors. Perquè van existir.
Con los ejercicios militares en Groenlandia que han comenzado esta semana, Europa envía dos mensajes Donald Trump. Uno es desafiante y el otro, conciliador.
Siempre hubo gente muy suya en cuestión de mascotas: Augusto paseó un cocodrilo, el poeta Nerval una langosta y Alan Clark —político y diarista— tuvo un don para amaestrar a las grajillas. Mi preferida, la condesa de Eglinton, domesticó a una docena de ratas que —según lamentaba— eran más agradecidas que cualquier ser humano.
Prullans és un poble de la Cerdanya, ara d’uns dos-cents cinquanta habitants, situat a la riba nord del Segre, a prop de Bellver. Poca gent d’aquest lloc deu recordar, o saber, que el poble va ser el bressol d’una dona anomenada Maria Duran, hermafrodita —fins que no es demostri el contrari— segons una confessió pròpia, que va tenir una de les vides més sensacionals que es van donar al segle XVIII. Maria va néixer cap a l’any 1711, filla d’un pagès i d’una dona ceretana, en plena Guerra de Successió a la corona d’Espanya. Quan tenia catorze anys va ser casada amb un pastor i ramader del lloc, Ignasi Solsona, fill d’un sastre de Prullans; quatre anys més tard va ser mare d’un nen anomenat Pere, que va morir criatura. Pocs anys després, Maria va abandonar el seu home perquè ell havia agafat la sífilis, també dita morbo gallico, i no volia contagiar-se ni de la malaltia ni, possiblement, del mal caràcter d’un marit per força.
La precampaña para las generales está en marcha. Con el inicio del año, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reactivado su agenda no solo en el ámbito internacional —con un Trump desatado tras su intervención en Venezuela o las amenazas a Groenlandia—, sino también lanzando el nuevo modelo de financiación autonómica o medidas en materia de vivienda. Tras el arranque del ciclo electoral en Extremadura, en 2026 se celebrarán comicios autonómicos en Aragón, Castilla y León y Andalucía y flota en el ambiente la incertidumbre sobre las generales, a pesar de la insistencia de Sánchez en que agotará la legislatura. En este contexto, los partidos a la izquierda del PSOE empiezan a tomar posiciones; de forma muy significativa IU, que da muestras de que quiere liderar el proceso de reconstrucción del espacio. En el informe político que debate este sábado la dirección del partido, su coordinador federal, Antonio Maíllo, llama a superar Sumar porque considera que se trata de un proyecto fallido.
Cumplidos dos años desde la ruptura, Sumar se resiste al sorpasso de Podemos y aguanta como primera fuerza de un espacio en horas bajas. El partido que tiene como referente electoral a Irene Montero está más cerca de la cabeza en el espacio de la izquierda alternativa —o poscomunista, o a la izquierda del PSOE— de lo que estaba tras la separación, pero no que hace un año, según los datos del CIS, 40dB. y de la media de encuestas que hace Politico. Sumar sigue al frente aunque no se sabe si en las generales repetirá nombre, ni si al frente estará Yolanda Díaz u otro candidato.
A tres semanas del inicio de las primeras protestas en Irán, las movilizaciones y la represión de las fuerzas policiales continúan. La cifra de muertes probadas, que llega con cuentagotas por el bloqueo informativo, roza las 3.500, según los últimos datos de la ONG de derechos humanos IHRNGO. La organización, con sede en Noruega, asegura que está verificando centenares de muertes más y que la cifra “es de mínimos”.
Desde hace semanas son la comidilla de Turquía. Las conversaciones sobre porros del nuevo presidente del Fenerbahçe con una conocida presentadora de televisión; la habitación cubierta de espejos en la que un prominente periodista, hijo de un islamista radical, supuestamente organizaba orgías con otras colegas; la cámara secreta, presuntamente para ponerse hasta las trancas, del hotel Bebek, famosa casa de encuentros privados de la jet set estambulí; la detención de tal actor o tal cantante en la última redada antidroga. Se comenta entre amigos, en las cenas, esperando a los hijos a la puerta del colegio, por lo bajinis, con cierto sonrojo, pero evidente morbo, regodeándose en la caída en desgracia de tal o cual celebridad en un momento en que el país atraviesa una dura crisis económica. Los ricos —los muy ricos de Turquía— también lloran. Puro schadenfreude.
“No sé cómo alguien es capaz de escribir después de haber leído esto”. En la presentación de su último libro en Barcelona, Angélica Liddell agarra el ejemplar viejo de Los hermanos Karamázov que traía bajo el brazo y lo alza para que todo el auditorio pueda verlo bien. Tal vez poseída por el espíritu de su autor, la dramaturga asegura que cada mañana se levanta muy pronto para estudiarlo, y que lo único que consigue hacer ante tal despliegue de genialidad, de crueldad y de sabiduría es arrodillarse, someterse a la escritura ajena, lamer el polvo del suelo por y para Fiódor M. Dostoievski.
LecturasNoches blancas, de F. M. Dostoievski. Traducción de Marta Sánchez-Nieves. Nórdica, 2025. 120 páginas, 22,50 euros.
Los hermanos Karamázov, de F. M. Dostoievski. Traducción de Fernando Otero Macías. Alba, 2013. 1.008 páginas, 42 euros.
Dostoievski, mi marido, de Ana G. Dostoievskaia. Traducción de Cecilia Manzoni. Espinas, 2021. 304 páginas, 16 euros.
El universo de Dostoievski, de Tamara Djermanovic. Acantilado, 2021. 272 páginas, 14 euros.
Mentira romántica y verdad novelesca, de René Girard. Traducción de Joaquín Jordá. Anagrama, 2023. 286 páginas, 13,90 euros.
Con la precisión y meticulosidad que caracterizan a casi todo cantautor, Ismael Serrano (Madrid, 1974) dedica parte de la víspera de su concierto en la capital este sábado 17 de enero a decidir el parloteo con que deleitará al público antes de cada canción, palique que, entre los de su jaez, puede durar más que la propia canción. “Tenemos una cierta obsesión por la palabra”, admite. “Somos contadores de historias, nos gusta la tradición oral, que tiene que ver con el juglar. No nos desprendemos de la idea de concierto como una suerte de diálogo. Hay artistas como Iván Ferreiro que odian hablar en las actuaciones, pero a mí siempre me ha divertido”, dice.
Cabe la triste posibilidad de que la educación, en España, no le importe a nadie, salvo a algunos profesores no vencidos por el desaliento ni aquejados en exceso por las oscuridades depresivas, a algunos alumnos y alumnas misteriosamente poseídos por el deseo de aprender, a algunos padres y madres de convicciones humanistas, y a unos cuantos ilustrados sueltos que siguen sosteniendo la extraña convicción de que el saber es un ingrediente de la libertad y también de la dicha. Son ilusos convencidos de que el ser humano, para alcanzar la plenitud de sus facultades, necesita un aprendizaje en ocasiones arduo que le ayude a comprender racionalmente el mundo, a reconocerse en la humanidad de los otros, a situarse en el espacio gracias a la geografía y en el tiempo gracias a la historia. Sin tal aprendizaje no hay posibilidad alguna de distinguir entre las cosas ciertas y los embustes, entre la astronomía y la astrología, entre la evidencia fiable y la propaganda religiosa o política, entre la justicia y la injusticia, la democracia y la tiranía.
Hay una figura que atraviesa siglos de historia española: el señor en su hacienda. El que tiene derecho de acceso a los cuerpos que trabajan su tierra, el conquistador en su paraíso de cocoteros, el patrón que llama a la habitación. Creíamos que había muerto, pero solo se había mudado al Caribe. Hay una España que se contaba a sí misma a través de Julio Iglesias. El éxito, el Rolls Royce color madreperla, las mujeres como parte del inventario del triunfo y de esa historia que nos fascinó durante décadas. Ahora sabemos que ese relato tenía un reverso: una habitación, una jefa que facilitaba, un cuerpo joven que no podía decir no. No eran dos Españas. Era la misma, solo que unos la vivíamos como comedia y otras como terror cotidiano.
Los contactos entre el empresariado catalán y Aliança, el partido independentista de ultraderecha, se han intensificado en los últimos meses, a medida que las encuestas elevan las expectativas de éxito de la formación que dirige Sílvia Orriols. Aliança pretende “normalizar” las relaciones con los empresarios y ha mantenido “encuentros discretos” con grupos y entidades, han confirmado a EL PAÍS fuentes conocedoras de esos diálogos. Antes de Navidad, representantes del partido mantuvieron una reunión en la sede de Pimec, la patronal catalana de las pymes. También la burguesía ha explorado maniobras de aproximación a Aliança: Emilio Cuatrecasas, presidente de honor del despacho de abogados del mismo nombre, ha invitado a Orriols a dar una charla ante un grupo escogido de personalidades a finales de mes.