“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
La Diputación de Valencia, que preside Vicente Mompó, del Partido Popular, aprobó el pasado 3 de marzo una comisión de servicio –mecanismo que permite a un funcionario ocupar otra plaza pública- para Vanesa Soler, pareja del presidente de la Generalitat Valenciana, el popular Juan Francisco Pérez Llorca. La resolución justifica la contratación de la candidata, que tiene categoría de administrativa, en el área de asistencia a municipios de la institución provincial por la “urgente necesidad” de ocupar un puesto de secretaria de dirección. Soler percibirá 52.070 euros anuales, según las tablas salariales de la Diputación de Valencia.
Teresa Serrano, que llegó en octubre pasado a la presidencia del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), ha dimitido este lunes de su cargo. No quiere “seguir siendo un payaso” en “este circo”, como califica el contexto que viven los sindicatos médicos, que tienen en marcha una huelga desde febrero contra el Ministerio de Sanidad para reivindicar mejores condiciones laborales que se plasmen en un estatuto propio que les diferencie del resto de los sanitarios.
La escritora y comunicadora Bea Cepeda sintió lo que ella denomina como “el macarenazo” al filo del mediodía del Viernes Santo de 2023, mientras contemplaba a la Virgen de la Macarena de regreso a su basílica. Atea tras estudiar en un colegio de monjas de su Zamora natal, experimentó tal zarandeo emocional que el temblor de sus manos hasta se percibe en el vídeo que grabó: “Estaba llorando viva”. El descubrimiento hizo que la zamorana de 39 acabase mudándose a Sevilla y convirtiéndose en “adicta” a su Semana Santa: “No es que me haya vuelto católica porque sigo pensando lo mismo, pero he encontrado algo a lo que no sé ponerle palabras. Si es Dios, no tiene nada que ver con la religión que me enseñaron en el colegio, para mí es más religiosidad popular”.
El grupo Quirón ha propuesto destinar a sus propios trabajadores al gran laboratorio de diagnósticos de la Comunidad de Madrid cuya gestión está a punto de ganar por concurso, lo que ha desatado el pánico al despido entre los 249 empleados actuales. La propuesta laboral de Quirón no es pública, pero el miedo se debe a que la empresa ha presentado la documentación de los profesionales que planea adscribir y no ha pedido esos datos a la concesionaria actual, Ribera Salud, según advierte el sindicato UGT y ha confirmado EL PAÍS por fuentes de esta otra compañía. Este laboratorio en el Hospital de San Sebastián de los Reyes comenzó a funcionar en 2008 como el centro donde se analizan las pruebas de un área poblada por 1,4 millones de madrileños. “Se va a liar gorda”, dicen fuentes del comité de empresa que este lunes celebró una asamblea online para informar a una plantilla inquieta. “La gente está muy, muy, muy nerviosa y enfadada. Son muchos años y mucho esfuerzo para que ahora vengan y te den una patada en el culo”.
Cuando Leopoldo López (Caracas, 54 años) estaba recluido en la cárcel de Ramo Verde, tenía una fantasía recurrente. “En algún momento esa mazmorra tendría que convertirse en un museo de la memoria”, recuerda el dirigente opositor venezolano, que pasó más de tres años en esa prisión acusado de alentar las protestas de 2014 contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Más de una década después, cree que ese momento se acerca, aunque el proceso de transición que comenzó el pasado 3 de enero con la captura de Nicolás Maduro todavía está en ciernes.
Viktor Orbán, el gran provocador de Bruselas, se ha convertido en una pesadilla para Unión Europea. El primer ministro húngaro, que desearía una Europa cristiana, sin inmigrantes y de valores tradicionales, ha hecho de la coacción a la UE la marca de su Gobierno y ha protagonizado feos contenciosos con el Ejecutivo comunitario por sus ataques al Estado de derecho y el bloqueo casi constante de las medidas de apoyo a Ucrania. Desde hace semanas, en una maniobra inédita, bloquea un préstamo multimillonario europeo para el país invadido por Rusia, pese a que ya lo había aprobado y a que Hungría ni siquiera pondrá dinero. Orbán, el líder europeo más cercano a Rusia y con estrechos vínculos con el movimiento MAGA (Make America Great Again) del estadounidense Donald Trump, mantiene, de nuevo, paralizada a la Unión Europea
La Eurocámara celebra desde este miércoles un pleno en Bruselas marcado por la tensión tras la revelación de la existencia de un grupo de WhatsApp que confirma una colaboración más estrecha —y estructurada— de lo hasta ahora conocido del Partido Popular Europeo (PPE) con las fuerzas más a la derecha del hemiciclo, incluida Alternativa para Alemania (AfD), tabú para Berlín. La votación sobre el reglamento de retornos, que incluye la creación de centros de deportación de migrantes fuera de la UE, prevista para este jueves, estará especialmente en el punto de mira, ya que ha sido el proceso negociador de ese texto el que ha expuesto la coordinación de los conservadores con las fuerzas ultras para endurecer el contenido.
Desde las “antípodas ideológicas” de Vox, el liberal Andrés Reche reconoce que hay algo del partido ultraderechista que sí comprende. “Si su objetivo es que Santiago Abascal llegue a presidente, pensárselo antes de gobernar con el PP es una actitud consecuente”, afirma. Sabe de lo que habla. Policía local de Málaga de 50 años, fue secretario de Organización de Ciudadanos en Andalucía durante el Gobierno de coalición con el PP entre 2019 y 2022. El partido que lideraba Juan Marín pasó de 21 escaños antes de aquella experiencia a cero en su reválida en las urnas. “Perdimos la perspectiva de que estábamos trabajando con quien iba a ser nuestro rival electoral, y lo pagamos. Además, en el día a día era muy difícil tener visibilidad. El PP impuso un sistema de tres escalones para cualquier anuncio. Primero, el presidente, Juanma Moreno, del PP; después, el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, del PP; después, Juan Marín”.
Un nuevo chatbot “oficial y soberano” del Gobierno ayudará al profesorado de la enseñanza pública realizando la primera versión de las evaluaciones de los alumnos, las adaptaciones curriculares de los chavales que las necesitan, y otros documentos que los docentes tienen que redactar a lo largo del curso, además de facilitarles la creación de actividades para el aula. El llamado Programa de Inteligencia Artificial para la Educación cuenta con un presupuesto de 140 millones de euros y, según han adelantado a EL PAÍS fuentes conocedoras del mismo, se pondrá en marcha entre este año y el siguiente. El objetivo es aliviar a los profesores de la carga burocrática, que ha aumentado a raíz de la reforma educativa y se ha convertido en una de las principales causas de su malestar según reflejan tanto las encuestas de los sindicatos de enseñanza como los estudios oficiales. El plan incluye un plan para formar a los docentes en la materia.
De joven, Adolfo Aguilera tuvo un accidente de moto en Madrid, cerca de Manuel Becerra. Entonces tenía muchos amigos, pero no se atrevió a llamar a ninguno para que recogiese su moto. Tuvo que pagar a un taller. “Yo salí dos veces del armario. La primera cuando me acepté como hombre gay y la segunda como motero. Entre mi círculo de amistades no lo comentaba, era una afición fuera del mundo gay. Pensaba que iban a decir: ‘Mira al tonto ese, que va de machito”, recuerda. Ahora tiene 66 años y una Honda VFR1200 gracias a la que ha conocido a grandes amigos y, sobre todo, a su actual pareja.
“Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta”. Así empieza una de las novelas más importantes de la literatura universal contemporánea que, escrita por el autor ruso Vladimir Nabokov, introducía al lector en la mente de Humbert, un pederasta que narra la historia sobre cómo se obsesiona con una menor de edad. Durante la novela, su voz responde a la de un narrador no fiable, es decir, uno que hace dudar al lector de la veracidad del relato.
La captura de Nicolás Maduro ha abierto en Venezuela, en apenas tres meses, una escena que durante años pareció imposible: la del cambio. No es todavía una transición fiable, pero sí el fin de una inercia que parecía inamovible. Y eso, en un país acostumbrado a la parálisis, ya es un avance. La liberación de presos políticos, ciertas aperturas en el espacio público y una tímida reactivación de la vida política sugieren que algo se ha movido en el corazón del sistema. Incluso dentro del chavismo se perciben reajustes, intentos de reorganización y señales de que el poder ya no descansa en un solo nombre. Conviene reconocer esos avances por puro realismo. Venezuela llevaba demasiado tiempo atrapada en una lógica de bloqueo total, donde cada gesto era imposible y cada expectativa se estrellaba contra un muro autoritario y represor. Hoy ese muro presenta grietas. La sociedad vuelve a asomarse a la calle, la oposición intenta recomponerse y la comunidad internacional ha vuelto a mirar al país como un escenario abierto y no como un caso perdido.
La idea de construir un ejército europeo lleva décadas sobrevolando la UE. Los crecientes conflictos geopolíticos de los últimos cuatro años y el abierto distanciamiento de Trump hacia Europa la han vuelto a poner sobre la mesa, pese a los obstáculos y a quienes la consideran falta de realismo.
“Un amigo que nos amenaza deja de ser amigo. Como los matones no responden más que a la fuerza, a partir de ahora estaré preparado para ser mucho más fuerte. Y el presidente debería estar preparado para eso”. Son palabras de Hugh Grant, en el papel del primer ministro británico, cuando tiene que enfrentarse al presidente de Estados Unidos en una famosa escena de la comedia romántica Love Actually. En la vida real, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha intentado plantarle cara —tímidamente— al matón de la Casa Blanca por la última guerra estadounidense en Oriente Medio. A pesar de los impresionantes esfuerzos del Gobierno británico para adular a Donald Trump desde que fue elegido, la respuesta de este al pequeño intento de rebelarse de Starmer ha sido un torrente de desprecio. De modo que la película de la realidad no es Love Actually. Es Contempt Actually [“En realidad, desprecio”].
Fallecido el 23 de marzo, Lionel Jospin deja en la izquierda francesa un recuerdo a la vez nostálgico y amargo. La llevó a la victoria en las elecciones legislativas de abril de 1997, después de que Jacques Chirac, el presidente francés de entonces, disolviera la Asamblea Nacional en medio de la legislatura; y, sin embargo, sigue siendo un símbolo controvertido: fue derribado por razones que él mismo nunca quiso analizar, salvo de manera superficial. Años antes, en 1995, François Mitterrand, al abandonar la presidencia, había dejado la izquierda en estado de ruina. Jospin, convertido en primer ministro de cohabitación con la derecha, prometía reconstruirla para gobernar con un programa auténticamente transformador, pues era un hombre de convicciones imbuido del ideal socialista. Su as en la manga —el ingrediente de su victoria sorpresa— residió en un proyecto estratégico, el de una “izquierda plural” (concebido en realidad por uno de sus seguidores, Jean-Christophe Cambadelis) capaz de aglutinar, más allá de un mero acuerdo electoral, a comunistas, republicanos, radicales sociales y ecologistas, y que distinguiría, en aquel momento esperanzador, a los socialistas franceses del reformismo tímido de la socialdemocracia europea.
Una curiosa desviación gramatical se va extendiendo a gran velocidad por los medios informativos, la supresión de un artículo en las construcciones partitivas: “El 15% de españoles”, “la mayor parte de regiones”, “el resto de participantes”… Es más fácil oír y leer eso en ellos que la fórmula tradicional que sigue usando la inmensa mayoría de los hablantes.
Hoy la música latina domina el mundo, aunque hubo un tiempo en que no estaba tan bien vista, sobre todo en ciertos ámbitos. Pero allí estaba Víctor Coyote (Víctor Aparicio Abundancia, Tuy, 68 años), primero como miembro de Los Coyotes, luego por su cuenta y riesgo, partiendo del rock and roll y el punk para explorar los ritmos más calientes.
El Gobierno andaluz (PP) ha menguado el primer escalón del cribado de cáncer de mama en Sevilla, sus cuatro unidades donde se realizan las mamografías a decenas de miles de mujeres cada año para detectar la enfermedad. Tras estallar el escándalo de los cribados el pasado octubre que afectó a 2.317 mujeres, la Junta anunció una inversión millonaria, pero el resultado ha sido desigual en la capital andaluza, epicentro de la crisis: las dos administrativas que en cada unidad han citado hasta ahora a las mujeres, se reducirán a una sola, una merma que ya se ha ejecutado en tres unidades y la última, ubicada en el centro de salud de La Juncal, se rematará tras el verano. Las mujeres que acudan a las unidades se toparán a menudo con un cartel que las conmine a volver en otro momento.
Paula Haro ya no podía más. Había días en los que esta estudiante de bachillerato de 18 años llegaba del instituto, se tumbaba en la cama, abría TikTok y no lo cerraba hasta la una de la madrugada. Podía pasar más de cinco horas al día con el móvil y después apenas se acordaba de lo que había visto. “Lo único que recordaba es que había perdido el tiempo”, lamenta. Hasta que un amigo subió un post a Instagram anunciando que empezaría un reto: desinstalar todas las redes sociales durante un mes. “Esta va a ser mi excusa para dejarlo”, se dijo a sí misma. Haro no es la única. Muchos usuarios, especialmente jóvenes, empezaron a publicar ideas para volverse más analógicos en 2026 o a pronosticar que este sería “el año analógico”. Pero hay una contradicción: el paso a paso de esa nueva rutina offline se registra y se comparte con miles de usuarios anónimos en Instagram y TikTok.