“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Es muy celebrado el hecho de que el libro físico, el que se toca y que se huele, no se haya visto desplazado por el formato digital (como, ay, les pasó a los pobres discos…). Pero el libro físico pesa bastante y ocupa bastante espacio, y ese espacio donde se almacenan, exponen y venden los libros (se llaman librerías) cada vez requiere una mayor inversión, por la constante subida de los precios inmobiliarios, asociados muchas veces a procesos de gentrificación y turistificación. La fisionomía de las ciudades está cambiando (hay quien dice que la ciudad, tal y como la conocemos, está siendo destruida) y algunas librerías se ven arrolladas por el rodillo de este hipotético éxito urbano.
Ha de ser cierto eso de que las brasas del procés ya no queman y la Cataluña de 2026 vive en paz política, porque los que siempre encuentran agravios han tenido que buscarlos en las tripas más profundas de Filmin, hasta un documental ignoto titulado Ícaro. Lo han sacado del fondo y lo han aventado al aire de la indignación. Las huestes indepes de las Navidades pasadas pintarrajearon después la sede de la plataforma catalana y se dieron de baja en pequeñas masas, en protesta por el delito de alta traición que Jaume Ripoll cometió al contratar esa producción.
Europa por fin tiene un líder, lástima que sea canadiense, pero nadie es perfecto. Me refiero a Mark Carney, primer ministro de Canadá, que en Davos hizo un discurso contra Trump que ha causado sensación. No es que fuera Martin Luther King, pero allí dices que los ricos deben pagar más impuestos y pareces el Che Guevara. Bueno, en todas partes ya es tan fácil pasar por comunista que hasta gente de derechas debe andar con cuidado. Para que se entienda en términos españoles, Carney no es un detestable sanchista: estudió en Harvard y Oxford, trabajó en Goldman Sachs, presidió el banco central canadiense y el inglés. En fin, un Draghi norteamericano, una derecha liberal, práctica, decente y sensata (pero, por acabar el razonamiento, recuerdo que es el líder del centro-izquierda canadiense). Sin embargo, estos señores, antes respetables, ahora son marcianos. De hecho, al escucharle uno se pregunta cómo es que nadie lo había dicho antes, son cosas de sentido común. No es por quitarle mérito a Davos, con lo que cuesta ir allí, pero algunas de estas cosas yo ya las había oído en el bar. La frase clave del discurso no era una cita de Tocqueville: “Si no estás en la mesa, estás en el menú”. Es un mensaje que habla a muchos niveles de cómo actuar ante Trump y su tropa de bárbaros.
Segons la Societat Espanyola de Pneumologia i Cirurgia Toràcica, un 5,5% de la població pateix tos crònica. A Catalunya, doncs, de tossidors persistents en tenim una mica més de 400.000, els quals, sumats als tossidors estacionals, ajuden a entendre els més de tres milions d’espectadors que van assistir als teatres (de Barcelona) la temporada passada. No és agosarat afirmar que, sense els tossidors, els teatres estarien pràcticament buits. Mereixen el mateix respecte i consideració que els mecenes, una gent que, sense gaudir massa d’allò que patrocinen, permeten la viabilitat d’empreses altrament deficitàries. Això no és cap exageració: que hi ha gent que tussi, als cinemes? I com els va, a les sales? No sé si recordeu l’última vegada que vau ser en una sala de cine plena. Feu memòria. Oi que s’hi tossia? Qui us penseu que omplia la sala? En el cas del teatre, doncs, no es pot dir que hi hagi una tos improductiva. És el secret dels exhibidors de teatre, mai ho reconeixeran perquè matarien la gallina dels ous d’or. No us heu preguntat mai per què les butaques són vivers d’àcars? Què s’amaga rere l’esquizofrènia en les decisions tèrmiques de les sales? Per què els Halls es venen a uns preus abusius? I sobretot, per què mai han adoptat una sola mesura contra els tossidors reincidents com sí que fan contra la innocent i gairebé sempre vital comprovació de l’hora al mòbil? Així que, públic no tossidor, menys nye-nye-nye, perquè si podeu gaudir cada setmana del vostre espectacle a un preu raonable és perquè els tossidors, com els immigrants la Seguretat Social, sostenen el sistema.
Una de las mayores preguntas sobre el conflicto en Colombia que más tiempo ha durado abierta ha empezado a encontrar su respuesta. Este viernes, a poco más de tres semanas de cumplirse 60 años de la muerte en combate del sacerdote guerrillero Camilo Torres Restrepo, un grupo de forenses ha confirmado el hallazgo y la identificación de sus restos, desaparecidos desde el momento mismo de su muerte en San Vicente de Chucurí (Santander), el 15 de febrero de 1966. La historia de una de las figuras más simbólicas de la lucha armada latinoamericana empieza a cerrarse.
Está la complexión atlética, permanece la figura espigada (1,97 metros) que tanto le benefició en las canchas de balonmano, donde fue seis veces campeón de Europa con el Barcelona además de dos veces medallista olímpico, pero en el rostro de Iñaki Urdangarin (Zumarraga, Gipuzkoa, 58 años) se aprecian también los casi 1.000 días que pasó en prisión. Entre 2018 y 2024, el entonces marido de Cristina de Borbón cumplió condena por un caso que adoptó el nombre del instituto que presidía, Nóos, una trama de desvío de fondos públicos que tuvo un efecto corrosivo en la imagen de la Monarquía durante el reinado de Juan Carlos I y que contribuyó a su abdicación en junio de 2014.
La inteligencia artificial nació en los años cincuenta cuando un grupo de pioneros se preguntó si podrían hacer que sus ordenadores “pensaran”. Después de 70 años, algo tremendo ha ocurrido: las redes neuronales resuelven tareas cognitivas. Durante 300.000 años, esas tareas fueron un monopolio en exclusiva de seres vivos. Ya no. No es controvertido: es un hecho. Y ha ocurrido de golpe. El aprendizaje automático con redes neuronales ha resuelto problemas que eludieron a las máquinas durante décadas:
El distanciamiento entre Brooklyn Beckham y el resto de su famosa familia era evidente desde hace meses. No lo habían dicho con palabras, pero sí con hechos. El mayor de los cuatro hijos de David y Victoria Beckham, de 26 años, no acudió el pasado mayo a la gran celebración por el 50º cumpleaños de su padre ni tampoco a su nombramiento oficial como caballero, en noviembre. Su ausencia en todas las reuniones familiares importantes —y la de su familia en su renovación de votos el pasado agosto— llevaba tiempo reflejando que algo no va bien, pero sus padres han seguido sonriendo de cara al público como si el aparentemente perfecto linaje Beckham siguiera inmutable, como si siempre hubiesen sido cinco, en vez de seis.
Qué ingenua estupidez la de aquellas personas que ahora piensan bien de Trump porque se ha cargado a un dictador impresentable como Maduro. Me recuerdan a quienes estaban al principio tan encantados con el ayatolá Jomeini porque luchaba contra el sah. Es el error de creer que ir contra un malo te hace bueno, cuando en realidad puedes ser peor. Además, lo que ha llevado a Trump a destrozar la legalidad internacional no es la catadura de Maduro, sino que Venezuela sea la mayor reserva mundial de petróleo. Supongo que la primera vez que supe del actual presidente fue con The Apprentice (el aprendiz), ese reality apestoso cuyo gancho televisivo consistía en mostrar a un Trump ególatra, chillón, desaforado y ridículo. Porque hace años imperaba la opinión de que este hombre era un mamarracho. Y aquí está ahora, atemorizando al planeta entero. Pero, claro, es que Hitler también parecía un chiste. ¡Y Mussolini! Recordemos a esos hombrecillos de físico precario hinchando mucho el pecho y creyéndose el ombligo del mundo, el uno con su bigotillo lamentable, el otro con su pasmoso cabezón, ambos mirando muy serios al horizonte de sus megalomanías. Darían mucha risa, si la historia no nos hubiera enseñado a tenerles espanto. Cuando la humanidad se lanza en manos de estos payasos es que ha perdido antes muchas cosas. Entre otras, el sentido del humor y del ridículo, que son una clara muestra de inteligencia. Si mantienes el sentido del humor y del ridículo no puedes convertirte en un fanático.
Hablar un rato con Belah Sánchez y Pitty Bernad no resulta sencillo. Trabajan de noche y no paran de viajar por el mundo. El final de 2025 las llevó a Art Basel, en Miami, de ahí a Nueva York, y de esa ciudad que nunca duerme de nuevo a Florida para volver a España, a pinchar en Las Ventas el 12 de diciembre, en la fiesta que anticipaba el Fórmula 1 Tag Heuer Gran Premio de España del próximo septiembre. El inicio de 2026 fue igual de intenso: lo arrancaron en Fabrik (Madrid) y luego se fueron al festival Zamna de Tulum (México). No parece que el ritmo vaya a parar: Mëstiza son las dj del momento con su mezcla de electrónica y flamenco, el año pasado pincharon junto a las pirámides de Giza (Egipto), y en abril actuarán en el macrofestival californiano de Coachella, con Karol G como cabeza de la jornada y nombres como Iggy Pop o FKA Twigs en el cartel. Aseguran que va a ser un sueño hecho realidad, Belah frente a un café en Madrid y Pitty días después por teléfono. En primavera, coincidiendo con su paso por Coachella, van a presentar su segundo álbum, Spanish chica (el primero, Quëreles, es de 2023), del que ya han sonado adelantos como el pasodoble Campanera, con la voz de Diana Navarro y producción de los parisinos Faul & Wad.
En un hilo cualquiera de algún foro, o en una discusión sobre política en Reddit que parece un cosplay de una barra de bar, “chud” aparece como aparecen hoy las palabras (más) útiles: sin definición estable, con un aire de clave y/o broma compartida y con la promesa de ahorrarte una explicación demasiado larga. Como un atajo para no acabar en el “mucho texto”, vaya. ¿Alguien recuerda 6/7?
Mark Carney tiene 60 años, ha tenido tres nacionalidades (canadiense, británica e irlandesa), ha dirigido la política monetaria de dos países distintos y es actualmente primer ministro de Canadá, casi por casualidad. Según muchos de los asistentes al Foro de Davos esta semana en Suiza, es la persona que más atracción ha suscitado y que mejores ideas ha aportado. En resumen, ha defendido que las potencias medianas pueden competir entre ellas para ganarse el favor de las grandes, competir por ser las más complacientes, lo que significa fingir que se es soberano, pero aceptar la subordinación; o unirse para crear una tercera vía que tenga peso. Carney quiere empujar a esas potencias medianas a desarrollar sus fortalezas nacionales, pero a unirse en defensa de valores comunes imprescindibles. Ser pragmáticos, caso a caso.
La utilización del poder económico como poder político ya no es invisible; se expresa continuamente y con total impunidad. Ello conduce al mundo hacia un nuevo orden en el que no sólo manda el más fuerte, sino también el más rico. Esta reflexión forma parte de modo implícito de la intervención de Mark Carney, primer ministro de Canadá, en el Foro de Davos, que ha causado sensación por su voluntad de resistencia. El planeta está en medio de una ruptura, no de una transición.
La humanidad vuelve a la Luna. A principios de febrero, se abre la primera ventana que puede aprovechar la NASA para lanzar hacia el satélite de la Tierra a cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. La tripulación de la misión Artemis 2 volará alrededor de la Luna, asomándose a ese mundo gris por primera vez desde que en diciembre de 1972 el astronauta Eugene Cernan cerrara la escotilla de la misión Apolo 17.
La familia de Francisco León regenta desde hace tres generaciones una administración de loterías en la céntrica calle Gil y Carrasco de la ciudad llamada igual que su apellido. En su adolescencia, este inmunólogo que emigró a Estados Unidos tras acabar la carrera echaba ocasionalmente una mano en el negocio despachando quinielas. No recuerda si alguna vez repartió algún premio importante, pero en su mente sí sigue grabado a fuego el día en el que hizo la apuesta de su vida.
¿Cómo invertir cuando todo está caro? ¿Qué hacer con el dinero si los bonos tienen una valoración exigente y el Ibex o Wall Street encadenan máximo tras máximo? En estos momentos de mercado plagados amenazas geopolíticas, cuando la renta variable cotiza a niveles elevados y los diferenciales de la renta fija dejan poco margen para abaratarse más, a muchos gestores de activos les entra el vértigo. Una de las soluciones es reducir el riesgo en cartera: meter el dinero en liquidez y esperar a que lleguen las correcciones.
La deuda soberana ha sido protagonista en el mercado financiero en estos días en los que el presidente de Estados Unidos Donald Trump ha agitado el avispero geopolítico con amenazas de invasión de Groenlandia y andanada de aranceles. Las aguas se han calmado de momento tras conocerse un acuerdo en el marco de la OTAN que de paso ha neutralizado el peligro de nuevos aranceles, pero los bonos soberanos han acusado el golpe del riesgo geopolítico y, como ha ocurrido en otras ocasiones, han acaparado la atención en los momentos más tensos. Incluso se ha abierto otro debate inimaginable cómo la UE podría emplear su cartera de deuda soberana estadounidense como arma de persuasión frente a Trump.
La compañía holandesa ASML vive un momento histórico en Bolsa. El líder mundial en fabricar la maquinaria con la que se producen chips avanzados se ha visto impulsado hacia máximos por la fuerte demanda de semiconductores para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la robótica. También por su posición casi monopolística en el mercado, lo que le concede mayor capacidad de fijar precios. Unos argumentos que le han llevado a seducir a los inversores —la acción ha alcanzado su valor más alto este viernes— y también a la mayoría de los analistas que dibujan un horizonte de crecimiento sólido, con pedidos históricos y un aumento a doble dígito de los ingresos para los próximos años.
En la serie Separación, de Apple TV+, los personajes tienen dos versiones: una dentro de la empresa en la que trabajan y otra en su vida personal. Los recuerdos de una parte de sus existencias se borran cuando pasan la otra. No hay en dicha ficción la opción de llevarse los problemas del trabajo a casa o viceversa. “Es imposible desconectar de tu vida cuando entras a trabajar. Las personas no podemos hacer como que no nos pasa nada”, sostiene Enrique Matarín, psicólogo y coach. Este profesional, que trabaja con empresas para mejorar el bienestar de sus empleados, hace énfasis en la importancia de que las organizaciones tengan claro que los trabajadores son personas que necesitan ser escuchadas.
Las plantas se comunican sin necesidad de hablar. Se relacionan con otros seres vivos que las rodean, a través de ciertas hormonas que vuelan por el aire, por ejemplo, para indicar su estado de salud o la presencia de un peligro; es una conversación muda pero fructífera para el emisor y para el receptor. El ser humano ha diseñado también un lenguaje botánico desde hace siglos, algo que ya ocurría en el Antiguo Egipto. Entonces, y como recuerda el egiptólogo madrileño José Manuel Galán, “a los difuntos en Egipto se les despedía con flores, por un juego de palabras, porque la palabra para vida en el Antiguo Egipto es anj, que es lo que se conoce como la Cruz de la Vida. Pero es una palabra que también sirve para referirse a las plantas, a las flores. Entonces, la idea es que cuando tú ofreces flores a alguien le estás ofreciendo vida. Así que la ofrenda de flores a los difuntos es un deseo de que viva en el más allá”, resume.