“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
Como las vacaciones de Semana Santa facilitarán las comidas familiares y las reuniones de amigos con tambores y cornetas, quiero ofrecer algunas palabras para que las bocas de la derecha y la extrema derecha puedan analizar las causas de la mala, muy mala, malísima situación que vive España. Si atendemos a la capacidad metafórica del mundo animal, los rojos son hienas, zorros (o zorras, mucho peor), sabandijas, ratas, víboras, chinches, fieras, moscas y todo tipo de bichos que pueden representar la molestia cojonera o los colmillos peligrosos.
Els crítics habituals de Quadern recomanen llibres de tota mena a les portes de Sant Jordi. Novel·les d’escriptors d’aquí, traduccions contemporànies i de clàssics, assaig i poesia d’un Premi d’Honor.
Dones de foc. Internacionalistes a Catalunya (1936-1939)Dolos Marín Angle 382 pàgines. 22,90 euros A cavall entre la prosa literària i la historiogràfica, Dolors Marín actualiza la perspectiva sobre les dones milicianes amb perfils biogràfics de Simone Weil, Kati Horna o Emma Goldman. Per Marta Marín-DòminePeixosEva Baltasar Club Editor 186 pàgines. 19,50 euros La cinquena novel·la de l’escriptora s’agermana amb les anteriors per la prosa barroca i lírica i per una protagonista escindida entre l’individualisme i la nostàlgia d’un passat primitiu. Per Marina PintorEl camí dels ossosSergi Ramis Columna 216 pàgines. 19,85 euros L’autor recorre Catalunya per descobrir les seves relíquies més sorprenents a ‘El camí dels ossos’, un deliciós llibre de viatges digne de la millor tradició del gènere. Per Jacinto AntónLes renúnciesJordi Pàmias Arcàdia 168 pàgines. 16 euros L’hel·lenista lleidatà Jordi Pàmias estudia la supervivència d’una sèrie de tendències al llarg de la història. Per Jordi LlovetLa pellCurzio Malaparte Traducció d’Anna Casassas La Segona Perifèria 448 pàgines. 23,50 euros Gran novel·la italiana del segle XX, narra la misèria i la corrrupció moral, però també hi ha una petita esperança en la reconstrucció. Per Anna Maria IglesiaEl mal entès Màrius Serra Proa 504 pàgines. 22,90 euros D’una enorme consistència interna, cada capítol està vist i representat com un abans i un després en la vida d’un laberint ingent de personatges vinculats a Joan Ferrer. Per Ponç PuigdevallDietarisMarià Manent Edicions 62 720 pàgines. 25 euros El poeta va escriure notes autobiogràfiques des dels quinze anys, setanta llibretes que la família ha conservat i que ara es poden llegir en un sol volum que el col·loca al centre de la dietarística catalana. Per Jordi AmatSumer és aquíAnna Pantinat Males Herbes 110 pàgines. 15 euros Amb ‘Sumer és aquí’, l’artista pluridisciplinària s’afilia al gènere del planys de ciutat, tan vell com el tipus d’escriptura més antic que es coneix, el cuneïforme dels sumeris. Per Adrià PujolTrastBiel Mesquida LaBreu 140 pàgines. 17 euros El premi d'Honor de les Lletres Catalanes que atorga Òmnium coincideix amb la publicació d’un nou poemari, ‘Trast’. Entrevista d'Andreu ManresaExtincióThomas Bernhard Traducció de Clara Formosa Quid Pro Quo 478 pàgines. 28 euros La novel·la mostra l’autoexigència radical de l’autor, que sembla contenir el pressentiment d’un final proper, i condensa l’animadversió pel seu país. Per Lucas Capellas FrancoPasseig de Gràcia Roger Bastida Comanegra / Afora Focus Edicions 413 pàgines. 23,90 euros Premi Santa Eulàlia 2026, el llibre abarca des del 1854 fins al 1954, quan s’acaba el racionament de la postguerra. Per Ponç PuigdevallTot era el mateix foratEider Rodriguez Traducció de Pau Joan Hernàndez Periscopi. 336 pàgines. 19 euros Només l’autora basca pot abocar-se a la fissura dels que creiem sentir-nos sans i estalvis en un primer món que agonitza. Per Noelia RamírezE.E. Ernst & Erica Montserrat Corretger Afers 350 pàgines. 20 euros Montserrat Corretger ha escrit el que els entesos en diuen una magnífica novel·la d’idees, ambientada en la postguerra i la Guerra Freda, i l’acció més aviat li fa nosa. Per Miquel BonetNou elogis de l’imparell Edi Pou H&O Editorial 132 pàgines. 14,50 euros Gràcies a l’assaig breu de ‘Nou elogis de l’imparell’, recuperem l’emoció de l’escolta dels malanomenats “odd time signature”. Per Aïda CamprubíEl nostre Feixisme Jordi Mir Ara Llibres 96 pàgines. 12,95 euros Jordi Mir fa un exercici pedagògic molt oportú en clau de defensa democràtica que s’insereix en l’allau d’assaig sobre l’extrema dreta. Per Marc AndreuEspaña ha cerrado su espacio aéreo a los vuelos implicados en la operación Furia Épica, lanzada por EE UU e Israel contra Irán. No solo no permite el uso de las bases e Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) por parte de aviones de combate o reabastecimiento en vuelo que cooperen en el ataque, sino que tampoco autoriza el uso de su espacio aéreo a las aeronaves estadounidenses destacadas en terceros países, como el Reino Unido o Francia, según confirman fuentes militares.
Era difícil imaginar un calendario más propicio para una gira atravesada por tantos símbolos de éxtasis y devoción. El Lux Tour de Rosalía aterriza en España en plena Semana Santa con su concierto de este lunes en Madrid, recuperada ya del problema gástrico que la obligó a suspender su actuación en Milán. Tras estrenarse en Lyon hace dos semanas ante más de 13.000 espectadores, la gira prosigue en el Movistar Arena de la capital los días 1, 3 y 4 de abril, y continuará en el Palau Sant Jordi de Barcelona los días 13, 15, 17 y 18. En total, casi dos horas de concierto, 24 canciones divididas en cuatro actos y una orquesta de una veintena de músicos instalada en el centro del foso y envuelta por el público, un dispositivo tan potente como poco habitual. Este es un resumen en nueve claves de la gira más esperada del año.
En una ciudad plagada de cámaras, Eve Babitz (Los Ángeles 1943-2021) se movió con desenfado fuera de foco, esquivando el primer plano. En su foto más icónica aparece sentada de perfil, completamente desnuda mientras juega al ajedrez con Marcel Duchamp, con el rostro oculto en su melena. Tenía 20 años y la foto formó parte de una exposición que comisarió uno de sus amores de aquel momento. Rabiosamente sexy, inquieta y fiestera, cachorra de la élite cultural de posguerra en Los Ángeles (su padrino fue Stravinsky y Aldous Huxley frecuentaba la casa de su padres), ella fue por derecho propio una figura ineludible del terremoto cultural en la meca del cine en la segunda mitad del siglo XX.
El futuro de las redes sociales se está decidiendo en los tribunales. Y pintan bastos. La semana pasada, Meta recibió dos importantes reveses judiciales. El miércoles, un jurado de Nuevo México determinó que la empresa matriz de Facebook, Instagram o WhatsApp es culpable de engañar a los consumidores sobre la seguridad de sus plataformas y por poner en riesgo a menores de edad, priorizando los ingresos a la integridad de los niños. Horas más tarde, Meta y YouTube (de Google) perdían en Los Ángeles un juicio clave que las declara culpables de generar adicción entre menores y de usar el diseño de sus plataformas para causar dependencia.
El éxito de ¡Torrente, presidente! ha reactivado esa leyenda urbana que dice que Santiago Segura hace las películas sin subvención. No sé dónde empezó tal sandez pero es dramático que un dato que —como tantos otros— se puede cotejar en dos clics quede marcado como real solo porque se adecúa a la visión del mundo que tiene alguna gente. La última entrega de Torrente no ha recibido ayudas directas ni subvenciones sobre proyecto. Tiene la financiación de Netflix y Atresmedia, teniendo la primera fama de ser muy generosa. No es difícil ver las ayudas recibidas por otras películas del autor; ayudas de las que, por cierto, Segura nunca ha hablado mal, sino todo lo contrario.
De manera un tanto informal, Felipe VI ha dejado caer que en la conquista de América hubo abusos y controversias. Gran noticia y notable escándalo. Le ha costado años hacerlo, pero sus palabras, bastante medidas, pueden servir para suavizar las relaciones con México, emponzoñadas por la cuestión. Sin embargo, destacadas voces de la extrema derecha, y de la derecha extrema, se han revuelto con ferocidad, porque semejante afirmación pone en duda sus creencias más profundas: al parecer, los enemigos de España acechan incluso entre los consejeros del Monarca.
José Francisco Garre (Torre Pacheco, 53 años) ha pasado en 24 horas de vicepresidente del Comité de Garantías de Vox, el órgano encargado de velar por los derechos de los afiliados y sancionar disciplinariamente a quien incumpla los estatutos del partido, a supuesto corrupto. La formación ultra difundió el pasado viernes un comunicado en el que le califica de “traidor”, le acusa de haberse vendido al PP y le exige que devuelva su acta de concejal por haber llegado a un pacto de gobierno con el alcalde de Torre Pacheco (Murcia), el popular Pedro Ángel Roca, del que su partido dice haberse enterado “por la prensa”.
Pedro Sánchez está convencido de que los valores sociales de la izquierda tienen mayor peso en todo el planeta pero quedan eclipsados por la movilización global de una extrema derecha en efervescencia. El presidente del Gobierno no se limitó a analizar el resultado de las elecciones en Castilla y León hace dos semanas en la última reunión de la ejecutiva del PSOE. Sánchez, que desde 2022 preside la Internacional Socialista, enumeró cómo la ultraderecha ha tejido durante años una red de alianzas para propagar sus discursos nacionalpopulistas adaptados a cada país. El resultado son miles de actos en los que las distintas sensibilidades de la familia política ultra orillan sus incoherencias y contradicciones y colaboran en la expansión de una agenda común, con banderas incuestionables como el rechazo a la inmigración y el combate de la ideología woke. La conclusión del secretario general del PSOE, según miembros de su dirección, fue que era prioritario contrarrestar el auge del credo ultraconservador. La primera respuesta de calibre de la izquierda democrática, en la que se lleva trabajando desde el año pasado y en la que Sánchez ejercerá de maestro de ceremonias, se producirá el 17 y 18 de abril en Barcelona.
Luo Minmin, director del Instituto Chino de Investigación Cerebral (CIBR, por sus siglas en inglés) de Pekín, desgrana detalles sobre uno de los implantes cerebrales más avanzados que están desarrollando. Mientras habla de electrodos y neuronas, una pantalla a su espalda muestra el vídeo de uno de los ensayos que han llevado a cabo en monos: el macaco, inmovilizado en un laboratorio, tiene la tapa de los sesos abierta y unos cables conectados al cerebro; los sensores detectan sus impulsos neuronales a medida que sigue con sus ojos grandes de primate un círculo rojo en un plasma que tiene delante; los datos de su cerebro son procesados al instante, de modo que, con algo que se podría denominar “pensamiento”, es capaz de mover un cursor en la pantalla. La acción, a su vez, pone en funcionamiento un brazo robótico real. En resumen: tenemos a un mono manejando una máquina con la mente.
“En Dubái están los que disparan con el teclado del teléfono, calentitos en sus casas, mientras aquí se montan algunos pitotes que flipas. Aunque ahora empiezan a no tenerlo tan fácil”. Juan —nombre ficticio mediante— resume en dos frases cómo y desde dónde opera lo que él llama con guasa “la clase alta de narcolandia”, que él conoce bien desde dentro. Tiene amigos ahí, ha invertido en algún porte de hachís y se conoce a la mayoría de los capos del Estrecho de Gibraltar, pero reconoce que llegar a esas esferas de poder son palabras mayores y peligrosas. Hace ya cuatro años que la cúspide del negocio de la droga del país, especialmente si es cocaína, mudó su “oficina central”, como la define un policía del Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (GRECO) de Cádiz, a esta ciudad de Emiratos Árabes. Sin embargo, la guerra de Irán, la nueva colaboración policial con las autoridades emiratíes y la pérdida del anonimato del destino como refugio del narco están llevando a los más poderosos a mover ficha.
Un día, María, vecina de Toledo de 31 años, recibió una llamada de alguien que ella consideraba un amigo. El hombre le pedía ingresar en su cuenta un dinero que le iban a transferir y después sacarlo y dárselo en efectivo. Este amigo lo justificó diciendo que tenía un embargo y que le iban a quitar cualquier cantidad que entrara en sus cuentas. Ella accedió a hacerle el favor. Recibió 2.990 euros el 12 de enero de 2024 y poco después le entregó esa cantidad a su amigo en mano. Se olvidó de esa operación, hasta que seis meses después llegó una notificación del juzgado a su casa. Cuando compareció, le comunicaron que estaba investigada por un delito de estafa.
El endurecimiento de la política migratoria de la Unión Europea ha dado un paso más con la aprobación en el Parlamento de Bruselas de un reglamento de retorno que abre la puerta a la deportación a terceros países ajenos a la Unión de extranjeros que hayan visto rechazada su solicitud de ingreso. 389 votos a favor, 206 en contra y 32 abstenciones pusieron a la ultraderecha en pie para aplaudir su éxito, a saber, la consolidación de una tendencia que les viene reportando beneficios electorales y a la que han arrastrado a los conservadores tradicionales. En la otra esquina, las izquierdas, liberales y verdes recordaron que lo aprobado puede violar derechos fundamentales y que, en cualquier caso, contradice los valores de la propia Unión.
La unión monetaria europea se sostiene sobre una contradicción institucional: la política monetaria está centralizada pero la política fiscal sigue siendo nacional. Quizá en Maastricht fuera lo más conveniente desde el punto de vista político, pero económicamente nunca fue un diseño completo. Por eso tenemos que seguir planteándonos la pregunta de cuánto tiempo va a poder seguir dependiendo el euro de un banco central único y un conjunto de balances soberanos nacionales cuyo riesgo crediticio es diferente en cada crisis. Cuando la moneda es federal, hay ciertos factores como una capacidad fiscal común y la emisión conjunta de deuda que dejan de ser lujos ideológicos para ser la mitad que falta y que la Unión Económica y Monetaria necesita urgentemente.
El nuevo reglamento de Retornos que acaba de aprobar la Eurocámara permitirá la creación de centros de detención fuera de la UE donde podrán desaparecer personas que no consigan papeles hasta durante dos años. Eso incluye países diferentes de su lugar de origen, donde la persona o familia deportada podría no haber estado nunca, no conocer a nadie, no entender el idioma y no tener derechos, manteniendo su condición de inmigrante en países con menos escrúpulos que el nuestro. También acelera el proceso de deportación, reduce los plazos de apelación y establece una orden de retorno única para todos los Estados Schengen. Docenas de organizaciones de derechos han firmado cartas advirtiendo del peligro. Corremos el riesgo de ver en Europa las mismas escenas aterradoras que hemos visto en EE UU.
En su cabeza debía de sonar razonable, pero la justificación que ha dado la semana pasada el ya exministro de Energía y Minas de Perú, acusado de violar a una adolescente de 16 años cuando él tenía 46, es pasmosa: “Mi único pecado fue enamorarme”, soltó con aparente convicción en un programa de televisión al que fue invitado junto con su abogado defensor. El asunto fue a peor conforme el letrado añadía explicaciones, que incluyen un supuesto “factor cultural” en el oriente de Perú: “Aquí lo que pasa es que estamos exagerando, rajándonos las vestiduras. Lo que estás satanizando es usual”, le dijo al presentador, “no es ideal, pero no ha habido violencia”. El presentador, fuera de sí, vuelve al exministro, Ángelo Alfaro: “¿Qué le hacía pensar a usted que una adolescente de 16 años podía tomar la decisión de irse a vivir y tener un hijo con usted?”. La respuesta: “Porque ella lo quiso, me lo pidió y su familia lo aceptó. En ningún momento yo me impuse”.
Carlos Cuerpo es, por talante y capacitación, el ministro más solvente del Gobierno. Su desempeño al frente de una cartera tan compleja como la de Economía le han valido un reconocimiento transversal del que también gozaba, por cierto, su antecesora en el cargo y mentora: Nadia Calviño. Pedro Sánchez ha decidido con acierto ascender a Cuerpo al cargo de vicepresidente, un rango —en su caso primado— que comparte con otra ministra de perfil técnico como Sara Aagesen. Ninguno de los dos, como tampoco Calviño, tiene carné del PSOE.