“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Será solo un fantasma el que me persigue: el de la posibilidad de volver atrás en el tiempo y que, en vez de seguir disfrutando de esta gozosa libertad, el retroceso me devuelva a los tiempos oscuros en los que la sumisión no solo era tenida por natural sino por algo deseable y respetable. Hoy ese espectro lo agita una joven estudiante de Logroño, que ha llevado a los tribunales al centro educativo que la está formando porque, aplicando la normativa que ya tenía el instituto, no la dejaban entrar con la cabeza cubierta. La chica, apoyada por numerosas asociaciones y defendida por una abogada comunista, pedía una indemnización de 40.000 euros, porque hacerle cumplir con las normas del centro era “vulnerar su derecho a la libertad religiosa”. Algo en lo que ha estado de acuerdo la magistrada que ha dictado sentencia, que ha hecho prevalecer el derecho del islam a someter a las mujeres por encima del derecho de las niñas a tener una educación igualitaria. No sabemos cómo llega la jueza a la conclusión de que el hiyab representa la identidad como musulmana de la joven, cuando no hay un solo versículo en el Corán que especifique hasta dónde tiene que cubrirse una para cumplir con el mandato de modestia y recato que sí exige al sexo femenino. Si las sentencias judiciales se van a poner a validar los preceptos religiosos de los ciudadanos, yo reclamo que revisen la entrepierna de todos los varones que se declaran seguidores de Mahoma y se aseguren de que no queda en ellos ni rastro de prepucio, no sea que se esté vulnerando así su libertad religiosa.
Rita Maestre (Madrid, 37 años) regresó hace un mes a la primera línea política tras su segundo permiso de maternidad. La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento lidera desde hace seis años la oposición al alcalde José Luis Martínez-Almeida y vuelve con fuerza ―el doble que en la anterior legislatura, dice― para “recuperar” la ciudad, y con la convicción de que su formación hará que el Partido Popular “salga” de Cibeles.
España va camino de dividirse en dos mitades (con agravios incluidos) porque al país le separan las matrículas gratuitas de las que disfrutan en algunas comunidades los universitarios sin suspensos. En unas regiones se premia sus aprobados con la exención de tasas y en otras no. Su autonomía corre con el gasto, igual que hace el Estado con aquellos alumnos con pocos medios que están becados. Siete comunidades ya bonifican hasta el 99% de la matrícula en al menos un curso: Andalucía, Extremadura, Galicia, Asturias, Castilla-La Mancha, La Rioja y Comunidad Valenciana. Además, los populares Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco han hecho la promesa de la gratuidad en campaña para Aragón y Castilla y León, y en Cantabria se incluirá en una ley sobre juventud.
Mientras que la caída de suscriptores, descargas y valor de Tinder o Bumble indica que las aplicaciones de citas se encuentran en un momento delicado, Grindr, la aplicación basada en geolocalización creada en 2009 por el empresario Joel Simkhai para conectar a la comunidad LGBTQ, vive un gran momento. Aunque sus usuarios lleven meses quejándose de que su versión gratuita es un infierno de usabilidad. Así lo indica un análisis de GfK DAM, medidor oficial del consumo digital en España, que señala que Grindr congrega a 635.600 visitantes mensuales, un 30% más que el año anterior. “Aunque no lidere en usuarios únicos, el uso de Grindr es muy intensivo, siendo el site donde más tiempo pasan los usuarios: 10 horas y 12 minutos mensuales por persona”, apostillan.
Cada vez menos jóvenes españoles abandonan sus estudios sin concluirlos, el principal indicador del fracaso escolar. Los datos de Educación muestran que en 2025 solo un 12,8% de los jóvenes de 18 a 24 años habían completado su trayectoria educativa sin un título de Bachillerato o de FP, lo que supone un récord histórico. Sin embargo, el detalle de esta buena noticia muestra elementos preocupantes sobre los que resulta preciso seguir trabajando. Uno de los más relevantes es que, mientras el abandono escolar de los alumnos españoles lleva cayendo una década, entre los de nacionalidad extranjera creció el año pasado 1,1 puntos hasta el 30,7%, el triple que los nacionales. En 2016, dicha diferencia era el doble.
Qué hartazgo de mujeres rehenes de su silencio. Y qué perverso silenciarlas alegando que se hace por no dañar a quienes más quieren. Cállate por tu padre. Cállate por tus hijos. Menudo disgusto se van a llevar. No hables, que así serán más felices. Leo en un reportaje de Mónica Ceberio que eso es precisamente lo que hicieron Ana Millán y Lucía Paniagua, dos de las dirigentes del PP que presionaron a una concejala para que no hiciera público el acoso por el alcalde de Móstoles que estaba sufriendo. Aquellas que debieron facilitar un protocolo de protección desplegaron lo contrario: un preciso mecanismo de control y coerción al invocar al sentimiento que más parálisis y culpa provoca: el del dolor infligido a los demás. “Te dije, piénsalo. Quizá te venga mejor dar un paso atrás, no pasarlo mal, que tu padre no lo pase mal (…) Lo digo yo, que vivo por y para el partido, llevo muchos años y todas hemos aguantado muchas cosas”, le dijo Ana Millán.
Hace unos días, Pável Durov me escribió. Qué extraño, pensé. ¿Por qué me contacta el dueño de Telegram, si no le conozco? Leí y comprendí: invoca la libertad, ergo ve su negocio amenazado. De los insultos de Elon Musk a un gobernante democrático, Pedro Sánchez, me enteré de forma indirecta: hace más de un año que abandoné X. Existe un consenso abrumador en el daño que las redes sociales causan a los menores. Sin embargo, hay dos personas que no ven ningún riesgo: Musk y Durov. ¡Anda, qué coincidencia! Si resulta que son los dueños de X y Telegram. A ver si…
La mujer a la que su esposo anestesiaba por las noches para ofrecerla a través de una página web a extraños de entre 22 y 70 años, mientras él grababa todo en vídeo, se refiere al organizador de ese festín inhumano como “el señor Pelicot”. Cuando dice que en una ocasión la drogó con algo tan potente que volvió a la vida a las seis de la tarde del día siguiente, explica: “Le pregunté al señor Pelicot por qué no me había despertado. Me dijo que le había parecido que me hacía falta dormir. Ahora me doy cuenta de que estaba experimentando con las dosis”. Cuando cuenta que, como resultado de las atrocidades que sus profanadores hacían en su boca, se le cayó una corona de la dentadura dice: “Le comenté al señor Pelicot que era muy extraño, porque la noche anterior tenía esa pieza perfectamente fija, pero me dijo que no le diese mayor importancia”.
En el atardecer del 12 de agosto de 2026, la sombra de la luna recorrerá la península en diagonal, desde el litoral de A Coruña a las playas baleares, un espectáculo esperado más de un siglo. El primer eclipse total de sol congregará a miles de visitantes en el corredor más privilegiado para la observación. En la provincia de Tarragona, una de las tribunas agraciadas, hace meses que el sector turístico se frota las manos con las reservas. Hay días oscuros que no son necesariamente malos, pensarán algunos. Mientras otros, menos interesados en el fugaz fenómeno astronómico del verano, se distraen estos días con el eclipse político de la legislatura. El protagonizado por Gabriel Rufián, ese satélite en movimiento que dibujaba una órbita en el Congreso de 18 meses y que hoy, una década después y por méritos propios, oscurece a cualquier astro de la constelación de la izquierda plurinacional.
Adrián Chico (Madrid, 30 años) es el psicólogo especializado en diversidad sexual que ha sabido trasladar su conocimiento a las redes sociales sin perder el rigor. Desde su piso-consulta, un bajo en una zona residencial de Majadahonda, a las afueras de Madrid, atiende a cuatro pacientes al día y coordina un equipo de diez psicólogos. Cada mes tratan a unas 200 personas en total. Terapeuta y sexólogo, es especialista en cuestiones LGTBIQ+, en rupturas traumáticas y en dependencia emocional, de las que hace una divulgación exigente pero accesible en redes. En poco más de dos años, ya suma 200.000 seguidores en Instagram y 300.000 en TikTok. Acaba de publicar Sobreviviendo en el mundo gay (Bruguera), una guía para miembros del colectivo (y para quienes no lo sean, pero deseen salir de la ignorancia sobre lo que implica formar parte de él). Chico insiste en un matiz incómodo: que las cosas hayan mejorado no significa que vayan bien.
Pocas personas reconocen a Luke Thompson, Yerin Ha y Hannah Dodd mientras se hacen fotos este lunes por la mañana en la puerta de un típico bar madrileño, a pocos metros del Museo del Prado. Los protagonistas de Los Bridgerton posan mientras algún viandante se para al ver la comitiva que les acompaña. Dos mujeres miran extrañadas hasta que una se lleva la mano a la boca sorprendida y saca el móvil. Los ha reconocido. Son Benedict Bridgerton, Sophie Baek y Francesca Bridgerton. Ya dentro del bar, hablan sobre sus primeras horas en Madrid. “Es precioso, aunque solo lo he visto desde el coche”, dice Luke Thompson (Southampton, Reino Unido, 37 años). Yerin Ha (Sídney, 28 años) lleva desde el sábado en la capital de España y ya ha podido probar la paella, la sangría y visitar el Prado. “En Madrid está ambientada Mujeres al borde de un ataque de nervios, tenía ganas de venir, pero tendré que volver porque cuando estamos en estos tours de prensa, no tenemos tiempo. Y cuando lo tenemos, ya está todo cerrado”, se lamenta Ha.
Ta-Nehisi Coates (Baltimore, 1975) fue la voz de la conciencia de la era Obama. El escritor y periodista nunca compró la épica de aquellos años: fue crítico con el presidente y puso en duda el mito del progreso racial, recordando que las heridas de la segregación seguían abiertas. En 2015, Entre el mundo y yo lo convirtió en un fenómeno editorial y en un referente intelectual. Hoy su lugar tal vez sea menos incontestable: ya no es no tanto un oráculo cívico como una voz incómoda y discutida. También su periodismo ha cambiado de casa: pasó de ser una firma estelar en The Atlantic a fichar por Vanity Fair a finales de 2025.
El Real Madrid convirtió el pasado verano a Dean Huijsen en el defensa más caro de su historia: 62 millones. En el expediente del joven de 20 años figuraba la última media temporada como titular indiscutible en el Bournemouth, un estreno prometedor con España y 14 trozos de partidos en la Roma la campaña anterior. Cuando se completó el traspaso al Bernabéu, en los despachos deportivos del club inglés se analizó el futuro que le esperaba al central más allá del Canal de la Mancha con cierta cautela. Habían disfrutado de su crecimiento (ingresaron el triple de lo que habían pagado por él), pero eran conscientes de que la exigencia y la presión que le aguardaban en su nuevo destino eran algo desconocido para él.
Todo está muy trillado. Todo se queda corto. Más allá de un “es increíble” o “te deja con la boca abierta”, resulta difícil explicar qué supone ir a La Esfera de Las Vegas a ver a los Backstreet Boys. Mucho. Pensando en los porqués, probablemente se junten un par de cosas. Primero, la excepcionalidad del concierto en sí: la reunión de los cinco chicos (o, ya, señores) que lo vendieron todo en los años noventa arrasa en un momento donde la nostalgia resulta el único salvavidas. Segundo, el momento de comunión, con 20.000 almas de toda edad y condición (sobre todo femenina) vestidas de blanco y plata desgañitándose cantando temazos de hace 30 años y reproduciendo coreografías de la adolescencia. Pero tercero, y sobre todo, el escenario donde se han decidido a hacerlo: La Esfera de Las Vegas. Cuando se te abre el cielo (a más de 110 metros) y parece que te va a abducir una nave espacial, o cuando suena una canción llamada Siberia y la temperatura baja varios grados, sabes que lo que ves no es normal
“La juvencolía es una especie de tristeza suave que aparece cuando te das cuenta de que quizás no eres el adulto que soñabas. Cuando lo descubres, por un lado, surge la obstinación por permanecer en ese cuerpo juvenil para que no parezca que te has hecho mayor. Por otro, emerge un anhelo muy ferviente de no perder lo que construía tu verdadera esencia. A veces pensamos que nuestra verdadera esencia se pierde con la edad”, explica Silvia Herreros de Tejada, autora de Juvencolía. Sobrevivir al hechizo de la juventud eterna (Debate, 2026).
'Juvencolía'Silvia Herreros de Tejada Debate 19,85 eurosLa vorágine del día a día supone lidiar entre el trabajo y las responsabilidades parentales, las cuales pueden hacer que el ritmo diario se acelere hasta el punto de definir un concepto llamado síndrome de burnout parental. Este término, que fue consolidado conceptualmente en 2018 por investigadores de la Universidad de Lovaina (Bélgica), hace referencia a progenitores saturados, cansados y desbordados en la crianza, tanto física como mentalmente. “Esta respuesta de agotamiento aparece cuando el cuidado de los hijos se desarrolla en contextos de alta demanda, con poco o nulo apoyo y con una carga emocional que se va acumulando”, explica el psicólogo y psicoterapeuta familiar Jorge Manjarrés. “Uno de los miembros de la pareja, o ambos, con este trastorno entra en una dinámica de desequilibrio que se vuelve crónico, y en el que influyen factores de estrés excesivo prolongado en el tiempo, pero se trata de un fenómeno complejo”, prosigue Manjarrés.
La Sierra Calderona es la cordillera que separa las provincias de Valencia y Castellón. Gran parte del terreno que comprende fue declarado parque natural en 2002. Por su cercanía a Valencia —está a poco más de 30 kilómetros al norte de la ciudad—, se puede considerar su pulmón verde y también el lugar ideal para explorar el medio natural por los más diversos medios. Para explorar a fondo la Calderona, una buena propuesta es buscar un punto de partida —un campamento base— en la comarca del Camp de Túria, que es la antesala más accesible a la sierra y sus tesoros.
María Díaz nunca olvidará cómo el pasado 2 de enero su hijo de seis años se atragantaba con un perrito caliente. “Fueron unos segundos terribles, no respiraba, se asfixiaba, afortunadamente, recuperó la respiración”, relata esta madre cordobesa. Pero ese alivio fue momentáneo. Pasó una noche “horrible”, pensando en lo que le podría haber ocurrido a su pequeño por no saber cómo reaccionar ante una emergencia como esa. “Empecé a contárselo a amigos y conocidos, casi como terapia, y vi que todos tenían casos cercanos similares”, explica. En la Cabalgata de Reyes, con el trauma aún presente, se paró junto al puesto de Cruz Roja y una de las voluntarias le comentó que hace unos años enseñaba primeros auxilios en los colegios. La experiencia de Díaz le ha hecho reflexionar sobre la importancia de ese tipo de charlas y, a través de change.org, ha lanzado una propuesta para que el Ministerio de Educación incluya formación anual en primeros auxilios en todas las etapas escolares en el contenido curricular.
Proteger y dejar de pescar a la anguila europea y su alevín, la angula, está algo más cerca, pero depende de la reunión que va a tener lugar este martes dentro del Comité de Flora y Fauna, en el que participan el Gobierno junto a todas las comunidades autónomas. En él se ponen sobre la mesa las diferentes posturas sobre la inclusión de la especie en el listado de especies Lespre con la categoría de “en peligro de extinción”, lo que supondría su protección estricta con la prohibición total de su captura.