“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Aunque no muchos la recuerden, en 2013 la televisión estadounidense trató de replicar el éxito de Sexo en Nueva York con una serie protagonizada por Carrie Bradshaw. No había sexo, ni palabras malsonantes (era en abierto) ni nada de lo que hizo popular y rompedora a la serie de HBO cuyo triunfo precisamente residía en la edad de sus protagonistas. The Carrie Diaries era una serie de instituto y romances que aprovechaba a esta versión juvenil de la protagonista para responder a preguntas que la audiencia nunca se había hecho. Duró dos temporadas y 26 episodios, y nunca justificó su creación. Unos 13 años después, las series siguen, sin embargo, obsesionadas con rejuvenecer a sus iconos de ficción.
Este año al Mobile World Congress se le ha quedado cara de sándwich. Las marcas de móviles, que presentan en Barcelona sus novedades para todo el año, se han visto cercadas por delante y por detrás. Solo unos días antes del evento, Samsung presentó su buque insignia, el Galaxy S26, y en los próximos días se espera que Apple lance el iPhone 17e. Con todo, tanto Honor como Xiaomi han apuntado alto.
Un robot humanoide marca HonorEl Mobile también ha sido el escenario escogido por Honor para presentar su primer robot humanoide. Se trata de un androide de cabeza cúbica, con las extremidades unidas por actuadores que hacen las veces de articulaciones. Aún se desconoce su fecha de lanzamiento, pero estará destinado a tareas de servicio de atención al cliente y también actuará como apoyo emocional.
El fabricante de smartphones da el salto así a una categoría de hardware emergente, pero cada vez más en boga. Este tipo de máquinas han pasado de hacer puras exhibiciones físicas —saltos, volteretas y carreras— a convertirse en una opción comercial, para el sector industrial e incluso para el hogar.
Hace muchos años, asistí a la siguiente escena. Un conocido exjugador de fútbol de los años ochenta se enfrentó a un grupo de chavales, de no más de 20 años, que tomaban unas cervezas en el bar en el que estábamos. Algo había sucedido que discutieron. Las palabras subieron de tono y en un momento dado, el antiguo futbolista se encaró con uno de ellos, un chico delgado, de pelo rizado, cejas puntiagudas y mirada retadora. El primero le amenazó y el chaval le exigió que se largara si no quería llevarse dos tortazos. Entonces, la antigua estrella hinchó el pecho como un gallo y preguntó: “Pero, ¿tú sabes quién soy yo?”, a lo que el chico contestó: “Yo sé quién eras”.
La sensación de marcar un gol es difícil de explicar. Ese instante en el que compruebas que, efectivamente, el balón ha salido de tu pie o de tu cabeza y traspasa la línea de meta es muy probablemente el motivo por el que todas las personas que juegan al fútbol -y que no son guardametas, se entiende- salen regularmente con camiseta, pantalón y botas a un terreno de juego en miles de lugares del mundo. Llueva, haga frío o calor.
La Filmoteca de la Región de Murcia Francisco Rabal ha iniciado este 2026, sumando a su labor de difusión y conservación del patrimonio cinematográfico, la de restauración del mismo. Su nuevo laboratorio de tratamiento de películas permite llevar a cabo todo el proceso de recuperación de los antiguos rollos de celuloide con la particularidad de que las instalaciones son visitables y están abiertas al público, con el objetivo de mostrar a las generaciones más jóvenes la dimensión material del cine que se está perdiendo en la era digital.
Me impresionan las imágenes del concierto homenaje a Taj Mahal de finales del pasado mes. En realidad, se trataba de un evento benéfico para Sweet Relief, organización que facilita cuidados a músicos en estado de necesidad. Allí vemos a un Taj Mahal de movilidad reducida, junto a Van Morrison y otros admiradores.
No sé qué le ha dado a la derecha con el cine español, ese cine que odian pero que no ven. Para esa derecha de camiseta y vaqueros, los actores son el 80% de nuestro cine. El otro veinte son algunos directores que se habrán cruzado en a saber qué antros a esas horas a las que todos los gatos son pardos. Esta nueva derecha percibe que lo que digan los actores es la opinión generalizada de todo el gremio, y no lo es. El cine español es más diverso de lo que parece.
El renacer del espíritu religioso no se aprecia en las aulas españolas. Más bien al contrario. El declive de la asignatura de Religión se ha acelerado en los últimos años tras la aprobación de la actual ley educativa, la Lomloe. La clase ha perdido 369.807 alumnos en un lustro en las etapas donde se imparte ―Primaria, ESO y Bachillerato―, 10 veces más de lo que ha caído el número total de estudiantes en el mismo periodo por la evolución demográfica, según refleja la estadística oficial en el documento Las cifras de la educación en España 2026.
Decía el Nobel Santiago Ramón y Cajal que todos podemos ser “escultores” de nuestros propios cerebros. Y una herramienta imprescindible para cincelar la mente es el ejercicio físico. Moverse es, en palabras del neurocientífico José Luis Trejo (Madrid, 60 años), “una necesidad biológica” para el cerebro, alimento para las neuronas, vida y salud.
Julio de 2010. Decenas de fotografías de jóvenes están desplegadas en la mesa del jurado de X Factor. Todos ellos se han presentado al programa de televisión británico y los jueces, a la caza de nuevos talentos, van seleccionando una a una las imágenes de aquellos que formarán una nueva banda. El productor Simon Cowell y la cantante Nicole Scherzinger son los encargados de escoger aquellos perfiles que más les encajan para una boyband, a pesar de que previamente les habían descartado como solistas. Así nacía One Direction, una de las bandas británicas más exitosas de la historia. “Esta es la categoría que quiero. Solo a ellos”, afirmaba Cowell mientras ponía la mano sobre sus rostros. Fueron apadrinados por el juez quien, a pesar de que finalmente quedaron en un tercer lugar, les pagó un contrato discográfico con Syco Music, su propio sello, para que pudiesen lanzar un disco, Up All Night.
“El sexo ocasional no nos sale rentable a las mujeres”, dice la productora, directora y guionista Sindy Takanashi al comienzo de un vídeo en el que alude a un estudio que señala que de los 12.000 estudiantes universitarios entrevistados, tan solo el 10% de las mujeres dijo llegar al orgasmo en encuentros sexuales casuales, subiendo el porcentaje cuando el sexo era con una pareja estable del 68%. “Esto no va de que las mujeres necesiten amor para tener sexo. Esto va de algo mucho más simple. Es que nuestras parejas conocen mejor nuestros cuerpos, nuestros tiempos y nuestros gustos. Y sobre todo, escuchan y cuidan más que en un polvo esporádico con alguien a quien no van a volver a ver”, asegura.
La primavera de 2022 fue desdichada para Carme Guilló. Primero sufrió una lumbalgia y después, cuando ya estaba recuperándose, llegaron los “insoportables pinchazos” del herpes zóster. “Lo peor es que el dolor en el costado derecho, entre el pecho y la espalda, nunca se fue”, cuenta esta exempleada de la Universidad de Barcelona de 77 años, que ahora siente que su jubilación se ha truncado. “Al vestirme, el roce de la ropa me duele tanto que no puedo evitar chillar. Cuando estoy leyendo tranquila, de repente me vienen como cuchilladas. Solo lograba dormir cinco horas seguidas con morfina, pero ahora me la han retirado. He tenido mala suerte y ya no creo que mejore”.
La alarma social generada por el aluvión de nuevos proyectos de plantas de biogás y biometano en toda España está llevando a una situación inesperada: aunque teóricamente estas instalaciones que generan una energía renovable a partir de la descomposición de residuos orgánicos suponen diferentes beneficios ambientales en la reducción de emisiones y el tratamiento de los residuos, cada vez es mayor el rechazo no ya a las plantas mal diseñadas o mal planteadas, sino a todas en general.
Es sábado por la noche en Manila, pero Chris, que a sus 25 años acaba de terminar un máster, no se dispone a salir de fiesta. Le espera su silla en un call center, así que apura un plato de comida callejera antes de afrontar un incesante aluvión de llamadas procedentes de Estados Unidos. Desde un rascacielos en el moderno barrio de Makati, Chris solventará las dudas de clientes que viven al otro lado del Pacífico, donde apenas está amaneciendo. Lleva cuatro años en la empresa Concentrix —a la que subcontratan grandes compañías financieras o tecnológicas— y cobra 290 euros al mes.
La guerra rusa de Ucrania hizo que volvieran a aflorar fantasmas del pasado y provocó que, tras décadas con gasto limitado en las Fuerzas Armadas, Alemania anunciara un cambio de rumbo acorde con los nuevos tiempos. El año 2025 marcó un punto de inflexión histórico en el gasto en defensa germano con un total superior a 86.000 millones de euros para adquisición de material, equipamiento, maquinaria pesada y personal.
“Se habla mucho de Gaza, pero rara vez se la escucha. El mundo ve cifras, destrucción y titulares, pero no a los jóvenes que padecen todo esto. Nuestras voces importan”. Nour Ahmed Abed responde a las preguntas de este periódico desde un café con conexión a internet en Deir el Balah, en el centro de la Franja, donde nació hace 28 años. Su voz es una de las que componen El libro negro de Gaza (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo), publicado en febrero, en el que 17 jóvenes desmenuzan su forma de ver la vida en este pequeño territorio devastado por más de dos años de bombardeos israelíes que han dejado más de 70.000 muertos palestinos.
Polemista nato, el pasado diciembre Quentin Tarantino se pasó por el podcast de Bret Easton Ellis para hablar de cine, del suyo y del de otros. Le dio por compartir su lista de películas favoritas del siglo XXI, un ranking ecléctico y tan peculiar como él en el que después de Black Hawk derribado, Toy Story 3, Lost in Translation y Dunkerque situaba en quinto lugar Pozos de ambición, de Paul Thomas Anderson. Añadió sobre la película protagonizada por Daniel Day-Lewis que la habría colocado más arriba si no fuera por un actor: “Tiene un fallo enorme, y ese fallo es Paul Dano”, aseguró. “Es un flojo, tío. Es el eslabón más débil. Es un tipo débil y aburrido. Daniel Day-Lewis demuestra que no necesita un buen contrapunto. ¡Se supone que es una película de dos personajes y no lo es! ¿Lo pones con el actor más flojo del SAG [el sindicato de actores]? ¿Con el más flojo del mundo?”.
Puntual a su cita, la desarrolladora Capcom acude un febrero más con un nuevo juego. Y, para seguir con las buenas costumbres de los últimos años, entrega de nuevo un juegazo. Esta vez, de su saga estrella: hablamos de Resident Evil Requiem, la novena entrega canónica de la franquicia de zombis más famosa de la historia de los videojuegos. De nuevo, nos encontramos ante un gran juego de una saga que, tras pasar una temporada por el desierto con su quinta y sexta entregas (2009 y 2012), remontó el vuelo con la séptima (2017), alcanzando un renacimiento de calidad que desde entonces no ha abandonado.
En lo alto del valle de Mattertal, en la margen izquierda del Alto Ródano, se encuentra el paraíso de Zermatt, un pueblo alpino por excelencia rodeado de glaciares y cimas de más de 4.000 metros de altura con nieves permanentes, al que solo se puede acceder en tren. Todo un universo independiente a los pies del famoso Matterhorn o Cervino (4.478 metros), dos nombres para la montaña piramidal más emblemática de los Alpes, aislada entre Suiza y la vecina Italia.